Autor Original: Kyameru
ID: 4801712
Capitulo 4: Por BaKagami
Varios días habían pasado desde entonces. Kagami y Kuroko estaban mucho mejor que antes, haciendo pensar a las chicas del pueblo que algo debía haberles ocurrido para estar tan bien en los últimos días. Aomine y Kise estaba bien. Ni mejor ni peor. Vivían bien en el bosque y eran capaz de manejarse lo suficientemente bien sin necesidad de que Kagami o Kuroko tuviesen que darles de comer. A menudo visitaban a ambos en el templo si estaban aburridos o querían ir al mercado. Pero hoy no era día de mercado o para aliviar su aburrimiento. Akashi y el tritón habían llegado al templo, Kagami aun sospechaba del demonio pelirrojo. El tritón se transformó en humano, muy a su pesar, odiaba el olor de los aldeanos.
"Hola, Kuroko" saludó Akashi como siempre.
"¿Qué quieres ahora?" preguntó Kagami al demonio pelirrojo.
"Quiero mostrarle a Midorima los alrededores de la ciudad, pero no conozco bien este lugar y decidí pedírselo a Kuroko" respondió Akashi.
El tritón obviamente no quería ir a donde estaban los humanos. Odiaba su hedor tanto que prefería desobedecer a Akashi y que cortase su hilo de vida. Akashi no quería eso, por lo que todos fueron al pueblo. Kuroko encabezó la marcha junto a Kagami. Kise estaba un poco preocupado por Kuroko y arrastró a su amante con ellos. A Aomine no le gustaba eso. No quería que su amante pensase que alguien más que no fuese él. Se dio cuenta de esto y pensó que parecía un niño que quería atención y se sonrojó. Escuchó la risita de Akashi.
"Así que, estás espiando mi alma, ¿eh?" susurró para sí mismo Aomine.
"¿Eh?" Kise miró a su amante.
"Nada" el tengu se sonrojó y apartó la mirada.
En el momento en que llegaron al pie de la montaña, todas las chicas saludaron a Kagami, Kise y Aomine. Cuando miraron a Akashi, algunas de ellas estaban un poco asustadas de él. Midorima no lo veía ni la mitad de mal, mientras que mantenía las manos en su rostro por el olor de los humanos. Las chicas tomaron a Midorima de los brazos, casi haciéndole vomitar, y sintió una mano debajo del kimono que Akashi le había dado. Miró un poco alrededor, haciendo que Midorima se sintiese enfermo y mientras regresaban, sintió la mano de Akashi en su hombro.
"¿Por qué quieres que experimente esto?" se giró a mirar los ojos diferentes, los cuales odiaba.
Una vieja aldeana apareció de la nada y solo le dio una rápida mirada a Midorima. Ella chasqueó la lengua, lo que hizo que el tritón se enojase. Estaba a punto de echarla a un lado cuando sacó un pequeño objeto y lo colocó en su mano. Akashi y los otros estaban mirando ahora. Midorima observó su mano para encontrar una hermosa gema. Debía de haber sido tomado de cerca del lago donde vivía. Miró a la anciana.
"Tu signo no se ve muy bien. Toma esta joya, debería elevarlo un poco" dijo mientras empezaba a caminar de vuelta al pueblo.
El tritón no la apreció y casi tira la piedra contra ella, cuando Akashi había interferido. Akashi se inclinó ante la anciana campesina y todos regresaron al templo. Aomine finalmente atrajo la atención de Kise después de que dejasen a Kuroko en el templo. Kise se había olvidado totalmente de su amante y rápidamente se disculpó. Aomine continuaba ignorando a su amante. No debía de importarle mucho al zorro de nueve colas desde que se habían unido. A pesar de que varios meses habían pasado, al tengu no le gustaba el hecho de que su amante estaba constantemente mirando a Kuroko en vez de a él. Había llegado a estar celoso del onmyoji.
