'.'.' Lo último que quería ser '.'.'
Hola Hola! Como estan? Espero que bien.. Ya lo sé me atrase un poquito perdonen perdonen pero bueno aca lo traje. Gracias por los reviews nuevos a Zoui y mnj2327 y su apoyo, tambien a los que siguen la historia y a los que no comentan tambien.
Disclaimer: The Prince of Tennis no me pertenece T.T xD
Capítulo 4: Planes de venganza.
~ Sin miedo a aparentar ser la mas fuerte, no temo al dolor ni a la muerte, pero pensaba que el amor duraba para siempre ~
- ¿Por algo lo hace Ann?- El rostro del castaño lucía preocupado.
- No seas paranóico, quiere unirse, ¿Por qué te molesta tanto?
- Porque sé que lo hace por ese chico.- La voz de Sora se volvió apagada al igual que su mirada.
Ann solo sujetó la mano de Sora. Le dió una palmada en ella y tomó el bolso de su locket.
- Vamos, que la muy terca debe estar esperándonos.
'.'.'.'.'
Sakuno esperaba fuera del bar con aquel mal genio de siempre. Para cubrirse de la lluvia se pusó la capucha de su campera, pero antes se colocó los auriculares. Su pálida piel se tornaba de un color grisáceo por el frío y sus finos labios resaltaban aún más por su tono levemente violáceo. Esta rogaba que los chicos se apuren, pues no quería tentar al destino para irse y terminar arruinando todo por la simple impaciencia. En su mente rondaban grandes ideas para llevar a cabo...
Por la puerta del bar pasaron Eiji, Momo y Ryoma. Sakuno, disimulando, comenzó a usar su celular como si no los hubiese visto. La música la aturdía y el celular era totalmente aburrido. La poca luz que daba en su rostro se vió opacada por la silueta de uno de los chicos que se paró a su lado. Sakuno solo lo miró de reojo y volvió a su celular.
- Hola.- Dijo y volvió a mirarlo directamente a los ojos y otra vez a su celular al tiempo que negaba con la cabeza de manera muy sutil.
- Hola.- Respondió al chico.
Este sonrió tímidamente y miró hacia el suelo.
- Mi no- nombre es Kikumaru.
- Ajam..- Dijo despreocupada y lo miró.- ¿Qué necesitas?
- Necesitar no necesito nada.- Dijo riendose.
- Mi nombre es Tsuki.- Le tendió la mano.- Mucho gusto, pero... ¿Por qué no vuelves con tus amigos?- Dijo y miró a espaldas de Eiji a los otros dos.- Por cierto Takeshi, Ann quiere hablar contigo.
Después de haber dicho esto volvió a su posición original usando su celular. Eiji, al igual que ella, volvió a donde estaba con Ryoma y Momoshiro.
- ¿Quién es?- Preguntó mientras se movía para verla.
- Su nombre es Tsuki Takeuchi.- Dijo Eiji con una sonrisa en la cara mientras volteaba a verla.- Va un año adelantada, en 3° de la secundaria y es sub capitana del club de tennis femenino.
- Y ya cazó a nuestro amigo Eiji.- Momo dijo estó palmeando su espalda y riendo.
- Y Ann te cazó a ti.- Respondió este también riendo.
- Lo nuestro es única y extremadamente profesional.- Dijo con aires de grandeza.- Ella ya tiene un novio.
Ryoma la miraba deslumbrado. Así que sub capitana, esperaba cruzarse con ella en algun partido pronto.
Por la puerta del bar salieron Ann y Sora, despertando así los celos de Momoshiro, que la veía reirse del brazo de este y a su vez la cubría con un paragua. Cuando ella lo vió lo soltó sutilmente y corrió hacia donde estaban ellos para no mojarse tanto.
- Momo- kun tengo que hablar contigo...- Miró a los chicos.- A solas si es posible.- Lo tomó del brazo y lo llevó hasta un arbol alejado.
