Los personajes son propiedad de Stephenie Meyer, la trama me pertenece.
Aca volviiii :) bueno sin mas les dejo el nuevo capii!
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A la mañana siguiente Bella se sobresaltó con el despertador y rodó de lado, deseando quedarse un rato más de la cama, hasta que recordó que ese tenía 45 minutos para prepararse y encontrarse con Edward.
A regañadientes se dirigió al baño, abrió la ducha y se dejó envolver por el asombroso y despabilador calor del agua. Tras unos quince minutos en el baño, salió en ropa interior, con el pelo totalmente seco y peinado y con una suave base de maquillaje, acompañado de un fino delineado negro en sus ojos, sombra clara y apenas un toque de rímel. Bien natural.
Antes de ir a cambiarse pasó por la cocina para poner a hacer el café, para luego volver a su habitación y cambiarse, como estaba por empezar la primavera se decidió por un vestido gris, con cuello cerrado y pasando las rodillas, acompañado por unas leggins y botinetas negras de un taco cómodo para trabajar todo el día.
Consultó el reloj mientras entraba en la cocina, le quedaban 5 minutos, una vez que terminó su desayuno, volvió al cuarto a ponerse el perfume, Flower by Kenso, adoraba como este perfume intensificaba la fragancia de su champú, que olía a fresas y fresias.
Antes de salir de su casa, recogió una chaqueta negra y su cartera.
Al salir se encontró con Edward.
-Buen día.- Su vecino la saludo, sonriéndole de lado.
-Buen día.- Le contestó sonriendo también.- ¿Y Tony?
-Lo he dejado con Rose, todavía no va a la escuela, y ella se ofreció a cuidarlo junto a Coco, ella suele trabajar desde su casa, y cuando tiene que presentarse en la oficina los deja con mi madre o mi tia.- Explicó el joven mientras tomaban el ascensor.
-Oh, ¿no va a la escuela?-Preguntó muy interesada Bella.
-No, todavía no, pero empieza este año, en agosto.
La muchacha solo asintió en señal que comprendía, en ese momento ya se encontraban en el subsuelo, donde estaba el estacionamiento del edificio, al llegar al volvo, Edward le abrió la puerta a su acompañante, ella lo miró sorprendida, nunca habían tenido ese gesto con ella. Después dio la vuelta al coche y subió del lado del conductor. Bella se dejo rodear por el asombroso aroma varonil que invadía el auto.
El viaje transcurrió en una cómoda charla, conociéndose un poquito más, cuando estaban por llegar al edificio donde trabajaba ella, a Edward se le ocurrió una idea.
-mmm ¿Bella?
-¿Sí?
-¿A qué hora salís a almorzar?
-mmmhh, a las 12.30, tengo una hora.
-¿Te parece si te paso a buscar y almorzamos juntos?- Preguntó esperanzado.
-Claro, nos vemos.- ella se inclinó hacia él, lo besó en la mejilla y bajó del auto.
Edward se quedó unos instantes sintiendo una extraña sensación, realmente le había encantado el rose de bella, pero la verdad es que deseaba probar sus carnosos y rosados labios, pero sabía que era muy pronto, además él tenía un hijo.
Con este último pensamiento suspiró y puso en marcha el auto, dirigiéndose al hospital.
-Buenos días Doctor Masen.- Le dijo Tanya, su rubia secretaria, con una sonrisa sugestiva.
-Buenos días Tanya.- le dijo solamente, sin prestarla atención.
A media mañana se encontró con Carlisle Cullen.
-Edward ¿Cómo andas?
-Carlisle, ¿Todo bien?
-Todo bien, ¿Qué tal tu fin de semana?
-Interesante. A que no adivinas quien es mi nueva vecina.- Dijo el joven
-mmm, no ni idea.
-Bella.- Dijo sonriendo.
-Wow, que pequeño es el mundo.-Dijo riendo el rubio doctor Cullen.
-Sí, la verdad que sí. Bueno Carlisle, debo atender unos pacientes más, saludos a Esme.
-Claro, tu saluda a mi niña.
