Quiero discuparme por no haber subido un capitulo la semana pasada, pero es que, no voy a mentir, el capitulo no estaba terminado el lunes cuando tuve que actualizar y durante la semana no pude escribirlo, así que eso me dejo bastante bajoneada. La cosa es que el capitulo lo escribí el día sábado, pero no lo quise subir porque como era sábado y por lo general ustedes esperan el capítulo el día lunes, y en caso de no subirse el lunes lo esperan a mas tardar el miércoles o el martes, entonces no quise hacerlo porque mucha gente no se iba a dar cuenta y dps con el capítuo del lunes se acumularía y etc, etc (aunque sé que no les molesta tener dos capítulos seguidos). Este es el capitulo que debi subir la semana pasada, se suponía que hoy era el capítulo 4 y el día 24 iba a subir el otro capitulo, especial de navidad. Sé que dije que lo subiría a las 7 o 10, ni me acuerdo, pero en realidad el capitulo no esta escrito aún aunque tengo algunas ideas ya, así que no podre subirlo a la hora indicada, eso sí lo intentare subir temprano (más temprano) y espero que no le haya causado problemas o molestias el retraso del cap y el siguiente.

Resumen:La lectura de un libro lleno de oscuridad por in ha terminado, la recta final está a solo tres libros de distancia y cuando todo parecía tranquilo, las cosas comienzan a tomar una intensidad memorable. Entre risas y burlas, Rose tiene que recordarse a sí misma y una y otra vez que una de las razones por la cual lee el libro es solo para cerrar un capítulo de su vida, esperando que Dimitri hiciera lo mismo. El deseo de Lissa por el vínculo ya no existe más, siendo reemplazado por el deseo de querer usar la magia como arma defensiva, ¿podrá acaso controlar los cuatro elementos con la ayuda de su bendecida por la sombra?

~ Debo decir que la saga Vampire Academy fue un libro escrito por Richelle Mead


~ Leyendo el Pasado IV ~

Leyendo el capítulo
tres

Christian's POV.

La lectura del tercer capítulo estaba por empezar y en su cabeza todo lo que había tenido en mente Christian era que ya no podía esperar para terminar la lectura del día. Si bien no le importaba escuchar sobre los pensamientos más vergonzosos de la mejor amiga de su novia, también quería hacer algo diferente aparte de estar leyendo todo el tiempo.

– Capítulo tres – Jill leyó con un tono suave.

Espera… ¿Cómo has dicho? Esclamé.

Eso no formaba parte de mis planes. En absoluto. Intentaba moverme por Rusia con toda la discreción que fuera posible. Además, no me atraía la idea de llevar pegada una acompañante, y menos alguien que parecía odiarme. No sabía cuánto tardaría en llegar a Siberia, aunque calculé que un par de días, y no me imaginaba pasándolos con Sydney mientras me explicaba que yo era un ser antinatural y malvado.

– Antinatural, sí; malvado… posiblemente no – Adrián dijo con una sonrisa.

Christian asintió ligeramente antes de sonreír con malicia hacia la muchacha que les fruncía el ceño.

Me tragué la rabia e intenté razonar con ella. Después de todo, le estaba pidiendo un favor.

No será necesario. Contesté, obligándome a sonreír. Eres muy amable por ofrecerte, pero no quiero molestar.

No hay forma de evitarlo. Replicó con sequedad Y no es que quiera ser amable; ni siquiera tengo elección. Es una orden de mis superiores

– ¿Por qué uno de tus superiores quería que llevaras a Rose? – Lissa preguntó con el ceño fruncido.

Christian paseó la mirada hacia las dos chicas que parecían estar pensando en algo, sus expresiones si bien no eran decaídas parecían expresiones de alguien que ya sabía de que se trataba y no le gustaba nada.

A mí me sigue pareciendo que para ti es una putada. ¿Por qué no me dices dónde está y pasas de tus jefes?

– Podrías meterla en problemas – Dijo Christian con una mueca.

Escuchar a Rose bufar.

Es evidente que no conoces a la gente para la que trabajo.

No me hace falta. Hago caso omiso de la autoridad constantemente. No es difícil cuando te acostumbras.

– Ahora lo sé – Sydney dijo con una pequeña sonrisa que le pareció a Christian que quería reprimir la risa.

¿Ah, sí? ¿Y qué tal te funciona a la hora de encontrar ese pueblo?Me preguntó con una voz burlona Mira, si quieres llegar allí, este es el único modo.

Bueno, era el único modo si quería utilizar a Sydney como fuente de información. Siempre podía volver al Ruiseñor para ver que encontraba… pero ya había tardado mucho en encontrar una pista en aquel lugar, mientras que ella estaba disponible y tenía la información que necesitaba.

¿Por qué? ¿Por qué tienes que ir tú también?Quise saber.

No puedo decírtelo. En resumen: me han obligado

Maravilloso. La miré fijamente mientras intentaba comprender qué estaba pensando. ¿Por qué demonios alguien (y mucho menos unos humanos involucrados en el mundo moroi) iba a querer preocuparse de adónde se dirigía una dhampir adolescente? No pensaba que Sydney tuviera motivos ocultos, a no ser que fuera una actriz muy buena, realmente buena. Sin embargo, estaba claro que la gente a la que debía obedecer tenía sus propios planes, y a mí no me gustaba que nadie me planificara la vida. Pero lo cierto era que estaba impaciente por acabar con aquello. Cada día que pasaba era otro día en el que no encontraba a Dimitri.

¿Cuándo podemos marcharnos?Le pregunté por fin.

– Y así es cómo se ha dado por vencida – Se rió Christian.

– No había de otra – Bufó Rose.

Llegué a la conclusión de que Sydney no era más que una burócrata chupatintas.

Christian se rió al escuchar el gruñido de la rubia que miraba a Rose con una expresión asesina mientras la morena desviaba la mirada con calma.

No había demostrado habilidad alguna para seguirme por los callejones. Seguro que no me costaba nada liberarme de ella cuando estuviéramos cerca del pueblo de Dimitri.

Pareció algo decepcionada por mi respuesta, casi como si hubiera tenido la esperanza de que fuera a negarme, ya que de ese modo se habría librado de mí.

– Comienzo a creer que ustedes dos no se soportaban la una a la otra hasta el punto de ni siquiera disimularlo – Christian habló.

– ¿Cómo es que son amigas? – Preguntó Jill confundida.

