Esta historia pertenece a Little Joanna 21, yo solo la adapto y continuo, ya que ella la abandonó. Nada de lo que reconozcan es mio.
Capítulo 3
La noche para Tonks, no fue precisamente una noche tranquila y relajada, sino más bien movida ya que se había pasado toda la noche pensando en que hacer en ese tiempo. Una parte de ella le decía que lo más seguro era quedarse en una de aquellas habitaciones de Hogwarts buscando como salir de ahí, sin interferir en nada, solo buscando como volver.
Pero otra parte de ella quería ir a clase, por supuesto no por el placer de aprender, si no para ver a Remus. Aunque oculto esa idea bajo otra "Si voy a clase no estaré encerrada en una habitación y no haré nada imprudente" Porque una cosa tenía clara, no podía cambiar nada porque podía ser muy arriesgado, se decía. Quizas un pequeño error y Voldemort nunca fuese derrotado. Aunque una parte de ella aun quería cambiar todo.
A la mañana siguiente, Madame Pomfrey le dio permiso a Tonks para ir a hablar con Dumbledore y le comunicó que su varita la tenía el director. Se levantó cuando el reloj de la habitación marcó las 10 de la mañana, aunque no había dormido nada, porque había estado tomando una decisión. Y ya que la tenia, quería comunicársela a Dumbledore, antes de cambiar de opinión.
Una vez que la joven estuvo duchada y vestida, con la ropa que Madame Pomfrey le proporcionó, se dispuso a salir hacia el despacho de Dumbledore, pero una lechuza entró en la enfermería y le dejó una carta.
Tonks se volvió a sentar en la misma cama que habia ocupado esos días y miró la carta con suspicacia, iba dirigida a "La chica sin memoria". Tonks se extraño, ya que no creía que nadie iba a escribirle, pero abrió la carta que carecía de remitente.
¡Hola!
Realmente no sabía que poner en el sobre, así que Sirius tuvo la idea de poner "La chica sin memoria", así que espero que te llegue, aunque no me fio mucho, la verdad.
Tonks reconoció esa letra al instante, era la de Remus. Aunque este nunca le había escrito una carta, para evitar así que fuese interceptada por mortífagos, sabía cómo era su letra ya que alguna vez lo había visto escribiendo durante las reuniones de la Orden.
Es una muy buena idea Lunático, no sé cómo no te fías de mi, tu amigo.
La letra de la carta cambio, por lo que Tonks se imaginó que la habían escrito los cuatro chicos juntos, pero no supo decir de quien era la nueva letra, aunque sospechaba que era de Sirius, ya que le sonaba y nunca había visto la de James o la de Peter.
Os estáis desviando del tema, y que sepáis que no estoy nada de acuerdo con esa idea, Lily sin duda era un nombre mejor.
Tonks rio, estaba seguro que esa parte era de James, ya que quería ponerle de nombre Lily.
Volviendo al tema como ha dicho James, queríamos decirte que hemos estado pensando nombres para que te pusieses, ya que no vas a estar toda la vida sin nombre alguno.
La joven pensó que tenían mucha razón, pero no tenía ni idea que nombre ponerse.
Y el nombre ganador por dos votos es (música de tamblores)… Se escribe tambores. ¡No te metas cuando escribo yo Remus! Y el ganador es… Dora. Si, un nombre feo, lo sé. Pero lo eligió Remus, y Peter lo apoyo. ¿Te lo puedes creer?
Tonks volvió a leer las últimas frases, le proponían que se llamase Dora. Tonks solo pudo reír, era como la llamaba su padre y Remus en su tiempo. ¿Era simple casualidad? Tonks no quiso pensar en eso y continuó leyendo.
Si no quieres no te pongas ese nombre, lógicamente, no te vamos a obligar, pero piensa que las opciones que daban James y Sirius eran Lily y Elisabeth, que aunque no son feos, no sé, a mí (Remus) personalmente no me convencían.
Un saludo de Remus J. Lupin, Peter Pettigrew, James Potter y Sirius.
Eligió seguir el consejo y llamarse Dora, ya que así si la llamaban reaccionaria ante el nombre, y además no le parecía tan feo como su verdadero nombre, Nymphadora. Volvió a leer la carta y la guardó junto con el anillo y la foto en una bolsita que le había dado Madame Pomfrey. Aquello era lo único que demostraba que era del futuro.
Una vez que tuvo todo guardado, sedirigió hacia el despacho de Dumbledore. Dio la contraseña, que se la había facilitado Madame Pomfrey, a la gárgola, y subió.
- Adelante-dijo el profesor Dumbledore a través de la puerta de su despacho.
Tonks entró en el despacho de Dumbledore, que era muy parecido al de su época, en el futuro, lo único que llamaba la atención a Tonks, era la juventud de Dumbledore, pero era normal ya que tenía unos veinte años menos.
- Bienvenida. Tome asiento.
- Gracias-dijo Tonks- Ya he tomado una decisión sobre lo que me propuso.
- Eso es perfecto, y ¿Cuál es su decisión?
- Creo que voy a ir a clase, porque creo que me moriría todo el día aquí encerrada, seria estar en Azkaban, pero con niños vigilándome-dijo Tonks muy seria.
- Querida, creo que son peores los dementores-dijo sonriendo Albus Dumbledore.
- Si, por supuesto, solo era una broma- Las mejillas de Tonks se tornaron de color rojo, y en su cabello salieron destellos pelirrojos.
