Cuarto capi! Espero que sea de vuestro agrado. Mención del Suiza x Liechtenstein (sólo en parte). Corea x China. Suecia x Finlandia.

04: Nii-sama, Enfados, Besos y Aniki.

Vash estaba que echaba humo. Ese maldito austriaco...¿porqué tenía que mostrarse tan debilucho ante él?

-¡Nii-sama, nii-sama!-una pequeña niña apareció correteando hacia su hermano-.

-Ah, Lili...-murmuró este al poder verle el rostro a la joven-.

-Nii-sama, nii-sama...-la niña se paró a cierta distancia prudencial de Vash.-Acabo de encontrarme con el Sr. Roderich...-.

-¿Y? ¿Qué pasa con él?-pregunºtó el suizo arqueando una ceja-.

-Pues que...parecía que estaba algo afectado por algo, le pregunté y él me dijo que te preguntase a tí, Nii-sama...-dijo Lili ladeando la cabeza-.

-Ah...sí, bueno, discutimos, como de costumbre, nada importante...-Vash apartó la mirada, ligeramente colorado-.

-Ah, está bien entonces-dijo sonriente la chica.-Ahora deberías arreglarlo con él, no me gusta veros enfadados...-dijo aún con la cabeza ladeada.-Hasta luego, Nii-sama!-la chica llegó hasta él, se puso de puntillas y le dio un suave beso en la mejilla, para luego marcharse-.

Definitivamente, tendría que ir a disculparse con el austriaco.

******

Un chico de tez ligeramente amarillenta, ojos oscuros y cabello negro, largo, recogido en una coleta, se encontraba estudiando en la biblioteca del Instituto, que estaba vacía. Era el único lugar donde podía estudiar con tranquilidad...

-¡Aniki!-.

Sólo diez minutos.

-¡Aniki!-la voz del coreano, YongSoo, resonaba en toda la biblioteca.-¡Aniki!

-Ya te oí, idiota-aru...-Yao habló sin levantar la cabeza del libro de Matemáticas, mañana tenía examen...y no sabía nada. Todo por culpa de YongSoo-.

-¡Aniki, te estaba buscando!-exclamó el coreano sentándose en la silla libre de al lado de Yao-.

-¿Ah, sí-aru?-dijo irónicamente el chino-.

-¡Sí!-¿Su tono de voz no podía disminuir? ¡¿Sólo un poco?!-.

-No mientas-aru, ni siquiera han pasado quince minutos desde que te metiste en tu cuarto diciendo que ibas a estudiar-aru.-murmuró Yao-.

-Pero Aniki, ¡yo te echo de menos en poco tiempo!-por fin, con esa frase, hizo que el chino levantase la cabeza con una ceja alzada.-Nyoro~n-canturreó con una sonrisa idiota en su rostro-.

-Imbécil-aru...-bajó la vista de nuevo-.

-Vamos, Aniki, ¡deja ese libro ya!-dijo cerrándole el libro a Yao-.

-¡¿No puedes dejarme en paz un segundo-aru?!-le gritó el chino a su hermano menor-.

-Yo...Aniki...no quería molestarte...-susurró el coreano bajando la vista-.

YongSoo sabía que Yao no soportaba verle triste. Y eso lo utilizaba a su favor; siempre funcionaba.

-B-bueno-aru, no me molestas exactamente, simplemente gritas mucho, y no puedo estudiar-aru, nada más...-dijo el chino cruzándose de brazos-.

-Entonces, si no grito, ¿puedo quedarme contigo?-exclamó el coreano levantando la vista.- Uh, lo siento, Aniki, no quise gritar.-susurró tapándose la boca-.

-Sí, pero sin intentar picarme-aru, porque si no verás lo que es un chino enfadado-aru.-murmuró Yao, haciendo que una mueca atravesase la cara del coreano-.

Si no fuera porque es su hermano...le hubiese pegado después de hacer lo que hizo...

El coreano se lanzó casi en plancha contra el chino, tirándole al suelo y dándole un inexperto beso en los labios.