– Han pasado muchas cosas – Rose murmuró pensativa.

– Demasiadas cosas – Sydney corroboró.

Quería venir conmigo tanto como yo quería que me acompañase ella. Abrió el bolso y sacó el móvil de nuevo. Tecleó durante un par de minutos y finalmente consiguió unos cuantos horarios de trenes. Me mostró los que salían al día siguiente.

¿Te viene bien esto? –

Mire la pantalla y asentí.

Sé dónde está la estación. Sabré llegar.

Vale. Se puso en pie y dejó unos cuantos billetes en la mesa Nos vemos mañana Echó a andar hacia la puerta, pero se volvió un momento. Ah, y puedes comerte el resto de las patatas

Las risas estallaron. Christian miro a Rose que desviaba la vista con la típica expresión de habérselas comido (o la de que lo habría hecho incluso si ella no se lo hubiera dicho).

– Sigamos con la lectura – Bufó la chica.

Cuando llegué a Rusia, me alojé en albergues. Tenía dinero más que de sobra para alojarme en otro sitio, pero no quería llamar la atención. Además, el lujo no era mi prioridad. Sin embargo, cuando comencé a frecuentar el Ruiseñor, me d cuenta de que me costaba volver a una pensión llena de estudiantes mochileros cuando lo que llevaba puesto era un elegante vestido de noche.

– Seguro hubo mucho de qué hablar – Christian dijo sonriendo.

– Demasiado – Asintió Rose.

Así pues, me trasladé a un hotel de lujo donde había tipos que te abrían la puerta y una recepción con el suelo de mármol. La recepción era tan grande que en ella habría cabido toda una pensión. Quizá dos pensiones. Mi habitación también era grande y recargada, me sentí agradecida cuando entré y me pude quitar los tacones y el vestido. Me di cuenta con un leve sentimiento de pérdida que tendría que dejar allí los vestidos que me había comprado en San Petersburgo. Quería viajar con un equipaje ligero y, aunque mi mochila era grande, tenía un límite. En fin… Sin duda, esos vestidos harían feliz a alguna mujer de la limpieza. La única pieza que realmente necesitaba era mi nazar, un colgante que parecía un ojo azul. Me lo había regalado mi madre, y a ella se lo había regalado mi padre. Siempre lo llevaba colgado al cuello.

– Eso es nuevo, no esperaba a que fueras a usarlo – Janine dijo con un tono sorprendido, o eso le pareció a Christian porque el rostro de la mujer no parecía sorprendido del todo.

La muchacha se encogió de hombros en respuesta.

El tren que nos llevaría a Moscú salía a la última hora de la mañana, y luego tomaríamos un tren que atravesaría el país hasta Siberia. Quería estar bien descansada y preparada para todo lo que se avecinaba. En cuanto me puse el pijama, me metí bajo el grueso edredón y confié en que el sueño llegase pronto. Sin embargo, la cabeza me daba vueltas y con todo lo que me había pasado. La situación con Sydney era un giro extraño e inesperado dentro de mis planes, pero podía manejarla. Mientras viajásemos en los medios de transporte públicos, lo tendría difícil para llevarme ante sus misteriosos superiores. Y por lo que había dicho respecto a la duración del viaje, solo tendríamos un par de días más o menos en llegar al pueblo. Dos días me parecían un periodo de tiempo increíblemente largo y, a la vez, increíblemente corto.

– No tiene sentido – Christian sacudió la cabeza.

– La mayoría de las cosas que dice lo hacen sin sentido – Dijo Adrian con calma. Rose frunció el ceño.

Eso significaba que me enfrentaría a Dimitri dentro de pocos días… y luego, ¿qué? ¿Sería capaz de hacerlo? ¿Sería capaz de matarlo? Y aunque lograse armarme de valor para hacerlo, ¿tendría la habilidad necesaria para vencerlo? Las mismas preguntas que me había hecho a lo largo de las dos semanas anteriores me acosaron una y otra vez. Todo lo que yo sabía me lo había enseñado Dimitri, y gracias a los tremendos reflejos que le otorgaba su condición de strigoi, sería de verdad el dios que yo siempre decía que era. La muerte era un final más que posible para mí.

– Es como una carrera contra el reloj, ¿no? – Preguntó Lissa intrigada. Rose sacudió la cabeza.

Solo necesité un poco de concentración para colarme en la mente de Lissa. Al principio no sabía si el proceso funcionaría estando tan lejos la una de la otra, pero luego había descubierto que no era distinto a cuando me encontraba a su lado.

– ¿Tú estabas mirando todo el tiempo? – Christian alzó una ceja.

– Algo – Rose se encogió de hombros.

Tenía que admitir que le sorprendía que Rose estuviera tan pendiente de Lissa aun cuando se había marchado de la academia para seguir su propio camino hacia Dimitri. Es cierto que Christian sabía que Rose siempre estaba pendiente de Lissa, en todo momento, protegiéndola, pero no podía negar que le sorprendía que estuviera allí incluso en esos momentos. Aún más después de lo enojada que Lissa estuvo con ella.

Allí, en Montana, era la última hora de la mañana, y Lissa no tenía clases, ya que era sábado. Me había esforzado durante el tiempo que habíamos estado separadas en levantar una serie de barreras mentales que casi habían bloqueado por completo sus pensamientos y sentimientos.

– Wow, eso no me duele – Lissa dijo con un tono sarcástico. Christian sonrió divertido porque en realidad eran pocas las veces en las que escuchaba a su novia hablar con un tono sarcástico, aunque no podía negar que la chica usaba tanto sarcasmo de forma suave como lo hacían los demás presentes.

– ¿Qué esperabas? – Rose se rió.

Al entrar en ella, todas las barreras desaparecieron, y sus sentimientos me golpearon como un maremoto. Estaba cabreada, pero que muy cabreada.

– Eso no puede ser nada bueno – Eddie dijo con preocupación.

¿Por qué cree que con chasquear los dedos puede hacer que yo vaya donde ella quiera y cuando ella quiera?Bufó Lissa.

Porque es la reina, y porque hiciste un trato con el diablo –

Lissa y su novio, Christian, estaban en el desván de la capilla de la escuela. En cuanto reconocí el lugar, casi me salí de su cabeza. Los dos habían tenido ya demasiados encuentros «románticos» en aquel sitio, y no quería estar allí si se iban a empezar a quitar la ropa a tirones.

