Los personajes de Miraculous Ladybug no son de mi propiedad, son una creación de Thomas Astruc y pertenecen a ZagToon.


Capítulo 3:El mensaje

FINAL

— ¿L-ladybug? ¿Qué pasó?—Preguntó el rubio confundido.

Oh rayos, ¿ahora que iba a hacer? Ahora se encontraba en un gran lío. No sólo porque tendría que explicarle que gracias a un akuma ahora no solo ella había descubierto que era Chat Noir, ¡sino también Alya y varias personas! ¿Y si Alya ya lo había publicado en su Ladyblog? ¿O alguien que se hallaba en el tren en ese momento se lo había contado a alguien? Si el caso era ese, no podría mentirle.

Ladybug se quedó paralizada, mientras las personas que estaban controladas por Manon cuándo estaba akumatizada tampoco se movían, tratando de recordar cómo llegaron ahí. Entre esas personas estaba Alya, quién no quitó de su vista al modelo por un momento, y no se necesitaba preguntar por qué.

Aun esperando una respuesta de la chica de sus sueños, notó que algo se asomaba desde su bolso, parecía ser una cosa negra con orejas que se le hacían muy familiares…Y ahí se dio cuenta que era su propio Kwami. ¿¡Cómo había llegado ahí!? Revisó su chaqueta y realmente no estaba, lo cual aumentó la confusión. ¿Se había perdido de algo? ¿Será que ahora sabe quién es él? Estaba a punto de decir algo cuándo la heroína volvió en sí.

— E-es una larga historia, les explicaré a todos luego.— Contestó algo nerviosa, para luego cargar a la pequeña quién no sabía qué hace unos segundos fue transformada en una terrible villana.— P-pero primero debo llevarla con su madre. ¡Adiós!— Dicho esto se fue más rápido que en rayo.

El rubio estaba a punto de seguirla, cuándo una mano le jaló del brazo, miró hacia la persona y era su compañera de clases, Alya.

— Bien, no sé qué acaba de pasar, pero tú y yo tenemos que hablar.— Le dijo ella con una cara seria, lo cual no podía significar nada bueno.


Luego de traer a Manon al piso de abajo para que se reencontrara con su madre, quién la abrazó y le agradeció, para después irse con ella. Misión cumplida…Ah, cierto, ahora tenía que resolver el problema con Chat, es decir, Adrien.

En primera, ¿Cómo le devolvería su kwami? Por si acaso no podía arriesgarse a otorgárselo en público, y no sabía cómo reaccionaría al contarle todo lo que pasó. Nunca antes imaginó que estaría en una situación así, por lo tanto no sabía que hacer ahora.

— ¡Ladybug!— Le llamó una voz.

Volteó y resultó ser su fan número y mejor amiga en su vida como civil.

— ¿Alya?—

— ¿Te acuerdas de mi nombre?— Preguntó feliz de que su ídola no se olvidó de ella.

— ¡Claro que no! Cómo te dije, leo tu Ladyblog todos los días .— Le sonrió.

— Bueno, vengo como "mensajera" de cierto chico que quiere hablar contigo…—

— ¿Chico? ¿Qué chico?— Preguntó y entonces no tuvo que pensarlo dos veces para darse cuenta que quizás era Adrien. ¡Seguramente le iba a pedir respuestas!

— Si quieres saber deberás ir a esta dirección, hoy a la hora indicada.— Le dio un papel doblado.— No sé qué quiere decirte pero parece importante.— Guiñó el ojo y se fue sin decir más, dejando a Ladybug un poco confundida.

Desdobló el papel para leer el mensaje, era escrito a mano, y pedía hacerle un pequeño "favor", para luego pedir hablar con ella mañana en la noche a las nueve en punto. Luego de verlo regresó a su habitación antes de que su transformación terminara.

Al llegar antes de regresar a su forma de civi, Plagg salió de la bolsa inmediatamente y vio como Tikki salía volando por los aires para después seguir flotando.

— Oye Plagg.— Llamó la atención del kwami.

— ¿Sí? ¿Qué pasa? ¿Tiene que ver con la carta?—

— Acertaste.— Asintió.— Prepárate, porque irás de vuelta con Chat…Pero de una forma inusual.—


Adrien estaba nervioso y ansioso a la vez. No sólo por el hecho de que Alya y varias personas lo vieron transformarse en su alterego gracias a un akuma, sino que también era probable que Ladybug se haya enterado, o tal vez, no estaba muy seguro. No se hubiera enterado de no ser por todo le contó Alya, quién por fortuna luego de una interesante plática le dijo que guardaría su secreto y encontraría una forma de que los demás testigos también, aunque en medio de esas palabras había agregado un "por ahora", a pesar de que le preocupaba un poco, confiaba en ella.

