Capitulo 4
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-¿Cuánto tiempo vas a seguir mirándome? ó Megan muy enojada. Desde hace más de media hora que ese raro espíritu la estaba viendo, solo a ella, sin hacer ningún movimiento, ni ningún comentario. Al principio intentó ignorarlo, pero luego de que él le congelara la Nariz y su pecera en un ataque de rabia por una pelea fuertísima que habían tenido, había optado por fingir que no estaba ahí y esperar hasta que se cansara y se fuera. Pero no, no la dejaba tranquila, cuando intentó mirar la televisión Jack empezó a hablar cosas sin sentido justo en su oído y no la dejaba escuchar o concentrarse en el aparato. Luego intentó escuchar música, funciono al principio; pero después de un rato él se dio cuenta de eso y empezó con su juego de miradas incomodas, muy incomodas durante todo el rato.
-hasta que digas que me ayudarás o te mueras… lo que pase primero. Ten en cuenta que soy eterno, linda, y que no necesito comer o dormir, pero comúnmente lo hago por placer… así que puedo molestarte tooodaaaa tu vida ¿Cómo vez?-. le dijo sonriendo, pero sin despegar su mirada de ella.
- ja ja ¿Con que así vamos a jugar, eh?-. lo miró desafiante sentándose de piernas cruzadas.- que te quede claro que no te tengo miedo.
- ¿segura?-. le preguntó con burla. Megan negó con la cabeza.- Ump… pues dado como gritabas hace poco tiempo y en el hospital, no me parece que eso sea cierto.
- Eso no cuenta-. Cruzó los brazos.- no sabía lo que eras ni lo que pretendías. Y ahora que lo se… te diré que una ardilla asusta más que tu-. dijo con burla y volvió a poner play a su música.
- ¿le tienes fobia a las ardillas, entonces?-. voló sobre su cabeza, muy cerca de ella. La chica emo rodó los ojos, tomó un cojín del sofá y le dio un almohadazo.- ¡hey! ¿Cuál es tu problema con las almohadas?¿ y con golpear con ellas?-. era la sexta vez que le hacía eso.
- es una larga historia, que no te quiero contar-. Se quitó los audífonos, molesta.- ahora, por centésima vez… lar-go-de-mi –ca-sa-. Le señaló la puerta de nuevo, esperando que esa vez fuera la vencida.
-okey, y por centésima vez… no-me-voy-a-irrrr-. La imitó sonriendo. Ella bufó furiosa.- vamos Meg, ambos sabemos cuál es la única forma para que yo te deje en paz.
- número uno: para ti soy Megan. Y numero dos: no te ayudaría aunque me costara la vida. ¿entendiste o te lo explico con manzanitas?-. Sonrió irónicamente.
- trae las manzanas, por favor-. Le dijo riendo.- en fin, chica de cabello raro, no te estoy dando opciones es si o si ¿Qué escoges?
- déjame pensarlo… ¡NO!-. le gritó cerca de su cara.- y ¿chica de cabello raro? Ja ¿le has echado un vistazo al tuyo últimamente?-. le tomó algunos mechones blancos.
- a diferencia que el mío si es natural-. Se alejó y se acomodó el pelo.- y que no traigo mechitas ridículas por aquí y por allá.
- me vale verga si te gustan o no-. Se tocó su cabello con vanidad.- y por si no lo has notado, que sea ridículo lo hace original y me gusta ser original; así que si tienes un problema con ello, toma un turno, busca asiento y espera a que me importe ¿todo claro, blanquito?
- que personalidad-. Pensó para sus adentros.-si, claro-. Contestó sonriendo.- pero volviendo a nuestro tema… más vale que me ayudes si no quieres tener el mismo destino que tu pez dorado y los guppies.
