Cap 3. Distracciones desconsideradas

Ahora Kanda y Ayumi habían regresado a su vida, aunque aun faltaba Alma, el primo de los chicos el cual pensaba que se toparía en cualquier momento de ahora en adelante.

Allen, ingreso cansado al departamento donde vivía y fue hasta la sala de música dispuesto a continuar con su obra pero por extraño que le sonara, incluso a el mismo, no podía sacarse la imagen fresca y a la vez explosiva, de Ayumi de la cabeza; Se quedo pensando en lo mucho que había cambia tanto física como mentalmente. En definitiva, ella no era la misma niña llorona que el conoció en el orfanato, ahora ella parecía ser una chica fuerte y decidida, con un decepcionante (para Allen) aire a su hermano; Tal vez eso venia en la sangre.

-Me pregunto si ya estará bien...- Pensó, en voz alta para luego dar un profundo suspiro al terminar la frase y apoyando su delgado cuerpo sobre la tapa del piano que tenia al frente.

-¿Quien?- De repente, una voz a sus espaldas resonó con bastante fuerza y claridad por su cabeza haciendo que el chico diera un respingo.

-Ma...¿Maestro-

-Vaya Allen, al fin despiertas...llevas alrededor de dos horas con esa cara de idiota mirando hacia la nada- Replico con una voz bastante divertida un hombre alto de cabellos largos y rojizos que se apoyaba junto a la puerta mientras sostenía un cigarrillo, ya consumido por la mitad, en la mano izquierda -¿Haz avanzado algo?- Allen solo suspiro y tras meditarlo cuidadosamente unos segundos negó con la cabeza esperando los gritos

-!Entonces deja de tontear, idiota!- Reclamo Cross con fuerza, claramente irritado -Si pierdes esta oportunidad no tendrás otra. Esta es la ultima y si fallas ya iras a ver quien te mantendrá por que a esta casa no vuelves a entrar!- Escupió, prácticamente, lo ultimo y se fue de la habitación dando un portazo que se hizo sonar el doble de fuerte de lo normal por toda la sala de música. Y no tardo en llegar el olor a humo de cigarrillo que seguro estaría fumando para no romperle el cuello ahí mismo.

Allen suspiro, aunque luego se arrepintió de ello ya que creía que sus pulmones se llenarían mas rápido de esa manera de aquel toxico humo del que su maestro era adicto, y se apoyo a lo largo del banco en el que estaba sentado solo para fijar su vista en el techo blanco para ver si de esa manera su mente se llenaba de nueva inspiración aun que aquel color solo le traía algo diferente a la mente, Ayumi.

Divago por momentos, sintiendo como su cuerpo reaccionaba de manera inexplicable (con sonrojos momentáneos y palpitaciones rápidas de su corazón) cada vez que pensaba en ella, en la chica que había conocido hoy y sus diferencias con la niña que había conocido tiempo atrás, mas, todo lo atribuyo a la sensación de reencontrarse con aquel pasado suyo que ahora parecía tan lejano; y mientras pensaba en eso, tratando de unir las cosas en su ahora muy desordenada cabeza, cerro los ojos quedándose profundamente dormido.

El sol brillo con furia a la mañana siguiente, colándose violentamente entre las ventanas del pequeño estudio musical despertando al rubio, quien de inmediato sintió un terrible dolor en su espalda debido a la mala posición con la que había pasado la noche -Mierda...- Se quejo, colocándose una mano sobre la parte baja de la espalda como si pudiera hacer algo para aliviar su molestia y miro el reloj con la otra -Redoble mierda...- Eran ya las 9 de la mañana, lo que significaba que había perdido toda la noche que había planeado trabajar y de seguro su tutor lo habría notado lo cual le daba otra razón para asesinarlo y dejarlo tirado en el basurero de atrás para que se lo comieran las ratas.

Se levanto con cuidado y pesadez para dirigirse hacia la sala que aun tenia retrasos del olor a cigarrillo clavado en el aire, de seguro Cross había estado allí hacia no mucho tiempo y lo mas probable era que aun se encontrara en algún lugar del departamento. Con miedo, detallo el pasillo y poso su mirada en la ultima habitación, cerrada con seguro; lo mas probable era que allí fuera la ubicación exacta de su maestro e incluso que anduviera con alguna de sus chicas de turno.

Allen dejo salir un suave suspiro ya que lo mas probable, y por suerte, era que no se encontrara con aquel hombre por un buen rato del día por lo que siguió su camino a la cocina para prepararse un muy sustancioso desayuno con algo de café, luego se sentó en el comedor y empezó a comer mientras volvía a enfocar su mente en lo único que podía permitirse pensar en esos momentos...Terminar su canción. Pero la frustración no tardo en llegar, suponiendo así que su día iba a ser igual que los anteriores, sin avances.

