¡Hola a todos de nuevo!
Aquí les tengo este nuevo reto para presentarles.
Espero que les guste como mis anteriores historias, esta historia es miá de mí para ustedes.
Los personajes pertenecen a S. Meyer, yo solo juego con ellos. Por favor pasen, lean y dejen sus reviews, ya que eso me motiva para seguir escribiendo. Gracias.
ATTE: *Little Saturnito*
By Love
Capitulo 4
- ¿Estas segura que no te molesta? - pregunto mientras colocaba una taza de café frente a Edward y a los chicos le di un pedazo de pastel de chocolate.
Había pasado una semana desde mí platica con Rose y Emmett, y tal como había predicho mi amigo, Edward comenzó a venir a la cafetería todos los días e incluso los chicos que trabajaban conmigo - incluso Bree, quien era más que despistada - se dieron cuenta de que él venía más para verme que por los postres y café que vendíamos.
Al principio me ponía tan nerviosa que tenia miedo de desarrollar una torpeza nivel Bree pero poco a poco comencé a acostumbrarme a su presencia y ahora incluso lo esperaba con ansias ya que era el único tiempo que podíamos vernos dado a su trabajo pero eso no quitaba que cada que tenia tiempo me mandara mensajes para saber de mi día e irnos conociendo un poco más.
Después de lo sucedido en mi casa no habíamos tenido ni un momento a solas pero eso no quitaba que cada noche nuestros mensajes terminaran subidos de tono haciendo que tuviera que recurrir a "Max" para calmar lo que Edward despertaba en mi y al final soñar con él.
Me había comentado que tenia un caso nuevo por lo que estaba muy ocupado pero hacia lo más posible para tomar su descansó a la hora que los chicos salían de la escuela y poder pasar algún tiempo con Victoria y comer con ella. Sin importar lo sexy y follable que fuera Edward, lo que iba ganando mi corazón era su faceta como papá y la devoción que tenia para su hija por lo que no dude en ofrecerle mi ayuda cuando me comento como su hermana no podría cuidar de Victoria por la noche.
Sabía que las clases de la universidad eran muy pesadas, Jasper casi pasaba toda la semana haciendo trabajos y proyectos en la biblioteca por lo que no lo vemos mucho en casa y los fines de semana trataba de pasar tiempo con Axel y dormir lo más posible.
- Claro que no, suelo cuidar a Kyle una vez al mes para que sus padres salgan por lo que esta noche dormirá en casa y Jazz se quedara en casa de un amigo - respondí tomando asiento frente a el - No me importa cuidar de Victoria también y puedo hacerlo cada vez que lo necesites, sé que la universidad es algo pesada ya que Jazz casi vive en la biblioteca del campus - mi broma hizo que Edward riera lo que ocasiono que mi centro se contrajera de placer.
- ¿Bella? - escuche la voz de Miá detrás de mí por lo que volteé a mirarla y me di cuenta que se veía apenada - Siento interrumpir pero aquí están las facturas de los distribuidores, ya dejaron todo en orden pero necesitan que firmes esto - dijo mientras me entregaba la hoja de entrega de los productos, después de una rápida leída para confirmar que todo estuviera en orden y firmarla se la entregue, mirando como se retiraba lo velozmente posible con sus mejillas sonrojadas.
- Deberías dejar de hacer eso - le dije a Edward mientras sonreía ante su mirada de confusión - Tal parece que tu sola presencia hace que mis empleadas se sonrojen - rompí en risas, ganándome las miradas confundidas de nuestros hijos, quienes solo se encogieron de hombros antes de seguir dibujando.
- Quisiera que mi sola presencia hiciera mojar a la dueña del lugar - lo escuche murmurar muy bajo haciendo que el calor comenzara a llenar mi cuerpo por lo que aclare mi garganta antes de ponerme de pie.
- Bueno, tengo que... Tengo que ir a mi oficina a archivar esto - dije antes de darme la vuelta y huir hasta la parte trasera.
Cuando llegue a mi oficina no pude evitar soltar un suspiro mientras me apoyaba en el escritorio.
Sin duda ese hombre hacia más que mojarme.
Decidí que era hora de ponerme a trabajar y dejar de pensar en lo mojada que me podía poner con la sola presencia de ese hombre, cosa que logre después de unos minutos.
