CAPITUL0 3: Comienza la misión
Nada más abrirlo vimos la letra del hermano de Ron. Así que eso de la falta de magia era cosa de la Orden.
"Supongo ahora mismo tendréis cara de susto, al comprobar que no tenéis magia, no os preocupéis, seguís siendo magos, seguís teniendo magia, pero no dentro de la propiedad de la casa, lo que incluye los jardines. La casa será el escondite para vosotros y Draco. Lo de la falta de magia es para que nos os localicen por ella. Pero no os preocupéis, no estaréis todo el tiempo ahí, os turnareis. También seréis importantes en la búsqueda de los mortifagos, y en averiguar qué demonios quieren hacer con Draco.
Os preguntareis como llegara Draco ahí, de la misma manera que vosotros, esa será la única magia permitida: vuestra llegada y la suya, a partir de ahí no será permitida ningún tipo de magia.
Nunca debe de estar Draco solo en esa casa, su rastro solo puede quedar oculto mientras este con alguno de los tres, si en algún momento se queda solo, se queda expuesto, sospechamos que están ya muy cerca de encontrarlo.
Preparaos, Draco no tardara en aparecer.
Los turnos están en el dossier, y toda la información de la misión. Es importante. Draco es importante. Su seguridad es importante no solo para evitar la vuelta de Voldemort, sino porque ha cambiado. Ya no es quien conocisteis, os va sorprender y mucho.
Ron ten paciencia, no te dejes llevar por tus impulsos.
Harry no te guardes todas las cosas, compártelas con ellos…..con los tres.
Hermione se más flexible con las normas, pero no dejes de ser tú.
Si necesitáis ayuda pedidla.
Charles Weasley."
Se miraron, y Ron soltó un bufido el jamás había vivido sin magia, así que estaba dispuesto a hacer todos los turnos que pudiera fuera de la casa, ¿Qué quería la Orden, que el viviera sin magia y encima con Malfoy?, antes prefería comerse grageas de todos los sabores con sabores asquerosos.
Estaba cada uno sumido cuando escucharon un ruido sordo y oyeron una exclamación.
¡Por las malditas barbas de Merlín!
Salieron corriendo y al llegar al pasillo vieron que había aparecido una nueva puerta, que en ese momento se abrió para dejar paso a un Draco Malfoy que no dudo en mostrar su enfado al ver a los tres Gryffindor.
¡¿Qué demonios habéis hecho?! ¿Cómo he llegado aquí?-dio un paso hacia ellos varita en mano- ¡Explicaros!
Te ha traído el Ministerio.- dijo Harry- Baja la varita. –al ver que no lo hacía, levanto la suya, sabiendo que no servía de nada- He dicho que bajes la varita.
Malfoy la bajo, valoro rápidamente que podía con uno, tal vez con dos de ellos pero no con los tres.
¿El Misterio o la Orden?-dijo Malfoy- No aceptaríais estar cerca de mí si os lo ordenara el Ministerio, pero daríais la vida por la Orden.
Sin mediar palabra nos dimos la vuelta, y Malfoy nos siguió, a pesar de que había cómodos sillones ninguno de los cuatro nos sentamos, nos quedamos mirándonos en el centro del salón formando un círculo.
¿Nadie te ha dicho nada?-le pregunte rompiendo el silencio, sabía que ni Ron ni Harry iban a empezar hablar.
Fui citado hace unos días en el ministerio, lo que me sorprendió fue que antes de poder entrar, alguien me interceptara y aparecí en una casa, al ver un cuadro de una antepasada mía supe que estaba en la Mansión Black y no me olí nada bueno.- se sentó en un butaca grande y negra- Yo no pienso seguir de pie. ¿Qué pasa?
Lo único que sabemos es que tus malditos amigos quieren hacer volver a Voldemort y no sé por qué diablos para evitarlo tenemos que vigilarte a ti,- casi escupió Ron.
Yo no soy un mortifago-dijo Malfoy levantándose- No soy un mortifago, todo acabo para mi esa noche, esa noche entendí que no era correcto lo que hacían mis padres y sus amigos. Yo no tengo nada que ver con ese proyecto. Desde ese día no he tenido contacto con nadie de mi antigua vida, ni siquiera con mis padres. Draco Malfoy desapareció ese día.