-¡¡AIYA-ARU!!-el grito de Yao resonó en todo el instituto, como era de esperar, y YongSoo acabó con un gran manotazo, a pesar de lo pequeña que es la mano de Yao, en la mejilla-.

******

Un pequeño finlandés balanceaba las piernas sentado en un banco, disfrutando del buen día que hacía. Tenía los ojos cerrados, prescindiendo de la vista y dejando que el aire meciese sus cabellos. En ese instante, no se dio cuenta de que alguien se le acercaba...

-B'nos dia'-murmuró una voz poco conocida, pero a la vez muy familiar, tras él, haciendo que diese un respingo-.

-¡Ah!-Tino abrió los ojos de golpe, girando la cabeza para encontrarse con un joven alto, fórnido, con unos claros y profundos ojos azules, pelo rubio pajizo y una cara seria-.

-¿T' asust'?-preguntó el sueco agachando la cabeza hasta quedar cara a cara con el finlandés-.

-S-sólo un poco, no deberías aparecer d-de la nada...-dijo riendo nerviosamente Tino. Aquel sueco le daba mucho miedo, pero a la vez parecía buena persona. Siempre se estaba preocupando por él, con caras y maneras raras, pero se preocupaba...-.

-Lo t'ndr' e'cuenta...-le aseguró Berwald sentándose a su lado.-¿Disfrutando d'l día?-le preguntó después, mirándole-.

-S-sí...-Tino no se atrevió a mirarle, así que miró al frente, con una sonrisa nerviosa en el rostro-.

-¿Pue'o preguntart' algo?-volvió a hacer otra pregunta el sueco-.

-C-claro, o-otra cosa e-es que responda...-murmuró mordiéndose el labio-.

-¿T' doy mie'o?-dijo con una ceja ligeramente alzada, mientras un mechón de cabello le caía sobre la cara-.

-E-etto...-esta pregunta no se la esperaba. ¿Le decía lo que pensaba o lo que sentía? Por una parte, sentía una especie de cariño extraño hacia el sueco, pero por otra parte...le tenía mucho miedo...-Yo...n-no sé que c-contestar...-murmuró el finlandés rascándose la nuca-.

El sueco esperó, paciente y con una mirada tranquila, y Tino le miró con desconfianza, pensando que en cuanto le mirase moriría, o algo por el estilo. Pero no paso nada, y, casi fugazmente, Berwald le sonrió, haciendo que el finlandés se pusiese colorado y apartase la mirada.

-B-bueno, n-no es que me des m-miedo exactamente...-dijo negando lentamente con la cabeza.-Simplemente...hay veces que...me inspiras miedo...-murmuró mirándole de reojo para observar su reacción-.

Berwald se limitó a asentir, sin nada que objetar, y mirando al cerezo que había en frente del banco donde estaban.

-Supongo que iré con D'n, m'estará 'sp'rando* y aquí sólo 'storbo...-murmuró el sueco levandándose-.

-¡N-no estorbas!-exclamó Tino contra todo pronóstico. Berwald se sorprendió bastante, y le miró-.

-¿Ah, no?-su voz era casi un murmullo-.

-C-claro que no, ¿porqué ibas a estorbar? Tonto.-dijo levantándose.-Además, Den estaba con Jan* y Einar* estaba con Hiang*...Así que dudo que te eche de menos...-murmuró apartando la vista-.

-B'no, si tanto quier's que m' qued' contigo, m' quedo...-dijo el sueco alargando el brazo para acariciarle la cabeza al finlandés, que se sonrojo mucho cuando notó el contacto con él-.

-N-no es eso, n-no me malinterpretes...-murmuró con un hilillo de voz-.

-A mi no m'mient's...-deslizó los dedos por la cara de Tino, dejando la mano acariciando su barbilla-.

-N-no t-te miento, Su-san...-un escalofrío le recorró la columna cuando se dio cuenta de que había utilizado aquel mote cariñoso que le había puesto en secreto, y que sólo utilizaba en su pensamiento. El sueco le miró con una sonrisa en los labios, minúscula-.

