Los personajes en esta historia no me pertenecen, son de la maravillosa y única Stephenie Meyer. Yo solo les doy una vida diferente.

Bpov

— ¿De donde conoces a mi hijo? — levante mi rostro preocupada por la pregunta, pero me encontré con una dulce sonrisa.

—Eso es algo un poco extraño, de explicar, tal vez luego te lo cuente. —como le diría que durante años había soñado con Edward, es mas que seguro que me enviaran directo al piso de psiquiatría con camisa de fuerza y todo.

— ¿Sabes? No se si es mi imaginación, pero cada vez que mi hijo te mira lo hace con amor, también me he dado cuenta que tu pareces corresponder ese sentimiento. Por tanto necesito saber si te sientes emocionalmente preparada para asistirme en esta operación.

—Carlisle, jamás he permitido que mis sentimientos u emociones interfieran en mi trabajo. Te aseguro que entrare a ese quirófano como la doctora que soy y usare lo que siento para poner el doble de empeño en mi trabajo.

—Muy bien, eso era lo que necesitaba escuchar. Sabes que confió ciegamente en ti ya que siempre has sobresalido. —paso sus manos sobre mis hombros y me dio un suave abrazo

—Gracias, por eso. — cada vez que el me hablaba así, yo sentía ganas de correr y llorar.

— ¿Crees que pueda hablar con Greg? — pregunto Carlisle

—Claro, vamos te llevo a su oficina, le encantara verte. —Fuimos hacia la oficina de el Director del Hospital. Luego de hablar con ellos unos minutos me excuse, ya me quedaba menos tiempo. Reuní a todo el personal que estaría con nosotros, les explique a lo que nos enfrentábamos y sobre la confidencialidad que debían tener. Carlisle entro minutos después con mi jefe, se presento y yo los deje. El sabía que me faltaba por cumplir algo así que no me dijo nada. Entre al vestidor y me cambie, todavía me quedaban 25 minutos, así que nuevamente corrí por los pasillos hasta llegar a la puerta de su habitación. Una vez allí toque a su puerta.

—Entra Bella— me dijo Esme desde adentro. Asome mi cabeza y ya el me estaba viendo. Mire alrededor y no estaban los demás.

—Hola— me sonrió

—Hola, te dije que regresaría— camine hacia su lado

—Si ya veo que siempre cumples. — dijo medio divertido.

—Hija voy un momento a la cafetería, ¿Puedes quedarte? —

—Claro Esme, ve tranquila. —ella camino hacia la puerta miro a su hijo y me miro a mi y se rio.

Epov

Mi familia había llegado, todos estaban preocupados, menos yo. Tenía la seguridad que mientras ella estuviera ahí, todo estaría bien. En pocas horas ella se había vuelto importante para mi, tal vez era por los años que llevaba soñando con ella o porque su rostro angelical me transmitía paz, pero confiaba en ella y me di cuenta que mi padre también lo hacia. Cualquiera diría que estaba loco, pero una vez viendo una película de una famosa saga escuche algo sobre la impregnación y creo que por fin encontré lógica ha ese termino. Yo sentía que mi vida estaba amarrada a ella aun sin conocerla y haría lo que fuera por ella. Ahora necesitaba saber si lo que leía en sus ojos era cierto. Mi pequeña hermana sabia parte de la historia ¿Por qué como le iba a contar todo si los sueños eran bastante subiditos de tono? Bueno como sea, ella se dio cuenta rápido que vio a Bella. Sabía que en el momento que Bella saliera de la habitación, las preguntas no pararían, pero no sabía como explicarle lo que estaba pasando, tal vez ni yo mismo lo entendía. Mi ángel me dijo que tenía que ir arreglar algunas cosas, pero prometió que regresaría. Tan pronto estuviera de vuelta hablaría con ella, tal vez me tome como un loco, pero sabia que había algo diferente entre nosotros. Cada vez que ella no estaba me sentía extraño, como si me faltara algo.