Estaba tan concentrada ordenando los documentos en el archivero que solamente sentí como alguien me tomaba por la cintura para darme media vuelta pero antes de que pudiera soltar un grito de sorpresa unos cálidos labios se estrellaron contra los míos. Rápidamente supe de quien se trataba cuando su sabor llego a mí haciéndome soltar un gemido de placer por lo que correspondí a su beso de inmediato mientras llevaba mis manos hasta su cuello para atraerlo más a mí.
Sentí como me tomo mi cintura para levantarme, haciendo que enredara mis piernas en su cadera sin romper el beso que hasta este momento se había transformado en algo fiero, algo frío y duro toco mi trasero por lo que supuse que me coloco en el escritorio. Cuando estuvo seguro de que estaba sentada en la mesa llevo sus manos hasta mi espalda para pegarme lo más posible a él, todo mi cuerpo estaba en llamas por su presencia.
- Llevo todos estos días deseando tenerte a solas para poder besarte - susurro en mí oído para seguido comenzar a besar mi cuello mientras sus manos vagaron por mi cuerpo.
Pronto lo sentí su boca besándome con fiereza que acallo el grito que solté cuando introdujo dos de sus dedos en mi interior, no sabía en que momento desabrocho mi pantalón para adentrar su mano pero por el momento no me interesaba saberlo.
Separe mis piernas lo más que podía para darle mejor acceso lo que hizo que aumentara la velocidad con la que movía sus dedos en mi interior.
No sé cuanto tiempo estuvimos así pero el no separo nuestras bocas para evitar que alguien nos escuchara, pronto sentí como mis paredes se comenzaban a contraer anunciando que mi pronto terminaría por lo que en un rápido movimiento Edward saco su mano de mis pantalones haciéndome lloriquear ante la perdida pero tomo mis caderas para pegarlas a las suyas lo más posible comenzando a embestir duro y rápido.
La tela rígida de mi pantalón rozaba maravillosamente mi hinchado clítoris por lo que no tarde en sentir como explotaba en un fuerte orgasmo, mi mente registro como Edward soltaba un gemido ronco que se perdió en el beso que aún manteníamos.
La intensidad de nuestro beso fue bajando hasta volverse pequeños besos en los que estuvimos algunos minutos más hasta que nuestra burbuja fue interrumpida por el sonido de un móvil.
- Lo siento - dijo antes de contestar aún acomodado entre mis piernas pero escondió su rostro en mi cuello haciendo que comenzara a acariciar su cabello - Cullen... - de verdad que algo debía estar mal en mí porque escuchar la voz dura y seria con la que contesto volvió a encender mi cuerpo - De acuerdo... Voy para allá - guardo su móvil en su pantalón mientras daba juguetones besos en mi cuello haciéndome estremecer y cerrar mis ojos de placer.
- Tienes que ir a trabajar - dije cuando sentí una de sus manos llegar hasta mi seno por debajo de mi blusa.
- Si, lo sé - soltó un suspiro de pena pero sin dejar de jugar con mi pezón - Pero antes... - lo que supe a continuación fue que me había vuelto a besar con pasión para luego separarse lentamente - Debo irme preciosa - dijo pero fue más para convencerse a él mismo - Le pediré a Angela que cuidara a los chicos por unos minutos más - eso despejo la duda que tenia acerca de donde estaban nuestros hijos mientras nosotros estábamos haciendo... Otras cosas - Gracias por cuidar a Victoria esta noche - agrego mientras acomodaba su ropa.
- Ya te dije que no es molestia, además mañana no tienen escuela y Emmett quería llevar a los chicos a un nuevo parque de inflables - respondí pero pronto recordé algo - Edward, creo que necesitas cambiarte de ropa - sentí como un ligero calor se instalaba en mis mejillas, lo que ocasiono que él riera mientras acariciaba mi rostro.
- Esta es una de las cosas adoro de ti - menciono antes de dejar un ligero beso en los labios - No te preocupes, tengo una mochila de ropa en el auto, también traigo una para Vicky - no pude evitar sentir ternura por la forma en la que llamaba a su hija - Te la traeré antes de irme.
- Tenemos una ducha por si quieres usarla - comente tratando de sonar lo más casual posible pero me gane una mirada interrogativa y divertida de Edward - ¿Que? Conociendo a Emmett necesitaríamos una por lo que decidimos instalarla - señale hacia una puerta que estaba casi oculta, él simplemente sonrió mientras asentía dándome la razón.