-¿Podría' r'p'tir 'se mot'?-le preguntó en un susurro-.

-E-etto...-se mordió el labio, indeciso.- S-Su-san...-tras mencionar el mote una segunda vez y con voz temblorosa, recibió un pequeño y suave beso en su mejilla. Se quedó paralizado en el sitio.-¿Q-qué...?

-M' gusta.-le dijo muy cerca de su oído-.

Tino dio un pequeño respingo y miró al sueco a los ojos, que se encontraban verdaderamente cerca de él.

-Y-yo...d-debería i-irme...-el finlandés estaba cada vez más colorado al notar los bonitos ojos azules del sueco clavados en los suyos violetas-.

-Sí, supongo q' s'rá lo m'jor.-dijo para posar de nuevo sus labios en la mejilla de Tino y ponerse de nuevo derecho.-Nos v'mos...-se despidió Berwald para después comenzar a andar lejos del finlandés-.

-¡E-espera!-el finlandés corrió detrás del sueco, y este se dio la vuelta.-Ahora...¿a donde vas?

-Iba a ir a mi habitación...¿Por?-dijo el sueco ladeando levemente la cabeza-.

-Eh...iba a acompañarte a donde fueses pero si vas a tu habitación...-dijo rascándose el cuello-.

-¿Lo has olvidado? Compartimo' habitación...-una sonrisa, leve y divertida, atravesó el rostro del sueco, y Tino hizo una mueca-.

-Sí...lo olvidé...-dijo riendo nerviosamente, después de eso, se encamnió con Berwald hacia la habitación-.

*****

-Tralararalara, este vestido es supermega total, ¿no crees, Litu?-dijo Feliks dándose la vuelta con un vestido de color rosa fucsia colgado de una percha del mismo color, para enseñarselo a Toris, que se encontraba tumbado boca arriba, aburrido, en su cama.- ¡Litu!-repitió el polaco, haciendo que el lituano alzase la vista-.

-¿Q-qué decías, Feliks?-dijo levemente nervioso Toris-.

-Te decía que, o sea, antes de que tú pasases de mí, que si este vestido era supermegatotal, o sea, hecho a medida.-le aclaró acercándose a él con el vestido-.

-Sí, es muy bonito, Feliks, pero tú tienes que vestirte como un hombre, no como una mujer.-dijo con una mueca el lituano-.

-¿Qué insinuas con eso, o sea, quieres decir, Litu?-murmuró el polaco tirando el vestido a su cama, haciendo que se arrugase-.

-¿Q-qué que quiero decir? P-pues sólo digo que eres un hombre, deberías de no ponerte maquillaje y dejar de vestirte como una mujer...-si las miradas matasen, seguramente el lituano estaría muerto desde hace rato. Temblaba. Feliks podía llegar a ser peor que Iván cuando se enfadaba-.

-¡Eso es supercruel, Toris! O sea, eso te convierte en supercruel a tí, Toris.-dijo cruzándose de brazos-.

-Pensaba que te enfadarías...-dijo arqueando una ceja-.

-¡O sea, ¿querías hacerme enfadar?!-exclamó el polaco indiganado-.

-N-no, n-no...-la había cagado, seguramente-.

-¡Vete al carajo, o sea, a la mierda, supermegaimbécil! ¡Si piensas eso de mí, vete con la supermegapija esa, o sea, la bielorrusa!-después de esto, Feliks salió dando un portazo del cuarto-.

Este curso iba a ser muy largo....


* Den: Dennis Larsen (Nombre cogido del personaje de Dinamarca en Tuenti) yo lo considero el hermano de Sve. Al igual

*Jan: Jan Nonderjholk, Noruega.

*Einar: Einar Skaldjame, Islandia.

*Hiang: Hiang Kang, Hong Kong.

Espero que os haya gustado! Tomatazos? Alagos? Críticas -constructivas? Rewievs? :D

PD: Se me acaban las ideas! Dadme parejas! D: