El hombre tecleaba furiosamente delante de su computadora, parpadeo un par de veces y finalmente opto por detenerse, quitarse los lentes y restregarse los ojos con su mano, al abrirlos vio enojado una foto delante de él en su escritorio. La estúpida secretaria lo había puesto ahí para "dar un aspecto amigable a su despacho" en la corporación Capsula. "Pura mierda…" pensó frunciendo mas el ceño.
Tomo el marco de la foto y observo la imagen, eran sus padres, Bulma antes de suicidarse y Vegeta antes de huir hacia Dios sabe dónde y desaparecer, en medio de ellos estaba un feliz Trunks que besaba el vientre abultado de su madre, ella estaba a punto de dar a luz a "esa engendro".
Arrojo la fotografía hacia arriba y lanzándole un pequeño poder la pulverizo rápidamente, ya no tenía familia, la única que vivía con él en corporación capsula era la más miserable de su sangre, su idiota hermana la cual le era una constante molestia, deseándola más muerta que viva, pues así no tendría que ver su triste semblante siempre que la encontraba estudiando o jugando.
TocToc -¿Señor Trunks?-El rostro de una bonita rubia de ojos azules se asomo desde la puerta, abriéndola levemente, estaba un poco temerosa, conocía el carácter de aquel poderoso Saiyajin.
-Rápido, pasa… ¿Por qué carajos te demoraste tanto, Marón?-Pregunto Trunks mirándola desde su escritorio apagando al mismo tiempo su computadora, hacía varios días que no había parado de trabajar, y se alegraba de poder solicitar a Marón y que ella acudiera cuando fuera necesitada.
Ella cerró la puerta detrás de sí.
-Lo siento, había mucho tráfico y no tenía mucho dinero para un taxi y decidí…-
-Mejor cállate y desvístete-Sentencio el hijo de Vegeta colocándose de pie y quitándose el cinturón. Ella avanzo lentamente hasta el, seria y tímida, como siempre se comportaba en su presencia. Mientras se acercaba al hijo de Vegeta, se desabotonaba la blusa que traía puesta con sus nerviosas manos.
Una vez cerca, el la tomo del brazo y la puso contra el escritorio, las duras manos cansadas de tanto teclear frente a la computadora procedieron a subirle la corta falda hasta la cintura, apartar las bragas y comenzar a penetrarla bruscamente. La chica puso sus manos sobre el escritorio mordiéndose el labio para no gritar de dolor. "Resiste Marón, Resiste" Se decía cerrando los ojos con fuerza, estaba a obligada a soportar ese dolor y más. Tenía que hacerlo, Trunks era un buen hombre, había ayudado a Krilin, su padre, a pagar los gastos de su operación para que este no muriera, desde entonces Trunks la llamaba con la excusa eterna que hacia aceptar a la joven. "Ven a saldar deudas conmigo…" y ella acudía desde hacía 6 dolorosos meses.
-¡Córtate ese estúpido cabello largo que llevas!-Se quejo Trunks, sosteniéndola contra el escritorio, besando sus pechos y mordiéndolos al antojo. Marón no respondió. –Me estorba cuando intento besarte-Siguió Trunks, al mismo tiempo que dejaba sus pechos y bajaba sus manos hasta su entrepierna. La rubia lo abrazo con fuerza y tapo su boca con una mano al sentirse invadida por sus dedos. "Gracias a él, tu padre está vivo" se decía Marón una y otra vez. Debía resistir.
No tenía otra opción.
Bra lo miro a los ojos, se mordió el labio indecisa, no sabía si acceder o no a la petición del chico que tenía delante de ella, miro sus manos, estaba sudado, podría ser peligroso, se dijo a sí misma.
De pronto, sintió un par de fuertes manos tomarla de los hombros, y al alzar la mirada se topo con esos obscuros ojos alegres que le miraban emocionados, una sonrisa ancha y picara y una mueca de impaciencia.
-¡Mi pequeña zombi! ¿Alguna vez te ha pasado algo malo estando conmigo?-
-No es eso, Goten-contesto Bra aun sin saber bien porque no quería ir. –Tengo un mal presentimiento-
-Gohan, ira con nosotros, después de que se divorcio de Videl y Pan ya no lo visita tan seguido se siente muy solo, lo he invitado- La soltó para volverse hacia la ventana de donde había entrado, esa noche había muchas estrellas y una luna muy bonita.
-¿Regresaremos a buena hora?- Bra aun no estaba del todo convencida. Cuando el Saiyajin regreso la mirada hacia ella, miro a la delgada niña de 12 años parada frente a el, y ensancho aun mas su sonrisa, con un par de pasos llego hasta ella y la tomo de las manos.
-¡te prometo que a mi lado ningún maldito podrá tocarte un pelo siquiera!-Y le beso la frente tranquilizándola. Cuando volvió a verla a los ojos, estos estaban emocionados. -¡Esta bien, iré!-Sentencio la peli azul.
Y tomados de la mano, Goten, un alegre Saiyajin de 16 años partió con su mejor amiga volando hacia el cielo nocturno. La chica estrechaba su mano cuando titubeaba en el aire, hacia apenas 3 meses que Goten había empezado a enseñarle a volar y lo hacía muy bien, pero era complicado. Al llegar encontraron a un sereno Gohan que tomaba un tibio café mientras miraba el cielo obscurecerse.