Las risas no se hicieron esperar y tanto Christian como Lissa estaban sonrojados. El muchacho bufó, intentaba mantener un bajo perfil despreocupado. Intentó devolverle la palabra a Rose, burlándose de ella, pero en cuanto la miro la pudo observar con una expresión cansada y casi decaída.

– Mi mente violada no puede seguir con esta vida – Le pudo escuchar murmurar a la persona que estaba al lado de ella, mientras la persona se reía ligeramente y con compasión le acariciaba los hombros.

Él tampoco estaba muy contento con todo lo sucedido. ¡También le incomoda que Rose estuviera metida en la cabeza de Lissa! A veces ni sabía cuándo sucedía y otras ocasiones no podía dejar de preguntarse si estaba en ese momento dentro de la cabeza de su novia.

Por suerte, o quizá no, la rabia que la invadía me indicó que ese día no iban a mantener relaciones sexuales, no con ese mal humor.

– A veces es horrible – Dijo Christian sacudiendo la cabeza.

Qué ironía. Se habían intercambiado los caracteres. Lissa era la que estaba rabiosa, mientras que Christian se mantenía tranquilo en un intento de aparentar calma.

– ¿Aparentar? – Bufó Christian – Yo nunca aparento, siempre estoy calmado

– Eso quisieras. Yo los conozco a todos, así que sé cuándo estaban mintiéndome – Rose declaró con calma – Ninguno de ustedes puede engañarme

– No es imposible engañarte – Eddie dijo.

Christian asintió con una sonrisa, pero Rose sonrió torcido. La muchacha seguía declarando que los conocía a todos como la palma de su mano.

Estaba sentado en el suelo y con la espalda en apoyada en la pared; Lissa estaba sentada frente a él, con las piernas separadas y rodeadas por los brazos de Christian. Lissa apoyó la cabeza en su pecho y suspiró.

¡He hecho todo lo que me ha pedido durante estas últimas semanas! «Vasilisa, haz el favor de enseñarle el campus a esta estúpida visita de la realeza», «Vasilisa, haz el favor de subirte a un avión para pasar el fin de semana, que te voy a presentar a unos cuantos miembros importantes de la Corte», «Vasilisa, haz el favor de pasar un poco de tiempo como voluntaria con los estudiantes más jóvenes. Te dará una buena imagen».

– Todo el mundo pensaba que Lissa era la persona más dulce del mundo, pues ahí tienen la verdad – Se rió Rose. Christian sonrió al ver el ceño fruncido de la muchacha, besó su mejilla con calma.

A pesar de la frustración que sentía Lissa, no pude evitar reírme.

– ¿En serio? – Preguntó con un tono monótono la rubia, sin poder creer que su amiga haría algo así. No, espera, en realidad lo podía creer.

– Con amigos como ella quién quiere enemigos – Christian dijo.

– Lo mismo digo de todos ustedes – La muchacha dijo, haciendo referencia a todos los comentarios que había tenido que aguantar. Christian rió.

Había imitado a la perfección la voz de Tatiana.

– Dios, es lo peor de todo – Lissa dijo sacudiendo la cabeza.

– Tortura infinita – Murmuró Christian, asintiendo con ella. Tatiana si se había encargado de bajarle los humos a Lissa.

Eso último lo habrías hecho por voluntad propia Le comentó Christian.

Sí… La clave está en «por voluntad propia». No soporto que últimamente intente dirigir todas y cada una de las partes de mi vida

Christian se inclinó un poco hacia delante y la besó en la mejilla.

Ya te he dicho que has hecho un trato con el diablo. Eres su ojito derecho. Quiere asegurarse de que la dejas en buen lugar.

Lissa soltó un bufido. Aunque los moroi vivían integrados en los países dominados por los humanos y estaban sueltos a las leyes de esos gobiernos, también debían obediencia a un rey o una reina procedente de una de las doce familias reales de los moroi. La reina Tatiana, de la familia Ivashkov, era la gobernante en esos momentos, y se había interesado personalmente por Lissa, la última descendiente de la familia Dragomir. Tatiana le había ofrecido un trato: si se iba a vivir a su corte después de graduarse en St. Vladimir, la reina se ocuparía de conseguirle una plaza en Leigh University de Pensilvania.

– El peor trato de la vida – Murmuró Rose – ¿Por qué debía entrar yo también?

– Porque eres mi guardiana y mi mejor amiga – Respondió Lissa con una sonrisa.

– Y porque yo no podía ir – Christian dijo, pero con una sonrisa maliciosa.

Lissa era un cerebrito, y pensó que valdría la pena vivir en la corte de la reina Tatiana con tal poder de estudiar en una universidad prestigiosa y de gran tamaño, en vez de las pequeñas a las que asistían los moroi por razones de seguridad.

– Yo no soy un cerebrito – Dijo la muchacha.

– Si lo eres – Coincidieron Christian y Rose.

Sin embargo, Lissa había acabado descubriendo poco a poco las obligaciones que eso implicaba.

Y me siento y lo aceptó Dijo Lissa Sonrió y digo: «Sí, Majestad. Lo que usted quiera, Majestad»

Pues dile que rompes el trato. Cumples dieciocho años dentro de un par de meses. Seas o no miembro de la realeza, no estás obligada a nada. No tienes por qué ir a una universidad importante. Nos iremos tú y yo solos. Puedes ir a la universidad que quieras. O no vayas a ninguna. Podemos largarnos a París o yo qué sé adónde y trabajar en un pequeño restaurante. O vender cuadros malos en la calle

– ¿Ese es tu apoyo? – Preguntó Adrián – Dios, eres todo un romántico

– Mejor que tú – Christian asintió con calma y una sonrisa de superioridad.

Aquello hizo que Lissa se echara a reír, y se acurrucó un poco más contra Christian.

– Tal vez si vayan a tener relaciones sexuales – Adrián dijo con un tono burlón.

– Ese es el mayor inconveniente – Rose asintió.

Claro, ya te veo trabajando con la paciencia necesaria para atender a los clientes. Te despedirían al primer día. Me parece que el único modo que tendremos de sobrevivir es que yo vaya a la universidad y me gane la vida para que los dos sobrevivamos.

Sabes que hay otras formas de entrar a la universidad

Sí, pero ninguna tan buena como esta Respondió ella con melancolía Al menos, no tan fácilmente. Este es el único modo. Me gustaría ser capaz de conseguirlo todo y plantarle cara. Rose lo hubiera hecho.