- Espero que recuerde, que no puede cambiar nada-le advirtió Dumbledore, no es que Albus no quisiera salvar a toda la gente que moriría, porque lo harían, era parte de la guerra, si no que temía las consecuencias no fuesen las esperadas, y todo acabase peor.
- Si lo sé-dijo Tonks agachando los ojos, recordando que hacia unas horas había pensado cambiar todo.
- Entonces esta misma noche, será presentada y seleccionada durante el banquete-dijo Dumbledore- siempre es bueno celebrar la llegado de nuevo alumnado, además, solo se ha perdido una semana de clase, por lo que no creo que suspenda.
- ¿Y iré a mi antigua casa?-preguntó Tonks
- Ya se lo he dicho, será seleccionada esta misma noche y el sombrero decidirá-le contestó Dumbledore.
- Lo siento profesor, pero estaba pensando en… mis cosas-dijo Tonks poniéndose colorada, ya que no había escuchado bien al profesor la primera vez.- Y otra cosa, yo no tengo nada, ni uniforme, ni libros.
- No se preocupe Hogwarts tiene un fondo monetario para aquel que lo necesite y usted lo necesita. No tiene que preocuparse, para esta noche le conseguiré un uniforme negro, y para el lunes ya tendrá los libros y uniformes listos para empezar las clases.
- Gracias-dijo Tonks.
- Otros asuntos importantes a tratar es su historia-dijo Dumbledore.
- ¿Mi historia?-preguntó Tonks sin saber a qué se refería.
- Claro, de donde proviene, su familia, su nombre. Porque aunque usted no tenga memoria-dijo sonriendo Dumbledore. Tonks supuso que Madame Pomfrey se lo había dicho- no significa que el director desconozca esas cosas. ¿Lo entiende?
- Si, profesor. Aunque no he pensado en nada de eso-dijo Tonks- Bueno, si, en el nombre.
- Perfecto. Es un buen comienzo. Dígame, ¿Cómo se llama?
- Dora Granger-dijo Tonks pensando en el diminutivo que empleaba su padre para llamarla, que era el mismo nombre que había sugerido Remus, y en el apellido de Hermione, la cual la había ayudado mucho después de la guerra.
- Si me permite, he pensado una historia para usted. Diremos que es de familia muggle, que ha estado viviendo en Estados Unidos y que sus padres murieron hace años, por lo que al ser menor tuvo que trasladarse a Londres a vivir con su tío, pero que por desgracia también falleció.
- Que trágico-dijo Tonks ante la perspectiva de la muerte de sus padres y tío ficticios.
- Así es más sencillo, no preguntaran por ellos, porque a las personas la sola mención de la muerte les asusta. Además estamos en guerra, por desgracia mueren muchos muggles y magos cada día-dijo Dumbledore mirando hacia la ventana, como pensativo.
- Lo sé-dijo Tonks y también dirigió la vista hacia la ventana, donde pudo ver como volaba Fawkes, el fénix del profesor Dumbledore.
La conversación no se alargó mucho más. Dumbledore le devolvió su varita, y le dijo que podía esperar en una habitación del tercer piso, hasta la hora de la cena, que no era adecuado que la viesen rondando por los pasillos, ya que nadie la conocía, y podían pensar lo peor. Poco antes de la hora acordada McGonagall se presentó delante de su puerta.
Tonks respiró profundo antes de seguir a la profesora McGonagall hacia el Gran Comedor. No podía evitar pensar en su selección cuando tenía once años y aunque también había estado nerviosa, esta nueva selección era diferente, ya que estaba sola y todas las miradas estaban puestas en ellas. Mientras caminaba hacia la mesa de los profesores, no pudo evitar escuchar como murmuraban, los que en unos momentos serian sus compañeros.
- Granger, Dora-dijo la profesora cuando llegaron hasta el sombre seleccionador. Tonks ante esto se rió, ¿a quién más iba a llamar?
La joven se adelantó y se sentó en el taburete y rápidamente se encontró con el sombrero en su cabeza. Tonks pensó que con el paso de los años el sombrero le iría mejor, pero se equivocó, ya que este le cubrió hasta los ojos.
- Oh, ya veo, eres valiente y decidida, podrías estar en Gryffindor, pero también eres noble de corazón y leal, toda una Hufflepuff, ¿no crees?-le dijo el sombrero seleccionador a Tonks, esta no pudo evitar pensar en que ella era una Hufflepuff y estaba orgullosa de ello, pero que quería estar con Remus.
- Mira, sé que soy Hufflepuff y me encanta, pero quiero ir a Gryffindor- pensó Tonks y esperó que el sombrero le hiciese caso.
- Si eso es lo que quieres, entonces serás GRYFFINDOR-dijo el sombrero en voz alta.
Cuando Tonks pudo volver a ver el Gran Comedor, vio como varios alumnos aplaudían, pero ninguno con tanta energía como los Merodeadores. Se levantó del banco y fue corriendo hasta su nueva casa, no sin antes mirar a la que realmente fuese sido su casa, Hufflepuff.
Tonks se sentó al lado de James, el cual no paró de hablarle durante toda la cena sobre el castillo, los terrenos, Quidditch y los profesores.
- Y el de su derecha es el profesor Slughorn, es bonachón y no es exigente, eso sí, tiene un club de "celebridades", lleva haciendo eso por años y todos los que están ahí dentro siempre acaban siendo algo importante, pero si no estás dentro, no te pierdes nada, solo largas reuniones aburridas donde habla de gente que conoce-dijo James sobre el profesor.
