Hola de nuevo, bien prometí que lo subiría viernes en la noche pero ya es sábado en la madrugada, disculpen a quienes lo esperaban es que no me dio tiempo subirlo antes, como es costumbre quisiera agradecer los review del capitulo anterior; gracias sakurita 1491 (je, entendí de lo que me hablabas hasta que vi tu msj, por que primero me quede con cara de What´s yo no hablar english) que bueno que te haya gustado. eli-chan tambien te agradezco y pues el manga del cual esta inspirado también es muy recomendable (si te gusta el yaoi) jejeje.
CAPITULO 4: CARTAS SOBRE LA MESA
Simplemente no podía entenderlo, por más vueltas que le daba al asunto, no encontraba la pieza faltante que no había tenido en consideración y arruinó sus planes. Hiken y Garras de dragón estaban fuera del país en esos días, era imposible que acudieran a ayudarlo. Tenía estudiado a cada uno de los mugiwara y sabía a la perfección donde se encontrarían, por eso había planeado todo con tanta antelación. En estos momentos todos deberían estar lamentando la muerte de Monkey D. Luffy, posteriormente con uno de los grandes pilares de los "D" derrumbado y habiendo conseguido lo necesario, él vencería a Hiken quien seguramente permanecería consternado por la muerte de su hermano y una vez derrotado, por fin tomaría su lugar dentro del mundo de la mafia, conocido como el hombre que le ganó a los "D".
Pero ahora todo eso se fue al carajo, ignoraba como, pero "sombrero de paja" seguía vivo y se lo había demostrado con creces en días anteriores cuando le quitaron la mercancía.
Pese a que siguiera con la convicción de seguir con sus planes, antes que nada debía resolver quien había ayudado a mugiwara, arreglaría cuentas con el miserable que metió las narices donde no debía y con su orgullo de nuevo intacto volvería a idear la caída de esos yakuza.
Fueron exactamente diez minutos los que Nami demoró en contarle a Vivi todo lo sucedido esa noche. Aprovecharon su tiempo de comida y mientras la pelinaranja no paraba de emitir palabras su amiga solo se había dedicado a escuchar atentamente.
- Pues vaya lío en el que te has metido.
- Gracias por los ánimos
- Tranquila, mira por lo que me contaste él ni siquiera te reconoció.
- No, pero…
- ¿Ibas vestida con tu uniforme en aquella ocasión?
- No
- Perfecto, no te reconocerá
- No te entiendo
Para la chica no existía gran cambio entre colocarse una prenda y otra pero para ojos de todo aquel que la conociera sabían que Nami cambiaba por completo. Normalmente acudía a trabajar con su uniforme pulcro, limpio sin ninguna arruga, el cual consistía en una filipina y un pantalón, su bello cabello recogido en un simple chongo y toda su cara descubierta, además pese a que no los requiriera demasiado, acostumbraba a usar grandes gafas que ocultaban sus ojos. Dicho sea de paso su uniforme era una talla mas grande ocasionando que ocultará su figura.
Diametralmente opuesto a lo anterior, cuando vestía con normalidad, soltaba su ondulado cabello y lo arreglaba de forma atractiva, usaba ropa que delineaba a la perfección su cuerpo y los grandes anteojos decían adiós. Todo esto provocaba la tentación de varios hombres aunque ninguno había logrado tocar mas alla de su mano.
- Tu hazme caso no te reconocerá…. Y ¿sabe tu nombre?
- Ahora si, pero aquella vez le di otro.
- ¿Kairi, acaso?
- ¿Cómo lo sabes?
- La verdad no quiero asustarte mas pero creo que es necesario que lo sepas. Hoy en la mañana cuando Lola-sensei me citó en su oficina fue para orientarme sobre este paciente, como te habrás dado cuenta Usopp-san…
- ¿Quién?
- El paciente de la habitación 217
- Oh ya, continua
- Pues te habrás dado cuenta que en realidad no esta muy enfermo que digamos
- Cierto
- Todo es una fachada Nami
- …
- Por lo que me contó sensei, estos tipos presuntamente son unos mafiosos y andan en busca de una doctora llamada Kairi, han dicho que en cuanto la encuentren y solucionen un asunto, se irán.
La misma reacción que tuvo al volver a rencontrarse con el dichoso Luffy se presentó otra vez pero multiplicada por diez, sino hubiera sido por la oportuna ayuda de Vivi, sin duda la joven se hubiera desmayado.