- ¿Qué necesitas?
- Tsuki ingresará a la banda, solo quería avisarte.
- ¿Tsuki? ¿Estamos hablando de la misma Tsuki?- Preguntó desentendido.
- Si.
- Wow será lo mejor que pueda pasarle a la banda. Ella es la más popular de la escuela. Espera a ver los anuncios del próximo lugar en el que toquen...- Al tiempo que hacia señas en el aire.- "Próximamente en Ser o No Ser, TSUKI TAKEUCHI".
- No, no, no. Claro que no. Es una sorpresa para nuestro próximo espectáculo, nadie debe enterarse.
- Pero...- No terminó de hablar que Ann lo había interrumpido.
- Por favor Momo- kun, guarda el secreto y te estaré muy muy agradecida.
- No sé por qué siento que me voy a arrepentir de esto...- Suspiró.- De acuerdo.
Ann pegó un gritó y lo abrazó, le dió un beso en la mejilla y se alejó hacia Sakuno y Sora, gritandole "gracias". Momoshiro se llevó la mano a la mejilla y sonrió. Volvió con el pelinegro y el neko.
- ¿Qué queria?- Preguntó Ryoma.
- Confidencialidad muchachos, confidencialidad.
'.'.'.'.'
Montañas de ropa tiradas por el suelo, maquillaje, zapatos esparcidos por la habitación. Esto rodeaba a la hermosa peli anaranjada que estaba sentada en el piso de la habitación de Sakuno como si estuviera en un parque.
- Esto es muy peligroso Sakuno...- La miró tímida.- Perdón, quise decir Tsuki.
La peli roja agarró una pila de ropa y la colocó sobre la cama. Se sentó sobre ella y suspiró.
- No es que me agrade hacer esto, pero todos saben que él se lo merece...- Otro suspiro.- Yo lo necesito.
- Y entiendo.- Ann se paró frente a ella.- Pero esto es un arma de doble filo, y sabes que es cierto.
- Ya se lo que insinúas Ann.- Sakuno abrió un cajón del que sacó una pequeña pelota de tenis garabateada en color rojo.- Pero él ya no es parte de mi.- Dicho esto arrojó la pelota al tacho de basura.
- ¿Y qué pasará con Sakuno? Te recuerdo que no puedes desaparecer a una persona.
- Piénsalo, nadie recuerda a Sakuno desde que me cambie el nombre, es como un fantasma...- Tomó un boligrafo y un anotador del mismo cajón y comenzo a escribir.- Dime, ¿Quienes estaban en contacto conmigo y Ryoma a la vez?
- No lo sé.
- Tomoka ya no está en esta escuela y Ryoma no sabe siquiera donde vive, así que entre ellos no habrá contacto. Kachiro y Horio se fueron como estudiantes de intercambio. Los Sempais ya comenzaron la preparatoria por lo que no saben de mi falsa identidad, tanto así que Kikumaru- Sempai esta algo extraño con Tsuki. Mi abuela se mudó lejos.
- ¿Y Katsuo?
- Él está enamorado de mi hace un tiempo, incluso antes de ser esto que soy, si le digo que quiero vengarme de Ryoma estará de acuerdo. Además estoy prácticamente irreconocible. Mi cabello, mi personalidad, mi forma de hablar, soy subcapitana del equipo de tenis, estoy en la banda, vivo en otro lugar... Nadie sospecharía que Tsuki es Sakuno...
Ann sonrió y negó con la cabeza. Mientras revisaba algunas de las cosas de Sakuno con admiración, no podía creer lo que estaban por hacer.
- Tsuki te ganaste mi respeto.
Ambas rieron. Esa personalidad malvada no era común, aunque era exitante y llenaba a ambas de adrenalina.
- Pero dejemos de hablar de mi, ¿Y Kamio?.- Preuntó Sakuno mirándola de reojo.
- El esta bien, estamos bien, aunque esto de tener novio es demasiado nuevo para mi, solo tengo catorce años.