- ¿Tu estas?-preguntó Tonks.
- Si, estamos Sirius y yo, aunque realmente no vamos mucho-dijo James riéndose.
-¿Porque, no quieren ser unas minis celebridades?-preguntó Tonks.
- La fama no nos importa-dijo Sirius sonriendo- lo que nos aburren son las charlas, aunque ahora James tiene una razón para ir, Lily.
- Podemos hacer un trato James, yo te ayudo con la pelirroja, y tú me dejas estar con vosotros-dijo Tonks sonriendo.
- Me parece perfecto-dijo James con una gran sonrisa.
- Ejem, ejem, perdón que interrumpa esa pornofantasia tuya James, pero ¿Qué ganamos nosotros con ello?-dijo Sirius pasando la mano por delante de la cara de James.
- ¿Cómo?, ¿Qué quieres a cambio? Tendrás mi fantástica compañía, ¿Qué más se puede pedir?-dijo divertida Tonks usando un tono muy parecido al que usaba Sirius cuando bromeaba.
- Un montón de cosas, pero ya te lo diré-dijo misteriosamente Sirius, lo que hizo que Tonks pusiese los ojos en blanco.
- No te preocupes, al final no te pedirá nada-dijo Remus.
- Eso es mentira-dijo Sirius.
- Estoy con Remus. Aun tenias que pedirme lo que quisieses por ayudarme con pociones en quinto-dijo Peter.
- Peter cállate-dijo Sirius sonriendo- Ya te he pedido algo.
- Venga, ¿alguien quiere algo más? ¿Remus? ¿Peter?-dijo Tonks fingiendo que estaba molesta.
- Yo…querría…ese muslo que tienes ahí-dijo Peter mirando el plato de Tonks con la mirada clavada en el muslo.
- Cógelo, no tengo más hambre-dijo Tonks pasándole el plato a Peter, el cual lo cogió con gran gusto- Y Remus, ¿tú también quieres algo?
- Lo que quiere Remus, está en la mesa de Rawenclaw, al lado de ese chico tan alto, la morena-dijo Sirius como si tal cosa.
James y Peter comenzaron a reír ante la cara de su amigo Remus, mientras que Sirius seguía con su postura de "esto es lo más normal del mundo". A su vez Remus estaba colorado y miraba su plato como si lo acabase de descubrir. Por otro lado Tonks miraba a la morena de Rawenclaw, a la vez que intentaba disimular que la odiaba.
- Vale, si quieres puede ayudarte en eso- dijo Tonks intentando parecer tan relajada como estaba Sirius.
- Muchas gracias, pero no hace falta-dijo Remus en voz baja.
- Como quieras-dijo Tonks, con miedo a insistir y que le dijese que sí.
El banquete trascurrió sin ningún percance más y James decidió retomar su conversación de Hogwarts y sus profesores y alumnos, para que así Tonks se sintiese cuanto antes integrada.
Como al día siguiente era sábado, el banquete se alargó hasta bien tarde, y cuando el profesor Dumbledore mandó a todo el mundo a dormir, la charla continúo en la sala común de Gryffindor.
- Creo que si mañana quiero montar en mi escoba, tendré que irme a dormir ya-dijo Sirius como despedida antes de meterse hacia las escaleras de los chicos.
- ¿Mañana?, ¿Hay Quidditch?-preguntó Tonks emocionada, hacia mucho que no veía un partido de Quidditch.
- Si, Gryffindor contra Hufflepuff, así que creo que también me tendría que ir yo a la cama-dijo James estirándose- Adiós, hasta mañana.
- Remus, quería decirte que gracias-dijo Tonks poniéndose colorada.
- ¿Por?-preguntó confundido Lupin
- Por el nombre.
- Ah, por eso, simplemente fue una sugerencia, no es nada-contestó Remus, sin darle importancia.
- ¿Es alguien Dora?-preguntó la chica.
- No, bueno… ¿te acuerdas cuando Sirius dijo que te parecías a su prima Andrómeda?-Tonks asintió con la cabeza- Pues pensé que era un nombre feo, lo siento si te gusta y de golpe me vino el nombre de Dora a la cabeza. Después cuando estaba en la sala común leyendo me acorde de que me sonaba ese nombre. Andrómeda es mayor que nosotros y tiene una hija que se llama Nymphadora y que Sirius nos obligó a visitarla cuando nació, pero su padre la llama Dora. Además no sé si lo sabes, pero tenías el pelo rosa cuando te encontré y cuando vi a la niña también lo llevaba rosa.
- Espera, ¿me llamo Dora, por la hija de la prima de Sirius?-preguntó incrédula Tonks, se llamaba Dora, por si misma. Por un momento, cerró los ojos intentó recordar aquel momento que describía Remus, pero era muy pequeña para recordarlo.
Pero otra cosa que le había llamado la atención era que cuando Remus la encontró tenía el pelo rosa, pero estaba segura de que cuando se había despertado en la enfermería lo llevaba moreno y largo, como el de su madre.
- ¿Te molesta?-preguntó Remus alarmado por la cara de la joven.
- No, no me molesta, pero dime una cosa ¿Quién deja que su hija lleve el pelo rosa? O peor ¿Quién tiñe el pelo de su hija de rosa?-preguntó Tonks para disimular.