Rose habría acabado detenida por traición en cuanto Tatiana le hubiese pedido hacer algo

– Yo no acabé detenida por traición, sino porque unos idiotas me confundieron con un verdadero asesino –

El silencio se hizo denso dentro de la habitación. Christian inclino la cabeza hacia otro lado, sin querer encontrarse con alguna mirada que le mostrara compasión por lo ocurrido con su tía, en cuanto a Rose solo se aclaró la garganta para luego pedirle a Jill continuar con la lectura.

Aunque su voz tembló, Christian pudo oír como Jill volvía a la lectura intentando que fuera como si nada hubiera sucedido.

Lissa sonrió con tristeza.

Sí, tienes razón La sonrisa se convirtió en un suspiró La echo mucho de menos

Christian la besó de nuevo y dijo:

Lo sé Era una conversación habitual entre ellos, una de la que jamás se cansaban, porque el afecto que sentía Lissa hacía mí no desaparecía Ella sigue bien, ya lo sabes. Esté donde esté, está bien

– Y así es como ustedes nunca creerían que Christian habla bien de mí – Rose dijo con una sonrisa de superioridad.

– Una vez y ya – Christian dijo con una sonrisa.

Lissa se quedó mirando la oscuridad del desván. La única luz llegaba a través de la vidriera y eso hacía que pareciese un mundo de hadas. El desván había recibido una limpieza afondo. En realidad, lo habíamos limpiado entre Dimitri y yo. Solo habían pasado un par de meses, pero ya se estaban acumulando de nuevo cajas y un montón de polvo. El sacerdote era un tipo simpático, pero también un poco urraca y le gustaba amontonar cosas. Pero Lissa no se daba cuenta de nada, estaba demasiado centrada en mí.

– Es ególatra – Rió Eddie.

– Era la verdad – Rose dijo riendo.

Eso espero. Ojalá supiese más o menos dónde estpa. No dejo de pensar que si le pasara algo, si se… Lissa fue incapaz de seguir Bueno, no dejo de pensar que lo sabría de algún modo, que lo sentiría. Ya sé que el vínculo es de un solo sentido… Eso no ha cambiado, pero lo sabría si le pasase algo, ¿no?

– ¿Lo harías? – Jill preguntó curiosa.

– Claro, ahora más que antes – Lissa asintió. Miraba su propia mano en aquel momento, y Christian sonrió.

No lo sé. Quizá. Quizá no Contestó él.

– Eres tan frío – Dijo Adrián sacudiendo la cabeza – Tenías que decirle algo para animarla, no para hacerla decaer

– Así soy yo – Christian se encogió de hombros despreocupado.

Cualquier otro chico le habría respondido algo amable y dulce para tranquilizarla. Le habría asegurado que sí, que por supuesto lo habría sabido. Pero parte de la personalidad de Christian era ser brutalmente sincero. A Lissa le gustaba eso. A mí también. Eso hacía que a veces no fuera un amigo agradable, pero al menos sabía que no te iba a decir cualquier chorrada.

– Gracias – Christian dijo con un tono de superioridad ante la mirada de los demás presentes.

Lissa suspiró de nuevo.

Adrián dice que está bien. Visita los sueños de Rose. Daría lo que fuera por poder hacerlo. Mis poderes de curación son cada vez mejores, y ya tengo dominado lo del aura. Pero sigo sin sueños.

– Soy asombroso – Adrián dijo con una sonrisa.

– No sé quién tiene el ego más grande. Christian o Adrián – Eddie murmuró.

– Él – Se apuntaron Adrián y Christian al mismo tiempo mientras hablaban al unísono

– Rose, definitivamente Rose – Dijo Mia riendo, provocando un par de risas.

– ¿Y yo que tengo que ver allí? – Preguntó la morena.

Christian sonrió con malicia.

– Nada, pero fue lo que se me vino a la cabeza con ego

Saber que Lissa me echaba de menos casi me hizo más daño que si me hubiese olvidado por completo. Nunca quise hacerle sufrir. Ni siquiera cuando estaba resentida con ella porque me parecía que me controlaba la vida. Jamás la odié. La quería como a una hermana, y no podía soportar la idea de que estuviese sufriendo por mi culpa. ¿Cómo era posible que se hubiese fastidiado tanto la cosa entre nosotras dos?

– Eso me pregunto yo – Lissa dijo con un murmulló.

– Ninguna manejo la situación como debía – Dijo Jill con calma – Aunque, quizá les tomó por sorpresa a ambas

– Podemos decir que es cierto – Asintió Rose, aunque Christian pudo ver una mueca fugaz que le pareció que la morena pensaba en algo más.

Christian y Lissa se quedaron sentados envueltos en un silencio cómodo, extrayendo fuerzas y amor el uno del otro. Tenía lo mismo que habíamos tenido Dimitri y yo, un sentimiento de unión y de familiaridad para el que a menudo no hacía falta palabras. Él le pasó los dedos por el pelo y, aunque no era capaz de verlo tan bien a través de sus propios ojos, me imaginé su pelo claro reluciendo bajo la luz multicolor de la vidriera. Christian le puso varios mechones detrás la oreha e inclinó su cabeza hacia atrás. Acercó sus labios a los de Lissa y el beso comenzó de una forma dulce y suave para después intensificarse lentamente. Una sensación tibia se transmitió de la boca de Christian a la de Lissa

«Oh, oh», pensé. Quizá había llegado el momento de desconectarme, pero ella interrumpió el beso antes de que tuviera que hacerlo.

Es la horaDijo con desgana Tenemos que irnos.

– Salvada, eh – Mia dijo con una sonrisa.

– No tienes ni idea – Rose asintió.

La mirada de los ojos azul claro de Christian indicaba que no estaba de acuerdo.

Quizá es el momento perfecto para hacerle frente a la reina. Deberías quedarte aquí. Sería un modo perfecto de reforzar tu carácter

– ¿Alguien más cree que está mintiendo? – Preguntó Eddie con una mano alzada.

Christian gruñó cuando algunas manos más se levantaron, él desvió la mirada molesto.

Lissa le propinó un codazo flojo y luego le dio un beso en la frente antes de ponerse en pie.

No quieres que me quede aquí, así que no intentes jugármela

– Lo había intentado – Christian se encogió de hombros.