- Muy bien, aceptare tu oferta - volvió a darme un ligero beso antes de salir de la oficina.
No sabía en que punto estábamos en nuestra relación, o si teníamos una relación pero no pude evitar sonreír al recordar el momento que acabábamos de tener, decidí arreglarme lo mejor posible antes de salir a ver a los niños pero cuando salia del baño me encontré con que Edward ya había regresado y estaba observando algunas de las fotos que tenia en mi oficina.
- Debo decir que Axel se parece mucho a ti - menciono una vez que me acerque a él.
- Si, las personas suelen pensar que es mi hermano pequeño pero cuando se dan cuenta que es mi hijo se sorprenden ante el parecido - sentí uno de sus brazos colocarse en mi cintura para atraerme hacía él y comenzar a besarme lentamente - Tienes que ir a trabajar Edward - le recordé una vez que nos separamos.
- Lo sé - soltó un suspiro separándose de mí para tomar una pequeña mochila rosa y entregármela - Mi hermana suele cambiar la ropa de Vicky pero suele poner dos mudas de ropa dentro, un pijama y ropa interior junto con algunas cosas de higiene, no se porque pero nadie puede ganar una discusión con ella - se encogió de hombros antes de tomar una mochila más grande - Ya le dije a Vicky que se quedaría en tu casa y debo decirte esta más que emocionada - agregó antes de adentrarse al baño.
%%%%%%%%%%
- Enserio Bells, si no supiera que solo tuviste a Axel pensaría que Victoria también es tú hija - comento mi amiga mientras veíamos como los chicos jugaban en los columpios del patio trasero.
Rose había venido un poco antes de la hora acostumbrada después que le dije que victoria pasaría la noche en mi casa. Emmett había tenido que ir a hacer algunos recados con su padre y pasaría por Rose más tarde para ir a su cita.
- Es impresionante el parecido que tienen ustedes tres - continuo diciendo pero después volteo a mirarme - Así que... Escuche que tu y cierta persona pasaron algún tiempo a solas encerrados en tu oficina - sus palabras hicieron que el agua que tenia en la boca en ese momento saliera disparado haciendo comenzara a toser - ¿Eso es una confirmación?
- ¿Quien te dijo eso? - pregunte limpiando la mesa mientras trataba de actuar normal pero mi amiga me conocía muy bien.
- Digamos que olvide unos papeles en mi oficina y cuando pase frente a la tuya, escuche ciertos ruidos - claro, eso explicaba el porque cuando salí de mi oficina me pareció oler el perfume de Rose - ¿Entonces?
- ¿Entonces, que? - pregunte tratando de fingir inocencia.
- ¿Como va su relación? - ante su pregunta no pude evitar soltar un suspiro mientras dirigía mi mirada hasta donde estaban los niños.
- Aún no se si tenemos una relación - respondí sinceramente - Edward ha estado yendo todos estos días durante su hora del almuerzo con Vicky y cada que puede me manda mensajes, por ahora está algo ocupado con un caso nuevo por lo que no puede tomarse un día libre.
- ¿Pero han hablado acerca de ustedes? - cuestiono en tono serio.
- Si, ambos queremos darnos una oportunidad pero queremos ir a nuestro ritmo y esperaremos a tener algo seguro para decirles a todos - esa platica la habíamos tenido al día siguiente de conocernos y ambos estábamos de acuerdo con ello - No queremos hacer algo y que los niños sean los que sufran.
- Claro, tienen que pensar en ellos también - concordó conmigo Rose tomando mi mano y darle un ligero apretón - Recuerda que cada pareja es diferente y la forma en que se desarrollan las relaciones también son distintas así como los pasos que siguen. Algunas son primero amigos, después novios y se casan, otras se conocen durante un apasionado encuentro para luego tener una relación... Lo que quiero decir es que no te preocupes por como sé está desarrollando su relación, si ambos están bien con ello; adelante.
Parecía que mi amiga siempre sabía que decir para tranquilizar mi mente por lo que simplemente le sonreí mientras veíamos como los chicos venían hacia nosotras.
- Mamí, tenemos hambre - escuche decir a Kyle mientras se sentaba en el regazo de su madre.
- Muy bien osito, tía Bella preparo el pollo en crema que tanto les gusta - menciono haciendo que los ambos niños gritaran de alegría - Ahora vayan a lavarse las manos - los chicos fueron corriendo mientras le decían a Vicky acerca del platillo que había preparado.