- Es metamorfomaga, así que se lo hace ella misma, ¿y tu porque llevabas el pelo de rosa?-preguntó Remus curioso, ya que aquella chica era todo preguntas y misterios sin resolver.
- No lo sé, la verdad es que ni lo sabía, cuando me desperté en la enfermería tenia este pelo- Aun no había probado de cambiar nada de su aspecto, porque aunque se sentía mejor, no quería que nadie descubriese sus poderes, por lo que esperaba hacerlo para cuando estuviese sola y tranquila.
- Te sentaba muy bien el rosa-dijo Remus- Pero este también te queda bien.
- Gracias.
- ¿Puedo preguntarte algo?
- Sí, claro-dijo Tonks sin saber que quería preguntarle.
- Antes de que te seleccionaran Dumbledore dijo que habría una nueva alumna, y que no la presionásemos sobre si vida y que por desgracia había sufrido una pérdida de memoria y tal. Pero Dumbledore parecía que si sabía cosas de ti y supongo que también sabría tu nombre, así que ¿por qué dijo Dora? No creo que tu viese tanta suerte y acertase.
- Si, Dumbledore me conoce, bueno quiero decir, sabe cosas de mí, como de todos los alumnos-improvisó Tonks, sonriendo interiormente, porque Remus si había tenido tanta suerte y había acertado- Y también sabe mi nombre, pero te puedo asegurar que es la cosa más fea del mundo, así que le pregunte si me lo podía cambiar y dijo que sí.
- ¿Puedo saber cuál es el nombre tan horripilante?-preguntó Remus
- No-dijo Tonks levantándose del sofá y dirigiéndose hacia la habitación de chicas. Remus también se levantó- Buenas noches-dijo Tonks sonriendo.
- Buenas noches.
Remus se quedó al pie de las escaleras que conducían a la habitación de las chicas, hasta que Dora desapareció.
Aquella noche fue una de las mejores des de la guerra para Tonks, porque aunque echaba de menos el llanto de su pequeño o verlo dormir plácidamente, aquella noche se había dormido pensando en un Remus que estaba vivo y que creía que estaba hermosa con su pelo rosa.
Cuando Tonks se levantó aquella mañana se sorprendió de la hora, ya que aunque era temprano, llevaba mucho tiempo sin despertarse pasadas las seis de la mañana. Después de un buen sueño, estaba más alegre y decidió tomarse ese viaje como unas vacaciones, desconectar y cuando volviese a su tiempo, se prometió, que sería feliz.
Tonks se desperezó y salió fuera de su cama, y vio por primera vez a una de sus compañeras, ya que cuando se acostó solo vio dos figuras tumbadas en sus camas. La verdad es que eran muy pocas chicas, dos sin contar a Tonks, por lo que extrañada le preguntó a su compañera que se estaba cambiando:
- Si que sois, bueno… somos pocas, ¿no?
- Si, parece que en nuestra generación hay pocas valientes-dijo sonriendo la chica mientras seguía cambiándose.
- Eso parece, por cierto soy Dora, Dora Granger-dijo Tonks acercándose a la chica para darle la mano y mientras disimulaba la cara que puso al decir el nombre, no estaba acostumbrada a él.
- Ya lo sabía, todo el colegio lo sabe, no es normal una ceremonia para solo una persona-dijo la chica-yo soy Mollie, con "e", la gente suele escribirlo M-O-L-L-Y y me da mucha rabia.
Mollie era rubia con el pelo largo, en ese momento cubriéndole toda la cara, por lo que Tonks no pudo vérsela. No era mucho más alta que Tonks y por lo que parecía, por su pijama, le gustaban bastante los dibujos muggles.
-¿Conoces a la otra chica?-dijo Mollie señalando hacia la otra cama, que ahora estaba vacía
- Es Lily Evans, ¿no?-preguntó Tonks mirando hacia la cama.
- Si, pero te aviso, es cabezona y bastante mandona-le dijo Mollie terminando de arreglase, aunque sonreía al describir a Lily.
- La vi chillando en la enfermería, así que te creo- Tonks rió del recuerdo- Pero tengo que decir a su favor que tenía todo el cuerpo lleno de manchas.
- Aah, si la vi. Tengo que admitir que Potter se pasó esta vez-dijo Mollie dándole la espalda a Tonks mientras recogía su pijama- Potter y sus amigos son unos bromistas de cuidado, pero la gente no los odia porque son listos y buenos en Quidditch, así que si pierden puntos los vuelven a ganar con facilidad y quizás ganan más.
- ¿No te caen bien?-preguntó dudosa Tonks.
- No me caen ni bien ni mal, son simples compañeros. Además, se hablan con mucha gente, pero solo ellos están dentro de su círculo-explicó Mollie mientras se acercaba a la puerta- bueno, me voy que hay partido de Quidditch, no te lo pierdas, juega Gryffindor- Tonks solo sonrió, sin saber que decirle.
Cuando Mollie salió de la habitación, se abrió la puerta del baño dejando entrar a Lily, que iba solo con una toalla y todo el pelo mojado cayéndole por la espalda, la cual se dirigía hacia su cama para cambiarse.
- Buenos días-dijo sentándose en su cama-Por cierto, lo siento por no presentarme el otro día en la enfermería, pero ya me vistes como estaba… Soy Lily Evans
- Ya lo sé, me lo dijo Sirius, y hoy también me lo ha dicho Mollie.
