~Enfermedad~


Habia pasado aproximadamente un mes que huí con Mika y todo iba perfecto.

Mika permanecía en su habitación aún. Me preocupé por eso, no era normal de él.

- Mika te encuentras bien.- Toque la puerta, no me respondió nadie- Voy a entrar.- Tome el picaporte y abrí la puerta, me introduje a la habitación.

Mika permanecía acostado cubierto de una sábana blanca. Solo se podía ver su cabello rubio, se había cubierto hasta la cabeza.

- Mika.- Me acerque a su cama y lo movía un poco- ¡MIKA!.- Grite su nombre.

Mika se sobresaltó, por accidente cayó de la cama con todo y sábana, yo reí un poco me parecía algo divertido. Me subí a la cama y mire dónde había caído Mika.

-¿Estas bien.- Mire hacia abajo y aún estaba cubierto con la sábana.

- Si estoy bien.- Se quito la sábana y la puso a un lado de el.

Recordé la escena que había pasado y me reí un poco mas, él me miraba algo extrañado nunca me había reído de esta manera .

-¿De que te ríes?- Hizo un puchero.

- De la manera de que te caíste.- Nunca lo olvidare como fue eso.

- ¿Quieres reirte mas?- Me miro.

-Si, si tan solo es de tu caída me reiré hasta no se cuantas veces.- Dejé salir una leve risa.

- Yo te haré reír mas.- Me miró y de repente el subió a la cama se puso encima mío.

- Mika ¿qué haces?- Hable con voz nerviosa a la posición que estábamos.

El solo sonrió y comenzó hacerme cosquillas, yo reía, mis risas aumentaron, Mika solo me miraba con una linda sonrisa.

-Mika detente.- Unas cuantas lágrimas salían por mis ojos a causa de la risa.

- Esta bien Yuu-chan.- Dejo de hacerlo y solo me miro, aún permanecíamos en la misma posición.

Una sonrisa apareció en mis labios, mire sus ojos a casi que igualaran unos zafiros. Esos ojos profundos. Hace tiempo que vivimos juntos. Todo iba bien entre nosotros, somos felices.

- Mika ¿puedes quitarte? - Decía con un leve tono sonrojado.

Él se quito lentamente, sólo lo miraba. Se acostó a lado mío, lo miraba y sonreía levemente.

-¡Mika!- Grite su nombre y lo abracé muy fuerte.

-¡Ah!- Él se sorprendió al ver mi acto algo extraño que provenga de mí.

-Mika te quiero.- Lo abrazaba mas fuerte, solo quería darle "amor".

-Yuu-chan.- Decía mientras con sus ojos intentaba encontrar los míos, pero no fue posible ya que yo no se lo permití.

Paso un tiempo yo lo tenía en mis brazos aún, él solo permanecía quieto, no me miraba, ni yo a él. Estar de esta manera es agradable, me gusta.

Sin darme cuenta se quedó dormido en mis brazos. Lo solté lentamente, salí de la cama. Salí de la habitación.

Decidí dar un paseo. Me dirijo hacia la puerta principal y la abro. Ya afuera la cierro despacio, siempre estuve encerrado pero hoy decidí dar un paseo. Me alejé de la cabaña, era necesario un cambio.


Mika Pov

Desperté con un gran dolor de cabeza, sentía mis ojos pesados, mi cuerpo ardía, todo me daba vueltas. Sentía morir.

-Yuu-chan.- Susurre su nombre, lo busque con mi mirada y no lo encontré ni una parte de la habitación.

Con las pocas fuerzas que tenía, logre pararme de la cama, paso lento me dirigí hacía la puerta. Mi vista no era estable, sentía que todo daba vueltas, iba a desmayarme. No podía mas, mi cuerpo estaba cansado. Nunca me había pasado esto.

-Yuu-chan.- Susurre. Todo para mi se volvió oscuro y no escuche nada mas.


Yuu Pov

Entrando escuché un gran ruido provenir en la habitación de Mika. Me alarme. Corrí a su habitación y la abrí con fuerza al entrar me encontré a Mika desmayado.