Se levanto del comedor para lavar los platos en los que había comido tratando de no hacer ruido, levantar a su maestro no era lo que se llamaría buena idea y mas por las condiciones en las que estaría debido a la resaca así que simplemente se limito a terminar su labor, caminar en silencio hasta su habitación y una vez dentro darse un relajante baño con agua caliente.

Era extraño estar en aquel cuarto a pesar que era el que estaba asignado a el, pero había pasado tanto tiempo en el salón de música que casi se había olvidado que aquel era el lugar donde se suponía que debía de dormir todas las noches, tanto así que luego del baño creyó que le seria difícil encontrar sus cosas pero para su tranquilidad aun su cerebro guardaba la información. Se vistió con una simple camisa roja y unos pantalones negros que hacían resaltar su cabello casi albino el cual Allen recogió (aprovechando que tenia el largo necesario) en una cola hacia atrás hasta lograr sentirse un poco mejor consigo mismo gracias a su imagen.

Bajo el espejo noto una vieja fotografía, la cual tomo entre mano mientras la detallaba haciendo que un nudo se formara en su pecho por la nostalgia. Era una fotografía en la que salia con unos escasos 4 años en los brazos de su padre. No recordaba como, cuando o donde se había tomado aquella imagen ya que no lo recordaba pero por la manera en que sonreía parecía ser un momento feliz, verdaderamente feliz, de esos que creía que jamas volvería a tener.

-Espero poder enorgullecerte- Susurro sus pensamientos y empezó su camino de vuelta al salón de música llevándose la fotografía con el, tal vez solo tal vez, serviría para tener inspiración; a ese punto cualquier cosa era valido.

Se sentó en el banquillo, respiro hondo el aire de la habitación que a pesar de todo era mas fresco que el del resto de la sala y tomo su cancionero revisándolo una vez antes de ponerse a tocar las notas pensando en los momentos que podía recordar de su padre.

Nada.

Respiro hondo y volvió a intentarlo. La melodía sonaba armoniosa, inspiradora, de esas que te hacen respirar por el alma y que te embriagan como un potente licor con solo oírlo, pero justo cuando mas te adentrabas en ese suelo una nota intrusa destruía toda emoción parando la canción abruptamente.

-¿Que carajos...?-Soltó irritado dejando caer todos sus dedos sobre las teclas haciendo un estruendo que reflejaba su molestia aunque segundos luego se arrepintió de ello debido a que pudo haber despertado a su maestro, pero tras los segundos que pasaron en silencio luego supo que estaba a salvo. Miro el reloj, extrañamente las horas había pasado mas rápido de lo creía, ya eran las 11:30 AM y su estomago empezaba a sonar nuevamente pidiendo el almuerzo mas opto por intentarlo una vez mas, de nuevo, sin resultado.

Esta vez incluso las armoniosas notas que había logrado tocar las primeras veces sonaban rudas y desesperadas, no ayudando para nada a su estado de animo por lo que se detuvo de nuevo fijando su mirada al vacío.

-Te llaman...-De repente, la voz de Cross atravesó la habitación haciéndole perder su breve ensimismamiento y al verlo noto que este no tenia un muy buen semblante que se diga así que solo le lanzo el teléfono a Allen quien lo atajo sin problemas.

-¿Diga?- Contesto curioso.

-Allen-kun- Una voz conocida le hablo, causando gran conmoción en el chico que palideció casi de inmediato.

-¿Komui-san?-

-Si claro, quien mas seria Allen-kun ¿como va la canción?

-Bien...-Respondió Allen tratando de sonar lo mas convencido posible aunque estaba seguro de que fallaba en esa tarea.

-Me alegro mucho, entonces no te importara que adelante la presentación 2 semanas ¿o si?- Si Allen no estaba lo suficientemente pálido antes ahora estaba seguro que su piel competía fácilmente con las paredes blancas de la habitación, incluso podría ganarles. -¿Allen-kun? -

-¿Eh?- Allen apenas podía conectar su cerebro con sus palabras, no sabia siquiera como debía reaccionar ante tal propuesta; de seguro, lo mejor habría sido ser sincero y rechazarla diciendo que necesitaría esas dos semanas pero en lugar de eso sus palabras fueron diferentes- Si, esta bien no hay problema-

-¡Perfecto, entonces!- La voz de Komui sonaba exageradamente alegre - nos vemos pronto, cuídate mucho mi pequeña estrella, tengo muchas esperanzas puestas en ti- Eso fue lo ultimo que se oyó de su voz antes de colgar dejando un pitido en su lugar y con eso, un fuerte peso en la espalda de Allen.