Lily continuó cambiándose en su cama y Tonks apartó la vista de ella y se dirigió hacia la ventana, des de donde pudo ver como la gente bajaba hacia el campo de Quidditch. Dora se giró hacia la puerta para salir a ver el partido, pero cuando vio a Lily aun en la habitación, se dio cuenta de algo.
- Me preguntaba, que si vas a ir a ver el partido, lo digo porque no sé dónde está el campo-dijo Tonks recordando, que se suponía que ella desconocía como era el colegio, ya que era nueva.
- No, no voy, no me gusta el Quidditch-dijo sonriendo-lo sé, soy la persona más rara del mundo.
- No, no eres la más rara, una vez leí en una cromo de magos que Uric el excéntrico llevaba una medusa en la cabeza, pero aun así, si eres rara-dijo Tonks riéndose, y rápidamente la risa fue contagiada a Lily.
Cuando pararon de reír, Lily miró a Dora, y pensó que la pobre estaba sola en el mundo, por lo que había dado a entender Dumbledore, encima estaba sin recuerdos y sin amigos en mitad de un colegio inmenso y totalmente nuevo. Lily no pudo evitar sonreír y cumplir el deseo de Dora de ir a ver el partido.
- Creo, que puedo acompañarte, no tenía nada especial que hacer y como ya he acabado mis trabajos-dijo Lily levantándose de la cama lista para salir hacia el campo de Quidditch.
- Perfecto-dijo Tonks con una sonrisa.
Las dos jóvenes bajaron hacia el comedor a desayunar, ya que aun faltaba una hora para el inicio del partido. Lily le estuvo explicando, mientras desayunaban varias cosas, sobre Hogwarts en general y Tonks no quiso interrumpirla, aunque ya había tenido la misma conversación con James por la noche. Y se preguntó, que si fuese acabado en el tiempo de Harry, si este le explicaría todas aquellas cosas, ya que sus padres parecían muy dispuestos a ello.
Cuando se dirigían hacia el campo cruzando por los terrenos de Hogwarts, junto a muchos otros compañeros, Tonks vio a Remus hablar animadamente con la chica que Sirius había nombrado durante la cena, lo que hizo que dejase de prestar atención a la conversación de su compañera y no parase de mirar a la parejita. Rápidamente Lily se dio cuanta hacia donde miraba Tonks.
- Si, y estoy embarazada y me drogo, porque así me saldrá un hijo fumado-dijo Lily intentando que Tonks la escuchase, pero esta no le hacía caso- El hijo es de Remus.
-¿Qué has dicho?-dijo Tonks escuchando, de nuevo, a Lily.
- No nada, ¿Qué te pasa?-preguntó divertida Lily.
- Nada, ¿Qué me va a pasar?-dijo rápidamente Tonks, pero antes de que Lily le contestase se tropezó. Por suerte logró apoyarse en un chico que iba delante de ellas, pero este también perdió el equilibrio.
- Dora, ¿Estás bien?-preguntó Lily ayudándola a levantarse.
- Si, si, ¿y tú?-le preguntó Dora al chico que había tirado.
- Si, aunque la próxima vez espero que no te tires así encima mío-dijo el chico sonriendo y levantándose del suelo- Soy Tom Sails, Hufflepuff.
Tonks no pudo decir en aquel momento si Sails era guapo o no, ya que tenía toda la cara pintada con los colores de su casa, Hufflepuff, en señal de apoyo. También llevaba un gorro y una bufanda de Hufflepuff, aunque no hacia suficiente frio como para llevarlas. Por debajo del gorro se entreveía un pelo cobrizo.
- No te preocupes, aunque no puedo asegurarte que no me vuelva a caer-dijo Dora sacudiéndose los pantalones- Veo que animas a tu equipo.
- Si-dijo Sails tocándose la bufanda- En cambio tú no llevas nada.
- Ya…
- Bueno tengo que irme-dijo Tom mirando hacia sus amigos que se habían adelantado- Podríamos vernos otro día o no sé, dentro de poco hay una salida a Hogsmeade, podría enseñártelo…
- No lo sabía. Podríamos hablarlo-dijo Tonks intentando no darle una negativa de golpe al chico. Tom sonrió, y se fue con sus amigos, unos metros por delante.
- ¿Qué ha sido eso?-dijo Lily cuando Tom estuvo lo suficiente lejos para no escucharlas.
- ¿El qué?-preguntó Tonks mirándose una mancha del pantalón.
- Pues lo de ligar por ahí, recién llegada y arrasando-dijo Lily dándole un suave puñetazo en el hombro a Tonks.
- Lily, no te emociones, no he dicho que vaya a ir con él-dijo Tonks negando con la cabeza- Además no es mi tipo, pero me sabia mal decirle que no de golpe.
- ¿Y cómo es tu tipo?-inquirió Lily.
- Pues no sé, pero él no. Es que mira él es así-dijo Tonks haciendo movimientos raros con las manos- y no me gusta eso
- Quizás de tu tipo es… -dijo Lily animadamente mientras miraba los chicos de alrededor, antes de entrar en el campo de Quidditch- ¡Lupin!
- ¿Quién?-preguntó Tonks sabiendo que estaba colorada.
- No disimules antes te vi mirándolo, y en la cena estabas con él y sus amigos-dijo Lily mientras alzaba una ceja.
- Pero… ¿Cómo puedes hacer eso? A mí no me sale-cambió de tema Tonks intentando alzar una ceja.