-¡Mika! ¡Mika! ¡Mika!- Lo movía, adelante y atras, no podía estar pasando esto.

Esta ardiendo de fiebre

Lo cargue, pesaba mucho no se como Mika puede hacer esto. Lo recoste en la cama, toque su frente; efectivamente tiene fiebre.

Como es posible que un vampiro tenga fiebre, no sabia que hacer, sus mejillas estaban con un color rojo. Ardían.

-Yuu-chan.- Su voz ronca.

-No te muevas.- Lo miraba con preocupación.

Salí de la habitación y me dirigí hacia la cocina. Busque un recipiente y lo llene con agua del fregadero, agarré un trapo limpio. Volví a la habitación. Sumergí el trapo en el recipiente del agua, lo exprimí, quite unos cuantos cabellos el trapo se lo pusé en su frente, sudaba, no podía hacerlo solo.

-Mika ahora vuelvo no te muevas.- Rápido me levanté y salí corriendo de la cabaña.


Corría con todas mis fuerzas. Me dirigía hacía el pueblo; solo había alguien que me podía ayudar.

Al entrar al pueblo me dirigí hacia una tienda y al ver entre con fuerza.

-¡Shirayuki!.- Al ver la chica de cabello rojo; muy extraño.

Shirayuki es una herborista; trabaja con plantas medicinales. Cuando yo me lastimaba en el tobillo (perseguir a Mika me causo eso, solo jugábamos, el le gustaba que lo persiguiera) venía con ella y lograba que el dolor se fuera.

-Yuu, ¿que pasa?- Me miro algo preocupada.

-Mika esta ardiendo en fiebre.- Me acerque a ella. Mi voz sonaba temblorosa.

-Eso es grave. Zen puedes llevarme.- Miro al albino que este estaba recargado en la pared.

-Claro, iremos en caballo.- Miro a Shirayuki y le sonrió.

Shirayuki guardo ciertas plantas que la ayudarían a curar a Mika.

-Vamos.- Me miró, subimos al caballo; Zen, Shirayuki y yo.

Salimos del pueblo, el caballo iba a todo, el fuerte sonido que hacía. Mika. Era lo unico que pensaba, se me hacia eterno todo el recorrido, espero que este bien.

Al llegar todos bajamos del caballo, entre a la cabaña, entre a la habitación de Mika y ahí estaba aún con una gran fiebre.

-Esta muy mal.- Dijo Shirayuki entrando a la habitación.

-Si.- Susurre.

-Yuu puedes salir. Yo me encargo.- Me sonrió.

Decidí salir, me senté en una silla y jugaba con mis dedos, estaba nervioso, espero que lo pueda curar.

Pasaron como dos horas y Shirayuki salió de la habitación.

-¿Como esta?- La mire con nerviosismo.

-Esta bien. La fiebre bajo.- Sonrió. Me sentía muy aliviado

-Shirayuki es hora de irnos.- Hablo Zen que salía del lugar.

-Claro. Bueno Yuu cuida muy bien de Mika.- Salió del lugar.

Se subieron al caballo y se despidieron.


Entre a la cabaña, entre a la habitación. Mika estaba mas mejor.

-Mika.- Lo mire con una sonrisa.

-Yuu-chan.- Me miro y me sonrió de lado, estaba agotado se nota mucho, en su rostro.

-Es mejor que descanses.- Le susirre.

-Lo haré. Pero duerme conmigo.- La última oración lo dijo como un niño pequeño y estiro sus brazos hacia mi.

-Mika no.- Sonríe.

-¡Si!- Me jalo y me metió a su cama.

-Mika, dejame ir.- Lo mire.

-Solo por hoy.- Me miró y me dedicó una sonrisa.

No dije nada más. Al poco tiempo el se durmió se veía tan lindo, era un ángel, parecía que no había sufrido nada. Decidí igual descansar los dos dormimos abrazados. Hoy estuvo un día cansado y de enfermedad.


Metí dos personajes de mi anime favorito que esta en emisión espero que les haya gustado el cap... Sólo por este cap. Aparecerán