Kiss Me.

Alex, Danny y Maddy: Buenos días, tardes, noches o lo que sea en su país.

Danny. Hemos regresado para traerles la continuación del fic.

Maddy: Aprovechando que Danny ya paso su proceso de depresión debido a la finalización de ya saben que.

Alex: Tal le alegra la idea de que algún día saquen una segunda temporada ¿Cierto Danny?

Danny: ¿Acaso estas bromeando? Ya vi las muertes en blanco y negro ¿Para qué querría verlas a color?

Alex: Bueno yo solo decía…

Maddy: Okay, dejen su discusión para después, y continuemos con esto.

Danny: *Se aclara la garganta* Quiero mandarle saludos a…

ZaryG: Es fabulo que la historia te gustara, gracias por tus palabras de aliento (? xD. Aquí te traigo la actualización como tú lo pediste.

Maddy: Como saben nada es nuestro, solamente… *busca en el suelo* Este cacahuate (?

Alex: Okay, voy a ignorar eso… Esta hacho sin fines de lucro.

Danny: Espero que les guste.


Pareja: SherylxRufus.

Advertencia: Ninguna.


Capítulo 4: "Recompensa"

Ella había estado buscando casi todo el día sin resultado alguno, no había lugar donde no hubiera revisado sin encontrar tan preciado objeto.

Había buscado en los salones, jardines y dormitorios, inclusive en la cafetería y cocina sin lograr encontrarlo. Pregunto a todos y a cada uno de los miembros del personal del instituto y a sus estudiantes, pero para su mala suerte ninguno de ellos lo había visto.

Ya no le quedaban ni ganas ni ánimos para continuar con su búsqueda, pero no soportaba la idea de seguir sin el dichoso objeto en su posesión,

Iba tan absorta en sus pensamientos que no había notado por donde iba, hasta que el sonido de unos libros cayendo la regreso a la realidad.

—Ah, Ruf-kun lo lamento. —se disculpó ella— No note por donde iba, ven déjame ayudarte.

—No ha sido nada Sheryl, —dijo el pelirrojo mientras recogía los libros— no te preocupes yo puedo solo.

—Nada de eso, insisto, —se agacho—después de todo ha sido mi culpa.

—Bueno, ya que insistes—sonrió.

En muy pocos minutos ya habían recogido la insignificante cantidad de libros, y Sheryl se los había entregado ya a su dueño.

—De nuevo lo siento Ruf-kun. —se volvió a disculpar mientras le entraba el último libro— He estado muy distraída y no preste atención.

—Ya deja de disculparte—tomo el libro que ella le entregaba— no ha pasado nada grave.

—Bueno, bueno está bien—sonrió— ¿A dónde vas con tantos libros Ruf-kun?

—Los llevaba a mi dormitorio. —le respondió— Puedes acompañarme si quieres.

—Claro—comenzó a andar—, ven déjame ayudarte.

—Por supuesto que no—se negó el pelirrojo— ¿Qué clase de caballero haría eso?

—No tienes remedio Rufus. —dijo suspirando— Y dime ¿Qué tal ha estado tu día?

—Nada fuera de lo normal, ir a clases y explorar los pasadizos secretos del instituto.

— ¿Sigues haciendo eso? Creí que ya lo había superado.

—Para nada. Te sorprendería saber cuántos pasajes tiene este lugar.

—Claro, como tú digas—dijo riendo.

— ¿Y el tuyo?

— ¿El mío qué? —pregunto confundida.

—Tu día—aclaro el— ¿Cómo ha estado?

—No muy bien que digamos, —contesto sin muchos ánimos— pero el collar que me regalo mi madre.

— ¿El de oro?

—Así es. —asintió— Lo busque por todos lados, pero no lo encontré… Ah mira, ya llegamos a tu dormitorio.

—Ah sí, tienes razón. —levanto la vista hacia la puerta— Espera.

Con cierta torpeza el pelirrojo trato de abrir la puerta con una de sus manos, mientras que con la otra y su rodilla evitaba que los libros se le cayeran, causando así, risa en la castaña.

—Rufus, —dijo ella entre risas—déjame ayudarte.

—Pero eso no sería de un…

—Deja tus cosas de caballeros, —dijo ella abriendo la puerta—es solo una puerta ¿Lo ves? Ya está, abrí la puerta por mi cuenta y sigo con vida.

—Gracias, —agradeció entre dientes—pero es la última vez que lo haces, se supone que sea yo quien te abra la puerta. No viceversa.

—Claro, claro como tú digas. —contesto rodando sus ojos— Mejor ve a guardar tus libros, nos vemos después.

—Claro, hasta luego. —dijo entrando a su dormitorio— Gracias otra vez.

Sheryl apenas si se había movido unos pocos pasos, cuando escucho que la llamaban, por lo que se dio la vuelta para encontrarse con su pelirrojo amigo.

— ¿Sabes? Cuando dijo después, no esperaba que fuera tan pronto—le dijo con un deje de humor.

—Es solo que recordé algo. —metió su mano en uno de sus bolsillos— Ten.

—Pero si es…—balbuceo ella— ¿Dónde lo encontraste?

—En la biblioteca—le contesto— ¿Sabes? Quisiera saber cómo termino allí.

—Yo igual—rio.

—No lo vuelvas a perder, —bromeo— tengo que irme.

—Espera, Rufus, —lo llamo, haciendo que se diera la vuelta— ¿Sabes? Creo que te mereces una recompensa.

— ¿Ah? —pregunto confundido— Por supuesto que no, ese es el deber de un caballero.

—Insisto, —se acercó más a el—solo cierra tus ojos.

—Sheryl de verdad no es necesario.

—Solo hazlo, —le ordeno— prometo no matarte. Al menos no aun…

El chico soltó un largo suspiro, pero aun así le obedeció, complemente ajeno a las intenciones de su amiga. Segundos después el chico sintió algo cálido en su mejilla, que le hizo abrir los ojos, encontrando a la castaña de puntillas dándole un beso en la mejilla, lo cual hizo que estas tomaran un claro tono rojizo.

—Muchas gracias Ruf-kun—le susurro en lo que se iba.

—No fue nada, —le dijo al aire— siempre que lo necesites Sheryl.

Y con una sonrisa tonta en su rostro, el joven heredero a duque regreo a su dormitorio, para pasar horas pensando en lo ocurrido hace minutos.


Danny: Y colorín colorado este capítulo se ha terminado *dice cerrando un libro*

Alex y Maddy: .-.

Danny: Ay ¿Por qué ustedes nunca me entienden?

Alex: Quien sabe, al menos te quedo bien el capítulo. Me gusto, no fue tan meloso como los otros.

Danny: Eh… ¿Gracias?

Maddy: A mi si me gustaron los otro, y este también.

Danny: Gracias Maddy. Bueno nos queda poco tiempo.

Alex: Así que esperamos que les haya gustado.

Maddy: Y continúen leyendo.

Alex, Danny y Maddy: Adiós hasta la próxima. Dejen muchos reviews.