Capitulo 4.
En la habitación de diseño y costura, Ruby, Sapphire e Hikari, habían entrado en búsqueda de una chica que era una experta en lo que se refiere al uso de tijeras y agujas. Al entrar, notaban que estaba dormida sobre un escritorio con una pequeña lámpara iluminando sus cabellos cortos de un color azul celeste, también bajo aquella luz, podía notarse parte de su esbelto cuerpo, notándose ahí que vestía una remera blanca, larga, de la cual se podía notar por el borde de la silla un terminando con bordado, y sobre esta, una campera de color rojo de manga larga, por el pie de la silla se le podía ver que tenía un par de zapatillas nada en singular, cosa que extrañaba un poco a Ruby, pues esperaba un poco más de alguien que trabaja en una industria como esa.
Pero en el instante en que habían encontrado a aquella chica adormilada en el lugar, está había saltado sobre Ruby con ambas cosas en manos, mientras que su rostro parecía que seguía estando en el mundo de Morfeo. Sus manos se movían como si de una máquina se tratará, cortaba y cocía más rápido de lo que Ruby pudiera imaginar. Algo que creía inhumano en ese instante, pues a pesar de que él pudiera crear vestuarios a gran velocidad, esta chica lo superaba. No pasaron más de dos minutos cuando esta chica se detuvo con artículos en mano y lo que parecía desmayarse sobre el cuerpo de Ruby, continuando con su sueño del que parecía que no quería despertar. El joven coordinador al darse cuenta de que la situación ya había terminado, solo pudo sentirse incomodado por la situación, ya que al darse cuenta de cómo estaba acomodado, se sintió en un completo peligro. Aquella chica que lo había atacado hace unos instantes se encontraba recostada sobre su pecho, estaba tan acorrucada que no se movía de él, pero esto hacía que Sapphire se pusiera totalmente celosa de lo que veía y estaba a punto de golpear al pobre de Ruby, eso si es que no hubiera estado ahí Kari para evitarlo, a pesar de que Sapphire fuera muy fuerte, Kari la sujetaba con fuerza de las manos para que no atacara.
- Oye, suéltame. – Vociferó Sapphire tratando de zafarse de las manos de Kari.
- Tranquila, tranquila. Fue sin querer. – Le dijo Kari con una sonrisa calmada. – Además siempre ocurre lo mismo cuando duerme.
- Si Sapphire. Tranquila, además me agarro desprevenido y Kari ya lo menciono apenas entramos. – Continuó Ruby quien se quitaba a Saki de su pecho a pesar de que esta se aferraba a él aún.
- ¿Y en ese caso por qué es que sigues dejando que te abrace? – Comento ella, dándole una mirada fulminante.
- ¿Acaso no ves que me trato de zafarme de esta situación? – Grito Ruby empujando con fuerza para que cuando menos Sapphire no lo golpeara.
- Tranquilo, yo me encargo. – Le dijo susurrando Kari en lo que se acercaba a Saki. – Saki, despierta. Te traje un pastel de chocolate.
En el momento en que Kari menciono "pastel de chocolate", la chica que estaba aferrada a Ruby reacciono ante estas palabras, abriendo de par en par sus brillantes ojos verdosos, con la esperanza de encontrar el dichoso pastel ya mencionado, para luego levantarse y sentarse en las piernas de Ruby, aún sin notar la presencia de este.
- ¿Pastel de chocolate, dónde, dónde? – Pregunto ella saltando en el lugar donde estaba.
- ¡Auch! ¡Auch! ¡Oye, deja de saltar! ¡¿Quieres? – Dijo Ruby mientras seguía recibiendo los sentones de la chica sobre su pecho.
- ¡¿He? ¿Quién dijo eso? – Pregunto la chica peli celeste mientras miraba a todos lados en búsqueda de aquel sonido.
- Aquí abajo… - Murmuro Ruby.
- ¿Qué haces ahí? Idiota. – Fue lo único que dijo ella antes de acomodarle una tremenda cachetada hacía el chico.
- ¡Auch! Oye, tú fuiste la que salto hacía mí. – Grito Ruby furioso mientras se llevaba la mano en la mejilla. – Aún así podrías quitarte de mí.