"¡Espera, Aominecchi!" Kise agarró del brazo a Aomine.
El tengu se soltó del brazo de Kise y la dirigió hacia su rostro, forzándole a besarle. Después de un rato, rompieron el beso, separando los labios.
Kise estaba sonrojado de nuevo, haciendo que Aomine se sintiese excitado. Kise sintió su excitación contra su pierna y miró a su amante con sorpresa. El zorro estaba sonrojado hasta las orejas. ¿Por qué se había excitado Aominecchi? Pensó quise. Aomine le quitó el kimono a Kise, no quería esperar y empujando a su amante por el estómago, lo tumbó en el suelo de la cueva. Estaba un poco frío y Kise tembló un poco, sonaba poco natural para él. Entonces sintió algo caliente en su entrada mientras Aomine metía su erección en la entrada de Kise. Empujó con gentileza primero, haciendo a Kise gemir. Kise intentó acallar su voz, todos en el bosque le oirían.
"¡E-Espera! ¡Ao…mine…cchi!" Kise intentó darse la vuelta.
El tengu no quiso escuchar. Su mente estaba completamente en blanco, lo único en lo que pensaba era en tomar a Kise. Continuó empujando su duro miembro dentro de Kise, golpeando su punto de placer todo el tiempo. El zorro estaba perdiendo el control de sí mismo. Sentía el caliente miembro del tengu entrar dentro de él y casi salir de su entrada, volviendo a entrar seguidamente para golpear su punto de placer. Aomine continuó embistiéndole, no quería sacar su duro miembro de Kise aún. Kise se había corrido, pero no era suficiente para Aomine. El tengu no estaría satisfecho hasta que toda su esencia estuviese esparcida en el interior de Kise, pero para ser honesto, no quería parar para nada. Los gemidos de Kise eran suficientes para ponerle duro y tomar a su amante durante toda la noche.
"¡Aomine…cchi! ¡M…Más!" Kise se giró, dejando su cuerpo al descubierto para su amante.
Aomine tragó saliva. ¡Maldita sea! Se sonrojó muchísimo después de ver el adorable rostro de Kise. ¿El rubio sabía que esa era la razón de que se enamorase de él? Probablemente no. Solo continuó embistiendo dentro de él. No iba a dejar escapar a Kise y él lo sabía. El zorro movía su rostro de lado a lado, sintiendo un placer absoluto ante las embestidas de su amante en su punto de placer todo el tiempo. Este continuó corriéndose y a Aomine no le importó. Finalmente, Aomine dejaría de embestir para succionar los pezones de su amante, haciendo que se pusiesen más rosados, o bebería la esencia de Kise. A Kise no le gustaba cuando Aomine la bebía. Solo le hacía desear más al tengu.
"No lo saques" susurró Kise en el oído de su amante.
Aomine succiono el cuello del zorro y luego todo el cuerpo. Quería dejar sus marcas en el cuerpo del rubio. Aomine decidió que era el momento de sacar su miembro de dentro de Kise y mientras lo hacía, Kise se corrió de nuevo. Se aferró a su amante. El tengu de piel cobriza sabía que Kise estaría enfadado por no escucharle primero.
"No estoy enfadado" Kise sintió a su amante abrazarle "Solo estaba sorprendido. Además, no estaba ignorandote"
Empezó a acariciar el hermoso pelo azul oscuro de Aomine.
"Solo estaba asustado e que Akashicchi le hiciese algo a Kurokocchi como lo que ocurrió con el Exorcista de Sangre"
Los ojos de Aomine se abrieron ampliamente. Así que el zorro estaba mirando al onmyoji por eso. No pudo soportarlo más y miró a su amante.
"Bueno, no tienes que preocuparte más por eso"
El rubio solo se quedó mirando a Aomine.
"¿Eh? ¿Por qué?"
Aomine suspiró y le abrazó de nuevo.
"Porque tiene a ese BaKagami"