Lily se rió e intentó ayudar a Tonks a conseguir levantar solo una ceja, lo cual fue un fracaso, ya que aparte de no conseguirlo, la distracción no consiguió hacer olvidar a Lily el tema anterior.
Nada más entrar en el campo, un grupo de jóvenes saludaron a Lily y la invitaron a sentarse con ella, pero Lily se disculpó diciendo que iba a sentarse junto a Dora, un poco más arriba en las gradas.
- ¿Por qué les has dicho que no? Si es por mí, no me importa-dijo Tonks.
- No pasa nada-dijo Lily sonriendo mientras se sentaba.
- Son tus amigos, si quieres ir con ellos ves-insistió Tonks.
- Son solo unos conocidos, ya te he dicho que no pasa nada-dijo Lily en un tono que daba a entender que la conversación había finalizado.
En otra situación Tonks fuese insistido más, pero en ese momento, lo menos que necesitaba era quedarse sola, y Lily no parecía tan mala compañía.
Un profesor, que Tonks no identificó, salió al campo con el baúl donde se guardaban las pelotas, mientras que los equipos salían al campo aclamados o abucheados por la afición, mientras que el comentarista decía los nombres. Tonks solo conocía a Sirius y a James, pero otros apellidos que se nombraron les resultaron familiares. Quizás conocía a esas personas o algún familiar.
- Bienvenidos al primer partido de la temporada-dijo el comentarista- Este partido se disputa entre Gryffindor y Hufflepuff. El señor Kingston libera las bludgers y la snitch. Y la quaffle está por los aires. Empieza el partido.
- La quaffle es la grande, ¿no?-preguntó Lily- La que lleva James.
- Si-dijo Tonks intentando concentrarse en el partido, pero su vista se desviaba hacia unas filas más abajo, donde estaba Remus.
- Y Gryffindor anota, dejando el marcador diez a cero, a favor de Gryffindor-dijo el comentarista.
- ¿Lo has visto?-chilló Lily entre las ovaciones de la multitud- ¡Ha sido James!
Tonks miró como Lily chillaba y solo pudo sonreír, se notaba que Lily sentía algo por James, aunque estaba segura de que ni ella lo sabía con seguridad.
El partido finalizó una hora después con la victoria de Gryffindor por ciento noventa a cien. Realmente, el partido de Quidditch para Tonks fue aburrido, no porque el juego no fuese interesante, si no porque tenía que explicar cada jugada a Lily, la cual le preguntaba a cada momento, como una niña pequeña. Otra cosa que hizo que no disfrutase el partido fue que estaba dividida, por un lado jugaba su casa, su verdadera casa Hufflepuff y por otro lado jugaba su nueva casa, Gryffindor.
Y claro está, sin mencionar, que realmente no le prestó atención al partido ya que estaba concentrada mirando a Lupin y a "arpía-morena", abreviado "arpí", nombre con que Tonks había apodado mentalmente a la joven de Ravenclaw.
Antes de que Tonks se diese cuenta, la gente comenzó a marcharse, el partido había finalizado. Lily cogió a Tonks y tiró suavemente de ella para que se levantase.
- Pues no ha estado mal, sobre todo cuando Adrian hizo "eso"-Lily gesticuló exageradamente, intentando comentar alguna jugada del partido, la cual Tonks no había visto.
- Si, estuvo genial-dijo sonriendo y mirando mal por última vez a arpí
El resto de sábado pasó con bastante tranquilidad para Tonks, después del partido comió junto a Lily, la cual parecía que era capaz de hablar de cualquier tema que propusiese Tonks, exceptuando uno:
- Lily, no es por ofenderte pero, ¿no tienes nada mejor que hacer que estar conmigo?-preguntó Tonks, cuando Lily se ofreció a enseñarle esa tarde el castillo, alegando que así no se perdería para ir a las clases.
- Ya te he dicho esta mañana que tenía todos los deberes hechos-contestó Lily y a continuación volvió a mirar a su plato y a comer.
- ¿Y tus amigos? ¿Novio?-preguntó Tonks, no podía creer que la madre de Harry no tuviera ni un amigo, ya que Harry no es que tuviese cientos y cientos de amigos, pero si mucha gente con la que se hablaba, aunque quizás lo había heredado de James, el cual estaba rodeado de un gran grupo de gente a un par de sillas de ellas, celebrando la victoria del equipo.
- No tengo novio, y mis amigas… una acabó séptimo el año pasado y la otra… no quiero hablar-dijo amargamente Lily.
- Lo siento-dijo Tonks.
- No pasa nada, puedes preguntarme lo que quieras-dijo Lily sonriendo, aunque a Tonks no le pareció una gran sonrisa- SI quieres también puedo presentarte a gente, no son grandes amigos míos, pero me hablo con ellos, son muy simpáticos. Seguro que te llevas muy bien con Audrey y Anne.
- Gracias, pero creo que tu compañía es suficiente-dijo sinceramente Tonks, pensando que cuanta más gente conociese, peor se sentiría al dejarles cuando se marchase.
Aquella tarde parecía que iba a ser una de las pocas soleadas antes del invierno, pero para desgracia de Tonks, la cual quería sentarse delante del lago y disfrutar del sol, Lily tenía planeado una fantástica vuelta por el castillo, para así enseñárselo a su nueva amiga.
- Venga, no puedes ser tan vaga, levántate o si no te perderás cuando tengas que ir a clase-dijo Lily mientras miraba a Tonks como estaba tumbada en la hierba con el brazo tapándole la cara.