- ¿En serio, eso paso Kari? – Pregunto Saki al mirar a su amiga quien se encontraba sentada en cuclillas a su lado.
- Así es Saki. Volvió a pasar. – Respondió ella sonriente.
- Ahí, lo siento. No fue mi intención. Cuando siento que algo no está bien, me pongo así y lo arreglo. – Dijo Saki disculpándose aún sin quitarse del cuerpo de Ruby.
- No hay problema… - Antes de continuar, Sapphire lo interrumpió.
- Claro que hay problema, aún no te quitas de él.
- Sapphire, cálmate. No tienes que meterte en este asunto, yo soy el que sufre. – Grito Ruby aún tirado en el piso. – Y cómo decía, no hay problema, si es que te quitas de mí.
- A sí, ya me quito. Lo siento. – Respondió ella sonrojada mientras se levantaba.
- Ya no hay problema Saki. De por si siempre pasa. – Comento ella sonriendo.
- Es cierto. – Luego ambas se rieron mientras que la joven pareja los miraba.
- ¿Acaso todas las personas de aquí están locas? – Murmuro Sapphire mientras los miraba.
- Sapphire. No seas malcriada, si ellos actúan así no por eso vamos a pensar mal de ellas. – Regañó a Sapphire entre susurros mientras que ellas no les hacían caso. – Aunque… del que si puedes estar pensando mal es de ese tal Rick. – Comento entre risas mientras la miraba.
- Si. Tienes razón Ruby. Ese viejo si está loco. – Respondió ella riéndose también ambos en voz baja. – Por cierto… Te ves bien así Ruby. – Le dijo ella apenada apuntando el vestuario arreglado ya de Ruby, quien apenas se dio cuenta.
- ¡¿Ha? Es cierto. Me veo bien. Vaya que Kari tenía razón cuando dijo que Saki era una experta en eso. – Respondió sorprendido al notar el cambio de ropa.
Quedo completamente embobado al darse cuenta de lo buena que era aquella chica. Se quedo admirando el trabajo de aquella chica que no se dio cuenta que Sapphire estaba más embobada hacía él. El traje estaba más que ajustado al cuerpo de Ruby, podía admirar detalladamente como el vestuario que estaba tan pegado al cuerpo de Ruby, se le figuraba en la tela. Tan bien se veía Ruby para ella, que sus ojos se iluminaban como dos estrellas azules y su cara se sonrojaba hasta más no poder, por lo que también no pudo evitar soltar unas cuantas palabras.
- …Que guapo…
- ¿Dijiste algo Sapphire? – Pregunto Ruby con curiosidad en su rostro.
- ¿Qué? No, nada. No dije nada. – Dijo ella agitando sus manos frente a su cara la cual la tenía muy sonrojada.
- Oye… ¿Tienes hambre?... – Volvió a preguntar Ruby al acercarse al rostro de la chica.
- ¿Ha? No. ¿Por qué lo dices? – Pregunto ella confusa por la pregunta.
- Pues… Estas babeando. – El puso uno de sus dedos en la boca de la chica que no pudo evitar sobresaltarse por el acto. - ¿Ves?
Cuando él puso su mano lleno de saliva de ella, pudo notar que impulsivamente había babeado por haber visto a Ruby con ese conjunto. Por lo que cuando él le mostro la saliva, intento de buscar alguna excusa para ello, aunque también sentía como sus mejillas le traicionaban, pues las sentía arder de la vergüenza al descubrir Ruby la saliva en la boca de ella por haber babeado por él. Se sentía ridícula y también desesperada por él como la chica con la que se había peleado minutos atrás.
- Pues… yo… - Antes de continuar, su estómago emitió un ruido de crujido, lo cual para ella era como escuchar una campana que la salvaba.
- Si que tienes hambre. – Dijo él sonriendo al limpiarse la saliva en un pañuelo que estaba cerca. – No tienes porque ocultarlo, si es que tienes hambre, solo dilo.
- A sí. Lo siento Ruby, es que me sentía algo incomoda aún en este lugar. – Respondió ella riéndose de forma nerviosa mientras llevaba su mano detrás del cuello.