- aun no puedo creer que hayas congelado a Dorothy y Reinaldo, Rolando y Mary solo porque te enojaste conmigo-. Negó con la cabeza viendo su pecera congelada.- Como sea, albino, yo no le temo a que me congeles, de hecho creo que es una forma linda de morir-. Jack se quedó en silencio al oír eso, totalmente en estado de shock.- Siiii, soy algo pesimista. Pero como vez eso me ayuda en este caso.
- pues entonces no te matare, solo arruinare tu vida-. Su mente tramaba un nuevo plan.- y si, me quedare contigo cada segundo de tu vida; no podrás dormir, comer, estudiar, ir al baño o bañarte sin que este a tu lado ¿eso es suficiente o le agrego más a mi amenaza?
- agrégale lo que quieres tu… ¿Cómo te llamabas?-. Si, un momento de falta de memoria le arruinó el comentario.
-Jack Frost, por duodécima vez-. se revolvió el pelo, irritado, es que parecía que a ella no podía metérsele el nombre a la cabeza.
- Jack… ¡como mi cachorro!-. Exclamó para sí misma, recordando a su lindo cachorro Hoskie siberiano de tres meses de edad.- ¡diablos! Ahora tendré que cambiarle el nombre-. Golpeó el sofá, molesta.
- ¿tu perro se llama Jack?-. Preguntó riendo, nunca había oído su nombre en una mascota.
- eso no te importa, tocayo de mi perrito-. Le contestó indirectamente volviéndose a poner sus audífonos .
- eso fue un si?-. le preguntó pero ella mantenía los ojos cerrados y al parecer tarareaba una canción.
-Don't pretend
I think you know I'm damn precious
And how, yeah, I'm the motherfucking princess
I can tell you like me too
And you know I'm right
-¿me estás escuchando? preguntó Jack acercándose más a Megan.
-Hey hey
You you
I don't like your girlfriend
No way no way
I think you need a new one
Hey hey
You you
I could be your girlfriend
-¡por dios!-. dijo sacudiéndola.- escúchame-. Le quitó la música. Ella lo miró enojada.
- ¿¡pero que rollo contigo?! ¡¿es que no puedo oír música en paz?!-. le arrebató su celular de las manos.
-pues…-. La puerta se abrió de pronto.
- Megan, ya llegamos-. Dijo su mamá en tono alto y armonioso al entrar a la casa.
- Me di cuenta ó de la misma forma, pero con un deje de molestia en su voz.
- y ya volvió-. Dijo Mónica (su mamá) irritada. Le fastidiaba de sobremanera esa actitud en su hija.
- Sabíamos que tu actitud linda no duraría mucho-. Dijo su papá (llamado Ángel) muy enojado, para luego dirigirse al baño.
- por lo menos son realistas-. exclamó la chica riendo de forma insolente.- ¿Dónde están los diablillos?-. se hincó en el sillón para poder ver mejor.
-ahí vienen-. Mamá señaló a dos niños castaños, ambos de ojos azules y miradas diabólicas, eran igualitos, con la única diferencia aparte de su género, que la niña tenía el pelo rizado y el niño lacio, los dos de 7 años.
- ¡Megaaaan! dos niños gritaban asustados y ansiosos al llegar a casa; pero al ver a su hermana mayor sus caras se iluminaron, tanto que parecía que le saltarían encima.
- ¡Ni se les ocurra!-. Les advirtió, ya se imaginaba lo que pensaban.- ¿Por qué tan eufóricos, cuates?-. Les preguntó abrazándolos.
-¡creímos que habías muerto!-. dijeron los dos, al unísono.
-Eeh?-. le preguntó confundida a su mamá.
- tu prima Cami agregó "de su cosecha" a la noticia-. Le explicó la señora avanzando a su cuarto.
-mendiga chismosa-. Pensó molesta soltando a sus hermanitos.-¿y ustedes que rollo? No estén tristes, estoy bien-. les dijo acariciándoles los rostros, parecía que Andy (la niña) había estado llorando.
-nunca le vuelvo a creer nada a Camila-. Soltó Andy cruzando los brazos.
