Bueno, este es el càpítulo 4. Gracias por los comentarios y espero les guste.
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Capítulo IV
Bromas
Al día siguiente Ichigo acababa de llegar al café luego de la escuela. En cuanto hubo entrado todas las mew mews se le abalanzaron encima con preguntas sobre la cena del día anterior.
-No era nada especial, es enserio. –Dijo Ichigo cuyas orejas de gato ya habían salido.
-¿Entonces que fue? Tú y un chico en un restaurante solo puede significar una cosa. –Dijo Minto inquisitivamente.
-Claro que no. Somos amigos y hasta ahí. De hecho, y para que lo sepan, hoy comencé a salir con un chico de mi escuela.
-¿Es enserio? –Preguntó Lettuce.
-Claro que no, solo está diciéndolo para que no le sigamos preguntando. –Dijo Minto.
-Entonces, nos dirás con quien fuiste al restaurante o tendré que usar métodos más fuertes para averiguarlo. –Dijo Puddin.
-¡Puddin, deja de apuntarme con la linterna a la cara! –Exclamó Ichigo
-Entoces contesta la pregunta. –Dijo Minto.
-Sï quieren saberlo, es un amigo que conozco desde que era niña, y si no me creen pueden preguntarle a mi mamá.
-Lo haremos. –Anunció Minto tras lo cual sacó su celular.
Minto marcó un número en su celular y espero a que alguien contestara en la casa de Ichigo.
-Bueno. –Dijo la Señora Momomiya cuando hubo contestado.
-Señora, soy Minto. ¿Puedo hacerle una pregunta?
-Sí claro.
-Es cierto que Ichigo tiene un amigo desde que era niña.
-Ah, debes estar hablando de él. Sí, se conocen desde que eran muy pequeños. Recuerdo que siempre estaban jugando juntos durante todo el verano y una vez…
-Este… señora, muchas gracias. Creo que es todo. Gracias. –Dijo Minto antes de tener que oír toda la historia.
-Ah, sí. No hay problema. Hasta luego.
-Hasta luego. –Se despidió Minto y colgó.
-¿Qué sucedió? –Preguntó Lettuce.
-La historia de Ichigo es verdad. Pero aún así, no hemos comprobado lo del novio, así que hasta que no sepamos la verdad aún estás bajo sospecha.
- Ya les dije que no fue una cita. Además, no tenían por que estar espiándome.
-Así, como sabes que lo hicimos. ¿Eh¿ -Preguntó Minto.
-Se oían hasta donde yo estaba, además me di de cuenta cuando Zakuro contestó su celular. –Contestó Ichigo.
-Lo ven, mi idea del mensaje era mejor. –Exclamó Puddin.
-Y bien¿Qué tienen que decir a su favor?
-Bien, como no nos dijiste nada tuvimos que ir a averiguarlo nosotros. –Contestó Minto.
-Fue muy divertido. –Exclamo Puddin.
-Pueden dejar de hablar de eso y ponerse a trabajar, ya casi es hora de abrir el café. –Gritó Shirogane desde la cocina.
-¿Alguien de ustedes va a ir a la obra este verano? –Preguntó Lettuce un rato más tarde mientras descansaban.
-Para que preguntas eso, ya sabes que vamos todos los años. –Contestó Minto.
-Bueno, solo era para estar segura por que ya saben que la adelantaron desde el año antepasado.
-Acabo de acordarme de algo. –Dijo Zakuro.
-¿De que? –Preguntó Puddin
-De esos dos chicos. Los de las bromas. –Dijo Puddin
-Ah sí. Se acuerdan de ellos. –Dijo Lettuce
-Sí. –Respondieron todas al mismo tiempo.
FLASHBACK
-¡Mami! Kisshu me está molestando. –Gritó Ichigo de cinco años.
-Dejen de jugar, ya es hora de irnos a la obra. –Anunció la señora Matsuo desde la entrada.
-¡Sï! –Gritaron tres niños al mismo tiempo.
-¿Podemos no ir? –Preguntó Ichigo que estaba junto a un niño.
-¿Por qué no quieren ir? –Preguntó la señora Matsuo a Ichigo y a su hijo menor.
-Es que… queremos seguir jugando. –Respondió el pequeño Kisshu inocentemente.
-Vamos, estoy segura de que se divertirán mucho en la obra. –Les dijo la señora mientras los tomaba de la mano.
Ya en el teatro la señora Matsuo se encontraba conversando con la madre de Ichigo y otras amigas. Casi todos los niños jugaban alrededor de ellas, aunque aún no habían notado que faltaban los dos más pequeños: Ichigo y Kisshu.