Christian murmuró algo sobre que no era así como quería jugar con ella, y eso le valió otro codazo. Echaron a andar hacia el edificio de administración, que se encontraba en el centro el campus del instituto. Aparte de los primeros tonos rosáceos de la primavera, todo estaba igual que cuando yo me había marchado. Al menos, de puertas para afuera. Los edificios de piedra tenían el mismo aspecto grandioso e imponente. Los árboles altos y viejos seguían montando guardia. Sin embargo, dentro, en el corazón de los profesores y de los estudiantes, algo había cambiado. Todo el mundo tenía cicatrices por el ataque. Muchos de los nuestros habían muerto y, aunque las clases se habían reanudado, todos seguían apenados.

– Algo así no se podía olvidar tan fácilmente – Jill murmuró.

– Es verdad – Eddie asintió.

Lissa y Christian llegaron por fin al edificio de administración. Ella no sabía por qué la habían llamado exactamente, tan solo Tatiana quería que conociese a un miembro de la realeza que acababa de llegar a la academia. Lissa no estaba preocupada, teniendo en cuenta la cantidad de gente que Tatiana la había obligado a conocer últimamente. Christian y ella entraron en el despacho principal, donde encontraron a la directora Kirova charlando con un moroi mayor y con una chica de aproximadamente nuestra edad.

– Oh, ya sé quién es – Lissa sacudió la cabeza. Christian apretó la mano de la muchacha con fuerza, mientras Jill volvía a leer el libro con más calma, desconociendo los hechos de la presencia de Avery.

Ah, la señorita Dragomir. Por fin

Yo había tenido muchos problemas con Kirova mientras estudiaba allí, pero verla me hizo sentir un poco de nostalgia. Que te expulsen por probar una pelea en clases me parecía mucho mejor que cruzar Siberia para encontrar a Dimitri. Kirova tenía el mismo aspecto pajaril de siempre, con las mismas gafas colgando del extremo de la nariz. El hombre y la chica se pusieron en pie, y Kirova los señaló con un gesto.

Os presento a Eugene Lazar y a su hija Avery Kirova se volvió de nuevo hacia Lissa Ellos son Vasilisa Dragomir y Christian Ozzera

Chrisian gruñó ante la mención de la chica, incluso Lissa no mostraba una sonrisa en su rostro. Muy pocos eran consciente de lo sucedido en la academia con Avery, sabían la versión que se contó, más no lo que sucedió en realidad por lo que tanto Adrián, Lissa, Christian y Rose mantuvieron silencio sabiendo que era probable que el libro relatase todo a su paso.

A partir de ese momento, se produjo una intensa evaluación por parte de todos. Lazar era un hombre que pertenecía a la realeza, pero eso no era ninguna sorpresa, ya que había sido Tatiana quién había organizado aquel encuentro. Lazar le dedicó a Lissa una sonrisa encantadora mientras le estrechaba la mano. Pareció un poco sorprendido de ver allí a Christian, pero mantuvo la sonrisa. Por supuesto, esa clase de reacción ante Christian era de esperar.

– No era necesario mencionarlo todo el tiempo – Christian dijo.

– Yo no lo hice. Es el maldito libro – Rose bufó.

Había dos formas de convertirse en un strigoi, a la fuerza o por decisión propia. Un strigoi podía convertirse a otra persona, un humano, un moroi o un dhampir, si se bebía su sangre y luego le hacía beber a su vez sangre strigoi. Eso era lo que le había ocurrido a Dimitri. El otro modo de convertirse en strigoi solo lo podían conseguir los moroi, y era por decisión propia. Aquellos moroi que decidían matar a una persona bebiéndose su sangre también se convertían en strigoi. Normalmente, los moroi solo bebían pequeñas cantidades de sangre no letales de humanos dispuestos a ello. Peros i tomaban tanta como para acabar con la fuerza vial de la otra persona…

– Eso está de más. ¿Tenemos que aguantar siempre los recuerdos innecesarios? Creo que fueron mencionados ya tres veces lo mismo – Dijo Christian molesto.

– No sé si tres veces, o si lo han hecho, pero sí es molesto – Rose murmuró – Y tú estás más gruñón que de costumbre

Bueno, eso hacía que el moroi cayese en el lado oscuro y perdiese su magia elemental hasta transformarse en un no muerto malvado.

Eso era exactamente lo que habían hecho los padres de Christian. Habían matado de forma voluntaria y se habían convertido en strigoi para conseguir la vida eterna. Christian jamás había mostrado deseo alguno por convertirse en un strigoi, pero todo el mundo se comportaba como si estuviera a punto de hacerlo. Lo cierto era que su actitud cortante y crítica no ayudaba mucho. Buena parte de su familia cercana, a pesar de pertenecer a la realeza, también había sido rechazada de forma injusta. Sin embargo, él y yo nos habíamos unido para acabar con muchos strigoi durante el ataque. La gente se había enterado de lo ocurrido y eso había hecho que mejorase su reputación.

– Ni a posta – Bufó Christian.

– Es verdad, pero no está mal de cierto modo – Lissa dijo con una sonrisa.

Kirova no era famosa por perder el tiempo con formalidades, así que fue directa al grano.

El señor Lazar va a ser el nuevo director.

Lissa todavía le estaba sonriendo al señor Lazar, pero se giró de inmediato la cabeza hacia Kirova.

¿Cómo?

Voy a dejar el puesto. Le explicó Kirova con una voz tan neutra y desapasionada como la del mejor guardián. Aunque seguiré trabajando en la escuela como profesora

¿Va a dar clases?Preguntó Christian con voz incrédula.

Kirova lo miró frunciendo el ceño.

– Creo que eso significa ser profesora – Dijo Eddie con un murmulló.

Christian miró al muchacho y luego suspiró, no le gruñó y tampoco le bufó como acostumbraba hacer cuando alguien lo molestaba. Ni siquiera respondió, porque no sabía que decirle.

– De todos modos – Lissa habló rápidamente – Si ella no se hubiera retirado Lazar nunca hubiera llegado con su loca hija

– O quizá Tatiana tenía la culpa – Murmuró Rose a duras penas. Pocos captaron lo que dijo, entre ellos Christian que la miro sorprendido unos momentos.

Sí, señor Ozzera. Para eso vine en un principio a esta escuela. Estoy segura de que, si me esfuerzo lo suficiente, recordaré cómo se hace

Pero… ¿por qué? Aquí hace un gran trabajo Inquirió Lissa.

Era más o menos cierto. A pesar de mis enfrentamientos con Kirova, casi todos por mi empeño a saltarme las normas, seguía teniendo un gran respeto por ella. Lissa también.

