-¿Pero cómo conseguiremos el arma? - Preguntó el castaño.
-Robándola. -Le respondió su padre.
-¡¿PERO TU ESTÁS MAJARA PAPÁ!? -Dijo Hana dándole una patada.
-Eso es casi lo que pasó cuando consiguió a Harusame. -Aportó Anna, que entraba en la habitación- ¿Y por qué hablaís de este tema?
Drake le contó lo ocurrido a su madre.
-¿Así que pasa eso,eh? -Finalizó Anna.
-Si, pero no se como pelear, solo he tenido una experiencia de... "Batalla", porque un día, unos niños del orfanato me persiguieron, entonces Nobunaga y yo nos... fusionamos.
-Vaya, una posesión... -Dijo nostálgico HoroHoro.
-Nobunaga, ¿Dónde dejastes tu espada antes de morir? -Preguntó Drake.
-Lo dejé en un monte... -se lleva una mano al mentón, pensativo- El monte que está al lado del orfanato.
-Pues mañana sábado, vamos a recuperar la espada.- Afirmó Drake.
-Yo te acompaño, vaya a ser que te ataquen...Jé. -Dijo Hana.
-Pero tened cuidado. -Ultimó Anna.
Al día siguiente, allá por las doce de la mañana, Hana y Drake salieron de la casa rumbo al monte, el castaño le fue indicando al rubio por donde tenían que ir. Llegaron a la colina, donde Nobunaga dijo que les siguiera.
-Puede que esté bastante deteriorada. -Les advirtió.
-No pasa nada, tengo... "contactos" -Comentó el rubio.
Pero de pronto, oyeron pasos, y el de los cascos, que en esta ocasión no los llevaba, llevó detrás de un árbol a Drake y Nobunaga y sacó su espada, dispuesto a atacar.
No resulto ser un enemigo, si no... una familia, un hombre alto de pelo verde y ojos del mismo color, acompañado de su mujer, cuyo pelo era largo y naranja, más su hija, que su cabello es cómo el de su madre pero con los ojos de su padre.
-Buf, menos mal, no son enemigos.-Suspiró aliviado Hana.
-¿Y quiénes eran? -Preguntó su hermano, sin dejar de mirar como la figura femenina de la chica se alejaba.
-Los Diethel, el hombre es un Shaman, amigo de papá.-Le respondió- … Drake, deja de mirar a la niña, y cierra la boca, vaya a ser que te entren moscas. -Dijo riéndose.
Después de que el castaño hubiera gruñido, siguieron en la búsqueda del arma. Nobunaga les fue dirigiendo, hasta que llegaron a un claro del bosque, donde había una pequeña elevación de unos cinco mentros, pero... al ver donde estaba la espada, custodiada por una persona, Drake dijo:
-Oh no...
-¿Qué pasa? -Le preguntó preocupado su hermano, mirándole- ¿Les conoces?
-Si... hace dos años, en la época de Navidad, se pusieron a explotar pirotecnia ilegal de noche. Gente de los alrededores y del orfanato se quejaron, llamaron a la policía y... no han vuelto a lanzar un solo petardo... Pero, si ellos tienen la espada -Le miró- nos va a ser muy difícil recuperarla, a un compañero de habitación le hicieron una brecha en la cabeza, con un palo, porque son muy agresivos.
-Bueno, tengo un plan para coger la espada y largarnos lo más pronto posible, vamos a necesitar a Amidamaru y Nobunaga. -Ideó Hana
-Cuéntamelo.
-Bien, el plan es que yo corte estos árboles que tenemos a los lados -Los señaló- con el O.S Kabuto. Después, cogerás esa barra de hierro y te fusionarás con Nobunaga, vale bien, ¿Lo pillas? -El otro asiente- Luego te lanzas, que no creo que te hagas mucho daño. -Miró hacia abajo, que había unos metros de distancia con el suelo- Y a por la espada.
-¡Lo entiendo! -Respondió el otro.
El rubio tomó en su mano derecha a Amidamaru y en la izquierda la espada.
-Amidamaru, posesión a la espada legendaria.
Y así lo hizo, el espíritu pasó a la espada, que hizo que de ella saliera un aura azul.
-¡O.S KABUTO!
Y el arma se convirtió en una espada muy larga y roja. Después de esto, miró a Drake, que ya había cogido la barra.
-¿Listo,Drake? -Dijo cortando los dos árboles, y reteniéndolos, para que no se cayeran antes de tiempo.
-Listo, Hana. -Dijo mientras Nobunaga se colocaba en su mano derecha.
-Cuando tire los troncos, te ayudaré a conseguir la espada. -Añadió el rubio.
-Vale, allá vamos...-Drake no quería saltar.
-...3...2...1...¡A LA CARGA!
Al oír el grito, Nobunaga poseyó a Drake y los de la banda cogieron los palos, dispuestos a golpearles cuando cayeran al suelo. El castaño empezó a correr hacia el frente, seguido de los troncos de su hermano.