En la parte de arriba del teatro, por donde se iba al balcón, Ichigo se encontraba parada junto a una puerta. Estaba cantando tranquilamente una canción del jardín de niños cuando vio que varios niños se acercaban a donde ella estaba. En realidad eran tres niñas y un niño.
-¿Qué haces? –Preguntó Minto.
-Estoy jugando a las escondidas. –Le contestó Ichigo.
-¿Puedo jugar¿ -Preguntó la pequeña Lettuce.
-No por que… ya empezamos.
-Bueno, cuando vuelvan a empezar jugamos.
-Pásame la llave grandota. –Dijo una voz desde detrás de la puerta.
-Ya voy. –Contestó Ichigo.
-¿Qué hace ahí? Se supone que no podemos entrar a ahí. –Dijo Shirogane.
La cabeza de Kissu apareció asomándose por la puerta en ese momento.
-Solo estamos haciendo la obra más divertida. –Dijo él con una gran sonrisa y de inmediato voció a trabajar.
-Quieren hacerle algo malo a la obra. –Exclamó Minto– Se lo diré a mi nana.
-Si se lo dices te vas a meter en problemas. –Dijo Ichigo.
-Yo se lo diré entonces a uno de los adultos. –Anunció Zakuro.
-Sí, yo también se lo diré a mi mamá. –Exclamó Lettuce.
En ese momento kisshu salió del cuatro. Cerró la puerta y se quedó viendo a los demás niños. Luego tomo una mochila azul que estaba al lado de Ichigo, la cogío de la mano y le dijo:
-Vámonos con mi mamá. Ya terminé.
-Sï. –Dijo ella.
-Se supone que no deben estar niños aquí arriba. –Dijo de pronto una señora. Era rubia y muy hermosa. Además llevaba a una bebe entre sus brazos.
-¿Quién es usted? –Preguntó Kisshu- Mi mamá dice que no hable con extraños.
-Yo soy la señora Fon. Ella es mi hija Puddin. Ahora ya no soy una extraña, así que por que no vienen con migo y yo los llevo abajo. –Dijo la señora. En ese momento Puddin se rió.
-Bueno. –Dijo Kisshu y comenzó a caminar con Ichigo aún tomada de su mano.
Cuando llegaron abajo, Kisshu e Ichigo se fueron a donde estaban sus madres. Lettuce, Minto y Shirogane hicieron lo mismo. Zakuro por otra parte no supo que hacer.
-¿Qué te sucede? –Preguntó la señora Fon.
-No vengo con nadie. –Dijo Zakuo algo apenada.
-Sí quieres puedes venir con migo a ver la obra y luego yo te llevo a tu casa. ¿Te parece?
-Sí.
Todos entraron a la obra unos minutos más tarde. Iban a la mitad de la obra cuando de repente los rociadores se prendieron y mojaron tanto al público como a los actores.
Fin DEL FLASHBACK
-Al año siguiente hicieron que se apagaran todas las luces del teatro. –Dijo Minto muy molesta.
-Al siguiente hicieron que se atorara la escenografía. ¿Lo recuerdan? –Preguntó Lettuce.
-Al siguiente se descompuso el sonido. –Comentó Shirogane que pasaba por ahí.
-Y hace cinco años fue lo del duelo de espadas. –Dijo Zakuro.
-Fue muy divertido. De repente se subieron dos personas al escenario y tuvieron un duelo de espadas como por una hora. Quisiera que lo hicieran de nuevo. –Exclamó Puddin
-Yo no. De hecho, no he visto la obra como debe de ser desde que tenía cinco años. –Exclamó Minto.
-¿Qué tal hace tres años? –Preguntó Zakuro
-Es cierto, pero de ahí en fuera, jamás he podido verla bien.
-Saben, la gente solo va a la obra a ver que va a suceder en ese año. –Comentó Lettuce
-Ya lo se, así que si algún día me encuentro con ellos, juro que los mataré. –Exclamó Minto muy molesta.
-Ichigo¿vas a ir? –Preguntó Lettuce.
-Sï¿Por qué preguntas? –Respondió ella nerviosa.
-Bueno, es que nunca te hemos visto en la obra.
-Ah, es que siempre voy en las siguientes funciones. Nunca he ido en la primera.
-Bueno, entonces nos vamos a ver mañana, ya quiero saber lo que va a pasar. –Dijo Puddin muy emocionada.
-Puddin, tranquilízate. Arruinar una obra de teatro no es algo bueno. Ya te lo había diicho el año pasado. –La regañó Minto.
-Bueno, a mí me gusta así. Espero que hagan algo como lo de las espadas.
-Yo espero poder ver por una vez en la vida la obra en su versión original por una vez en mi vida. –Dijo Shirogane.
-Yo también. Y cualquiera que lo arruine me las pagará. Ya no pienso soportarles otra broma. -Dijo Minto y la discusión se dio por terminada
