Hola, ya volvi, bueno ya ni tengo excusa que poner, pero en fin les agradezco la espera... como ya dije no soy propietaria de Inuyasha y esto lo hago por diversion. Los personajes son muuuy OoC. Muchos besitos y abrazos. Sin mas disfruten el capi!!!!
Capitulo #4 De nuevo.
Ella lloraba, y se había sentado en el césped. La verdad no entendía a los humanos, siempre eran un espejo de emociones, expresaban todo lo que sentían era algo que lo ofuscaba.
-Y claro, el capullo de su hijo no se quedaba atrás, traicionarlo de esa manera, ¡a su propio padre! Ese pequeño traidor ya me las pagara- pensó un muy molesto Ino no Taisho.
-Deja ya de lloral, te vez mas fea de lo que ya eles, además se me están ilitando mis olejitas- gruño un muy irritado Sesshoumaru.
-Mejor…. Así también sufrirás un poco enano- le gruño a su vez Kagome con voz de ultratumba, pero no asusto al pequeño.
-Si ya suflo solo de tenelte celca, tu olol es holible ademas de que eles muy fea…. plefielo al jabalí o…- pero no pudo terminar ya que Kagome se levanto y fue a por el.
-¡Ven acá pequeño demonio! ¡Te vas a enterar quien es Kagome Higurashi!- anuncio con una pose heroica (según ella), después de decirlo se puso a perseguir al pequeño por todo el lugar.
Sesshoumaru no se quedo atrás- ¡Como si te tuviera miedo viaja hololosa!- le saco la lengua y siguió corriendo.
De la nada Kagome saco unas ramas, piedras de considerable tamaño, y se las empezó a tirar al pequeño, pero con su mala puntería (y mala suerte) fueron a parar a la cabeza de Ino no Taisho.
-¡Dejen de discutir parecen un par de niños!- (soy un niño- escucho quejarse a Sesshoumaru) grito ya enfadado el mayor, tomando a Sesshoumaru por la estola, y a Kagome por la cintura, poniendo sus cabezas a la altura de la suya.
-¡Y tu estas tan viejo que deberían momificarte!- le grito Kagome por toda respuesta, dejando con cara de poker a los yukais.
Sesshoumaru se enrolló con todo y piernas al brazo de su padre y lo empezó a morder, mas su padre no le hacia mucho caso, estaba enfrascado en una guerra de miradas con esa mujer escandalosa, y estaba dispuesto a ganar.
-¡¿Qué se cree este yukai de pacotilla?! …. esta bien no es de pacotilla, pero ¿porque me trata como una niñita de tres años?- pensó Kagome- debería ser porque así te estas comportando dijo una voz en su cabeza. Nadie pidió tu opinión, pero ya que lo dices ¿cualquiera en mi situación estaría igual! ¡Ya no son 500 años al pasado, ahora no se cuantos siglos son!!!!!! Le grito Kagome a su conciencia, deberías aprovechar, mira que este esta como un tren, esta buenísimo. –De bueno nada- grito Kagome.
-¿Con que crees que puedes ganarme? No sabes a quien te estas enfrentando pequeñaza, ya veras- pensaba Ino no Taisho- ¿pero Sesshoumaru de que lado esta?, ¿acaso esta afilando sus colmillos con mi brazo? Pero ese ya me las pagara, de la paliza que le de ni su madre lo va a reconocer… y ahora que le pasa a esta, me mira como si quisiera matarme, en ese caso prepárate novata, conocerás mi mirada de furia…
-De bueno nada- grito Kagome con su típica aura de fuego, ojos blancos, todos sus dientes como si fueran colmillos y alzando sus puños.
Los yukais se atemorizaron un poco de ver eso, pero recobraron su compostura y Sesshoumaru siguió mordiendo el brazo de su padre con una gran sonrisa en la cara, sin darle mucha importancia a lo que hacían los demás, y el susodicho se giro para enfrentar a Kagome con una apariencia que no tenia mucho que envidiarse.
-¡Amo Ino no Taisho!- se escucho una voz que venia desde el cielo- ¡Amo Ino no Taisho!- de repente algo comenzó a crecer en la nariz del mayor y Kagome aprovechándose le asesto un puñetazo, quitándole a la ahora joven pulga Myoga.
-¡Estas loca! ¿Por qué me golpeas?- pregunto indignado con un chichón en su nariz.
-Solo quería ayudarte- dijo amablemente- lamento si te hice daño- lo decía con una inocencia que a cualquiera convencería, pero frente a ella estaba una de las excepciones a la regla.
-No te cleo, esa ela mi técnica, hasta que Toutousai no baka me descubrió- se burlo Sesshoumaru aunque con cierto aire taciturno.
-Ya basta- ordeno el mayor y dirigiéndose a Myoga preguntó- ¿a que venias?
-¡Amo! ¡amo, es terrible!- dijo acongojado- acabo de enterarme, justo hace unos días y he viajado lo mas rápido posible…. –pero viendo las caras de los demás se apresuro- el Señor del Norte quiere declarar la guerra contra usted… ahora solo es un rumor, pero esta información me fue dada de gente de confianza…
-Así que ya esta planeando lo que desde siempre ha querido ese zorro- dijo con calma Ino no Taisho, pero en sus ojos se podía ver una gran furia Y Kagome dio gracias de no ser aquel zorro, nunca vio tal furia en nadie, el adulto Sesshoumaru era temible, pero ahora entendía la grandeza de Ino no Taisho.
-A-además hay otra cosa- empezó a ponerse nervioso.
-¿De que se trata?
-Según me han dicho, él se ha apoderado de algo como se lo digo- comenzó a divagar.
-Habla ya- grito Sesshoumaru un poco exasperado.
-Es que es algo imposible de creer, esta bien- exclamo – dijeron algo de una joya, una joya para hacerse más poderosos.
-La Shikon no Tama- murmuro Kagome, pero lo suficientemente para que los demás escucharan.
-¿Y quien es esta hermosa jovencita?- pregunto Myoga y los otros yukais bufaron ante lo dicho, pero ella los ignoro, como si no hubieran dicho nada.
-Disculpe mi educación- hizo una leve inclinación- mi nombre es Kagome Higurashi y soy sacerdotisa en entrenamiento- le dijo de una manera muy amble.- y -¿usted?
-Si hasta parece otra persona- pensó Ino no Taisho- y saber que es con la misma histérica que hemos estado tratando.
-Soy Myoga, fiel sirviente de Ino no Taisho- dijo orgulloso. -¿Cómo sabes el nombre de la joya?- pregunto un poco asustado.
Continuara…