Lo único de lo que tenía que preocuparse ahora era como hablaría de Ladybug sobre esto, si tenía a Plagg era porque ya sabía algo, ¿no? Era probable que quizás, solo quizás, no supiera y su kwami haya ido en busca de ella para decirle lo que pasó, sin mencionar su nombre, aunque por la forma que actuó cuándo lo vio le hacía dudar. Aun así, si realmente no supiera nada, ya le habría dado una idea sobre quién era, debido al favor que le pidió a Alya sobre mandarle un "mensaje" a la heroína con su dirección para que le devolviera a Plagg sin traer sospechas y que luego lo viera a las nueve en algún lugar dónde pudieran hablar tranquilamente.

Siguió esperando mientras una sensación de preocupación y escalofríos lo invadía, hasta que una mujer que conoce abrió la puerta con un paquete en la mano.

— Joven Adrien, espero no molestarlo, pero nos acaba de llegar este "regalo" de parte de una fan suya.— Le anunció ella mientras le entregaba aquella caja.

— Gracias Natalie.— Le agradeció con una pequeña sonrisa.

— De nada. Y si me disculpas ahora me retiro.— Y abandonó la habitación.

Examinó aquél "regalo", envuelto en un papel rojo con un moño negro, y unos pequeños orificios al costado que no eran fáciles de notar a primera vista. Lo desenvolvió inmediatamente y quitó la tapa, liberando a su kwami en el acto.

— ¡Por fin! Creí que nunca saldría de ahí.— Dijo Plagg para luego darle un escalofrío.

— Sí, a mí también me alegra verte.— Comentó sarcásticamente el chico.

— Como sea, ¿tienes queso?— Preguntó ignorando lo que había dicho su portador, quién simplemente rodó los ojos, por alguna razón no le sorprendía mucho lo que acababa de decir.

— ¿Acaso Ladybug no te alimentó?—

— Sí, pero sabes que siempre me da hambre.—

— De acuerdo glotón.— Rio.— Te daré todo el queso que quieras, pero luego me transformarás para hablar con mi lady.—


Ladybug se encontraba encima del techo de un edificio, esperando a que su compañero llegara mientras contemplaba la luz de la luna, la única luz poderosa que se hallaba en el cielo durante aquella oscura noche. Tenía tanas cosas que contarle a él, entre ellas obviamente lo sucedido, quién sabe cómo se lo tomaría, ¡ni ella misma tiene idea de cómo sentirse respecto a esto todavía!

Aun así, la única manera para resolver ese conflicto era hablar con él, tal vez así las cosas entre ellos se arreglarían y todo volvería a ser más o menos como antes, o eso esperaba.

Finalmente su felino amigo llegó, ya transformado, quién al llegar la saludó con una coqueta sonrisa como si nada hubiera pasado.

— Bonjour mi Lady.— Hizo una inclinación como si estuviera con una princesa, aunque para él ella era una.

— Bonjour Chat…— Le respondió tratando de no mostrar aquella incomodidad que le empezó a dar ahora que ya lo sabía todo.

El héroe no tardó en darse cuenta el porqué, ella lo sabía. ¿Y acaso le molestaba? ¿Será que estaba decepcionada?

— Así que…lo sabes, ¿no?— Suspiró.

— Sí…Sé que eres Adrien.— Le contestó bajando la mirada.—

— Oh, bueno, ya me lo esperaba.— Rio como un tonto por unos segundos, cosa que arrepintió al instante.

— Y…¿Ahora qué vas a hacer? Tu identidad fue expuesta frente a varias personas.—

— No te preocupes, hablé con la chica que maneja el Ladyblog, Alya, me dijo que tiene todo cubierto. Habló con los testigos, dijeron que solo por ser uno de los héroes de Paris mi secreto estaría salvo, además, aunque quisieran contarlo no tendrían evidencia suficiente.— Contó acerca de lo que habló con Alya aquella vez en la "mágicamente" aparecieron en el estudio sin tener ni una sola idea de cómo llegaron ahí.

— Ah, bueno, me alegra oír eso.— Sonrió.

Después un silencio incómodo comenzó a invadir el ambiente, ninguno de los dos sabía que decir al respecto por un largo rato.

Finalmente, el chico tomó las fuerzas necesarias para volver a hablar.

— Lamento que te hayas dado cuenta de esa forma. No sé qué decir, yo anhelaba decírtelo por mi propia cuenta, pero respetaba tu decisión de no querer saberlo.— Mostró una mirada triste y preocupante.— Comprendo si la razón de tu incomodidad es debido a que te cuesta creer…bueno, quién soy al no transformarme.—

— No es eso Chat, bueno, sí…más o menos.— Trataba de corregir lo que dijo.— Es que, simplemente, es complicado. Es que cuándo eres Adrien eres alguien gentil, dulce y caballeroso, y como Chat extrovertido, impulsivo y coqueto, lo cual no es malo, enserio, a excepción de aquellos chistes malos…Pero es que hace tiempo que los conozco a ambos y son tan diferentes—

— ¡Oye! Mis chistes son purrrfectos* y…Espera un segundo.— Hizo una pausa.— ¿A qué te refieres con que desde hace tiempo "nos conoces"?— Preguntó sorprendido. ¿De verdad había escuchado bien? ¿Ladybug ya lo conocía en su forma de civil? De vez en cuándo se cruzaban durante las batallas, pero si su memoria no le fallaba, no había tenido oportunidad de dirigirse la palabra**

— Sí, escuchaste bien. Verás, es que tú y yo…— Trató de decirlo, pero las palabras no le salían, por primera vez en su vida sentía que debía y quería hacerlo, pero algo la detenía.