- ni yo-. La apoyó Dany.- hey, Meg ¿Qué se te apareció un fantasma?
- algo así-. Contestó mirando a donde se suponía que estaba Jack, pero ya no se encontraba ahí.
-Cool ¿y que te dijo?-. volvió a preguntar el niño.
- me dijo: hola, guapa ¿a qué hora pasas por el pan?-. bromeó y los niños se rieron.
- no, enserio ¿Qué te dijo?-. preguntó la niña está vez.
- quiere que le ayude a conquistar a una fémina boba-. Los niños volvieron a reír.- no es broma, lo dije enserio-. Les aclaró.
-que raro ¿y como se murió?-. preguntó Dany, si, a él le encantaban ese tipo de temas.
- ni idea, y según él no es un fantasma… yo creo que está en negación-. Les murmuró.- pero dice que se llama Jack Frosty o algo así-. Le dio un manotazo al aire.
- Andy ¿tú crees que sea…?-. le dijo el niño a su hermana.
- espero que si-. La niña sonrió ampliamente.- Meg ¿Cómo era?-. Preguntó con emoción.
- muy raro, de cabello blanco como los viejitos, tan flaco como un espagueti y tan irritante como un profesor-. Lo describió con sorna. Los niños se miraron entre si.
- ¡es Jack Frost!-. gritaron contentísimos al mismo tiempo.
- eh bep bep-. Los calló.- ¿lo conocen?
- obvio que si-. respondió la niña.
-juega con nosotros todo el tiempo en los días nevados-. Le completó Dany.
- entones no tenían ningún amigo imaginario, como da vueltas la vida-. Murmuró para si misma revolviendo su cabello.
El día transcurrió y valla que Jack se esforzaba por darle crédito a la frase "por las malas" todo ese día se la había pasado molestándola, contándole con lujo de detalle toda la historia de su primera nevada, hablándole de cada mísero copo de nieve: como lo había formado, el diseño, la velocidad a la que había caído y otros detalles más que se había inventado, y siendo que se necesitan millones de millones, se le había ido el día en eso. Megan se esforzaba por no escucharlo, pero era imposible, la irritante voz del guardián se le metía por los oídos a pesar de sus esfuerzos para ignorarlo.
-Y el millonésimo copo fue…
- ¡ya cállate que me desesperas!-. le gritó cubriendo su cabeza con una almohada.- no me interesa saberlo.
- ¿te rindes?-. le preguntó riendo.
-¡jamás! escucha, solo me rendiré sobre mi cadáver.
- muy bien. Como te decía tenía un diseño de….
- ¡Aaah! ¡¿Dios, que hice para merecer esto?!-. Preguntó al techo desesperada.
Y Jack sí que había sabido cumplir su amenaza, no la dejó tranquila ni un minuto, cada hora de todo el día no se le despego y le siguió contando su "fascinante" historia y se divertía viendo como ella se desesperaba y golpeaba cosas por el coraje de tenerlo ahí cerca. La chica desde luego que no se divertía, solo se aguantaba las ganas de llamar a la policía y golpearlo hasta Pascua. Finalmente a la hora de dormir Jack la dejó tranquila y se fue a otra parte del mundo a disfrutar de un día nevado. Ella no se confió y por las dudas se encerró en su cuarto como si fuera una fortaleza militar hasta la mañana siguiente.
-Zzzzz… ya cállate… Zzzzz …no me interesan los copos…Zzzzz voy a llamar a la policía Zzzzz-. Megan había oído tanto eso que ya hasta tenía pesadillas de Jack hablándole de los copos de nieve.
- valla, si que la fastidie-. Murmuró el chico satisfecho consigo mismo, viendo a la chica dormir.- uy, creo que me excedí con esto último… mejor la despierto-. Se dijo a si mismo, culpable. Subió el volumen del despertador, le había quitado el sonido con intención de molestarla pero ya había dormido demasiado, solo le quedaban unos cinco minutos para entrar a la escuela
TIN TIN TIN el despertador volvió a emitir su pitido.