—Nos piensas contar o tendremos que torturarte para que hables— tal y como lo había predicho, comenzó el interrogatorio.

—No se a que te refieres— conteste aun riéndome

—Ya Ed, ¿que te traes con ella, cuando la conociste y por que no nos habías contado? —

—Rayos Em, por lo menos respira. — reí

—¡Edward! —chillaron todos, incluyendo a mi madre.

—Mama ¿Tu también? —

—Hijo no te voy a negar que tengo mucha curiosidad.

—Bueno esta bien, a ver, la conozco desde el momento que abrí mis ojos aquí en el hospital, por eso no les había hablado de ella. Lo de que me traigo con ella, es algo que ni yo lo puedo explicar. ¿Algo mas? —

—Perdón cuñadito, pero es mas que notable que estas perdido. — comento Jasper

—Parece que por fin alguien logro romper tus barreras, porque definitivamente estas enamorado. —

—Gracias Rose. No me había dado cuenta que eras tan perceptiva. —trate de sonar un poco sarcástico, pero creo que no lo logre. Mi cuñada había dicho precisamente lo que realmente yo pensaba.

—De nada Edward. Cualquiera se daría cuenta, solo hay que ver como ustedes se miran. —

—¿Tanto así? —

—Hay hermanito eres tonto o te haces. Sabes que ella es la única que puede despertar todo eso en ti. Ella es tu destino. —

—Alice, no empieces. —

—Edward ustedes estarán juntos. Lo se y recuerda no apostar en mi contra. —

—Si madame Alice, lo que tu digas— aunque en este momento estaba tratando de bromear, sabia que cuando Alice decía algo se cumplía. Las preguntas continuaron un rato, hasta que decidieron ir a instalarse en algún hotel, llego un momento en que cerré mis ojos y me desconecte de todo lo que sucedía a mi alrededor.

Al parecer los medicamentos estaban dejando de surgir efecto, porque mi cabeza estaba empezando a doler. Lo único que logre hacer fue pensar en Bella, por fin conocía su rostro ahora no me la podía sacar de la mente, pero debía controlarme. Seria muy vergonzoso que alguien se diera cuenta de los efectos de mis pensamientos. Sentía que el tiempo pasaba muy lento y ya me estaba desesperando.

—Tranquilo hijo, lo mas seguro que esta cumpliendo con su trabajo y además esta con tu padre. —

—Lo se, es que necesito hablar con ella antes de la operación. —

—Hijo yo se que no me debo meter en las cosas de ustedes, pero me parece que Rose tiene razón. Jamás te había visto mirar a ninguna chica como lo haces con ella. —

—Tienes razón y no te preocupes eres mi madre y tienes derecho a decirme lo que piensas. —

—Bueno pues entenderás cuando te digo que ella es diferente a las chicas con las que sales. — no recuerdo que mi madre fuera tan directa

—Así es, ella es muy diferente. Es una mujer en todo el sentido de la palabra. —

—Si, ella es una gran mujer. Según me conto tu padre Bella tiene una carrera muy prometedora, el dice que ella es una de las mejores que el tiempo que trabajaron junto ella siempre sobresalía. Además me dijo que tiene un carácter un poco fuerte, que no se deja amedrentar fácilmente y que cuando se proponía algo no descasaba hasta lograrlo. —

—Parece que mi papa esta muy orgulloso de ella. —

—Creo que si, cuando el me conto lo del accidente yo me altere mucho, pero el me dijo que lo tranquilizaba el que estuvieras en las manos de la Doctora en la que mas el confiaba. Cuando menciono el apellido Swan me tranquile un poco, tu padre hablaba tanto de ella que ya la sentía parte de la familia. — mi madre miraba por la ventana mientras me contaba estos detalles, que yo por estar envuelto primero en mis estudios y luego en mi carrera, me había perdido.