Sabemos que no eres parte del plan- Harry se encogió de hombros.- al menos no lo eres por tu propia voluntad.
¿Qué demonios significa eso?-preguntaron a la vez Ron y Malfoy.
Harry nos miró con un expresión indescifrable en el rostro, el tampoco entendía el porqué de sus palabras, era como si las palabras las dijera otra persona a través de la boca de Harry, este se llevó la mano a la cabeza y murmuro mientras se iba.
Esto no puede seguir así, ahora vuelvo-ya en la puerta se giró y nos dijo- No lo dejéis solo.
Harry abrió la puerta para salir corriendo, dejando a sus amigos solos con Malfoy, ambos se miraron sin entender la manera que últimamente tenia Harry de comportarse, así pues ambos salieron corriendo detrás de él. Ron se paró a mitad del camino de entrada al ver que Hermione no le seguía.
¡Hermione!. ¡Vamos!. Ron volvió sobre sus pasos y la cogió de la mano tirando de ella- No sabemos qué le pasa.
Lo sé. Pero Charlie dijo que no podíamos dejarlo solo. Ve tú- al ver que su amigo dudaba. – Ve. Ya no tengo 11 años. Ya no me intimida.
Dudando solo un segundo más y viendo la seguridad en los ojos de su amiga, Ron salió corriendo tras Harry. Hermione cerró la puerta y suspiro antes de darse la vuelta y enfrentarse a Malfoy.
¿Me vas a contar lo que pasa?- sentándose de nuevo- ¿Para qué me queréis aquí?¿ Y por qué precisamente me tenéis que "vigilar" vosotros?
No lo tenemos muy claro todavía- Hermione se apoyó en la barra de la cocina, antes de seguir hablando, aun le costaba estar en la misma habitación no se olvidaba que él había presenciado su tortura sin inmutarse.- Por lo que la Orden ha podido averiguar. Todavía existe una facción de mortifagos, y….
Yo no soy un mortifago, todo quedo allí, en Hogwarts. Casi no sé nada de mis padres, de los que eran mis amigos desde ese día, me….-al ver la impaciencia en la cara de la muchacha-sigue..
Déjame terminar. Odio que me interrumpan. Como te iba diciendo, hemos averiguado que existe una facción de mortifagos, al parecer son un grupo de mortifagos que estaban bien ocultos en el pasado, puede que incluso ni participaran en la batalla, como si …-callo intentando encontrar una explicación no solo para Malfoy sino para sí misma.- en algún recóndito rincón de su mente Voldemort supiera que había una posibilidad de que Harry venciera y tuviera un plan B. Y no sabemos aún de qué manera tú eres la clave de ese plan B.
¿Y por qué yo? ¿Cómo lo ha averiguado la orden?- dijo Malfoy acercándose a ella- ¿Por qué vosotros tenéis que protegerme?
Tan solo han averiguado eso de momento. ¿Y por qué no debían de protegerte?
Porque he sido un mortifago, porque mi familia ha sido la más fiel seguidora del oscuro. Por qué intente matar a Dumbledore. Por qué le he hecho la vida imposible a sus héroes- haciendo un gesto señalándola.- Porque odio a los sangre sucia, a los mestizos y a los traidores a la sangre.
Hermione se alejó de él, no sabía por qué desde el mismo momento en que lo había visto de nuevo la ponía tan nerviosa.
Nunca fuiste un mortifago, tan solo un especie de aprendiz, no tienes la culpa de lo que tus padres o tu tía hicieran. No mataste a Dumbledore, no porque Snape lo hiciera por ti cumpliendo órdenes del propio Dumbledore, sino porque no hubieras podido hacerlo. Y si odiaste o todavía odias a los sangre sucia, los mestizos o los traidores a la sangre es porque es lo único que te han enseñado hacer. No creo que nos odies. ¿Te has dado cuenta de que has bajado inmediatamente la varita cuando te lo ha pedido Harry? Estaré en mi cuarto.
Y diciendo esto la chica se fue a su cuarto dejando a Malfoy totalmente descolocado. Siempre había sabido que era buena, muy buena en lo que se propusiera. Pero había sabido captar todo aquello que él se decía a si mismo todos los días cuando se levantaba y acostaba. Que era víctima de las circunstancias, víctima de una educación errónea.