-Oaoh -. Bostezó levantándose muy a su pesar.
- hola-. La saludó Jack.
-hola-. Le contestó Megan frotándose los ojos, después lo pensó un poco ¿a quien demonios había saludado? - eeh?... ¡Tu!-. lo señaló furiosa, señalándolo con el dedo.- ¡Tu, maldito acosador! ¡¿Cuánto tiempo llevas ahí¡?!-. le preguntó enojada, levantándose de un salto, la rabia le había lavado la flojera.
-Umm… déjame pensar… una hora y media, más o menos-. contestó despreocupado, recargando en una de las lilas paredes.
- ¡Aah! Tienes suerte de ser un espíritu, y de que no llame a la policía, si no te demandaría por acoso -. le advirtió empezando a buscar su ropa para ese día.- ¿¡acaso quieres una invitación formal?! ¡Largo de mi cuarto, pequeño intento de Peter pan!-. le señaló la puerto sin delicadeza.
- Seguro , Emo-. Le dijo riendo saliendo de la habitación.- a propósito, Megan, si yo fuera tu revisaría la hora jeje-. Se fue sonriendo con malicia.
-¿la hora...?-. Se preguntó a si misma y se dirigió a ver su despertador: 7: 25 AM.- ¡Maldito hijo de puta! ¡Él me hizo esto!-. Gritó furiosa y podría jurar que escuchó a risa burlona del pálido a lejos.
Muy apenas alcanzó a vestirse y lavarse los dientes, no había podido ni ducharse ni comer. El típico inicio de un mal día. Pudo agarrar el autobús de último momento. Se recargó en el asiento, intentando normalizar su respiración y ritmo cardiaco, había corrido mucho para alcanzar el transporte. Puso su mochila en el lado junto al suyo, no quería que ningún mediocre de la escuela se sentara junto a ella y tratara de iniciar una conversación, solo quería respirar un poco.
-Te vez agitada, Emo-. Le dijo la voz más irritante que sus oídos había tenido la mala suerte de escuchar.- ¿te quedaste dormida?-. le preguntó con una risita.
-hijo de puta-. Le dijo a Jack mostrándole su dedo de en medio, rayándosela.
- ja, que lindura-. dijo en tono sarcástico sentándose junto a ella.
- está ocupado-. Le dijo sin molestarse en mirarlo.
- no creo que al bolso le importe-. Le dijo tratando de darle una de sus sonrisas picaras.
-idiota-. Murmuró para sí misma cerrando los ojos.
Llegar a la escuela no mejoró las situaciones, Jack seguía molestándola y siguiéndola de un lado para otro, metiéndola en problemas por hablar en clase, además de ganarle una reputación de "friki que habla sola" en tiempo record. Megan estaba furiosa, del tipo de furia que te hace tener deseos de golpear a quien se cruce por tu camino y tumbarle los dientes; del tipo que te hace una persona odiosa que nadie quiere tener cerca; del tipo que hace que te vuelvas un monstro horroroso hasta con la persona más dulce del mundo. Había decidido no hablar con sus amigos en los tiempos libres, pues antes estaba manteniendo una conversación con Jean , otra amiga, y ese fastidioso espíritu se metía en la conversación y ella, enojada, ele gritaba cosas horribles, en eso Jean creyó que estaba enojada con ella y se fue muy triste. Desde ese momento se había esforzado en evadir a todas las personas.
-Sabes lo que tienes que hacer si quieres que pare-. Le dijo Jack al oído mientras la gótica caminaba por un pasillo desolado.
- y tu sabes que no lo hare ¡y no me respires en la oreja!-. Lo empujó a un lado.- odio esa sensación.
-Nota menta: hablarle al oído a la emo-. Le dijo riéndose.
-tarado ¿Cuándo piensas dejarme en paz?-. le preguntó revolviéndose el cabello rojo-negro y dándole un sorbo a su café capuchino.