- Bueno, sí. Me imaginaba que algo así pasaría estando aquí. – Luego tomo a Sapphire entre sus brazos y acerco su rostro al de ella. – Así que saliendo de aquí, iremos a comer. Recuerda que te había dicho que si te comportabas, te haría un buen postre. – Le dijo entre susurros mientras acomodaba su cabeza sobre el hombro de ella.
- ¿En serio? Pensé que no me había comportado bien con tanto grito que me diste. – Respondió ella mientras se aferraba más a él.
- Bueno. – El volteo a verla de nuevo y sus ojos rojizos la miraron, logrando que temblara por ello. – Si crees que no te has portado bien…
- No, si. Me porte bien, me porte bien. – Le respondió entre gritos, cosa que llamo la atención de las chicas de al lado.
- ¿Quién se porto bien? – Pregunto Kari sonriendo curiosa.
- Yo me porte bien. – Dijo Sapphire levantando su diestra al aire.
- ¿Acaso había premio para la que se portara bien? – Volvió a preguntar Kari curiosa hacía Ruby.
- Ham… bueno… Le había dicho a Sapphire que si se comportaba, le haría la cena…
- ¿Nosotras también podemos ir? – Pregunto Saki acercándose a ambos tras escuchar la cena. Ya llevaba rato sin comer que tenía hambre ahora.
- No. No podemos. – Dijo Sapphire parándose frente al chico.
- Sapphire, tranquila. No te lo quitaremos. – Comento ella tomando el brazo de la chica y el de Ruby.
- Cierto… Aún no… - Comento Saki después de ver bien a Ruby y al trabajo que hizo hace instantes.
- ¿Qué dijiste? – Vociferó Sapphire hacía Saki.
-No, nada. Es que apenas me di cuenta de lo bien que se ve con mi trabajo. – Repuso ella admirando no solo su trabajo, sino también al chico.
- Eso espero. – Amenazo Sapphire aún sin quitarle la vista de encima.
- Bueno, ya dejemos de pelear. Vayamos a comer. – En eso Kari haló a la pareja, mientras que Saki aprovecho el brazo libre de Ruby para aferrarse a él aún a pesar de la amenaza de la chica.
- Oye. ¿Qué te acabo de decir?
- Lo siento, pero con esa amenaza, ya me diste miedo. – Respondió con voz fingida y aferrándose al brazo del chico.
- Esta parece ser una larga noche. – Murmuro en un hilo Ruby, suspirando por lo que pasaba ahora.
- Y qué lo digas Ruby. Pero será mejor salir de aquí rápido. Seguro que Rick intentará colarse a la cena también. – Comento Kari riéndose, cosa que tranquilizo de inmediato a Sapphire, pues si ese tipo volvía a aparecer, le arrumaría la cena, como si del diablo se tratara.
Mientras que en la oficina de Michelle, hablando del mismo demonio, se encontraban hablando aún él junto con Michelle y Lilly. Aún se la pasaban discutiendo dentro de esta acerca de como Richard tenía que tratar al chico durante la introducción al mundo de la moda.
- Te digo que no puedes llevártelo de aquí. – Grito Lilly hacía Richard mientras le jalaba de las orejas. – ¿Acaso eres un sordo?
- Lilly. Tranquilízate, sabes que a todos los que me toca entrenar para modelos los llevo lejos por un par de semanas. – Comento el sonriendo aún con el dolor en el oído.
- Es cierto eso Lilly. Aunque sea algo raro, siempre hace eso con todos los modelos nuevos. – Comento Michelle mientras revisaba unos papeles en su escritorio.
- Pero… Pero… - Balbuceo la asistente mientras apuntaba a Rick.
- Tranquila, no le hare daño. – Comento el sonriente mientras ponía una mano sobre su hombro. – ¿Qué te parece si vienes con nosotros para que veas que no le haré nada malo? ¿Te parece? – Ante este comentario Lilly no sabía si sentirse a gusto con la propuesta o si darle una abofeteada.
