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IV

Pero mientras para las personas y para los miembros de Maternal es solo un jingle promocional, para los chicos es una canción que les llegaba al corazón y cantaban con el alma.

….

Sus sospechas no le dejaron "disfrutar" el resto de sus viajes y promociones, los miembros de Maternal ofrecieron casas de famosos que visitar y le organizaron cenas con los chicos de su edad más cotizados, pero M todo lo rechazo. No estaba de ningún ánimo, se ocupó de terminar su trabajo de una vez pues también estaba intrigada. La anciana Consta, le dio información a medias. ¿Qué era eso del lugar?, ¿acaso Maternal era aun mas tenebroso, cómo?, entre otras muchas preguntas que le urgían fueran resueltas. Pero ninguna era tan prioritaria como la que anteponía sobre las demás: ¿Esa era mi madre?

- M te notas bastante distraída, ¿Qué te ocurre?, recuerda que estamos invitadas al programa más popular del país "La noche estrellada"; con esto podrías dar un salto a Europa, Asia, ¡el mundo será tuyo cariño!, deja de lado esa mirada perdida y esas caras largas – le dijo su capitana, amiga y acompañante, la señorita T44.

- Claro T, es que ha sido un día bastante raro. Te contaría pero me acusarías de loca y lo has hecho ya tantas veces que no se si resista una más -. Dijo con una risita de nervios.

- Oh vamos M, por lo mismo deberías contarme, si de todos modos te creo loca, ¿qué mas da? – bromeo palmeando su espalda.

- Claro, bien – titubeo un poco, la campana salvo a la chica insegura de contar sus experiencias. Los hombres de tras bambalinas fueron corriendo por ella.

- - M sales en 65 segundos, rápido, rápido – dijeron corriendo llevándosela consigo. T44 apenas y pudo despedirse.

Los vestidos rojos nunca fallaban. M iba con un sencillo vestido que llegaba hasta sus rodillos, con un estilo juvenil, de cuello V con un cinturón negro adornado con colores plateados y unos zapatos bajos color negro. Sus labios de un rojo más intenso que el vestido. Con delineador, sombras, pestañas postizas, y una cosa sobre sus dientes para que lucieran aún más blancos, que al hablar su boca resplandecía. Así se presento al afamado programa que era trasmitido en vivo desde New York para todo el continente.

Cuando subió a ese otro escenario M se sintió expuesta los primeros cinco segundos, es decir antes de escuchar todos esos aplausos y aclamaciones de su nombre: M210.

Tal vez era famosa por algo negativo pero no dejaba de ser fama, y notaba que si tan solo en ese espacio la gente se volvía loca por ella, ¿Cómo seria en el resto de América? Sonrio y guiño su ojo coqueta al publico, luego fue a sentarse con los presentadores del show nocturno.

- Muy buenas noches M210, ¿Cómo estas? – dijo la rubia presentadora de pechos firmes y enormes (operados, claro) y su vestido lila escotado y ajustado.

- Excelente Rachel, muchas gracias por invitarme en serio – dijo con una hipocresía que nadie notaba. Sólo ella y era lo divertido. Mientras las personas pensaban que M les hablaba con un tono de voz sincero, ella solo se burlaba por dentro de la mentira.

- Me alegro, ¡a ti por venir! , una joven como tú debe tener una agenda apretada, ¿no es así?, eres un icono juvenil -.

- Y estoy en camino de ser un símbolo sexual – bromeo picarona guiñando su ojo al publico nuevamente. Todos rieron y aplaudieron.

Durante el show M se olvido por completo de la anciana y de su presunta madre. Bañándose en la gloria de la fama no podía ponerse a pensar en cosas que le intrigaran. Y no era que le gustase la fama, lo que tanto le encantaba a M era la simplicidad de la gente. Para ella, ser una celebridad tenía más poder que ser un padre o un gobernador y tenía razón. En un mundo superficial como en el que vivimos tiene más poder sobre las masas lo popular que lo político. La belleza sobre la inteligencia, el mercado sobre el talento, el dinero sobre el amor. Cada vez que miraba todos esos seguidores tan excitados por su presencia le ponía a pensar el poder que tenia sobre los individuos. Si ella hacia n chiste aunque fuera malo y sin gracia la gente igual iba a reír, si ella decía que la comida freída le daba asco a todos los presentes les daría asco igual, si a ella le gustaba el Rock a todos les gustaría escuchar el Rock, si ella creía que la Luna era de queso, la gente lo tomaría como broma pero comenzaría a decirlo también. Así se mueve al mundo.