- ya te lo dije-. Le contestó sonriéndole.- tienes que ayudarme con Alli.
-¡hey tú!-. y como si la hubieran llamado, Alli aparecía doblando la esquina. Jack subió de un salto al techo, dejando a la chica rara sola en el pasillo.
- genial, y hablando de la bruja aquí viene-.pensó Megan mirando a la rubia de mini falda y suéter rosas y mallas blancas, acompañados de rosas, felposas y empalagosas botas de invierno. Toda ella le provocaba ganas de vomitar.
- Megan Jones, de nuevo fuera de tus clases-. Le dijo con arrogancia la ojiverde peinando su cabello dorado como el sol.
- Alanna Morristown, de nuevo molestándome-. Le contestó audaz imitando su ademan.
-muy chistosa friki ¿tienes permiso?-. le preguntó colocando una mano en la cadera.
-de nada fresa, ¿y tú tienes neuronas? -. volvió a imitar su tonito ridículo, como si se le hubiera atorado una papa en la garganta.
-Sí-. Contestó sin entender.
-una total estúpida-. Pensó Megan rodando los ojos.
- pero esto no se trata de células, deme tu permiso o tendré que reportarte-. Extendió
- de igual forma vas a hacerlo-. Le dijo despreocupada. Ella estaba en la lista negra de Alli, lo que significaba que hiciera lo que hiciera siempre saldría castigada.
- valla, no eres tan tonta como pensaba-. Aplaudió un poco.
- pues tu si-. Le dijo cruzando los brazos.
- ¿acabas de llamarme tonta?-. Preguntó la rubia poniendo una mano en su pecho.
- eso prueba mi teoría-. contestó sonriendo.
- suficiente, dos horas de castigo después de la salida-. Le dio a hoja de reporte. Sí, ya la tenía lista (NA: eso dice mucho ¿verdad?).
- dime algo que no sepa, rubia cabeza hueca burlona agarrando la hojita..
- mira quien habla, la señorita emo me corto las venas. Por cierto llamaron del manicomio, que se les escapo una loca-. Se burló de ella.
- si? Diles que no se preocupen, ya la encontré-. La señaló, sonriendo.
- ¿yo?-. se señaló torpemente.- Megan ¿Dónde dejaste a la vaca? Creo que tienes mucha de su piel-. Le toco con asco su chaqueta de cuero.
- si, es verdad-. Sonrió irónicamente.- pero por lo menos yo no ando por aquí y por allá con peluches en mis pies-. Le pisó las esponjosas botas.
- ¡Ahh! Me pisaste mis botas Roberto Fascini-. Exclamó consternada mirando sus pies.
- te hice un favor, créeme-. Le sonrió burlona.- y si fuera tú, demandaría a ese tan Asquini por atentar contra los ojos de lo demás-. Empezó a reírse.
- lo que pasa es que me tienes envidia-. le dijo arrogante elevando su cabeza.- me envidias por qué tú no puedes imitar mi gran estilo-. Se frotó su ropa con presunción.
- Si, seguramente es eso-. Le respondió sarcástica y se dio media vuelta, dejando a la otra con la palabra en la boca. Alli muy enojada avanzó hasta la pelinegra y le vertió su botella de agua justo en la cabeza.- ¡Ah!-. exclamó al sentir los dedos fríos del agua sobre su espalda y cabeza.- oh no, no lo hiciste-. Se dio la vuelta muy enojada.
-si lo hice o no es mi secreto y tendrás que averi… ¡ay! ¡Qué asco!-. Exclamó horrorizada. Megan se había llenado la boca con el hirviente café y lo había escupido justo en la cara y ropa de Alli.- Iuugg ¿Cómo te atreviste?
- y esa es solo la primera parte, Barbie barata-. Le dijo maliciosa abriendo su café y echándoselo encima, empapándola de pies a cabeza con el pegajoso y muy caliente líquido.