- Lily, tengo un gran sentido de la orientación, no me perderé-dijo Tonks sin levantarse, pensando que después de siete años en Hogwarts era imposible que se perdiese.
- Hogwarts es bastante grande y con un montón de pasadizos, te perderás -sentenció Lily.
- ¿Si damos una vuelta pequeña, después podré volver a tomar el sol?-preguntó Tonks poniendo morritos, para intentar dar pena a Lily, y que así la dejase.
- Vale-dijo Lily contenta de salirse con la suya, aunque fuese a medias.
Cuando Lily le había enseñado el vestíbulo, y el Gran Comedor, las dos chicas pasaron al lado del grupo de los Merodeadores, por lo que Tonks animada fue a saludarles. Lily, al ver que se quedaba sola en medio del pasillo, siguió a Tonks de mala gana.
- Hola chicos-dijo Tonks acercándose al grupo.
- Hola preciosa-dijo Sirius con una sonrisa que hacía que cualquier chica cayese a sus pies, mejor dicho casi cualquier chica, ya que Tonks ni se inmutó.
- Hola-dijeron los otros tres merodeadores.
- ¿Qué hacéis?-dijo Peter, al ver que iba acompañada por Lily.
- Eso, es lo que iba a preguntar yo, porque si no lo recordáis soy perfecta y premio anual, así que si estáis haciendo alguna de vuestras travesuras, dejadlo-dijo Lily al llegar donde estaban los chicos.
- Lily, no seas tan mala, es nuestro último año y además ahora mismo no estábamos haciendo ninguna travesura-dijo James mirándola, como si no existiese ninguna otra chica en el mundo- Y te recuerdo, que yo también soy premio anual.
- Evans, para ti soy Evans-dijo Sirius imitando lo que solía decir la joven.
- No iba a decir eso, ya me he cansado, puede llamarme como quiera-dijo Lily sin mirar a James- Pero no me recuerdes que eres premio anual y por lo tanto mi compañero.
- Bueno, ¿y que estáis haciendo?, ya que no le contestáis a Peter-dijo Remus antes de que James contestase a Lily.
- Lily está empeñada a enseñarme el castillo-contestó Tonks con cara de aburrimiento.
- Pero, pelirroja, no sé como intentas enseñarle el castillo a alguien y no nos pides ayuda, porque nosotros-dijo Sirius, señalándose a él y a sus amigos-nos conocemos mejor este castillo que la palma de nuestra mano
- Y eso es verdad, Sirius el otro día en clase de adivinación se encontró una nueva línea en su mano-dijo James animadamente enseñándole a Lily la palma de la mano de Sirius.
- Uno, no me llames pelirroja, Black-dijo Lily señalando al joven con el dedo- y dos, yo sola puede enseñárselo perfectamente.
- Venga, Lily, no pasa nada porque me lo enseñéis todos-dijo Tonks pensando que así, ayudaba a James a estar con Lily, y ella podía estar con Remus.
Sirius iba a la cabeza del grupo, e iba explicándole a Dora donde estaban las clases, y otras estancias importantes del castillo. Por detrás iban Remus, Dora y Lily. Y cerrando el grupo Peter y James, el cual añadía de vez en cuando como era la mejor manera de llegar al sitio.
- Y aquí, es el despacho de Dumbledore, con su magnífica y asquerosa gárgola-dijo Sirius mirando mal a la gárgola.
- ¿Qué le pasa con la gárgola?-preguntó Tonks animada.
- Tienen una relación amor-odio desde primero-dijo James sonriendo- Él la ama, pero ella pasa de él. Es la gárgola de su vida…
La visita continuó hasta llegar a la sala común de Gryffindor, donde cada uno se fue hacer diferentes cosas, Sirius se sentó al lado de una hermosa Gryffindor que hablaba con una amiga; Remus y Peter se pusieron a jugar a una partida de ajedrez; Lily se sentó al lado de un chico que parecía de primero o segundo, el cual rápidamente comenzó a preguntarle cosas de los deberes; y por ultimo James cogió a Tonks del brazo y la subió a su habitación, ante la mirada de todos.
- James, eres guapo y tal, pero ¿tan rápido?, al menos invítame a una cerveza-dijo Tonks en broma.
- No, si no Sirius me mataría-dijo James riéndose- quería preguntarte por Lily.
- ¿Sirius?, ¿cómo que Sirius?-preguntó Tonks pasando de lo último que había dicho James.
- A Sirius le encantan las mujeres, y tú eres guapa y graciosa, así que estas en su lista y una de las normas no escritas de los merodeadores es "no robaras la chica a un amigo", además no me interesas, no te ofendas-le explicó James
- Recapitula, ¿Sirius quiere algo conmigo? Eso es absurdo, ¿Sirius y yo? ¿De verdad?-dijo Tonks intentando no reírse. El problema no era que Sirius, aquel Sirius no fuese apuesto o divertido o inteligente o muchas otras cosas que se atribuía él mismo. El problema era que ella el Sirius que tenía en mente era el de su época, con el cual nunca se había planteado tener nada.
- ¿No te gusta Sirius?-preguntó James un poco sorprendido, ya que parecía que a todas las chicas, incluso a las de Slytherin, les gustaba Sirius.
- No, no me gusta-dijo Tonks más tranquila y sentándose en la cama-así que dile que no intente nada conmigo.