- Por cierto, no mencionaste cuando piensan partir. ¿Tienes planeado hacerlo pronto? – Pregunto Michelle enviándole una mirada amenazante.
- No querida. Aún no. – Respondió el con tono galante. – Primero espero que me des permiso de organizar una fiesta.
- Une partie? (¿Una fiesta?) – Preguntaron sorprendidas tanto Michelle como Lilly. Les extrañaba la propuesta del tipo que las miraba con ojos serios y sonrisa extendida.
- Si. Una fiesta. Como forma de bienvenida al lugar. – Continúo excusándose con lo último, como parte de un plan.
- ¿Y para qué una partie (fiesta)? – Lilly estaba muy confundida por la sugerencia de Richard.
- Bueno, siendo él un gran entrenador reconocido en la región de Hoenn, aparte de ser uno de los también renombrados Pokedes Holders. Sería bueno presentarlo ante la comunidad de nuestros trabajadores a tan gran celebridad para que puedan interactuar antes de que lo lleve de entrenamiento. – Comento él más alegre, a lo que ambas mujeres aún parecían no confiar de lo que decía, a pesar de que tenía razón con algo como eso. – Whatdo you think? (¿Y qué opinan?).
- Será mejor que no planees algo descabellado como siempre Richard. – Amenazó Michelle mientras tomaba su abrigo.
- ¿Acaso tan poco trust (confías) en mí? – Preguntó el sonriente.
- No es que no confiance (confíe) en ti. Sino más bien que méfiant (desconfió) plenamente de ti. – Murmuro ella tras acercarse a la puerta de su oficina. – Así que no me tientes a despedirte. – Luego salió de su oficina azotando con fuerza la puerta, dejando a solas a Richard y a Lilly.
- On dirait que vous êtes en difficulté (Parece que estás en problemas). – Comento ella riéndose abiertamente de él.
- No te preocupes. Lleva años amenazándome con lo mismo y nunca lo ha hecho. No creo que esta sea la excepción. – Comento alegre mientras se acercaba a Lilly. – Bueno, yo también me tengo que ir. Do not want to take you home? (¿No quieres que te lleve a tu casa?) – Con ese comentario muy cerca de Lilly lo único que pudo recibir como respuesta fue otra cachetada.
- Ou fou (Ni loca) quiero que vuelvas a pedirme eso hasta que vous conduisez comme une personne normale (conduzcas como una persona normal).
- Vaya, no creí que te importara tanto my life (mi vida). – Comento el riéndose mientras se iba en dirección a la puerta.
- Bueno… yo no… es que… - Respondió ella con un tono de voz tímido.
- No te preocupes, no conduciré rápido hoy. Ahora es cuando las patrullas quieren detenerme si voy a más de 40 km/hr. – Le dijo riéndose mientras se paraba del otro lado del umbral. – Así que no se si quieras que te lleve aún así. – Comento él mientras miraba como Lilly se sonrojaba. Le gustaba hacer eso, pero ella siempre detestaba que él se portara tan amable con ella a pesar de ser un viejo psicópata. – So… What do you say? (Así que... ¿Qué dices?)
- Bueno… creo que si dices que no puedes manejar a esa velocidad por mí est bien (está bien). Pero con una condition (condición). – Refunfuño ella mientras se acercaba a él.
- ¿Cuál condition (condición) querida? – Pregunto el curioso.
- Que yo esté en el asiento trasero. No quiero sentarme a tu lado.
-Muy bien, con tal de que sepa que estás segura en mi auto y llegues a salvo a tu casa, por mí la condición que me pidas está bien para mí. – Ante esto, ella no pudo evitar sentirse completamente sonrojada. Cuando Rick trataba de ser amable con las personas, sí que lo hacía sin chistar. – So let's go (Así que vayamos). – Le dijo mientras separaba su brazo izquierdo de su cadera, acomodándola como si fuera un haza de té. – No quiero que duermas tarde y te levantes cansada para la fiesta de mañana. – Continúo hablando entre risas, mientras que ella se acercaba a él con temor. – Tranquila, sabes que I do not bite (no muerdo), y si es así, terminaría en la perrera adolorido por intentar eso. – Le dijo entre risas mientras seguía ondeando su brazo para que ella lo tomara.