-¡Ah! ¡Megan Jones, eres un monstro!-. gritó fuera de si mirando su costoso atuendo arruinado.
- Si, ya lo sé, pero te juro que lo superare algún día, mientras que tú, Alli, tu seguirás siendo siempre una tonta-. dijo enojada empezando a andar, luego de unos segundos paró y se dio la vuelta.- y por cierto, Barbie, yo me iría lavar lo antes posible, que esa cosa no se quita en lavandería-. Le dijo riendo. Alli gruñó furiosa y comenzó a correr al baño más cercano.- ¡corre! ¡corre, muñeca!¡que esa cosa percute horrible!-. Empezó a gritarle burlonamente, entre risas. Luego de un rato, otra risa se unió a las suyas.
- oh wow, no sabía que podías ser tan mala-. La voz de la más fastidiosa persona de la vida llegó hasta sus oídos, y para su sorpresa también se reía.
- jaja ¿Qué? ¿la amas y te burlas de ella?-. le preguntó incrédula, intentando callar sus risas..
- una broma es una broma, le caiga a quien le caiga, Emo-. Le explicó sonriendo.- muy cool de tu parte defenderte cuando te mojó.
- gracias-. Se movió el cabello un poco presumida.- y ¿Qué? ¿esperabas que hubiera salido corriendo y llorando? Deja de vivir en el siglo pasado, por favor-. dijo recargándose en una pared.
- pues esa idea me cruzó por la mente-. Admitió recargándose junto a ella.- fue divertido que le lanzaras el café ¿estaba caliente?-. Preguntó con malicia.
- estaba hirviendo… así que si le derretí la linda carita a tu chica lo siento mucho… ¿a quién engaño? En verdad que lo disfrute-. río cruzando los brazos.
- lo que me pareció divertido fue como gritó, parecía ardilla "¡Ah! ¡Megan eres un monstro! ¡ah, ah, ah!"-. la imitó haciendo a Megan reír por primera vez.- me dolieron los oídos-. Se los sobó.
- lindo sentido del humor, me agrada-. Le dijo mirando un punto fijo en la pared.
- ¿eso significa que te agrado y me ayudarás?-. preguntó esperanzado.
- No. Significa que no eres tan estúpido como pensaba-. Le dijo directamente.- ahora largo de aquí, que estoy mojada y me estás congelando-. Le dijo abrazándose a sí misma.
-por primera vez te hare caso, odio causar enfermedades como la hipotermia-. Se alejó volando, un poco culpable, si algo odiaba era herir a las personas. Megan se sintió un poco mal por decir eso.
- ¡hey, albino! ¡Espera!- le gritó rascándose la nuca, un poco apenada.
- ¿Si?-. Volvió un poco confundido.
- gracias por eso-. bajó la vista apenada.- y sobre tu muñeca barata-. Suspiró con fastidio.- ahora debe estar saliendo del baño muy enojada, acércate a ella, pregúntale que le pasó y luego insúltame… te aseguro que te amara-. Le sonrió de medio lado, resignada y se fue.- Ahh y no quiero verte por el resto del día.
-si, gracias, Meg-. Dijo por lo bajo y se fue en la dirección que la rubia. Tal vez en el fondo la chica emo no fuera tan mala y malhumorada, hasta podrían hacerse amigos.
Y tal como lo había predicho la rockera, ahí estaba Alli saliendo del baño de damas, con la cara ardiendo de rabia y su ropa rosa manchada de café. Jack dejó de volar y fingió caminar normalmente.
-Estúpida emo malviviente, pero me las va a pagar-. Murmuraba entre dientes, muy furiosa. De pronto se volvió a tropezar con aquel chico teñido.- ¡ay! Mira por donde vas tonto-. Vio de quien se trataba.- oh eres tu ¿no te dije que no te quería ver fuera de tus clases?-. habló o más bien intentó sonar dura.