– Sin contar las amenazas que les daba. Sobre todo a ti – Abe asintió con calma.

– Hasta que hablas viejo – Bufó Rose.

Abe sonrió torcido.

Llevó algún tiempo pensando en volver a la enseñanza Explicó Kirova Este me parece un momento tan bueno como cualquier otro, y el señor Lazar es un administrador excelente

Lissa era muy buena a la hora de captar las intenciones y los sentimientos de las personas. Creo que era parte de los efectos secundarios del uso del espíritu, del mismo modo que el espíritu hacía que aquellos lo utilizaban se volviesen muy carismáticos. Lissa pensó que Kirova mentía, y yo también. Si hubiera sido capaz de leerle el pensamiento a Christian, estoy segura de que él pensaba lo mismo.

– Gracias a Dios no lo haces – Dijo Christian con un alivio.

– Estoy segura de que no hay nada peor que Rose en tu cabeza – Mia dijo riendo.

– Bueno… casi – Lissa dijo con una mueca.

El ataque contra la academia había hecho que cundiese el pánico entre mucha gente, sobre todo entre los miembros de la realeza, aunque el problema que había provocado ese ataque se había arreglado hacía ya mucho tiempo. Supuse que detrás de todo aquello se encontraba la mano de Tatiana, que había obligado a Kirova a dimitir para que un miembro de la realeza ocupase el cargo, por lo que todos los miembros de las familias reales se sentirían mejor.

– Tus deducciones casi parecen mentira – Dijo Lissa con una mueca – No dejas de sorprenderme

Lissa no dejó que sus pensamientos se viesen reflejados en su cara y se volvió hacia el señor Lazar.

Bueno, pues ha sido un placer conocerle. Estoy segura de que hará un gran trabajo. Hágame saber si puedo hacer algo para ayudarle en sus tareas

– Es por eso que la reina nunca te dejaba en paz – Dijo Mia – Te ofreces mucho

– Es mi manera de ser – Lissa sacudió la cabeza.

Representó a la perfección su papel de princesa. Ser educada y dulce era uno de sus múltiples talentos.

Lo cierto es que sí Contestó Lazar. Tenía una voz profunda y retumbante, de esas que llenan la habitación. Señaló con un gesto a su hija Me preguntaba si podrías enseñarle el lugar a Avery y ayudarla a orientarse. Se graduó el año pasado, pero me ayudará con mis tareas. Sin embargo, estoy seguro de que preferirá pasar el tiempo con alguien de su edad

– Demasiado tiempo juntas – Christian gruñó.

– ¿Dónde está ella ahora? – Preguntó Jill con una mueca.

– Quién sabe – Rose se encogió de hombros, claramente mintiendo.

Avery sonrió, y Lissa le prestó atención de verdad por primera vez. Era muy guapa. Deslumbrante. Lissa también era muy guapa, gracias a su precioso pelo y a los ojos color jade de su familia. A mí me parecía cien veces más guapa que Avery, pero al lado de la otra chica, algo mayor, tenía un aspecto más simple. La hija de Lazar era alta y delgada como la mayoría de los moroi, pero tenía unas cuantas curvas atractivas en los lugares apropiados. Ese tipo de pechos, como los míos, eran muy codiciados entre los moroi, y su larga melena de color castaño y ojos azul grisáceo completaban el conjunto.

– Descripción al estilo Rose – Dijo Eddie sonriendo.

Prometo no ser mucha molestia Dijo Avery Y si quieres, te comentaré algunos secretos de la vida en la Corte. Me han dicho que te vas a trasladar allí

Las defensas de Lissa se activaron de inmediato. Se dio cuenta de lo que estaba pasando.

– ¿El qué? – Preguntó Eddie.

Tatiana no solo había echado a Kirova; también había enviado a alguien para que la vigilase a ella. Una compañera guapa y perfecta que podría supervisarla e intentar instruirla para que cumpliera las exigencias de Tatiana. Lissa fue muy amable al hablar, pero sus palabras estaban cargadas de hielo cuando las pronunció.

Sería genial. Últimamente ando muy ocupada, pero podemos intentar encontrar algún hueco.

Ni el padre de Avery, ni Kirova parecieron percatarse de lo que en realidad estaba queriendo decir era «Lárgate», pero Lissa notó en los ojos de Avery que su mensaje había llegado.

– No sé quién da más miedo. Lissa o Rose – Mia murmuró con un tono preocupado.

– Es difícil de decir – Jill asintió – Una usa la compulsión para acabar con alguien y la otra usa una estaca

– El dúo perfecto – Rose dijo.

– El dúo perfecto para problemas – Sacudió la cabeza Adrián – Aunque sí, una es más peligrosa que la otra y luego la otra es más peligrosa que la anterior. En otras palabras, el círculo no tiene fin

– Lissa es más peligrosa – Christian dijo de pronto, llamando la atención de todos. Se encogió de hombros – Todos conocen a Rose, se esperan que sea salvaje. Ella no, ella es dulce y por eso es más peligrosa

Alguno asintieron y Rose frunció el ceño.

– ¿Cómo llegamos a esta conversación? – Murmuró.

Gracias Contestó Avery. Podía equivocarme, pero por la expresión de su cara me pareció que estaba dolida. Estoy segura de que ya se nos ocurrirá algo

Bien, bien Exclamó Lazar, sin darse cuenta ni por asomo de lo ofendida que estaba su hija ¿Podrías enseñarle ahora a Avery el alojamiento? Va a quedarse en el ala este.

ClaroRespondió Lissa, deseando hacer cualquier cosa menos eso.

Christian, Avery y ella echaron a andar hacia la puerta pero, en ese momento, dos jóvenes entraron en el despacho. Uno era un moroi, algo más joven que nosotros, y el otro era un dhampir de unos veinte años. Se trataba de un guardián, por la expresión dura y seria de su rostro.

Ah, aquí estás Dijo Lazar, haciendo un gesto para que se acercasen. Le puso una mano en el hombro al más joven Os presento a mi hijo Reed. Empieza secundaria y asistirá a clases en la academia. Está entusiasmado

En realidad, Reed no parecía nada entusiasmado.

– Creo que él es despistado… demasiado – Dijo Sydney con una mueca.

– Sí, lo es – Rose asintió.