- Tranquila
- ¡Como quieres me tranquilice, si…
- ¡Escucha! Primero; no es posible que te reconozca, lucías muy diferente de cuando te conoció, segundo: buscan a una DOCTORA no enfermera, de nombre KAIRI no Nami y tercero: Lola-sensei me dijo que todo el tiempo que Usopp-san estuviera internado yo me haría cargo de él, asi que no hay motivo por el cual deba verte otra vez. Se cansaran de perder el tiempo buscándote y terminarán por irse.
- ¿Tu crees?
- Claro y si no, te puedo dar asilo político en Arabasta
- ¡Cállate!
- Pero si es un lugar hermoso para vivir
- ¡Te voy a matar!
- Jajajaja
En definitiva Nami apreciaba mucho a su amiga, solo ella logró calmarla, darle esperanza y sacarle una sonrisa. ¿Qué haría sin Nefertari Vivi?
- ¿Cuánto tiempo debo permanecer aquí? Me aburre estar encamado y ¿Cómo vas a buscar a la tal Kairi?, Luffy… ¿luffy?... ¡Luffy!
- ¿eh? ¿me hablabas Usopp?
- ¿Qué te pasa? Andas en las nubes
- Solo me puse a pensar
- ¿Tu? ¿pensar? ¿acaso sabes hacerlo? Jajaja
- Jajaja… no seas pesado
- Je, lo siento y ¿en que pensabas?
- En lo que dijo Robin
- ¿Qué dijo?
- Sobre la enfermera
Ya hacía dos horas que Robin y Zoro se habían marchado, aunque todos se propusieron ayudar a su líder en su búsqueda no podían descuidar los negocios de la familia. Solos en la habitación, el moreno se puso a reflexionar en lo que había comentado su nakama con anterioridad. ¡Vaya Robin siempre tenía razón!
"Hay que reconocerle el valor a la chica, pese a que otras enfermeras nos han visto y se han molestado por nuestra actitud, ninguna se había animado a decirnos algo"
Esa pequeña frase se grabó en su mente, pero no solo eso, tenía la extraña sensación de que conocía a la joven de antes pero no atinaba a recordar de cuando. Tal vez si la viera mas seguido lo recordaría.
A la mañana siguiente desde que abrió los ojos hasta que puso un pie en el hospital intento auto convencerse de que todo iría bien tal y como Vivi le había prometido pero todo se fue al caño cuando su jefa le comunico que le encargaría al paciente de la habitación 217 a ella y a nadie mas.
- ¡Pero Lola-sensei! ¿Por qué yo? Pensé que Vivi…
- Mira Nami no debería decírtelo pero ellos te pidieron en especifico a ti, una buena impresión les habrás causado.
- Pero…
- ¿Acaso estas negando la atención a un paciente?
- ¡No! ¡jamás me atrevería hacer algo asi! Pero es que yo…
- No se hable más, incorpórate a tus actividades
- Esta bien
Existían ocasiones, muy contadas, pero llegaban a suceder, cuando la joven se planteaba que tal vez elegir la carrera de enfermería no había sido una muy buena idea… esta era una de esas ocasiones. Para su buena o mala suerte a parte del mafioso le habían asignado dos pacientes mas, que de hecho estaban por irse de alta, lo que sugería que prácticamente toda la mañana se la pasaría cuidando al narizon.
Y como dicta el refrán: "al mal paso…" sin pensar mucho en ello, Nami se apresuró en tomar signos al paciente entre mas rápido lo hiciera menos contacto tendría con el susodicho y no seria capaz de reconocerla.
Al ingresar a la lujosa habitación, esta vez de nueva cuenta se topo; con la chica bonita, el silencioso, nariz larga y por supuesto él. Todos al verla entrar la recibieron con una sonrisa, pero ESE si que se animó al observarla de nuevo.
- Buenos días
- ¡Hola Nami! – Vaya confianza emanaba, la saludaba como si la conociera de años, ciertamente le incomodo pero decidió no decir nada.
- Vengo a revisar al paciente
- ¡Claro!
Mientras la chica colocaba el estetoscopio en el pecho del moreno y se concentraba en oír los latidos de su corazón, no es que fuera algo complicado pero la mirada continuamente fija en su persona por parte del tipo con sombrero de paja, la ponía de nervios.
- Oye Luffy, hay que pedir ayuda sino de lo contrario voy a estar aquí para siempre.
- … Te dije que yo la encontraría.
- Pues sigues sin encontrarla y ya me aburrí, oiga señorita ¿conoce a una doctora de nombre Kairi?
Ya había tomado la frecuencia cardíaca pero al escuchar esa pregunta se le olvidó por completo, sintió como si le vaciaran una cubeta de agua fría y su corazón se hubiera detenido un instante. ¿Debería pedir ayuda y le practicaran RCP? No tenia un paro cardíaco pero poco le faltaba. Tomando energía y valor de quien sabe donde, logró articular algunas palabras.