- ¿Vendrá Jasper a cenar ? - pregunto mi amiga ayudándome a poner la mesa para que los niños cenaran.
- No, como mañana no tenían clases, algunos de sus compañeros propusieron ir a la playa durante el fin de semana - me alegraba que Jazz se pudiera divertir y despejar su mente de la escuela.
Emmett paso diez minutos después de que los niños comenzaran a cenar por lo que yo también aproveche y cene junto con ellos. Debo decir que fue la cena más divertida que había tenido, Kyle tenia la apariencia de su madre; cabello rubio y bellos ojos azules que brillaban con una inocencia que lo hacía muy peligroso pues había heredado el carácter de su padre, lo que lo hacía un niño travieso y eso ocasionaba que llamaran a sus padres de la escuela algunas veces.
Axel por lo contrario era un niño muy calmado y serio cuando estaba con desconocidos, era capaz de pasar un día entero en silencio si le dabas un buen libro para entretenerse pero aun así le gustaban los deportes y los video juegos.
Ambos eran polos opuestos pero cuando se juntaban eran de temer en el vecindario y de no ser porque Emmett tenia amigos en la estación de policía y eramos conocidos ahí porque si no ya nos hubieran arrestado algunas veces.
Pero ahora eran tres pequeños que tenia que cuidar pero tal parecía que Victoria era la pacifista del grupo pues Kyle y Axel trataban de incluirla en sus juegos.
- ¿Bella? - levante mi vista cuando una tierna voz me llamo. Vicky me veía con sus tiernos ojos achocolatados mientras retorciendo tímidamente su vestido.
- ¿Sucede algo Vicky? - le pregunte cerrando mi libro y le hice un gesto para que se sentara a mi lado, camino hasta a mí con sus mejillas sonrojadas y se apoyo en mi costado por lo que pase mi brazo para atraerla hasta mí, escuche como suspiro cerrando sus pequeños ojos para en menos de un minuto quedar dormida.
Después de unos minutos la acomode en mi regazo haciendo que su cabeza descansará en mi pecho, aunque la moví un poco ella ni se entero.
- Mamí, estamos cansados - dijo Axel acercándose a mí mientras tallaba sus ojos, Kyle se había quedado atrás levantando los juguetes que habían estado jugando.
Era una de las reglas que tenia en casa; tienes que levantar todo lo que tiras.
- Ayuda a Kyle a recoger los juguetes mientras llevo a Vicky a la cama, después preparare el baño - le dije antes de tomar a la pequeña en brazos y llevarla hasta la habitación de Axel, como Kyle solía quedarse a dormir habíamos optado por instalar dos pequeñas camas al igual que en la habitación de Kyle, incluso los chicos tenían una habitación en las casas de los Hale y los McCarthy.
- Buenas noches niños - dije encendiendo la pequeña luz de noche y caminar hasta la puerta.
- Buenas noches mamí/tía - los escuche decir con voz somnolienta.
Hice mi camino hasta la sala para terminar de levantar las cosas que los chicos habían estado jugando, después de una hora note que era media noche por lo que decidí irme a la cama pero el sonido de mi móvil capto mi atención.
- Hola - respondí de inmediato cuando vi que era Edward.
- Hola hermosa, ¿Estabas durmiendo? - su voz sonaba cansada.
- No, estaba por irme a la cama, ¿Y tú? ¿Estas tomando un descansó? -
- Hubo un giro en el caso que llevaba y terminamos de resolverlo hoy, estaba camino a casa, mi teniente me ordeno tomar un descansó y no aparecer por la oficina hasta el lunes - lo escuche reír con cansancio que lo siguiente que salio de mi boca me sorprendió un poco.
- ¿Quieres venir a mi casa? - el silencio lleno los siguientes minutos por un momento comencé a arrepentirme pero su voz me regreso a la realidad.
- Iré a casa a buscar algo de ropa e iré para allá, dame media hora - respondió antes de que termináramos la llamada.
Subí a mi habitación rápidamente pero procurando ser silenciosas para no despertar a los niños, me di la ducha más rápida de mi vida y baje a la cocina, no sabía si Edward había comido algo esta tarde pero por sus palabras sospechaba que no por lo que decidí calentar las sobras de la cena.
Estaba muy nerviosa, era la primera vez que un hombre, aparte de Jazz, Emmett, Fred y Paúl, se quedaba en mi casa pero como me había dicho Rose, necesitaba darme esta oportunidad.