Muchas personas pensarían que mi padre estaba desilusionado por no querer ser un gran medico como el, pero no era así. El junto con mi madre fueron mi mayor apoyo. Desde pequeño me alentó cuando noto mi talento para la música. Pasara lo que pasara, siempre estuvo ahí para cada presentación que hiciera. No voy a decir que solo tengo la música porque fui a la universidad y estudie una carrera en relaciones públicas, pero la música fue siempre mi pasión. La cuestión es que mi padre siempre me decía lo orgulloso que estaba, para que estudiase medicina tenia a Emmett que aunque fuera increíble era un grandioso pediatra. Mi familia era lo mas importante que tenia y últimamente pasaba menos tiempo con ellos, pero eso cambiaria de ahora en adelante. Cuando saliera de esto sacaría el tiempo y mas si ella me aceptaba "Rayos Edward ya estas haciendo planes, sigue así y ella pensara que estas loco". Deje a mi imaginación volar un poco y me vi sentados en el patio de la casa de mis padres con Bella en mis brazos y sonriendo. Un toque en la puerta me saco de mis pensamientos.

—Entra Bella—dijo mi madre sonriendo. Asomo la cabeza y se dio cuenta de que yo la estaba viendo. Miro alrededor como buscando a los demás.

—Hola— la salude con una gran sonrisa. Oh si ya parecía un adolecente enamorado.

—Hola, te dije que regresaría— camino hasta mi

—Si ya veo que siempre cumples. — me parecía divertido que aclarara.

—Hija voy un momento a la cafetería, ¿Puedes quedarte? — mire a mi madre y vi que lo estaba haciendo a propósito.

—Claro Esme, ve tranquila. —ella camino hacia la puerta miro me miro, miro a Bella y se rio. Parecía una niña pequeña que planeaba una travesura. Luego de salir Bella se quedo viendo la puerta por un momento.

— ¿Todo bien? —

—Si ¿Es mi imaginación o eso fue una excusa para dejarnos solos? —por lo menos le parecía divertido

—Creo que estamos de acuerdo en eso. — le conteste pasando la mano por mi pelo, pero cuando toque el área del impacto me dolió y no pude reprimir un pequeño lamento.

—Hey ¿Qué paso? ¿Te duele mucho? — ella se acerco mas y comenzó a revisarme.

—Tranquila, estoy bien, solo que me toque el golpe. — dije tomando sus manos.

— ¿Seguro? Por favor no me ocultes nada. Debo saber de cualquier molestia. —

—Sushh, amor no te estoy ocultando nada, de veras. — note como ella soltó el aire, parece como si hubiese dejado de respirar por un momento.

—Ok. Perdón por mi reacción. Creo que exagere un poquito. —

—Esta bien te perdono, pero con una condición—

—Que bien con condiciones y todo. A ver y cual será esa? —

—Que me prometas escuchar lo que te tengo que decir sin Salí corriendo, por lo menos hasta que termine—

—Oh! Eso me parece peligroso, pero te prometo intentarlo— este era el momento.

—Muy bien, siéntate aquí por favor— le dije señalando un lado de la cama. — Lo que te voy a contar te parecerá de locos. No se que explicación tendrá esto, pero desde hace muchos años he tenido unos sueños, se podría decir que es el mismo casi todo el tiempo, pero al principio en el solo veía unos ojos, nunca sentí temor de ellos porque me transmitían miles de hermosos sentimientos, con los años los sueños variaron un poco, algunas veces era que iba caminando por algún lugar y me encontraba con la persona dueño de esos ojos. Hace unos días los sueños eran algo diferente, llego un punto en que escuchaba la voz, podía respirar su olor y otras cosas que mejor ni mencionar en este momento. La cosa es que cuando llegue aquí y me hablaste no lo podía creer, por fin frente a mi estaban aquellos ojos acompañados de un hermoso rostro, por eso pensé que había muerto. Bella tu eres esa persona. — la sentí respirar profundo, pero no decía nada. Me miraba como tratando de entender algo. Esperaba que en cualquier momento saliera corriendo, pero ella no se movía. Luego me miro directo a los ojos. —Bella por favor di algo.