Y aunque a ella le gustaba esa risa tranquila y serena en el rostro casi sin arrugas de Rick en lugar de aquella risa maliciosa que suele tener cuando de mujeres se trata, no le quedo de otra que aferrarse a su brazo entre molesta y avergonzada, sonriéndole mientras que lo tomaba y acomodando su cabeza al hombro de él, pues si que se sentía demasiado cansada por el ajetreado día que tuvo, cosa que también hizo ruborizar a Rick, pero prefirió ocultarlo mirando al escritorio de Lilly mientras cerraba la puerta de la oficina de Michelle.
Al bajar del elevador hasta el estacionamiento del edificio, Rick sentía como ella se iba quedando cada vez más y más dormida con lo que iba avanzando el cansancio de la chica, por lo que no le quedaba mucho para tener que cargarla hasta el auto, cosa que ahora no quería, pues de tantos golpes el día de hoy, hacía que su espalda quedara mal trecha y aún no se recuperaba de los golpes de aquellos chicos.
- ¿Lilly? Are you all right? (¿Te encuentras bien?) – Pregunto él a la chica quien se esforzaba por mantener los ojos abiertos.
- Si ahum… estoy bien… - Respondió ella entre suspiros sonriéndole a Rick.
- Eso espero, no quiero que luego me des un golpe por cualquier cosa. – Comento él al subirla al auto y recostarla en el asiento trasero como ella pidió.
- Hay… no… ahum… de por si… te golpearía mañana de cualquier cosa que… ahum… hagas… - Respondió ella adormilada en el asiento trasero.
- En eso tienes reason (razón). – Dijo el riendo un poco, pero en tono más bajo.
- Será mejor que conduzcas ya… ahum… - Replico ella con tono serio y risueño para que este se pusiera a manejar.
- Yes sir. – Fue lo último que dijo para arrancar el auto en silencio. – Que bueno que el motor cuando enciende poco suena como el ronroneo de un gatito. – Se dijo así mientras miraba en el espejo retrovisor como la chica dormía en el asiento trasero. – Lo bueno es que me tienes a mí como tu conductor, querida Lilly. Otro querría aprovecharse de esta situación. – Murmuro entre risas de forma irónica por su comentario.
Rick, a pesar de que era considerado en la empresa como un gran pervertido, no lo era del todo y tampoco hacía tales cosas con las personas que él quería. Decía luego ante eso que tenía principios, aún demostrando lo contrario en situaciones donde varias chicas llegaban a desfilar con vestuarios provocativos en las pasarelas. Pero el tenía un buen corazón, aunque no quiera demostrarlo del todo, solo Kari lo sabía, pero le gustaba reírse de las tonterías que le gustaba hacer dentro y fuera del área de trabajo.
Ya con el motor encendido, causando un pequeño ronroneo en el interior del auto, cambio su vista hacía el camino para conducir lento. No quería despertarla ahora, ya que se encontraba muy cansada y prefirió dejarla así a que luego ser regañado por no haber manejado de forma lenta como había prometido.
Llegando al edificio del departamento de Lilly, lo único que pensó era que ya estaba en un pequeño problema al estar estacionado frente al edificio. Ya si ella estaba aún dormida y pareciera que ni un tren fuera capaz de despertarla, entrar con ella en los brazos haría que su espalda se fracturara más de la cuenta. Pero no tenía opción, Lilly se encontraba aún en los brazos de Morpheo así que si ella estaba entre sus brazos, lo que se le ocurrió era que también podría estar, aunque sea por un rato en sus brazos para dormir cómodamente en su departamento. Llevo su auto al estacionamiento del edificio para luego cargarla e ir al elevador.
- Será mejor que no te despiertes ahora o me harás caer contigo encima. – Dijo sonriente mientras admiraba los ojos cerrados de la chica. – Si que te vez bien así de tranquila Lilly, aunque no me sentiría con vida si no fuera porque me despiertas de mi mundo con tus cachetadas y golpes. – Comento el riéndose y sonrojándose.