- Eh, no… no la conozco
- Mmmm yo creo que nos equivocamos de Hospital, a lo mejor y trabaja en el Ishii- 20
- ¿Ese nido de víboras y arpías? A esos solo les importa el dinero, no creo que alguien de los suyos haya ayudado al idiota este.- ciertamente Nami se sorprendió al escuchar hablar al callado, de hecho pensaba que era mudo, pero vaya vocabulario tenia.
- No, yo tampoco lo creo… ¡Oye!
- Tal vez estamos buscando el nivel equivocado
- ¿de que hablas mujer?
- ¿Y si buscamos a una enfermera y no una doctora?
De no haber tenido un autocontrol, al parecer, excelso, Nami habría tirado el termómetro, que en ese momento sostenía torpemente desde el medidor de mercurio, casi podría jurar que mientras la chica hermosa decía esa palabras, la miraba atentamente como gritándole con los ojos: "Ya se que eres tu".
- ¿Una enfermera? Pero Chopper dijo que esas suturas estaban muy bien realizadas, no creo que una simple enfermera las haya hecho… ouch
- Perdón – Una cosa es que la quisieran matar y otra muy distinta era subestimar sus capacidades, al momento de colocar el brazalete del baumanometro e inflarlo para tomar la presión lo hizo con una fuerza innecesaria, cosa que obviamente todos notaron e intentaron ocultar su sonrisa.
- Si, claro, bueno entonces buscamos a una enfermera de nombre Kairi, amiga ¿tu conocerás a una enfermera con ese nombre?
- ¿Kairi?... eh… pues… creo que si hay alguien que se llama así
- ¿y es enfermera?
- Bueno si… pero creo que hay varias chicas con ese nombre
- Genial, Luffy ya encontramos a tu chica
- Mmmmm
- Si me disculpan, me retiro
- Si, gracias enfermera-san
- ¡Adiós Nami!
Según el reloj, estuvo dentro solo cinco míseros minutos pero para ella habían sido horas, no sabia como, pero logró sobrevivir, aun así seguía inquieta. La tal Robin y el chico con sombrero de paja no le quitaron la vista de encima ni un condenado minuto, por otro lado, puso estúpidamente en peligro a todas esas chicas cuyo único error había sido llamarse Kairi.
La búsqueda de Kairi estaba tomando mas tiempo de lo esperado. Sonaba estúpido pero tenia la esperanza de encontrarla el primer día, después de todo no había sido tan difícil dar con su lugar de trabajo.
Aquella noche le había pedido ayuda a Sabo y a Robin, su hermano mayor y su nakama eran de las personas mas inteligentes que conocía si alguien le podía ayudar eran ellos, quienes aceptaron sin ninguna objeción. Después de que Luffy les diera una descripción mas o menos detallada de su salvadora e inclusive les hubiera dibujado un boceto (terriblemente horrible) de cómo la recordaba. La morena y el rubio concordaron en que lo mejor seria buscarla por la localización. Si iba a pie, seguramente no viviría muy lejos de ahí y a esas horas era probable que regresara de su empleo que a juicio de Chopper, seguramente se trataría de una profesional de la salud. Con todos esos datos fueron a parar al Hospital "Flores de Cerezo", esa era su mejor opción; lo cual resulto bastante curioso y conveniente siendo el Dr. Hiruluk, padre de Chopper, director del Instituto. Motivo por el cual no tuvieron grandes obstáculos para ingresar, pero como el anciano pensaba antes en sus pacientes decidió que no les parecería muy agradable que de un día a otro varias personas misteriosas anduvieran merodeando por el lugar asi que sugirió que mientras estaban dentro del recinto lo hicieran como pacientes y tendrían la libertad de buscar a quien quisieran con plena cautela.
Y asi llegamos hasta ahora, por voto unánime se decidió que Usopp fingiría ser paciente. El primer día; Luffy, Zoro y Robin se dividieron para buscarla. Encontraron dos doctoras Kairi; una anciana ginecóloga que ya solo se dedicaba al ámbito administrativo y una bella joven pero de cabello rubio.
Luffy no recordaba muy bien sus facciones, aquella vez estaba muy oscuro y él estaba medio inconsciente pero si tenia claro la calidez de sus manos y una imagen se quedo grabada profundamente en su mente: la silueta de una chica despidiéndose, su cabello que parecía rojo o naranja siendo mecido gentilmente por el viento al tiempo que ella corría hacia la luna, con la agilidad similar a la de una… gatita.
Espero les haya gustado y de nuevo los invito a comentar. (espero que el capi haya explicado por que razón Luffy no ha reconocido a Nami)