- Yo se lo diré, pero no creo que pueda páralo-dijo James.
- Bueno, ¿y que querías?, porque supongo que no me has traído aquí para que vea lo hermosa que es la decoración-dijo cogiendo un libro titulado "El arte de ligar", por Sirius Black.
- Emm… creo que eso no debería estar ahí-dijo James cogiendo el libro y guardándolo en un baúl- lo que quería decirte era, que si has hablado con Lily, sobre mi-dijo James poniéndose rojo.
- La verdad es que no-dijo Tonks-porque pensé que si de repente le hablaba de ti, creería que solo soy tu cómplice, y además Lily me cae bien, pero no te preocupes hablaré con ella y te diré algo.
- Eso sería perfecto-dijo James sonriendo.
Como Tonks le prometió a James, habló con Lily. Ambas chicas subieron poco después a su habitación, y una vez que estuvieron cambiadas, Tonks le comenzó a hablar a Lily sobre James.
- Lily, si no quieres contestar no contestes-comenzó Tonks- por ahí dicen que Potter va detrás tuyo, y aunque solo lo conozco de estos días, me parece guapo, eso es evidente, simpático, inteligente, amable…
- Si ya, pero antes era más bien, arrogante, egocéntrico, estúpido-dijo Lily sentándose en su cama- además no se que interese tienes con este tema, ni porque lo sacas.
- James, me cae bien y vio que nos llevamos tu y yo bien y antes cuando me arrastró a su habitación me dijo que si habías dicho algo de él-contestó Tonks, ya que no quería mentir a Lily.
- Pues dile a Potter, que si quiere saber que pienso de él, que me lo pregunte él-dijo Lily- pero esto que te voy a decir ahora no se lo digas, ¿vale?
- Claro-dijo Tonks, al ver lo rápido que se había creado una complicidad entre las dos. Tonks se sentó en la cama de Lily, ya que esta estaba dando golpecitos al colchón para que se sentase.
Se notaba que ambas habían estado solas y al encontrarse se habían unido rápidamente. Y aunque se hablaban con otras personas, parecía que existía una gran complicidad entre ellas. Aunque así a simple vista no se parecían mucho, aquel día habían conectado, y ambas estaban contentas ante esa unión.
- La verdad, es que en los años anteriores James era un crio que solo se preocupaba de él mismo, pero ahora sigue siendo él, es decir a cambiado pero no sé cómo decirlo-comenzó Lily sin encontrar la palabra.
- ¿Ha madurado?-intentó ayudarle Tonks.
- Si, si ha madurado y des de el año pasado es más atento, amable, incluso está más guapo-dijo Lily poniéndose casi tan roja como su pelo.
- ¿Te gusta Potter?-preguntó Tonks.
Aunque creía saber la respuesta, y no solo porque conocía a Harry, el hijo de James y Lily, si no por la forma en que Lily había mirado a James durante el partido. Una mirada sincera, sin odio e incluso admiración por el chico, pero sobre todo con una gran ternura.
- No, o si, no sé-contestó Lily antes de abrazar a Tonks para ocultar la cara.
Lily llevaba des de finales del curso pasado pensando en James y no solo como el engreído de Potter, si no como James, aquel chico que tenía la culpa de su primer y único castigo, que la defendió alegando que ella no había tenido la culpa de nada. Aquel chico que se preocupó por ella, cuando el año pasado enfermó y estuvo tres días en la enfermería. En James y solo en James.
Pero otra parte de Lily se decía que aquello solo era una táctica, una muy buena, para conquistarla. Que ella solo era un reto, porque no caía rendida como las demás. No podía dejarse engañar. Pero ya era tarde, había caído.
- Lily, si te gusta lucha por ello, no puedes quedarte sentada a esperar que venga montado en su escoba, porque lo más seguro es que si no haces nada se olvidara de ti y buscara a otra.
- Lo sé, lo sé, pero tengo miedo de solo ser una más-dijo Lily aun ocultando su cara.
- Lily, no conozco a James tanto como lo conoces tu, pero por lo que he oído-dijo Tonks pensando en los momentos que Harry le preguntaba a Remus sobre sus padres y este le explicaba la historia de James y Lily- que James era, y repito era, bastante ligón, pero que hace mucho que no se ve con ninguna chica. Creo que esta tan enamorado de ti, que no ve a otra chica, ni aunque la mujer más despampanante del mundo se le ponga delante a bailar desnuda. Aunque, seguro que él cree que tú eres la mujer más despampanante del mundo, por lo que si te haría caso.
-¿Realmente lo crees?-preguntó Lily mirándole a los ojos.
- Si, eso es lo que creo.
Tonks, en esa época, estaba poco segura de muchas cosas, podía saber el futuro de muchas personas de las que habitaban el castillo, pero del presente sabía muy poco y de ese poco que sabía, sabía que James estaba enamorado de Lily, y que Lily estaba enamorada de James.
Otro capítulo más acabado. En este no han habido muchos cambios, más allá que realmente es el capítulo tres y el cuatro en uno solo.
Contestando el review de Jandrovins, he de decir que no tengo una fecha de actualización en concreto, aunque intento hacerlo bastante seguido, aunque realmente depende solo de dos cosas: que tenga tiempo para revisar el capítulo y vuestros comentarios, porque aunque han sido poquitos los comentarios que habéis dejado, es cierto que cuantos más allá mejor, y subiré más rápido, así que ya sabéis a escribir comentarios!