Unos ligeros golpes llamaron mi atención haciendo que mi corazón comenzara a latir desenfrenadamente, camine rápidamente hasta la puerta pero cuando pase por el espejo que estaba colocado ahí, me di cuenta de lo que inconscientemente me había puesto.
Estaba usando uno de mis camisones más corto, era de color dorado, con pequeños tirantes pero lo llamativo era la parte frontal, pues dejaba a la vista más del valle de mis senos y al no llevar sostén mis pezones alcanzaban a distinguirse por la fina tela, lo que me hacía caer en cuenta que tampoco llevaba bragas.
¿Y ahora que hacia?
Unos golpes un poco más fuerte me regresaron a la realidad de que ya nada podía hacer por lo que después de respirar un par de veces abrí la puerta.
Pude ver que tenia el cabello húmedo, lo que me hizo suponer que había tomado una ducha, estaba dándome la espalda pero cuando se volvió sus ojos se agrandaron cuando me vio. Sus verdes ojos me recorrieron de abajo para arriba muy lentamente deteniéndose a mitad de mis muslos en donde terminaba mi camisón subiendo y detenerse nuevamente en mis senos.
- Por favor, dime que no sueles recibir así a tus invitados - dijo aún con su mirada clavada en mi cuerpo.
- Solo a los detectives sexys que vienen a visitarme a media noche - logre responder antes de que sus labios se estrellaran contra los míos, sus grandes manos tomaron mi cintura para levantarme y que enredara mis piernas a su alrededor.
Como comenzaba a hacerse costumbre cada que me besaba, no supe como cerramos la puerta ni como llegamos hasta la sala, lo único que pude registrar fue que me coloco en la superficie blanda del sillón sin romper nuestro beso.
- Venia con la clara intención de portarme lo mejor posible, me conformaría con algunos castos besos e incluso dormiría en el sillón pero todo eso quedo en el olvido al verte así - susurro contra mi garganta colocándose mejor entre mis piernas pero pronto aparto su cuerpo de mí bajando la mirada hasta mis piernas por lo que seguí su mirada solo para darme cuenta que mi camisón se había levantado dejando al descubierto mi falta de ropa interior. Edward solo soltó un gemido antes de volver a su posición y esconder su rostro en mi cuello - Enserio Bella, no se como lo haces que haces que mis buenas intensiones salgan corriendo.
Nos quedamos en la misma posición por algunos minutos más, simplemente en los brazos del otro, sin querer llevar las cosas a otro nivel, en algunas ocasiones sentía como Edward dejaba ligeros besos en mi cuello haciendo que mi corazón se acelerara aún más.
- ¿Ya has cenado algo? - pregunte después de unos minutos rompiendo el silencio en el que estábamos.
- Simplemente lo que comí en la cafetería esta tarde, nada más llegar a la oficina tuvimos que movilizarnos y no paramos hasta hace algunas horas - su aliento cálido hizo que mi piel se erizara al igual que mis pezones.
- Tengo algunas sobras de la cena, ¿Quieres comer algo?¿O un café? - pregunte pero fue su estomago el que me contesto haciéndonos reír.
- Creo que quisiera comer otra cosa - dijo mientras hacía un movimiento de caderas que rozaron mi sexo desnudo y logrando que soltara un gemido bajo - Pero aceptare tu oferta de comida... Por esta vez - volvió a moverse un par de veces y logre sentir como empezaba a mojarme aún más.
- Aquí tienes - dije colocando el plato con comida frente a él, me sentía un poco mal porque comiera solo por lo que decidí hacerme una taza de té. Edward había aprovechado el que estaba calentando la cena para ir a colocarse el pijama.
- Gracias por la comida - comentó antes de llevarse un trozo de pollo a la boca y soltando un gemido de placer que me hizo sonrojar un poco - Esto está muy bueno - alago.
- Gracias, los chicos opinan que es uno de mis mejores platillos - trate de ocultar mi sonrojo llevando mi taza hasta mis labios.
- No me había dado cuenta que estaba muerto de hambre hasta que lo mencionaste - me sorprendí lo rápido que Edward se había acabado la comida pero me alegro de que le gustara tanto - Siento las molestias que te tomaste esta noche.
