Porque una tiene su orgullo
- Estupido
- Hipócrita
- Presuntuoso
- Engreído
- Farsante
- Cargante
- Impertinente
- Embaucador
- Mentiroso…
Y podría continuar nombrando sinónimos de su persona durante siglos si se lo pidiesen…bueno seamos sinceros aunque no se lo pidiesen ella lo haría de todas formas.
Era su nuevo pasatiempo.
El mas divertido debía aclarar.
- ¿Matando a Potter con la mirada de nuevo?- inquirió Mary Macdonald*, una chica de séptimo de Gryffindor
Lily desvió la mirada avergonzada por haber sido pillada en falta.
-Tal vez- murmuro.
Mary cerro su libro de runas avanzadas nivel siete y centro toda su atención el rostro de su amiga situado justo enfrente de ella.
Había pensado que llevándola a su lugar favorito a hacer lo que mas le gustaba la distraería pero por lo visto se equivoco, ni la biblioteca y mucho menos su trabajo de sesenta y cinco centímetros de runas parecían distraerla o animarla lo mas mínimo.
Algo realmente grabe viniendo de quien venia.
-Te lo preguntare por ultima vez- advirtió señalándola con el grueso libro de encuadernación negra- ¿Qué te ha hecho esta vez?
Lily dejo su pluma sobre su pergamino en blanco y volvió a fijar su vista cuatro mesas a la derecha donde tres muchachos murmuraban divertidos dios sabe que sin prestar demasiada atención a sus libros abiertos o a las miradas amenazantes de la bibliotecaria.
-Nada-suspiro.
-Nada- repitió Mary bastante furiosa por haber recibido de nuevo la misma respuesta de siempre- ¡Y una mierda!- exclamo ganándose una mirada amenazadora de la bibliotecaria y alguna que otra queja por parte de los alumnos que se encontraban allí estudiando aquella tarde- Llevas desde hace dos semanas dándome la misma excusa y yo querida amiga aunque lo parezca no soy estupida- continuo bajando considerablemente la voz- así que espero por tu bien y el de mi estado mental que me digas de una puñetera vez que mierda te ha hecho esta vez el imbecil de Potter.
Lily parpadeo confundida por el repentino ataque de cólera de su amiga y sin saber muy bien como actuar para que Mary no volviese a gritar o algo peor intento calmarla con palabras dulces y suaves.
-Mary, cariño. No ha pasado nada, te lo prometo- susurro acariciando una de sus manos.
-A otro lobo con ese cuento caperucita- se quejo la castaña sacándole una sonrisa a Lily- Creía que era tu amiga.- dijo algo dolida.
-Y lo eres- le aseguro.
-Entonces me dirás que te ha hecho ¿o tendré que adivinarlo?- le exigió dejando el pesado libro sobre la mesa y acercando su rostro al de su amiga.
Lily borro la sonrisa que minutos antes se había formado en sus labios ante la infantil expresión de su amiga para dar paso un una mascara de total tranquilidad.
-No paso nada, así que no hay porque alterarse- dijo tranquilamente mientras bajaba la vista hacia su pergamino y empezaba a enrollarlo, evitando con ellos los ojos oscuros de su amiga- Ya sabes simplemente me aburría y pensé en echar un vistazo por la biblioteca para ver quien había…
-Y por causalidades de la vida te encontraste con Potter y no pudiste retirar tu mirada de él- apunto Mary con cierta ironía
Lily frunció el ceño ante la acusación y cerrando de un golpe su propio libro de runas alzo la mirada.
-Para que lo sepas, no.- dijo a la defensiva.
-¿Segura? Porque por la manera que lo mirabas parecía que querías torturarlo de manera lenta y dolorosa- comento su amiga alzando una ceja, dándole a entender que no se iría de allí sin haber soltado toda la verdad. Y cuando decía toda quería decir toda.- O mejor dicho- continuo, formando una sonrisa- parecías realmente dolida por el simple hecho de que el no estaba realmente muerto. Y eso solo me lleva a una conclusión.
Lily que en un intento por ignorar a su amiga y por tanto sus estupidas suposiciones se había puesto a guardar sus cosas en su mochila alzo de nuevo su mirada hacia el rostro de su compañera captando su sonrisa y el brillo de determinación en sus ojos.
Estaba claro que no saldría de allí tan fácilmente o por lo menos no lo haría si no colaboraba. Y ese era el problema ella no quería colaborar, ni quería ni debía.
-¿Qué conclusión? – pregunto intentando fingir un ligero tono de aburrimiento y consiguiendo en cambio un timbre de desesperación bastante penoso.
Mary la examino a conciencia y después volviendo su rostro contemplo al grupo de chicos o mejor dicho a uno de los tres chicos.
-Potter te ha hecho algo- comenzó- algo muy desagradable- se apresuro a añadir al notar que Lily iba a abrir la boca para soltar su ya tan típico "No me hizo nada".- Algo que mas que enfurecerte, como siempre consigue, te lastimo. Algo realmente grave.
Lily desvió la mirada y volvió a contemplar con cierto odio a James que en ese momento intentaba arrebatarle a Peter un trozo de regaliz.
-Debo serte sincera Lily- prosiguió Mary no muy segura de que su amiga la escuchase- No tengo la menor idea de lo que Potter te allá podido hacer, solo tengo suposiciones pero…
-¿Qué suposiciones?- pregunto Lily en apenas un susurro.
Necesitaba desahogarse.
Y si ella no podía hablar de ello tendría que conseguir que su amiga lo descubriese.