Al detenerse el elevador, pudo notar que ya había llegado a su destino, por lo cual bajo con ella en brazos y busco la habitación de la joven. Cosa que no le costó trabajo, pues estaba a dos puertas del elevador.
- Ahora las llaves. – Se dijo a si mismo mientras miraba con detenimiento a Lilly. – Espero que me perdones luego, pero necesito buscar la llave entre tus bolsillos. – Le susurro a Lilly mientras se acercaba a ella y metía su mano tambaleante a los bolsos de la blusa de ella. – Creo que no está aquí. Qué bueno. – Se dijo aliviado y luego miro al bolso. – En ese caso está aquí. – Rebusco luego en el bolso de Lilly. – Ready (Listo). Ahora si pasemos.
Richard abrió con lentitud la puerta del departamento y levanto del piso a Lilly del piso. Él trato de apoyarse sobre la puerta al cargarla para que no se cayera con ella, estaba viejo él, pero aún así era muy fuerte como para cargarla, ya que por si resiste tanto castigo de las chicas. Se acerco a la cama de ella y la acomodo sobre esta. Le quito los zapatos y el abrigo que llevaba puesto para luego taparla debajo de las sábanas.
- Bueno, ya estás en casa. Mejor me retiro, si despiertas conmigo aquí, no creo llegar al trabajo. –Comento entre risas mientras se acercaba a la puerta. Miro sonriente a Lilly y antes de salir se apoyo sobre la puerta y sujeto la perilla. - Te aseguro que mañana tendrás un buen día… – El salió y cerró la puerta para luego continuar. – No estaré ahí para arruinártelo, pero eso no significa que tendrás líos con él.
Con esto dicho, se alejo tarareando una vieja canción inglesa hasta el elevador contento por los planes que tenía para mañana.
El día siguiente, Ruby y Sapphire salían de su departamento muy cansados por la alocada noche que tuvieron con Kari y Saki, pues cuando Ruby se estaba encargando de preparar la cena para Sapphire y las demás, Saki se embobaba con Ruby quien aún no se quitaba el trabajo que había hecho y se lo presumía a Sapphire, y esta se la pasaba advirtiéndole que no le viera con aquellos ojos devoradores a Ruby. Mientras tanto Kari solo se reía de la pequeña pelea, pues Saki solo jugaba con Sapphire y ella no lo sabía. Toda la cena era pelito por parte de aquellas dos y risas de parte de Ruby y Kari, quienes más aparte se la pasaron en gran parte de la cena conversando de las cosas que hicieron durante sus días de concursos.
La joven pareja después de aquella velada se quedaron solos en el departamento, dejando a Sapphire más tranquila y con el postre que Ruby le había prometido, el cual se termino en un parpadeo.
Ruby había recibido en su Pokegear un mensaje el cual decía algo acerca de una reunión en el edificio Mont-Grial, cosa que le extraño viendo que venía de parte de aquel tipo llamado Richard, pero como en esa parte mencionaba que era algo urgente de la compañía, no dudo mucho luego y fue para haya junto con Sapphire.
En tanto en el edificio Mont-Grial, parecía que a Ruby no era al único a quien había llamado Richard, pues dentro del lugar también se encontraban más personas. Los Pokedex Holders estaban dentro de lo que parecía una sala de conferencias, la cual lucía muy bien decorada, con unos cuantos bocadillos de alta categoría y también con un pequeño mini bar para los invitados. Los Dex Holders parecían muy asombrados por el lugar y por la invitación para ir hacía aquel lugar. Aunque más que invitación parecía que habían sido arrastrados por la fuerza, pues también habían sido llamados por limosina como Ruby hacía el lugar.
- ¿Qué hacemos aquí? – Pregunto Red mientras curioseaba la comida.
- No tengo la menor idea, pero la comida se ve deliciosa Red-sensei. – Comento Gold quien se acercaba con la boca llena de saliva por tanta comida.
- Bueno, el lugar parece que es acerca de cosas de moda. – Dijo Green para llamar la atención de los chicos.