-¡Por fin!-Exclamo sonriente, mientras veía aterrizar a los dos amigos, se acerco abrazando afectuosamente a Goten y saludando de un beso en la mejilla a la joven Bra. Entraron por un momento a la enorme casa que últimamente se veía muy sola sin la compañía de las mujeres que anteriormente Vivian en ella.
-¿Por qué Pan ya no viene? Antes la encontraba aquí todo el tiempo-Pregunto Goten terminando la soda que había sacado del refrigerador.
-Ella ahora tiene novio, amigas, muchas fiestas a las que asistir, ¿Un viejo como yo? A quien podría interesarle-
-¿Viejo?-pregunto desconcertada Bra desde el sillón, viendo la televisión. Había escuchado la conversación sin mucho apuro. –Tú no eres viejo, ¡Y le importas a mucha gente!-La niña sonrió cariñosamente –A mí y a Goten nos interesa tu felicidad-
Era la ventaja de ser aun una niña, Gohan le devolvió la sonrisa mientras pensaba "es una lástima que haya llevado una vida tan trágica" –Ven aquí, pequeña-la llamo. La semi-señorita de 12 años se coloco en pie acercándose a él y lo abrazo, el correspondió al abrazo cariñosamente. Bra envidiaba mucho a Goten, su familia era tan comprensiva y amorosa.
-¡Espero que tu no seas como Pan y me olvides cuando seas mayor!-Le dijo el hijo mayor de los Son mientras acariciaba sus largos cabellos azules. Esa noche la jovencita le prometió que siempre seria el "tío favorito" que nunca tuvo. Y poco después partieron hacia el teatro, donde Goten rio hasta llorar junto con Bra, Gohan se limitaba a sonreír divertido y los tres gozaron de unas ricas pizzas al salir (11 pizzas para ser exactos).
A la hora de regresar, triste por culminar la noche, pero satisfecha de tan buena compañía, Bra se despidió de Goten en el patio trasero de corporación capsula, se abrazaron y el beso su frente agradeciéndole tan buena noche. Ella adoraba a su amigo de cabellos alborotados, era su todo, pues sin él en su vida, seguramente ella ya se hubiera suicidado, huido o alguna otra cosa parecida. Al fin de cuentas, a nadie le importaba.
Levito hasta el balcón de su habitación, cerró la puerta corrediza, las cortinas, miro la hora de su muñeca, las 12 de la noche, Trunks a esa hora saldría de su trabajo apenas para regresar a casa a dormir como siempre, nada había salido mal.
Se quito el suéter caminando hacia la cama para dormir tranquilamente…
La luz se encendió de pronto.
Paro, desconcertada, un miedo le recorrió el cuerpo de pies a cabeza, no quería voltear, no quería verlo, sabia quien estaba detrás de ella y sin embargo, no se volvió, cerró los ojos sintiendo lagrimas asomarse en ellos. Sabía lo que venía, podía oír su fuerte respiración furiosa.
-Eres una pequeña puta-
-¡No es cierto!- ella entonces dio media vuelta, encarándose con el alto saiyan de cabellos lavanda a la que todos decían que era su hermano, pero ella lo consideraba mas como su demonio personal. Una bofetada tan fuerte que hizo que cayera al suelo la hizo reconsiderar la opción de que fuera su demonio, llorando, ella trato de explicarse.
"¡Solo era un amigo! Vino a buscarme, yo quería salir…"
-Así que ahora no solo tendré que soportar a la basura de mi hermana, ¡si no la bola de insectos que vienen a abrirle las piernas noche por noche a la pequeña puta!-
-¡No hicimos nada! ¡Por favor Trunks!-
Muy tarde.
El avanzo rápidamente hasta la jovencita, la tomo del cuello de su vestido y la acerco a su rostro. –Escúchame bien, pequeña idiota. Los hombres no buscan a las mujeres solo por "amistad" ellos quieren acostarse contigo, ¡UTILIZARTE COMO SU JUGUETITO UN RATO!- La abofeteo de nuevo, Bra grito tapándose los oídos en el suelo, pero los gritos de su hermano seguían taladrándole la cabeza.
-¡Ahora dormirás, y me asegurare de que no vuelvas a ver a tu "amiguito cogedor" por un buen rato, maldita ramera!…-La tomo del tobillo y la aventó hacia la cama, la niña cayo y abrazo una almohada rompiendo a llorar. Supo que el Saiyajin se fue cuando escucho el portazo y después silencio.
Silencio.
Permaneció llorando por un par de horas, deseando tener a Goten a su lado, poder sentirse protegida mientras lo tomaba de la mano. Era su amigo, y lo necesitaba.
Aun abrazando su almohada, acostada, miro por las cortinas de su balcón como la misma sombra de todas las noches se asomaba para verla desde lo obscuro. Ella suspiro al verla. Por alguna razón le reconfortaba tener esa misteriosa figura ahí, era la única que no la había abandonado desde que nació.
Sin dejar de mirarla fijamente, cerró los ojos y durmió, esperando que los moretones en su rostro no se marcaran tanto al día siguiente.
Continuara.