La espera me estaba volviendo loco. Ella levanto una mano, haciéndome seña de que esperara, volvió a respirar y trago fuerte.

Bpov

Como es posible que el me estuviera contando esto, ¿Acaso se estaba burlando de mi? Esperaba que en algún momento saliera una cámara y me dijeran que esto era una broma, pero eso no pasaba. Entonces como el sabia de lo que pasaba. Lo miraba, pero me di cuenta que el me estaba hablando en serio. ¿Podría ser cierto que dos personas que nunca se habían conocido, que vivían en mundos tan distintos, pasaran por lo mismo? No se si era coincidencia o el destino, pero parecía que algo se confabulaba para que en algún momento nos encontráramos. De repente me había quedado sin palabras. Cuando dijo que yo era esa persona, respire profundo. Me debatía entre salir de esa habitación o tirarme en sus brazos.

—Bella por favor di algo— Levante mi mano para que me diera un momento. Volví a respirar y trague el nudo que tenia en mi garganta.

—Edward, ahora necesito hablar yo y que no me interrumpas. ¿Ok? — Vi temor en su mirada y poco me falto para reírme.

—Me parece justo— contesto casi en un susurro

—No se como te lo tomaras, pero créeme que no tengo idea de cómo llegamos a esto. Por lo que me contaste puedo confirmar que no me estoy volviendo loca como pensé. Yo también llevo años pasando por esto, una vez lo hable con mi madre y me dijo que eso eran tonterías de adolecente, pero al igual que paso contigo, los sueños variaron. Te puedo jurar que el mas fuerte y mas real lo tuve esta mañana antes de que tu llegaras. Solo hay una persona que no tomo esto como una locura y es mas ella me dijo que esperara, que algún día tu aparecerías, pero en ese momento fui yo la que me burle. Cuando llegaste aquí y me toco atenderte me sentí ansiosa. Entenderás que como medico trato de que las emociones no afecten mi trabajo, pero contigo era diferente. Cuando abriste tus ojos me quede paralizada, por fin las palabras de mi amiga se habían cumplido y te tenia frente a mi. La vida por fin logro ponernos frente a frente, aunque fuera de esta manera. — Ahora era el quien no decía nada, me observaba detenidamente, respiro profundo y me sonrió.

—Creo que tu amiga y mi hermana deberían montar un puesto de consultas o algo así— me tuve que reír.

— ¿Por qué dices eso? —

—Bueno, Alice siempre me dijo que nos encontraríamos y cuando te vio hoy me dijo que tu y yo estaríamos juntos. Siempre hemos dicho que ella es medio adivina y jamás nadie en la familia apuesta en su contra. —

— ¡oh! Bueno saberlo. —

—¿Bella puedo pedirte algo? —

—Lo que sea— le respondí tranquila

— ¿Segura? —

—Claro—

—Hay algo que quiero hacer desde que te vi, pero no me atrevía y aunque ahora tengo el valor no me puedo levantar de aquí. — no lo deje terminar, solo seguí un impulso y pegue mis labios a los suyos. El tomo mi cara entre sus manos y nos envolvimos en aquel dulce beso. Esto era mil veces mejor que mis sueños. Roso muy suave mi labio inferior con su lengua como pidiendo permiso el cual no le negué. Profundizamos aquel beso como si de el dependiera nuestras vidas. Nos separamos cuando ya nos faltaba el aire.

— ¡Wao! Eso fue… — no pude continuar

—Mejor que en los sueños— completo el

—Definitivamente— sonreí como una tonta

—Amor, a pesar de todo este ha sido el mejor día de mi vida—

—Edward, quiero que me prometas una cosa— En este momento sentí temor de perderlo

—Lo que quieras mi ángel—

—Promete que vas a mantenerte con vida, yo voy a estar ahí con tu padre haciendo nuestro trabajo, pero depende de ti. — sentí las lagrimas bajar por mi rostro.