- sí, lo siento-. Se frotó la nuca, nervioso y luego decidió seguir con el plan de Megan.- ¿Qué te paso? Tu ropa se ve…
-¿arruinada? Lo sé -. contestó enojada y comenzó a caminar al lado de Jack.- eso me pasa por seguir las reglas y ser niña buena-. Hizo un puchero fingido.
-¿enserio? ¿Qué te paso?-. intentó demostrar interés y sorpresa, aunque el ya sabía todo.
- mira, es que vi a una chica fuera de sus clases y yo amablemente le pedí el permiso, ella se molestó y era claro que no lo tenía, entonces le di un castigo, pero ella se puso tan furiosa que me derramó su café encima ¿puedes creerlo?-. le explicó en tono inocente. Jack se asqueó un poco por el comentario, pues había visto todo y nada de eso era cierto. Sin embargo lo dejó pasar.
-no, se nota que ella es muy estúpida como para hacerte eso -. soltó preocupado, esperando que colara.
- ¡por fin, alguien que entiende!-. exclamó un poco más alegre.-y si, es muy estúpida, con decirte que se viste como gotica-. Se revolvió su cabello rubio.
- ¿y que tiene que ver como se vista?-. preguntó sin entender.
-todo, según como te veas es como eres, y si te vistes como loca eres loca, así de simple-. Respondió clavándole la mirada con sus penetrantes ojos verdes. Jack en ese momento sintió la necesidad de salir volando y preguntarle a la Luna si en verdad era ella, pues no era nada de lo que esperaba; pero bueno, no había que juzgar un libro por su portada o sus primeras páginas, así que suspiró y tragó saliva.
-si, tienes razón-. comentó forzosamente.- y supongo que cualquiera que te pueda hacer eso tiene que tener un grave problema mental-. Le sonrió con la cara más adorable que pudo formar.
- si. Gracias, que lindo-. Le sonrió encantada.- bueno, yo ya me voy a seguir haciendo mi trabajo, gracias por escucharme-. Le sonrió y se adelantó unos pasos.
- Oye ¿no me vas a castigar?-. siseó sin comprender el por qué no tenía un castigo.
-emmm, no-. Contestó con una risita.- haré como que no vi nada ¿okey?-. Le dijo guiñándole un ojo y yéndose a otro lado.
- bien, parece que progrese -. Sonrió como un bobo, sintiéndose muy bien consigo mismo.- no fue tan difícil-. Salió volando a causar destrozos en alguna parte.
-¿entonces no estabas enojada conmigo?-. pregunto Jean, una pelirroja de ojos verdes.
-no, cuando grite que te callaras le decía a mi conciencia-. Inventó Megan mientras ella, Jean, Josh y Jade caminaban por el patio.
-¿y desde cuando Megan Jones tiene conciencia?-. preguntó riendo el rubio.
-desde ayer, graciosito-. contestó dándole un puñetazo en el hombro.- y digamos que no me ah dejado de molestar desde entonces, es muy obstinada.
- ¿eso significa que irás a tu castigo?-. preguntó Jade, incrédula.
-sobre mi cadáver-. Respondió riendo.- nunca le haría caso a Alli, y además se esperan fuertes nevadas, tengo confianza en que no vendré a la escuela en un buen tiempo ¡por eso amo el invierno!
-por eso lo amamos todos-. La apoyó Jade.- entonces si no te van a castigar será mejor que nos vallamos a casa ¿no?
- Sí, andando, que Jack Frost me está empezando a congelar la nariz-. Dijo Jean y todos comenzaron a caminar juntos. Megan miró a la pelirroja, sorprendida.
- ¿Quién?-. preguntó perpleja la pelinegra-roja.
- ¿Quién qué Meg?-. preguntó Josh.
-lo que dijo Jennet ¿Quién le iba a congelar la nariz?-. repitió.
-Aaah, Jack Frost-. Contestó Jade.- el invierno para que me entiendas, tonta .
-¿y quién es exactamente?
-creo que un chico helado o algo así, dice mi hermanita-. Respondió Josh encogiéndose de hombros.