Tenía el aspecto de ser el tipo más hosco que jamás había conocido. Si alguna vez tenía que representar el papel de una adolescente descontenta, habría aprendido todo lo necesario de la cara de Reed Lazar. Tenía los mismo rasgos atractivos de Avery, pero estropeados por una mueca huraña que daba la impresión de estar siempre presente en su cara. Lazar le presentó a todos los demás. La única respuesta de Reed fue un «Hola» gutural.

Y este es Simon, el guardián de Avery Añadió Lazar Por supuesto, mientras se encuentre en el campus, no tiene por qué estar todo el rato pegado a ella. Ya sabéis cómo va esto. Aun así, seguro que lo veis por los alrededores

Yo tenía la esperanza de que no fuera así. No aprecia tan desagradable como Reed, pero tenía un cierto aspecto severo que resultaba exagerado incluso para un guardián.

– Es la envidia. Eso es lo que había – Se burló Adrián.

– ¿Qué quieres decir? – Cuestionó Rose.

– Que desde hace un tiempo, y me sorprende que no lo hayas notado, estás más contenta, alegre y cada vez pareces menos un guardián –

– Eso no es verdad –

– Es verdad –

Christian sacudió la cabeza, miró a Rose fruncirle el ceño a Adrián y luego dijo algo con un tono despreocupado que le salió bastante forzado.

– Qué importa de todos modos. No hemos tenido atacas desde hace mucho. Nadie aquí parece preocupado por ello –

– Es verdad – Lissa asintió con una sonrisa – Además, me gusta Alegre Rose, es mejor que Seria Rose

– Jill, sigue con la lectura – Gruñó la chica.

De repente, compadecí un poco a Avery. Si aquel tipo fuera mi única compañía, yo también querría hacerme amiga cuanto antes de alguien como Lissa. Esta, sin embargo, ya había dejado claro bien que no pensaba formar parte de los planes de Tatiana.

– Lo que, en mi parecer, estuvo más que bien – Christian asintió.

Lissa y Christian acompañaron a Avery a la oficina de alojamiento sin hablar apenas. En circunstancias normales, Lissa habría ayudado a Avery a acomodarse y la habría invitado a comer más tarde. Pero esta vez, no. Y menos con todos aquellos planes ocultos.

– Estaba cabreada – Lissa sacudió la cabeza.

Regresé a mi propio cuerpo, en el hotel. Sabía que ya no debía preocuparme por la vida en la academia, y que incluso tendría que compadecerme de Avery. Sin embargo, allí tumbada con la mirada perdida en la oscuridad, no pude evitar sentirme un poco satisfecha (y sí, muy ufana) por el encuentro: Lissa no tenía intención de buscarse una nueva amiga por un buen tiempo.

– Es increíble que siquiera lo pensaras – Dijo ofendida la rubia.

– Es la verdad – Rose se encogió de hombros.

Christian observó el intercambio de ambas chicas con una sonrisa antes de darse cuenta de que Jill había terminado y estaba entregándole el libro a Eddie, quién se había señalado a sí mismo.

Gruñó por lo bajo al perderse la oportunidad de leer el libro, y es que no había nada que disfrutaba más que burlarse de Rose y la mejor forma era leyendo por su propia cuenta.

– Descanso – Gimió Rose en algún momento, sorprendiendo a todos de pronto porque la conversación con la reina había quedado a la mitad (literalmente, ella estaba hablando cuando de golpe no termino una palabra y dijo la otra) – No quiero leer más

– Son libros – Lissa dijo con una extraña mueca en su rostro, pero Rose no le prestó mucha atención.

Continuará...


Bueno ese ha sido el capítulo de esta semana, espero que les haya gustado. Antes de los comentarios quiero decirles un par de cosas, en este momento son las 11.18 y posiblemente no les importe, pero para mí sí. Normalmente los capitulos suelo subirlo a eso de las cuatro de la tarde porque es a la hora que me despertaba, pero mi horario esta semana ha cambiado de golpe y he comenzado a levantarme a las 9 o 10 am, por lo que es posible que empiece a actualizar a las 12. En caso de que mi horario vuelva a cambiar les avisaré, evidentemente y cualquier retraso con el capitulo ya les explicaré el por qué. Ya saben, con el tema de la navidad y año nuevo toda la gente comienza a moverse en masa de un lado para otro, yo no fui la excepción, la semana pasada estuve esperando en un local dos malditas horas para que abra y poder comprar un regalo de navidad, pero el maldito lugar no abrió y yo estaba cabreada así que, no lo negare, esa es una de las razones por las que no escribí el capítulo del día lunes (que como no lo tenía terminado había decidido subirlo el martes, pero al final no lo escribí hasta el sabado). En fin, todo esto no es importante, pero espero que tengan mejor suerte que yo comprando los regalos. Nos veremos el día sábado de nuevo, con el nuevo capítulo especial de navidad, y antes de que pregunten, no, no habrá especial de año nuevo porque francamente no sé que escribir, siempre es lo mismo (fiesta, alcohol, parejas besándose a la media noche, etc) así que no habrá especial de año nuevo.

Ah, antes de responder, fanfiction tiene un pequeño problema en este momento con los comentarios así que es posible que no pueda responderlos todos. Me refiero a que el contador dice 31, pero solo puedo leer 30 comentarios debido a que esta como medio bugeado, esto no dura mucho, como máximo una semana así que no se preocupen si piensan que no voy a leer el comentario porque lo haré, es más a cada hora estoy revisando si ya puedo leer ese comentario numero 31 (literalmente estoy revisando a cada hora), eso si lo siento por quién lo escribió ya que no pude responderle (aunque creo que el comentario tiene que ver con la falta de capitulo la semana pasada). La cosa es que espero aún así que comenten, y ya cuando se arregle podre ver todos los comentarios. Esto solo se los digo en caso de que hayan escrito un comentario y quieran leerlo entrando en la pagina de reviews, pero no les aparezca. Al menos de momento está así, pero espero que no dure mucho.

~ Comentarios:

- Guest: No te preocupes, actualización todo los lunes y está semana doble capitulo.

- abiriver. rivera03: Me alegro que te haya gustado.