—Amor, no llores. Ahora que te encontré no me pienso rendir, voy a luchar por ti y por mi familia. Te lo prometo —Paso sus manos por mi rostro tratando de secar las lagrimas que por el descendían.

—Ok. Ya lo prometiste, no se te ocurra jugarme ninguna bromita allá adentro, porque si no ya comprobaras lo que dicen de mi carácter. —

—Creo que ya estoy temblando. — me guiño un ojo y luego me halo suavemente hacia el para volver a unir nuestros labios en un beso. Momento después sentí la puerta abrirse y escuche la risa de alguien. Cuando nos separamos, mi cara se puso tan roja como la sangre que se acumulaba en ella. Ahí parados estaban Carlisle y Esme, me asuste por la reacción que pudieran tener, pero en sus miradas solo había ternura.

—Creo que llegamos en un mal momento— Comento Carlisle

—Eso creo amor. — le respondió su esposa bastante divertida. Por un momento una sonrisa se dibujo en mis labios, pero esta se borro al ver que había llegado el momento de la operación. Me gire hacia Edward y trate de poner mi mejor sonrisa.

— Ya es hora, recuerda lo que me prometiste. Sin trampas. ¿OK? — el me sonrió tomo mis manos y les dio un suave apretón, luego las llevo a sus labios y dejo un beso en cada una. No me pude contener lo abrace y me envolvió en sus brazos pegándome mas a su pecho. Deje que su olor me llenara, aquellos minutos se me hicieron muy cortos, pero sabia que esto era necesario, así que me fui soltando.

—Regresa— le dije

—Siempre—

Luego de que Esme le diera un beso, se acerco a mi y me abrazo.

—Tranquila hija, todo va a salir bien y pronto nos reuniremos como la gran familia que somos y de la cual por lo que veo tu eres miembro. Ve con ellos. —sonreí tímidamente y la abrace. Nos separamos por un momento en lo que yo me lavaba y me preparaba para entrar al quirófano. A mi lado Carlisle hacia lo mismo.

— ¿Preparada hija? — Recordaba las muchas veces que habíamos trabajado juntos y el siempre me llamaba así.

—Preparada maestro— le respondí

—Creo que suegro suena mejor— me susurro y yo me sonroje

—En este momento creo que mejor es que sea la Dra. Swan, tu ex estudiante, y Bella se quede fuera. —

—Hija se que este momento es difícil para los dos, pero te agradezco que accedieras acompañarme. De lo demás hablaremos cando salgamos de esto. —

—Vamos a comenzar— nos indico el anestesiólogo. Entre a la sala y me pare a un lado. Ya le habían comenzado a administrar la anestesia, así que dentro de muy poco se dormiría.

—Bella— me llamo muy suave. Mire a Carlisle y este me indico que me acercara.

—Aquí estoy, amor— le susurre al oído

—Quédate conmigo, no me sueltes hasta que me duerma. — su voz cada vez era mas débil.

—Recuerda tu promesa— necesitaba que el lo recordara.

—Te amo— me susurro

—Yo también, te amo— una sonrisa se dibujo en su rostro y ya no dijo mas.


Bueno mis amores lamento la tardanza, aunque creo que muchas ni me han extrañado con el estreno de Eclipse. La verdad es que tuve un bloqueo, además me desilusione un poco al ver que esta historia no esta teniendo mucho apoyo, eso me hizo sentir algo triste, por lo que no me salía mucho. La verdad es que ya tengo la idea completa sobre lo que pasara, así que me temo que no la extenderé mucho. Con respecto a la otra historia se que estarán ansiosas por leer el prox. Cap, pero la tristeza me afecto en ambas. Agradezco a las que me siguen y les pido disculpa por la espera. Recuerden que les quiero mucho. Me despido y será hasta la próxima.

Nos leemos pronto.

Con Cariño

Bertlin

P.S. No acostumbro hacer esto, pero por favor dejen Reviews por favor.