Orgullo
Debía
admitirlo, cuando Argentine se ponía cínico lograba hacer las cosas
perfectas.
Quedo atónito, y paso más de 5 minutos callado ante
el acto que el ojigris había hecho; solo le vio alejarse y gritarle
algo en francés que no había entendido para nada.
Había
empezado con un simple juego.
Una guerra de insultos era con lo
que solían matar el tiempo, todo iba bien; hasta que Arshes se le
ocurrió meterse con lo único sagrado para Argentine.
Nota
Mental: No volver a decirle a Argentine que es mal amante.
