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¡Bodas Express!
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Disclaimers: Los personajes de esta historia son propiedad de Himaruya Hidekaz.
Sumario: ¿Qué sucedería si por algún malentendido ciertas naciones obligaran a sus parejas a casarse con ellos? ¿O si otro los obligara a casarse? Comedia.
Parejas: Varias, pareja en turno en el nombre del capítulo.
Aclaraciones: Esto es un Fic así que desde ya los personajes tienen OoC aunque intentaré mantenerlo al mínimo en algunos. Igual es comedia, no se lo tomen tan enserio. Nombres humanos utilizados. No hay razón por la cual las parejas terminaron juntas así que no intenten buscarle razón.
Aclaraciones de lectura:
-Letra normal: diálogo, relato.
-Letra en cursiva: pensamientos de los personajes.
-N/A: notas de autora.
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JaCia
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Todo comenzó después de una fiesta común para todas las naciones, había sido una de fin de año, todos ellos habían decidido que cada dos años se reunirían en la casa de alguna de las naciones, elegían al azar la casa en la que se llevaría a cabo, este año había tocado en la casa de Dinamarca. Como era de suponerse el lugar estuvo a rebosar en licor. Las naciones dieron rienda suelta a su comportamiento. Todos se olvidaron del decoro y de que tenían una imagen que mantener.
Los jefes estaban acostumbrados a que un lugar lleno de naciones era igual a desastre total, por lo que habían hecho un fondo común para poder pagar los desastres que estas hicieran cuando estuvieran juntas.
Hasta ahora había dado resultado.
Pero eso no es lo que nos acontece, en realidad es lo acontecido después de la fiesta, todo era normal, botellas vacías por doquier, naciones desperdigadas por todas partes, muebles destrozados, muchas de las habitaciones se encontraba ocupadas o destrozadas por completo, el jardín también estaba por las mismas condiciones. Pero quienes nos interesan se encuentran en la segunda habitación hacia la izquierda de la tercera planta.
En ese momento se encontraban dos naciones dormidas, el primero en despertarse fue alguien de cabello negro y corto, sus ojos café se abrieron primero lentamente, al ir tomando consciencia de que algo le rodeaba se abrieron rápidamente con miedo. Se incorporó y sin siquiera importarle otra cosa salió prácticamente corriendo de ese lugar. Tenía un largo proyecto por empezar.
Rato después la otra nación abrió sus ojos perezosamente, se sorprendió al ver que se encontraba a solas. Pero sólo se decidió a seguir durmiendo como si nada pasara. Lo extraño sucedió cuando decidió regresar a su hogar.
Al llegar su jefe estaba rebosante de felicidad y le felicitó por lo hecho, Grecia no sabía de lo que hablaba, por lo que decidió retirarse a su casa, al llegar se sorprendió al ver a un montón de personas sacando y metiendo cosas. ¡Sus gatos!, corrió para ver si no les había pasado nada, al verificar que estaban bien se quedó sorprendido por la cantidad de cosas tan… orientales que había en su casa. Al adentrarse más notó un olor en la cocina, todavía confuso se dirigió hacia ese lugar.
— ¿Japón? —la duda era clara en su voz.
El chico dejó de cocinar y se dirigió hacia la otra nación.
—He tomado todas las medidas necesarias. —bajó su cabeza mientras un rubor se extendía por toda su cara —Me temo que tendrá que hacerse responsable por esto.
— ¿A qué te refieres Japón? —Grecia se encontraba perdido.
—Una vez es un accidente, para mí no hay una segunda ocasión, por lo que como le dije anteriormente tomé las medidas necesarias para evitar que mi honor fuera mancillado.
— ¿Te refieres a lo que pasó en aquella fiesta? —Grecia se sorprendió por lo dicho. —Pero si so…
— ¡No mencione ese vergonzoso hecho del pasado! —Japón pocas veces se exaltaba pero esta era una de esas raras ocasiones.
—Pero si…
— ¡No lo haga Grecia-san!
—De acuerdo.
Japón sólo asintió y siguió cocinando, Grecia aún intentaba procesar lo que acababa de pasar en ese momento.
—Eso significa que ¿estamos casados?
—Sí. —contestó abochornado el otro
Grecia sólo salió de la habitación y se dirigió hacia otra parte, después de unos minutos regresó con una cajita de terciopelo blanco.
— ¿Qué significa esto Grecia-san?
—Bueno, yo quería pedírtelo en condiciones, sólo que al parecer te me adelantaste Japón.
Dentro de la caja había una hermosa alianza de matrimonio de color dorado con pequeñas piedras blancas y azul cielo.
Y lo que Grecia no le dijo a Japón es que en realidad el japonés había estado durmiendo ahí, pero Grecia después de mucho buscarlo para hablar con él, cuando lo encontró simplemente se metió a descansar al lado de la otra nación… Pero dejémosle en que Japón dio el paso por su honor que jamás fue tocado… Hasta esa noche.
Re-subiendo esta historia, aclaro que no es mía, le pertenecía a L. Mirage (yo era su beta).
Hablé con algunas de sus seguidoras y acordamos que subiría sus fics para darles fin. De esta historia tengo todos los capítulos, aún me falta revisar bien otras historias.
Ahora bien, ¿cuál pareja les gustaría que siguiera? Entre las opciones están Matthew/Katyusha (Ucrania) y Berwald/Tino. Se vota con un review.