Cuando finalmente llegaron las 12.30 la castaña bajó del edificio topándose con aquella persona que no salía de su mente.
-Hola.- El muchacho se adelantó y esta vez él besó su mejilla.
-Hola.- Dijo la joven totalmente sonrojada.
-¿Preferís algún lugar en particular para almorzar?
-No, me da lo mismo.- Mientras sea con vos. Dijo su vocecilla interna.
-Bueno, entonces vamos.- Dijo guiándola hasta su coche
Nuevamente el le abrió la puerta del auto y se dirigió al lado del copiloto.
-Carlisle te manda saludos.- Dijo Edward mientras se dirigían al restaurant.
-oh, ¿Cómo anda él? Hace mucho que no lo veo.- Al hablar de su padrino le brillaron los ojos.
-Bien.- Simplemente se encogió de hombros.- Con mucho trabajo.
Una vez que llegaron a su destino, Edward se bajó del auto y le abrió la puerta a Bella, ofreciéndole su mano para ayudarla a bajar.
-Gracias.- Dijo ella aceptando su mano, y aún sin soltarse se encaminaron a la entrada. El joven le sostuvo la puerta principal.
-Veo que eres todo un caballero.- Dijo en broma, aunque le encantaba que él tuviera esos gestos, era súper tierno.
-Mis padres me enseñaron de ese modo.- Contestó, restándole importancia.
-Bienvenidos a "La Bella Italia". -Es ese momento se giraron hacía la persona que había hablado. Se trataba de una mujer de unos 30, pelirroja y que miraba descaradamente a Edward. - ¿Mesa para dos?
-Sí por favor.- Contestó un poco irritada Bella. No entendía porque le molestaba tanto eso, pero definitivamente esa mujer le desagradaba.
Cuando estuvieron ubicados en la mesa, apareció una moza, mucho más disimulada que la recepcionista, pero que continuaba comiéndose al joven con la mirada.
-¿Ya decidieron que van a almorzar?
-Raviolis de seta para mí.- Dijo Edward, sin mirar a la mesera, solo observando a la belleza que estaba sentado en frente de él. Hoy realmente se ve hermosa. Pensaba
-Para mí también.- Concluyo Bella, levantando la mirada y al encontrarse con la mirada del joven no pudo más que sonrojarse y sonreírle con timidez.
-Y para tomar traiga ¿jugo de naranja te parece bien?- ella asintió.- Si, jugo de naranja.
-Sé que no es de mi incumbencia, pero ¿Por qué son tan importante Carlisle y Esme para ti? Cada vez que hablas de ellos te brillan los ojos.
-Pues… - Y así le conto toda la historia.
Esme Platt y Carlisle Cullen se conocieron en el instituto, y luego de varios años de romance, y ambos con el título universitario, se casaron a los 22, y comenzaron a buscar un hijo. Luego de 2 embarazos perdidos, decidieron empezar los trámites de adopción. Una tarde tranquila, Renée Platt, la hermana menor de Esme, llegó llorando desconsoladamente, con solo 18 años y el instituto recién terminado estaba esperando un hijo de su novio, Charlie Swan, estudiante de abogacía.
Obviamente su hermana la apoyó 100% en el embarazo, convenciéndola de que se mude con ella a su casa, aceptando a Charlie también, por este motivo habían decidido posponer la adopción, con un bebe en la familia era suficiente. Una vez que la pequeña Isabella nació, la familia Swan se mudó a una casa muy cerca de los Cullen, y todos los días cuando los recientes padres iban a estudiar a la universidad dejaban a su niña con Esme, que la crió como a su hija, con devoción y amor. Por eso nunca concretaron la adopción de otro niño.
Por este motivo cuando Renée y Charlie tuvieron el terrible accidente, Bella buscó el apoyo en Carlisle y Esme, sus segundos padres.
Para cuando ella terminó con la historia, se encontraban de nuevo en el edificio de las oficinas.
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Se que es suuuuuper corto, pero cero inspiración, tengo muchas ideas, pero son para capítulos mas lejos, prometo qe el próximo capitulo lo subo antes del martes y va a ser mas largo
Besooss y dejen Reviews
JULII