Ann jugaba con sus dedos, no estaba muy segura de lo que Sakuno le había preguntado. Kamio era muy bueno con ella, la cuidaba, la quería, le daba todo lo que podría necesitar, pero no estaba segura de que sea amor lo que sentía por él. Se divertía, la pasaba bien pero no sabía si era lo que ella quería.
- No siento lo que tú sentías por Ryoma.- Dijo agachando el rostro.
- Quizás eres inteligente.- Sakuno se sentó a su lado.- Piensa bien si es lo que quieres, podrías herirlo.
- ¿Y tú? ¿Nunca reharás tu vida? Solo tienes catorce años, no puedes estar de luto eternamente.
- ¿Ves?- La peli rojiza señaló su brazalete negro.- Estaré de luto hasta que mi corazón y orgullo sanen.
- Tienes muchos pretendientes por ahí, alguno debe de gustarte.
Sakuno dudó antes de hablar y calló. Miró sus manos y jugueteó con sus dedos. Una sonrisa apareció en su rostro y se acostó en la cama.
- Creo que me gusta Kikumaru- Sempai...
- ¡Eiji! Lo sabía.- Dijo la peli anaranjada pegando un salto.
- ... Y Sora...- Terminó de hablar.
Ann quedó sin palabras, solo miro al frente y volvió a sentarse cautelosa, como si todo fuera de un delgado cristal que pudiera quebrarse en cualquier momento. Sakuno reaccionó de la misma manera y se levantó, quedando sentada justo al lado de Ann. No podía creer que lo había dicho, que se lo habá dicho a alguien, necesitaba liberarse. Pero tampoco creía la tranquila reacción de la peli anaranjada. Ella quería centrarse en su plan, pero como hacerlo si dos chicos robaban sus sueños y uno sus pesadillas.
- Ya lo sé... Soy una tonta.
En la mente de Sakuno rondaban miles de recuerdos... Uno tras otro como el trailer de una pelicula...
Flash back
Los ojos hinchados eran ocultados por unos gafas de sol. Una cosa era soportar un desamor y otra muy diferente quedar huérfana de un día para otro, por más trágico que se oyese. Sakuno pasó toda esa noche llorando y hablandole al cielo. Les juró a sus padres y a ella misma no volver a ser débil nunca más.
Tras pasar la noche despierta, el aspecto de ella no era el mejor, pero aún así solía ser bella. No era despampanante, pero si se veía muy tierna. En su valija había guardado apenas unas prendas de ropa y algunos recuerdos, aunque no había terminado de empacar.
- ¿Dónde está?- Preguntaba desesperada al aire.- Yo te dejé aquí...
El cajon estaba en el piso y Sakuno buscaba incluso debajo de la cama el cuadro con aquella foto tan atesorada para ella. Despues de unas horas de buscar se resignó con las lágrimas brotando de sus ojos, pusó todo lo que entró en esa valija y se dedicó a pasear por el que había sido su hogar desde que tenía uso de razon. Entró a la habitación de sus padres y tomó una cajita con un collar y unos aretes que pertenecían a su madre, también una foto en la que aparecían dos niñas pelirojas, una mujer de cabello largo y un hombre de ojos grandes y aspecto tranquilo. Luego echó un ultimo vistazo a su cuarto y recordó lo que en él había pasado, quizás le haría bien dejar ese lugar. O quizás no. Pero de todas formas no había elección.
Su abuela paso a buscarla, también sus ojos estaban rojos, pero se demostraba fuerte ante Sakuno. No negaba que le daba un increible dolor tener que dejar a su nieta, pero después de todo confiaba en que estaria bien con aquella familia.
- ¿Estas segura que no quieres venir conmigo?- Preguntó llorando.
- Sí abuela... No te preocupes, estaré bien.
Okinawa no era lugar para ella..
