Espero que lo disfruten :). En serio lamento la tardanza, no tuve laptop por unos días y luego se vinieron las fiestas y decidí desconectarme bastante para disfrutarlas mucho en familia y alejada de todo... Pero finalmente actualización!!

DISCLAIMER: Los personajes usados en esta historia no me pertenecen.

Esa mañana no fue como las demás. Había visto dormir a Watson tantas veces que era una imagen normal para él... pero ese día se veía simplemente genial. El pelo desordenado, mostrando patrones de un peinado complejo. Apenas maquillada, no se había dado tiempo de remover la pintura. Normal, llegó luego de una fiesta, que según ella había salido muy bien. Y pudo comprobar que en sus ojos no había rastro de mentira.

Al ir a despertarla decidió detenerse a verla. Paz. Eso le transmitía.

Nadie lo hizo sentir así... jamás.

Paz y empatía. Cariño quizá. No sabía, no lo entendía.

Quizá era amor.

Ese es de los misterios que él, Sherlock Holmes, no pudo descifrar, nunca.

Joan Watson era la única persona capaz de confundirlo y engañarlo. Ella jamás se aprovechaba de ello... Y era la única que ante cualquier demostración de cariño, lo hacía desear más de eso, y verla contenta mientras lo haga, y cuando no.

Odiaba no entenderlo más que a nada, por que no podía comprenderse a si mismo.

Suspiró.

—Oh, querida Watson. ¿Qué me hiciste?— Dijo estirando su mano y repartiendo suaves caricias a su cabello.

¿Qué le hizo...?