- Esto fue todo por hoy en… ¿Cómo dijeron que se llamaba el show? – comento jugando con una sonrisa que mostraba sus dientes, la multitud se rio con ella – ah si, ¡La noche estrellada!, la noche donde veras las mejores estrellas del universo, es decir a nosotros los del mundo de la televisión y el cine. Gracias y buenas noches – concluyo aplaudiendo, acompañada de ella estaban el par de conductores saludando al publico y haciendo gestos graciosos para todos.

Al término del programa M iba camino a su camerino pero fue interrumpida por los presentadores que le invitaron a comer en el camerino de la mujer rubia. La gentileza y hambre de M no le permitió rechazar la oferta así que fue con ellos.

- Ese fue un estupendo espectáculo linda, ¿has pensado involucrarte más en esto de los medios cuando seas mayor? – le dijo la rubia de pechos grandes mientras se comía sus canapés de camarón.

- Eh sí – dijo M quien no podía evitar mirar aquello. "Vaya que son falsas" pensaba, - quizá sí se me presenta la oportunidad me vaya al estrellato - .

- Pues te deseamos lo mejor linda, tienes mucho potencial – dijo el conductor quien era un hombre chaparrito que gustaba de usar pelucas de color azul, verde, rojo y negras con rayitas verdes. Todo un payaso.

- Gracias estoy segura que si, por ahora solo trabajo para Maternal, ya veremos que pasa – comento la chica, le urgía terminar aquella conversación. Una hora y media era toda la hipocresía que podía dar. Además ya no había público que satisfacer. No había masas de gente aplaudiendo como focas para animarla.

- ¿Sabes que le vendría bien Richard? – dijo la mujer al con-conductor, este negó con su cabeza dando un sobreactuado asombro.

- Podrías trabajar en campañas que promuevan la homosexualidad, eres una muchacha muy hermosa, seguro muchas mujeres sueñan contigo – dijo picarona arqueando sus cejas. M sintió que su estomago tuvo una turbulencia.

- Oh...lo siento no, yo soy heterosexual – dijo apenada. Temía la reacción de los presentadores. No se mostraron tan despectivos como ella esperaba pero si se pusieron un tanto incomodos, como si acabara de confesar que es pedófila.

- ¿ah si cariño?, pero como dices eso, ¡que desperdicio de belleza!, ¿no crees así Richard? – dijo la presentadora, este asintió.

- Totalmente, pero bueno cada quien sus gustos, hay que respetar. ¿Segura que no eres bisexual?, tal vez es la edad y quieres curiosear -. Dijo el señor. La muchacha negó con su cabeza bastante segura.

- No. Soy 100% heterosexual y no me da vergüenza admitirlo -.

- Ya veo, bueno es tarde y debes irte – comento la mujer, M sintió de pronto como era rechazada, pero no le sorprendía. No era la primera vez que alguien le hacia el feo por ser de esa orientación sexual que unos 50 años atrás era la "correcta".

- Sí, si lo noté, gracias por los canapés y las empacas. Buenas noches – contesto a secas un poco ofendida. Aunque ya se esperaba ese rechazo de cualquier persona, no dejaba de molestarle un poquito. Entendía porque la gente rechazaba a las personas heterosexuales "son los culpables de la sobrepoblación" para muchos. Lo que no comprendía era porque lo seguían haciendo, si después de todas las medidas de control poblacional eran un éxito.

Se marcho de ahí a zancadas y una vez que llego a su camerino tomo sus cosas para retirarse de ahí cuanto antes. Recordó que no iba sola. "Rayos donde estará T44 y las otras asistentes", pensó.

Se puso a buscarlas por el lugar, luego las vio murmurando de forma sospechosa.

¿Escuchaste el rumor?, parece que M es heterosexual. Es una pena, siempre creí que podía pasar algo con ella – dijo una de sus supuestas admiradoras. M se aguanto la carcajada, pues esa era con quien menos intentaría algo.

- Dejen de juzgar a la pobre M, tal vez eso dice porque no conoce bien a los muchachos, se la pasa con nosotras y por eso cree que ser lesbiana es tan aburrido. Ella quiere experimentar nada más – dijo la señorita T44, no muy convencida. M sonrio cuando le escucho. Era obvio que la señorita le defendía con sutileza sólo porque ella también era una heterosexual rechazada.

- Debe ser eso, en cuanto vea los sucios y tontos que son los hombres seguro se fija en alguna de nosotras – dijo otra de las maquillistas. M hizo una mueca de asco, se animo a aparecerles por sorpresa.

- ¿Qué dicen ya nos vamos? – las muchachas se sonrojaron al verla y asintieron si poder articular palabra alguna.

- Te estábamos esperando, vamos de prisa que es tarde y aun tenemos que tomar un vuelo, mañana desayunaremos con el alcalde de San Diego -.

- Estas malditas brigadas están matándome y solo va un día -.

- Espera lo demás cariño – comento la señorita T44, luego todas subieron a un lujoso automóvil que les llevaría al hotel.