— Entiendo, nos conocemos como civiles, pero no me quieres decir. Nuevamente respeto tu decisión.—

— ¡N-no es eso! Y— yo…quiero hacerlo, no es justo qué solo yo sepa la tuya, pero es probable que no me veas de la misma manera.—

— ¿Por qué piensas eso mi Lady?—

— Es que mientras tú eres el hijo de uno de los mejores diseñadores de todo París, modelo, con una vida llena de maravillas…Yo, solo soy una chica común y corriente, no tengo nada de especial.— Contestó desanimada, no le gustaba admitir tener una vida aburrida a comparación a la de él.

— ¿Bromeas? Ladybug o no, estoy seguro que eres asombrosa. Lleves la máscara o no créeme que no te veré diferente y definitivamente no cambiaré mi...— Estaba a punto de decir que sus sentimientos seguirían igual, pero se retractó y pensó rápido en otra palabra.— Lo que pienso acerca de ti.—

— Pero…—

— ¿Pero qué?—

— No soy como tú.—

— Créeme, aunque aún no sé quién eres, estoy seguro que desearía tener una vida normal como la tuya.—

— ¿Eh?—

— Sí, tener dinero, fama y popularidad no es todo. Lamentablemente desde hace tiempo, cuándo mi madre se fue…Todo se esfumó para mí, también para mi padre, y desde ese entonces no es el mismo…— Puso su vista hacia el cielo, y de pronto contempló las estrellas.

Aquellas palabras conmovieron a Ladybug, por la forma que era su padre ya suponía que no todo era color rosa para él, pero escuchar su confesión la hizo entender que era más doloroso de lo que imaginaba.

— Chat…— Le tocó la mejilla, causando que él volviera a poner su vista en ella.— Lo siento.—

— Descuida, está bien.— Sonrió tristemente.

No, sabía que no lo estaba realmente. Necesitaba de alguien con quién desahogar sus penas, pasar el rato siendo él mismo y que le provocara una sonrisa de vez en cuando. La necesitaba a ella, y no solo a la hora de pelear contra los akumas, sino en su vida diaria.

Ahora se daba cuenta que siendo Adrien o Chat, sus sentimientos no cambiaban, ella lo seguía amando, y por eso de ahora en adelante se aseguraría de estar a su lado siempre.

Por lo tanto se alejó y destransformó enfrente de él, revelando quién era.

— Marinette.— Dijo asombrado Chat.

— Sí, soy yo.—

El chico gatuno sonrió, tratando de contener la risa para que no pensara que se burlaba de ella, en realidad lo hacía de si mismo. ¿Cómo nunca se dio cuenta? Definitivamente era más ciego que un abuelo sin lentes.*** También se quitó la transformación y se convirtió en Adrien. Dejando a los dos kwamis flotando en el aire, viendo desde donde estaba cada uno a la bella pareja.

— Por alguna razón, me alegra saber que eres tú.—

FIN


*Puntos extra por chiste gatuno(?)

**Este fic estaba basado en el capítulo La Marionnettiste, y supongo que pasó antes de Jackady, el episodio dónde Ladybug y Adrien se hablaron por primera vez

***Tenía que ponerlo, es la pura verdad X'DDDD

¡Hola! MissFarah aquí presente...esperando que no le tiren piedras por tardar :'v Pero oigan, al menos no tardé un año(?) Ni siquiera un mes,solo fueron como dos semanas XD Aún así me disculpo, pero sinceramente digamos que estos días no me dieron ganas de escribir, no sé, no me sentía bien, pero afortunadamente comencé a estar mejor y me puse las pilas para terminar :D

Sé que no es una obra maestra, pero otra razón por la que terminé era porque quería darle un final digno a esta historia, así que borraba y escribía, borraba y escribía, jaja, incluso de alguna forma me puse romántica y creo que un poco cursi casi al final.

Y seguramente se preguntan, "¿Y que pasa luego de la revelación?" Pueeees,eso se lo dejo a ustedes ;) Pero una cosa es segura,años después se casaron,tuvieron a Emma,Hugo y Louis y vivieron felices por siempre(?)XD

Gracias por leer este fic, de verdad, muchísimas gracias, es el primer fic que termino y estoy muy orgullosa de ello. Y no se preocupen, que en el futuro traeré más historias con nuestra mariquita y gato favoritos ;D

Bueno,nos leemos pronto.

MissFarah,cambio y fuera.