- No te preocupes, imagine que no habías tenido tiempo de comer nada cuando me dijiste que habías cerrado el caso - respondí cuando volvimos a tomar asiento en la sala.
- Bella, sé que hemos estado hablando sobre lo nuestro pero quiero que lo hablemos en persona - dijo después de unos minutos.
No esperaba que sacara el tema ahora pero estaba de acuerdo que teníamos que hablar sobre nosotros.
- Quiero decirte que me interesaste desde el primer momento en que te vi, te me hiciste una mujer muy guapa, inteligente, trabajadora y lo más importante, eres la mejor madre que pude haber conocido hasta ahora - sus palabras me sorprendieron pues no me esperaba que él pensara eso de mí - Sé que el momento que tuvimos antes de la cena no era planeado y tal vez no debía suceder pero como te dije esa noche, no me arrepiento de eso - tomo una de mis manos y le dio un ligero apretón mientras me veía con sinceridad en los ojos - Desde el primer momento en que te vi y cuando tome tu mano sentí ganas de tomarte ahí mismo pero enseguida me sentí avergonzado por mis pensamientos - la mirada de Edward miro en nuestras manos unidas - Pero me arriesgue a que me odiaras y Emmett me golpeara cuando te bese y más aún cuando me permitiste hacerte un oral - la mención de Emmett nos hizo reír un poco - Pero ahora quiero arriesgarme a más, quiero que nos demos una oportunidad.
Me quede callada por algunos segundos pensando si debía o no sincerarme con él pero como había dicho hace un momento, quería arriesgarse y yo también.
- Debo decirte que ese día no era la primera vez que te veía - confesé en un susurro pero sabía que él me había escuchado - Bueno, si era la primera vez... Lo que quiero decir es que yo había estado soñando contigo casi un mes antes - preferí mantener por ahora en secreto que me había estado masturbando más veces de las normales con él en mi mente - Era una imagen casi completa ya que lo único que no podía ver eran tus ojos, fue un gran impacto para mí cuando estuvimos frente a frente que tuve que salir casi corriendo de la mesa - sonreí al recordar lo sucedido - Al principio me sentía algo nerviosa por tu presencia pero cuando me besaste todo en mi mente desapareció, solo había un gran fuego en mi cuerpo y quería que fueras tú quien lo apagara por eso también yo decidí arriesgarme y permitirte hacerme un oral - no pude evitar repetir sus palabras - Pero esa misma noche me sentía algo confundida y tenia dudas - pude ver como sus ojos se llenaban de confusión por lo que apreté la mano que sostenía - La única "experiencia" que he tenido ha sido el padre de Axel pero no salio también que digamos por lo que no sabía que hacer o como actuar si te volvía a ver y me conozco muy bien para saber que no es lo mío los encuentros casuales. Rose y Emmett sospechaban que algo había pasado mientras estuvimos solos por lo que decidieron venir a hablar conmigo y hacerme ver que era hora de darme una oportunidad... De darle una oportunidad a esto que sentía - siento por ti - pude ver como su mirada se iluminaba haciendo que las hermosas esmeraldas que tenia por ojos se volvieran más atrayentes - Por eso quiero arriesgarme a más, también quiero que nos demos una oportunidad - finalicé antes de posar una de mis manos en su cuello para atraerlo a mi y besarlo lentamente, cosa que él correspondió.
- Señorita Bella Swan, ¿Acepta ser mi novia? - dijo una vez que nos separamos, sus palabras me causaron una enorme ternura que sentí como mis ojos comenzaban a arder pero inhale profundamente para contener las lágrimas que amenazaban por salir.
- Claro que acepto señor Edward Cullen - respondí siguiendo su juego, cosa que nos causo mucha gracia.
- Gracias preciosa - menciono antes de que nuestros labios se unieran en un cálido, tierno y hermoso beso.
* Por fin iniciaron su relación, ¡Yupi! ¿Que les pareció este nuevo capitulo? Espero estén disfrutando de los momentos cachondos de estos dos y les prometo que pondré más romance pero es que no puedo evitar que las escenas subidas de tono aparezcan y tenga que escribirlas, por último pero no menos importante: una disculpa por las faltas de ortografía, trato de corregirlas pero puede que se me escapen algunas y en mi historia "The Hope In Her Eyes" me hicieron un comentario acerca de como tenia varias pero por más que busque y busque nunca las encontré, así que por favor avísenme si llevan a ver alguna. Los espero en el próximo capitulo.
