.yop: no soy dueña de Yu-Gi-Oh! solo de los ocs y la historia.
y una disculpa por la tardía actualización.
como sea aquí las aclaraciones.
-hablar-
"pensar"
"no entiendo, ¿Por qué se mostraron por si solas estas creaturas?. ¿Será acaso que ellos…."
Cualquier pensamiento del joven gobernante fueron interrumpidos por un campo de fuerza que se hiso presente y protegió a los niños de dos flechas que habían salido de quien sabe dónde.
El mago oscuro se giró y lanzo un largo hechizo de fuego a un punto en específico.
-Estos humanos están bajo nuestra protección- se escuchó la voz de otro Monstro del duelo que apareció con un chamuscado arquero.
-Traidor- murmuro este.
-puede que esté bajo tu contrato, pero toda creatura del duelo estamos obligados a romperlo si llegáis a hacer daño a nuestros protegidos- informo.
-llévalo al palacio- ordeno el aprendiz de sacerdote a su fiel dragón.
El cual asintió y desapareció con el asesino en boca.
-¿están bien?- pregunto con delicadeza el príncipe.
Ambos niños levantaron la vista.
Una sensación extraña fluyo por el cuerpo de los tres individuos cuando sus ojos hicieron contacto.
Tras un rato en silencio la chica asintió.
-gracias por la ayuda- dijo el niño.
-será mejor que los llevemos al palacio lo antes posible para que les traten esas heridas-
La voz de su primo le hiso salir del trance y enfocarse en las heridas de los jóvenes, las cuales eran muchas y algo graves.
-Todos júntense, yo los llevare- dijeron ambos magos oscuros.
-¡TEA, SERENITI!-
La voz de Jono, resonó en los pasillos del área médica en el palacio.
Al instante ambas jóvenes se encontraban en frente de él.
Una era de cabello corto y ojos azules, mientras la otra era de largos cabellos rosados y ojos castaños.
-¿sucede algo?- pregunto la de cabello rosado.
-¡HO POR DIOS!- grito Tea al ver en las camillas a dos niños inconscientes y con graves heridas.
El grito de la castaña hiso que sereniti voltease a ver.
-¡¿pero qué ha pasado?!- dijo mientras corría a ayudar a su compañera en la labor de curación.
-un kuribho apareció y nos llevó hasta ellos, unos maleantes les estaban molestando- respondió el ladrón.
Tras aproximadamente una hora y media los chicos estaban durmiendo plácidamente y fuera de peligro.
Fue justo cuando el fiel consejero del faraón pasó, para buscar algo que aliviara una migraña.
-Anzu tienes algo para….- la vista del anciano se posó en los inconscientes niños sus ojos se llenaron de lagrimas
-¿señor salomon?- pregunto la joven ojos de color.
-o mi dios, años pensando que ambos estaban muertos, esto es el mejor alivio a migraña-fue la respuesta.
-¿les conoce?- pregunto.
El hombre solo atino a asentir.
-Son mis nietos adoptivos- explico.
-Espere… Llamare al príncipe y sus amigos, fueron ellos los que les encontraron- dijo antes de salir.
Tras un breve rato regreso con los mencionados.
-Señor Salomon, se me informo que usted conoce a los niños que rescatamos ¿es eso cierto?- dijo el futuro gobernante.
-Así es mi príncipe. El niño es Yugi y la niña Yui; son mis nietos adoptivos. Cuando me llegó la noticia de la muerte de mis hijos y que nadie había sobrevivido a la tragedia, pensé que ellos pudieron escapar pero en vano fueron mis búsquedas hasta ahora. Le agradezco con mi vida amo- explico el anciano.
El joven asintió.
-Dijo que son adoptados, ¿desde cuándo?-
-desde que los encontramos de bebes entre las dunas de arenas; al parecer alguien les abandono e intento quitar la vida, pero por algún milagro se salvaron y el destino nos guio a ellos-
-¡¿intento de asesinato a infantes?!- grito enojado Akeifa.
El hombre sabía de antemano lo que eran los asesinatos, y sabía que los infantes no merecían ese tipo de cosas.
-así es. Después de eso mis hijos se fueron a Japón, nuestras tierras de origen y unos años después regresaron a las tierras de Ra. Tres años después fue la tragedia-
-eso fue hace cinco años ¿verdad?-
El hombre asintió.
-¿Cuántos años tienen aproximadamente?- pregunto Seto.
-Dies-
-de pura casualidad, ¿sabe porque las creaturas se invocaron solas y las de esos maleantes se volviesen en su contra?- pregunto lo que todos tenían en mente, el joven albino de mirada inocente.
-mmm… no estoy muy seguro; pero desde que bebes alguna creatura se invoca sola, ya sea para darles consolación, compañía, jugar o proteger. En una ocasión un perro asusto a Yugi y el Guerrero Celta se hiso presente pensando que algo estaba tras del niño-comento el consejero.
-mmm…. Esto si que es raro, le preguntare a Isichu después. Por ahora nuestra mayor prioridad es la salud de los chicos. Ryu, que preparen una habitación al lado de la de el señor Salomon. Tea, te los encargo, Jono tu estarás al pendiente de cualquier cosa que sea necesaria. Cuando despierten avísenme de inmediato- ordeno el futuro faraón.
Todos asintieron y se retiraron ha hacer sus labores correspondientes.
-Señor Salomon, tómese un tiempo libre, cualquier cosa vendré a verle. No dude en llamarme si la situación es necesaria- agrego antes de salir de la enfermería.
"que extraño… Puedo jurar que esos niños tienen una conexión con migo." Se dijo
"Ra… ¿en qué lió me has metido?" pregunto así mismo el consejero al notar por primera ves las similitudes físicas y aurales de sus nietos y el príncipe de Egipto.
-¡¿Cómo que no los acabaron?!- la voz retumbo por toda las paredes de ese cuarto oscuro.
-señor, el futuro rey hiso presencia y les salvo-
Esto le calmo un poco.
-es importante acabar con ellos cuanto antes, ¡no me importa si tienen que quemar el castillo! ¡Quiero a esas molestas luces de esperanza apagadas!- grito el que al parecer era el líder de los enemigos.
El otro hombre asintió y se alejó.
-pronto, muy pronto todo el mundo estará sumergido en mi oscuridad. Ni siquiera los príncipes de la luz y el rey de las sombras podrán ganarme- se dijo mientras dejaba escapar una terrible risa.
yop: bueno, solo para recordar que no me he olvidado de este fic. Intentare actualizar mas seguido.
Ks: un especial agradecimiento a las personas que dejaron comentarios y al fovorito de esta histora.
yop: bueno es momento de cerrar la cortina.
ks: ica mayolo xinompaqui
yop: sonrie con el corazon.
ambos: nos vemos pronto