-Y ¿Ahora que haré?- Se recostó del piando golpeando de nuevo todas las teclas y dejando que el molesto ruido llenara su cabeza como si eso fuera a hacerla reaccionas para idear algún nuevo plan pero al parecer ya los había usado todos -Padre ayúdame, si antes tenia solo una pocas 5 semanas para terminar la canción ahora solo me quedan 3...

-Allen- De nuevo la voz Cross rompió la linea de sus pensamientos -Iré a buscar comida para mi y para... la adorable señorita que hoy me acompaña- Declaro con una voz mas baja de lo esperada dejando en claro que había olvidado el nombre de la chica que se encontraba en algún lugar cerca de el.

-"Tan poco le importa"- Pensó Allen sin mirar a su maestro y asintió de poca gana.

-Tu sigue trabajando, hay sobras de la cena en la cocina- Cross se dio me día vuelta sin decir mas nada y sin pensar que esa "sobras" de las que hablaba habían formado parte del ultimo desayuno de su pupilo.

-Esta bien...- Allen solo susurro, sinceramente y a pesar del hambre, lo que ahora menos le importaba era la comida.

2 horas pasaron y la frustración del casi albino solo crecía. Como siempre algo en su mente se bloqueaba o mas bien parecía ser inexistente, impidiendo cualquier avance en su creación.

-Maldición...Maldición...!MALDICIÓN!- Grito por ultimo; este no había sido su día, ninguno de sus últimos días lo había sido y su futuro no se veía lo que se llamaría prometedor.

Suspiro de nuevo y se cruzo de brazos sobre la tapa del piano tratando de que la rabia no le creciera hasta el punto de destrozar todo ese apartamento en aquel instante pero antes de rendirse ante esa tarea, decidió salir para buscar algo con lo que aliviar su insistente estomago.

Toc, toc, toc se escucho en la puerta, tal vez llevaba tiempo pidiendo ser abierta o solo había sido una afortunada coincidencia ya que dentro del salón de música no podía escuchar lo que pasaba en el exterior. Pensó que tal vez su maestro había vuelto por alguna razón y se había dejado sus llaves por lo que no se apresuro en responder al llamado, incluso, se le ocurrió en dejarlo fuera del departamento un tiempo mas pero tras la insistencia no tuvo mas remedio que abrir; una chica le esperaba del otro lado... Ayumi.

-¡Ayumi-chan!- Dijo con asombro cambiando completamente su semblante.

-Necesito ayuda- Demando la chica sin siquiera saludar y con aquella expresión obstinada con la que el la había conocido o bueno reencontrado.

-No puedo, estoy ocupado...- Allen intento zafarse rápidamente, ya que si era como el resto de los favores que le había hecho de seguro se retrasaría mas de lo que ya estaba, mas Ayumi lo tomo por el brazo jalándolo fuera del departamento.

-Necesito ayuda- Subiendo unos cuantos tonos Ayumi repitió como si fuera algún tipo de obligación para Allen el ayudarla.

-Tu hermano puede...-

-Si te lo estoy pidiendo a ti es a ti, no necesito a mi hermano -La chica ya había logrado jalarlo hasta la puerta de su departamento mientras le hablaba manteniendo su mano fijamente unida a la de el y mirándole fijamente a los ojos como si esperara algún tipo de respuesta. mas lo único que Allen pudo hacer, aunque de manera inconsciente, fue sonrojarse al notar en la posición que se encontraba con la chica.

-Por favor...-Esta vez la chica coloco lo que parecía ser la cara mas tierna que encontró en su repertorio, la cual no se le daba nada mal.

Allen cayo rápidamente en su trampa, atraído cada vez mas por los ojos oscuros de la chica que parecían contener algo mas de lo que se veía a simple vista y el quería descubrirlo. Sin darse cuenta se estaba acercando cada vez mas a ella.

N/A: Lamento tanto el retraso, pero es que ya he comenzado la universidad y el publicar se me hace complicado pero traere el nuevo capitulo en cuanto pueda. Muchas gracias a mis lectores y a la linda chica que me escribió... Si soy de Venezuela hehe pero no se cuando saldra el nuevo capitulo, lo estoy esperando igual.
Espero que ese capitulo sea de su agrado y, se que es egoísta, pero déjenme saber que les gusto~
Un abrazo.
Nos vemos