- No es solo eso Green. – Chillo Blue por el comentario. – Es una de las más grandes cadenas de moda de todo Jotho. – Comento ella con orgullo, pues a ella le gustaba mucho ese tipo de cosas. - Aunque me extraña que nos llamen también. – Dijo ahora con tono extrañado mientras miraba el lugar.
- Solo espero que alguien nos diga que hacemos aquí. – Comento Yellow mientras se acercaba a ver la comida, aunque más bien quería estar junto con Red.
- Cuando menos no deberían de atragantarse con la comida. – Gruño Silver a los chicos.
- No hemos probado bocado aún. – Grito Gold al chico.
- No se refiere ahora a ustedes. – Dijo Pearl para calmarlos. – Se refiere a Dia que ya anda comiéndose todo a su paso.
- Es que ya tengo hambre. – Chillo Diamond con la boca llena.
- No se preocupen, de seguro que la comida es lo de menos. – Comento Crystal quien se acercaba a ellos. – Sino, para que nos tendrían en un lugar con mucha comida.
- Eso es muy cierto. – Dijo Emerald quien ahora se abalanzo con los demás a la mesa de bocadillos.
- En ese caso si me puedo ir a tomar algo. – Murmuro Gold quien se acercaba al mini bar.
- Oye. ¿A dónde crees que vas? – Gritaron Silver y Crystal quienes se acercaban a Gold para que se tranquilizara.
- No se preocupen, que si bebe él algo costoso yo podría pagarlo. – Sugirió Platinum mientras se paraba detrás de la vitrina. – Además, hace tiempo que no tomaba una copa de esto. – Dijo ya sacando una botella de vino la cual parecía coleccionable.
- Se nota que ella de por si es rica. – Comentaron entre susurros los demás Dex Holders al verla como se servía con tranquilidad una copa de vino.
- Veo que ya empezaron la fiesta. – Dijo un sujeto de mayor edad al entrar al lugar.
- No nos vaya a cobrar. – Grito Gold aterrorizado por la entrada silenciosa del sujeto.
- No se preocupen, para eso era de todas formas. Aunque los invitados principales no tardan en llegar. – Dijo él entre risas. Cosa que los demás miraron extrañados. – ¡Ha! Olvide presentarme. Mi nombre es Richard Joseph Reed Taylor, pero pueden llamarme Rick. ¿Ok?
- Entendido. – Comentaron todos al unisonó.
- Un momento. ¿Dijo Richard Reed? – Dijo Platinum algo emocionada.
- El mismo, Miss. Berlitz. – Respondió el cerrando los ojos y haciendo una reverencia como lo hacen los ingleses.
- Es un verdadero placer conocerlo. Me gustaron muchos de sus trabajos como modelo durante su tiempo. – Comento ella sorprendida haciendo retroceder al sujeto.
- No hay de que señorita, aunque yo solo usaba la ropa. – Dijo Rick para tranquilizar a la chica. – Aunque si no fuera también por las inversiones de su familia, no habría tenido nada de éxito esta compañía. – Comento mientras tomaba la mano de Platinum y la besaba, cosa que alarmo a sus compañeros de Sinnoh.
- Bueno, y qué estamos haciendo aquí. – Comento Green desesperado.
- Oh, buena pregunta Mr. Oak. Fueron invitados a una pequeña fiesta en honor a nuestro nuevo modelo. – Richard parecía emocionado con ello pero a la vez no le daba importancia.
- ¿Modelo? – Se pregunto Blue con ansias de saber quién era aquel descubrimiento llamativo apara ese lugar. -¿Acaso lo conocemos como para que fuéramos invitados?
- A si es señorita. El nombre de él nuevo modelo es Ruby. – Cuando él dijo eso, todos los demás se sorprendieron y los que tenían la boca llena escupieron lo que tenían por la noticia. - Y no tardara en llegar. Mientras tanto disfruten de la fiesta. – Ante estas palabras se retiro de nuevo a la puerta para luego detenerse. – Por cierto, yo no estaré en la fiesta, así que espero que se comporten con los demás invitados. – Les dijo ya despidiéndose de todos.
- ¿Más invitados? – Se preguntaron todos al mismo tiempo. Mientras el sujeto desaparecía de la estancia.