-Pues…tengo varias.
-Adelante- la animo sin retirar su mirada del moreno que por fin había conseguido el dichoso regaliz y ahora intentaba, o eso creía Lily, convencer a Remus para que le dejase copiar su trabajo.
-La primera es que…- hizo una pausa como para asegurarse de que realmente la escuchaba pero no supo decidir si lo hacia o no así que pensó que lo mejor seria hablar y ya contestaría algo ella- …que Potter ha vuelto a las andadas y como buen imbecil entrenado que es te ha vuelto a acosar para que salgas con el.- Lily negó levemente con la cabeza pero Mary no aprecio notarlo pues continuo- Seria algo normal que te enfadases por eso e incluso que deseases matarlo, yo sinceramente lo haría en tu lugar. Después de tantos años acosándote y riéndose de ti cuando por fin consigues algo de paz el va y vuelve a las andadas arruinándote…
-No- murmuro Lily- Esa no es la razón.
Mary frunció el ceño y asintió.
-Bien pues entonces vamos a por la segunda- dijo algo más animada- ¿Que tal esta? Potter te ha vuelto a esconder toda tu ropa interior.
-No- volvió a negar Lily- Continua.
-De acuerdo- suspiro- Veamos y que tal si Potter ha vuelto a proclamar por hay que se acostó contigo- probo mientras se retiraba ligeramente de ella.
Había que ser precavidos, la última vez que ese rumor fue expandido Lily pillo tal cabreo que Potter y su amiguito Black tuvieron que estar en reposo un mes.
-No- susurro Lily bajando la mirada y apretando los puños.
Recordando sin duda aquel día.
-Pues eso me deja la más descabellada- dijo Mary algo desesperada.
-¿Y bien?
Mary se coloco un mechón travieso detrás de su oído y suspiro algo insegura por la reacción que tendría su amiga.
Podía gritar, patalear e incluso embrujarla por si quiera sugerirlo…aunque también era posible que le diese un ataque de risa o que fuese cierto… ¡No! eso si que seria ridículo e increíble…
Aunque en Hogwarts todo era increíble.
Mary echo una rápida mirada al rostro de su amiga.
Sus cejas fruncidas, sus labios rectos, sus ojos achicados. Todo daba muestras de enfado, incluso sus puños apretados. Era imposible que ella…no, no era posible.
-Que Potter y tú hayáis tenido algo y ahora el pase de ti- soltó Mary con cierto aire de diversión típico de cuando alguien hace una broma.
Solo que esta vez la broma resulto ser de muy mal gusto por que ante la sola mención su amiga había bajado la mirada y había comenzado a llorar.
-¿Tan espantoso te parece? Bueno vale que lo odies, pero era broma. No es que aya pasado de verdad. No llores- le suplico algo culpable mientras acariciaba lentamente sus temblorosos hombros.
-¿Qué te hace pensar que es broma?- inquiero Lily alzando la vista y encarándola.
-Pero…
-¡Eh James!- el grito femenino interrumpió lo que seguramente hubiese sido un diluvio de interrogantes- ¡Te estuve buscando corazón!- ronroneo una chica rubia acariciando los hombro y pecho de James desde atrás.
Lily y Mary desviaron su vista hacia el espectáculo, como casi toda la biblioteca incluida la bibliotecaria que con una seca orden y un aspaviento les ordeno callar negando al publico, y a Lily y Mary, la oportunidad de saber que era lo que pasaba.
Aunque bueno oportunidad tenían porque algo era callar y otra cosa no actuar.
Con los gestos se llegaba a decir mucho, demasiado llego a pensar Mary cuando la chica sentándose junto a James le planto un tierno beso en los labio y este ni corto ni perezoso se lo permitió para después con todo el descaro el mundo desviar la mirada hacia Lily y sonreírle juguetonamente por primera vez en dos semanas.
-Sabia que estábamos aquí y te ignoro- exclamo furiosa Mary intentando controlarse para que la bibliotecaria no la echara- Será hijo de...
-Déjalo Mary, es su naturaleza- murmuro Lily levantándose de su asiento y saliendo de la biblioteca con al cabeza bien alta.
Y para fastidio de James y gran alegría y admiración de Mary, sin dirigirle ni una mirada a la pequeña escena romántica que se había improvisado aquella tarde en la biblioteca.
Porque Lily Evans tenía orgullo al igual que James Potter tenía vanidad.
Era por ese orgullo que Lily se negaba a admitir lo que le había pasado, era por ese orgullo que intentaba matar a James con la mirada, era por ese orgullo que había encontrada mas de cien calificantes para definirlo y era también por ese preciso orgullo que Lily no podía dejarse ver llorar como una estupida por culpa de él.
Aclaración:
* Mary Macdonald es también un personaje de J K Rowling. Aparece por primera, y creo que única vez, en el séptimo libro de Harry Potter mas concretamente en el capitulo en que se habla de los recuerdos de Snape durante su estancia en Hogwarts. Se menciona dos veces el nombre de Mary, aunque solo en la primera aparece el apellido; no se si son la misma o no pero yo he dado por sentado que si.
Por lo visto era compañera de Lily o amiga, por ello e querido ponerla así.
Bien e aquí la 4º historia.
La siguiente será, seguramente, una continuación de esta o algo relacionado. No se tengo que meditarlo. Aun así los siguientes One Shot los subiré el día 10, así que paciencia.
Y recordar esta demostrado que dejar un review no hace daño a nadie, es mas da ilusión a esta pobre loquita.
¡Chao, chao!