- CrazyBlossom: Hoy es 19... whaats? Eres psíquica? Sabías que no actualizaría la semana pasada y hoy estaría la actualización, ¿verdad? Asombroso, eso es increíble. Sí, lo sé, Dimitri no habla... fin de la historia, que ya estoy algo cansada con el tema de Dimitri, lo siento. En cuanto a la narración, ya sé que mucha gente preferiría la primera persona, pero es que esa era como escribía hace años así que es difícil volver a escribir así, eso sí integre el pov de alguien, pero en tercera persona, lo había visto en varias historias y la verdad es que me gusto mucho (incluso en libros famosos, harry potter es uno de ellos) y aunque no lo he perfeccionado aún espero poder hacerlo, es una forma de narración que me ha encantado si te soy sincera y espero que poco a poco también comience a gustarte.

- lezly66: Gracias por los ánimos y espero que te guste el capítulo.

- norlacorrea: Aqui el siguiente, y lamento no haber subido la semana pasada.

- Zombiepeace: Exacto... es mi historia... y podría morir si insisten tanto... lo siento, es que en serio estoy un poco cansada del tema de Dimitri. En cuanto al fics, me alegro que te guste, aunque apenas recién está iniciando así que no hay mucho de donde decir que está bueno

- tamij18: En realidad no tiene importancia cual es el mejor idioma o cual no, la cosa es que cada uno se acostumbra a un idioma y es lo que le gusta oír. (Aunque ya de paso, me gusta ver las cosas subtituladas en el idioma original, a decir verdad) Así es la cosa, no sé por qué la gente se queja sobre ello. Sin embargo, sí hay un idioma que es un tipo de español, no diré cual, pero lo odio con el alma, bueno son dos o tres, pero no diré cuales son para no meter la pata. La pelea siempre es en españa y america latina así que es lo que importa. Wuaskkjaskjsakj tendría que ser solo una conversación por aquí, jeje, no soy mucho de redes sociales, de hecho no soy una persona muy social.

- Lost Loverblack-Kurumi: No, no he borrado esos dos personajes, aunque estuve a punto. Lo que pasa es que entre tantos personajes es un poco complicaldo hacerlos participar a todos y más si las bromas vienen solo de tres personajes. Voy integrándolos poco a poco. En cuanto al enfoque nuevo, es algo complicado porque es una tercera persona pero desde su punto de vista y es algo que he visto en fics y he leido en otros libros, pero no es fácil de controlar en este tipo de historia (los comentarios del libro) y es algo con lo que quiero jugar en este libro para probar como queda así que es posible que al inicio casi ni se note, porque es la primera vez en la que lo estoy usando (aunque en wattpad la historia que subí está en tercera persona desde el punto de vista del personaje principal). No recuerdo el nombre del narrador, pero es escribir en tercera persona lo que un personaje siente y piensa ante lo que le rodea.

- DaniBelikov16: La verdad es que ni me acordaba de que Rose se emborrachaba en el funeral. Con respecto a la narración, ya sé que es rara y nueva, y la primera vez que la leí me sentí igual al leerla, pero cuando me acostumbre a ella me di cuenta de que no era mala narración y era bastante buena, porque puedes yo siempre he pensado que un pensamiento en primera persona es egocentrico (de hecho muchas veces sentí los pensamientos de Rose así), sin embargo, en tercera persona desde el punto de vista de un personaje hace que el pensamiento egolatra sea menor y además ofrece un perímetro más amplio, lo que a mí me gusto bastante y francamente espero que es guste.

- MDiaz13: Me alegro que te guste, el capítulo también me gusto bastante, en cuanto a la escritura es algo nuevo que estoy probando así que espero que en realidad funcione.

Bien, eso son todos los comentarios de la semana ante pasada y unos pocos que se acumularon esta semana. Quiero disculparme con la persona que escribió ayer o antes de ayer el comentario 31, que no puedo leer de momento, pero prometo que en la siguiente actualización lo responderé. Hay algo que quiero decir, porque en serio estoy un poco cansada de esto, ya ni siquiera me dan tantas ganas de leer los comentarios por esto, es el tema de Dimitri. Yo sé que no participa, yo sé que tengo que arreglar al persona, ya sé muchas cosas, pero estoy cansada de los comentarios que dejan pidiéndolo. Hacen que al final el 90% de los comentarios trate de ello y no de la historia en general. Yo sé cuando haré participar a Dimitri, sé cómo hacerlo (no mentira, pero sé que saldrá espontaneo) y de momento no es así y mientras más lo pidan, más odio al personaje y más carga escribir siquiera el nombre. Yo sé que esto quizá ya lo saben, pero Dimitri no es mi personaje favorito, de hecho es de los pocos que me gustan, mi personaje favorito es Christian por todo lo sarcástico que es (porque yo soy una persona sarcástica), y en parte es una de las razones por las cuales casi siempre (incluso en los primeros libros) me costaba un poco escribir sobre Dimitri, aunque el los primeros no tenía tantos problemas como ahora pero... yo madure, y no fuerzo mi mano de momento. En serio, a mí me quedo claro que su personaje favorito es Dimitri y evidentemente quieren verlo aparecer (me pasa lo mismo con otras historias en las que mi personaje favorito es secundario por lo que no aparece mucho), pero si siguen así harán que en realidad me aburra y no escriba más.

Cambiando de tema, en Wattpad yo he subido una historia de aventuras, de una chica en busca de una leyenda (que resulta ser real al final) y hay otra historia que tengo que es poco más parecida a la típica historia de un grupo de muchachos (con una chica de prota) que se enfrentan a un enemigo para salvar al mundo, aunque su mundo es oculto para los humanos. Ya saben, el tipico hush hush, cazadores de sombra, vampire academy, percy jackson y harry potter, el tipo universo así, pero con sus cosillas que lo hace casi unico. Esta historia está terminada en mi computador, y quería hacerla de tres partes, pero al final decidí hacerla de cinco porque integre unos personajes que me obligan a alargar la historia a cinco partes. La cosa es que pensaba subir esta historia primero a wattpad, antes que la que ya subí, pero la que he subido he notado que casi no tiene visitas y por lo menos a mí no me sirve así porque sin visitas o comentarios no se si vale la pena quedarme escribiendo o si quiera subirla, sé que la seguiré escribiendo en mi computador, pero no tengo que estar tan apresurada para subir. Esto no debería decirlo acá, pero quería saber si les gustaría leer esa historia para subirla y eliminar la otra de momento. Aunque claro, la copia que tengo, el original, aún tiene alguno que otro arreglo y mientras escribo la segunda parte voy haciéndole el cambio.

Bien, ya diciendo todo lo que quería, me despido y nos veremos el día sábado con la actualización navideña (y habrá respuestas de comentarios si es que fanfiction no está bugeado).

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Se despide Lira12.