-no, no es nadie, mi mamá a veces lo usa para que nos abriguemos… es como cuando de pequeña te dicen que el coco te va a comer-. Respondió Jean sin darle importancia.- ¿por?
- no por nada, pura curiosidad-. Respondió bajando la vista. Perecía que todos sabían quién era menos ella.
Caminaron un largo rato y poco a poco cada quien fue agarrando rumbo a su casa. Ella se quedó sola a unas pocas calles de su casa, pero no le importaba así era siempre, se colocó los audífonos y empezó a avanzar.
-Hey emo!-. escucho un grito por sobre su cabeza. Levantó la vista y miró al espíritu del invierno.
- ¡Mierda! Otra vez tu-. Comentó golpeándose la frente.- creí haberte dicho que no quería volver a verte por el resto del día.
-si lo hiciste, pero no eres mi jefa-. le contestó riendo y empezando a caminar junto a ella.- por lo menos agradéceme que te haya dejado en paz el resto de la escuela.
-hubiera preferido que me dejaras en paz toda mi vida pero…
- ya sabes lo que tienes que hacer-. Le cortó.- ¿no deberías estar en tu castigo?
-No-. Contestó simple.- es verdad que me castigaron, pero eso no significa que tenga que ir, genio.
- lo que tu digas-. Le contestó fastidiado.- por cierto, gracias por el consejo, me sirvió mucho con Alli.
-no me lo agradezcas, te lo dije para que te dijo rodando los ojos.- y ahora, nevera parlante ¿vas a seguir molestándome el resto de mi vida?
- o hasta que…
- si, ya lo sé-. Le cortó fastidiada. Dio un suspiro de resignación.- okey, acepto ser tu consejera, pero que te quede claro que no pienso ser tu psicóloga o "mejor amiga-cupido" ¿te parece? -. Al fin aceptó. Estaba segura que si volvía a oír una sola palabra de copos de nieve enloquecería totalmente.
- por mi perfecto ¡gracias!-. intentó darle un abrazo pero ella lo empujó bruscamente.- ¿pero que…?
- otra cosa: no quiero ningún tipo de contacto físico o afectivo contigo, odio ese tipo de relaciones-. Le dijo sacudiéndose la chaqueta.- y espero que sepas que en cuanto esa bruja oxigenada acepte salir contigo tendrás que largarte de mi vida y nunca volver a molestarme. Ese es el trato ¿lo tomas o lo dejas?
-lo tomo-. Respondió despreocupado.- tienes mi palabra de guardián que después de eso nunca volverás a mirarme de nuevo… por mucho que lo desees-. Continuó en tono arrogante. Megan rodó los ojos.
- Genial. Ahora vete, comenzare a ayudarte mañana-. Agitó la mano en señal de despedida y continuó su camino a casa.
- perfecto-. Le dijo y se fue a jugar con algunos niños del parque.
-Todo va a la perfección, sabía que esa chica era la indicada para el plan-. Comentó la macabra voz de un chico joven desde las sombras.
Bien capitulo 3 terminado. Díganme que les parece, cualquier cosa es bueno (menos demandas, advertidos) y si, quise hacer una historia diferente, con chicas totalmente diferentes a las de cualquier historia, es que ya eh leído demasiados fics (incluidos lo mios) y siempre veo el mismo tipo de chicas y todo se me hace tan monótono, por eso escribi esto y díganme que les pareció please.
Ahora gracias a:
Sheblunar: ya viste lo que le hizo, tampoco fue tan malo pero para ella fue un martirio. Espero que te siga gustando y sigas beso psicológico ¡muaaa!
Ami 142: ¡alguien nuevo! ¡genial! (ignora eso) que bueno que te guste el triangulo y ya la seguí, por fa te agradecería que me dijeras que te parece. Un beso psicológico Muaaa!
gracias a todos los que se molestan en leer o darle una oportunidad a mi historia. un beso psicológico a todos . Muaaaa!