Después de unos minutos en el automovil, frenaron en una bonita casa blanca de dos pisos y tres pequeños balcones. Al bajarse del auto, saludo a su abuela con un abrazo y tocó timbre. Una joven de aproximadamente unos diecisiete años la atendio. Tenía el cabello negro azabache y la piel muy blanca, ojos color avellana y unos lentes de marco cuadrado.
- Hola, ¿A quién buscas?- Preguntó agradablemente con una sonrisa.
- Buenas tardes, soy Sakuno Ryuzaki, ¿Esta es la casa de los Takeuchi?
- Sakuno. Pasa, disculpa, no sabía que eras tú.
Aquella chica abrió la puerta gentilmente a Sakuno, que se adentró en la casa, una casa muy grande y con muchos detalles para describir. Desde los brillosos azulejos color azul del suelo hasta las cortinas azul marino, las blancas paredes impecables y un gran candelabro. Al entrar en la sala no dejaba de observar a su alrededor maravillada, pues sus espectativas de una familia adoptiva eran demaisado bajas.
- Recorre la casa si quieres, ahora vuelvo.
Sakuno asintió con la cabeza y se sentó en el sofá. Estaba respirando profundamente sin dejar de recorrer el lugar con su mirada. Dejó sus bolsos y valijas a un costado cuando una voz la asustó.
- ¿Quién eres?- Preguntó desconfiado.
- Mi nombre es Sakuno, Sakuno Ryuzaki. ¿Y tú?
- Ryuzaki... Yo soy Sora, Sora Takeuchi. Debes ser la nueva, ¿No?
- Pues sí, creo que soy la nueva.- Dijo resaltando la palabra "nueva" y sentandose en el sofá.- Si así les dices tú.
- Aunque tengas un increíble mal genio... Bienvenida a la familia Takeuchi.
- Creo que cualquiera tendría mal genio después de la muerte de sus padres.- Lo miró fijamente.- Un gusto Sora.
Desvió su mirada al celular cuando la bonita chica que la había atendido en un principio apareció por las escaleras.
- Veo que ya se conocieron.- Dijo con una sonrisa en el rostro.- ¿Cómo te trató este mal humorado?
- Bien.- Dijo Sakuno mirándolo.
- Pues me alegro.- Dijo una mujer que apareció de la nada tras de la primera chica.- Bienvenida Sakuno. Espero que te guste el lugar.
- Claro, es muy bonito.- Respondió amablemente.- Gracias por aceptarme en la casa.
- Descuida, mi nombre es Megumi Takeuchi y ellos son mis hijos adoptivos y tus nuevos hermanos, Misaki y Sora.
- Es un verdadero placer conocerlos.
- Sora, muéstrale su habitación.
'.'.'.'.'
- Es aquí.- Dijo y señaló la puerta.- Luego Oka- San enviará un auto a buscar el resto de tus cosas.
- Gracias.
Fin de Flash Back
Sakuno sujetó su cabeza y negó. Ya no quería pensar en ella así que solo sonrió y dirigió su mente a otros problemas.
- Deberías hablar con Kamio.
'.'.'.'.'
Ann caminaba bajo las hermosas hojas de los arboles que se desprendían durante esa época, la brisa las arrancaba de sus ramas y las hacía danzar por el aire. Era bello, pero cuando la mente que vaga debajo de aquellas hojas esta perturbada, solo vuelve todo más sombrío, más penoso. Ella no entendía nada, solo quería estar con un chico que la quiera y que ella sintiera especial, solo eso. Se sento en un banco y con la cabeza gacha esperaba... Hasta que alguien se sentó a su lado. Un castaño de altura promedio se sentó a su lado y la besó. Ann sonrió y continuó el beso.
- ¿Como estuvo tu día Kamio?
Les gusto? Bueno espero que sí! Si ven que a algunas palabras les faltan las N es porque esa tecla no anda muy bien
Si quieren ayudar cualquier tipo de critica es comprensible, más si son constructivas... Hasta luego.
