Coleccionista
Capitulo 4
-Gracias. Pero no tenías que molestarte.- dijo muy apenado Kurt. Blaine lo ayudo a ponerse de pie muy amablemente.
-Ni lo digas. Conozco estas calles y son muy peligrosas. Hay muchas raíces de arboles.- dijo Blaine. -Te ibas a tu casa?.-
-Sí. Salí antes hoy. Gracias. Vives por aquí?.- pregunto Kurt en un ataque de valentía.
-Sí. A dos cuadras de aquí. Tú vives lejos?.-
-No, de hecho vivo a un par de cuadras también.- dijo Kurt.
-Entonces te acompañó.-
Kurt asintió con la cabeza, parecía que el destino estaba a su favor. Camino un par de pasos un dolor en su rodilla se hizo presente, Blaine se detuvo junto a él.
-Estas bien?.- pregunto Blaine.
-Sí, creo que no podre correr el metro mañana.- dijo Kurt caminando con cierta dificultad.
-Trabajas en otro lado?.- pregunto Blaine curioso.
-No y sí. Estudio en una academia de artes y trabajo con una diseñadora.- dijo Kurt.
-Eres un diseñador?.-
-Eso intento...Y tú...qué haces?.- pregunto Kurt muy curioso.
-Soy policía. Trabajo en el departamento de crímenes, en el centro policial.-
-Wow! Es increíble.- dijo Kurt asombrado.
-No tanto. De hecho me pase dos años llevando y trayendo papeles.-
-Y porque decidiste ser policía? Disculpa mi curiosidad, yo...-
-Está bien. Desde niño quise ser policía, me gusta la idea de ayudar a la gente.- dijo Blaine con una media sonrisa.
-Bueno lo haces bien. ...Recién lo hiciste bien.-
-No lo hice por compromiso. Quería ayudarte.-
-Es aquí. Aquí vivo.- dijo Kurt cuando llegaron a la puerta de su edificio.
Se detuvieron frente a un edificio de tres pisos. No era moderno, más bien le faltaba mantenimiento, tenía una puerta de vidrio que no parecía muy segura.
-Claro...- Blaine no quería irse, esta era una oportunidad única para él. -no te gustaría tomar un café algún día, sólo... para hablar.-
-Sí, claro. Pero no donde trabajo.- dijo Kurt riendo.
-Está bien. Nos vemos.-
-Nos vemos.-
Kurt ingreso al edificio mientras Blaine caminaba hacia su departamento.
Más feliz no podía estar, no sabía hacia donde caminaba pero estaba seguro que pisaba nubes. Tenía una sonrisa enorme en su rostro y una felicidad infinita.
Kurt se mordía el labio, no sentía ningún dolor hasta que se sentó en una silla, podía jurar que Blaine estaba esperando el momento para invitarlo a tomar algo. Ya sabía más de él y no se había equivocado, era perfecto, simplemente perfecto.
...
Llego a su escritorio y dejo su bolso a un lado, camino hacia la oficina de su jefe, estaba feliz, más que feliz, nada podría arruinar su ánimo, estaba seguro de eso, y tenía la sensación que sería un día genial.
Ingreso a la oficina de su jefe, dejo los tres vasos con café sobre el escritorio, su jefe, David y Collin estaban observando un mapa enorme sobre el mismo, el sargento Chapman levanto su vista observándolo.
-Busca un café para ti. Ésto va para largo.- dijo Chapman volviendo a lo suyo.
Blaine sabía lo que eso significaba, estaría buscando papeles y recorriendo todo el archivo por información.
Volvió a salir y fue a la máquina de café, busco su bolso y volvió a ingresar a la oficina.
Buscar información partiendo de la nada era difícil, David y Collin eran buenos sabuesos como lo escucho decir a su jefe, pero no tenían paciencia con los papeles, odiaban leer, preferían preguntarle a él que decían los archivos, solo que para eso, él tenía que leerlos primero. Muchos nombres, muchas fechas, muchos detalles, muchas situaciones, Blaine se sentía agotado y recién era medio día.
Tenían una pared repleta de fotografías, cada una con nombres y apellidos, la fecha de desaparición y a los que fallecieron, la fecha y el lugar en donde los encontraron, unos mapas enormes, y en una pizarra diferentes teorías, desde la más evidente, hasta la más improbable. Blaine había confeccionado una ficha para cada uno de ellos con todos los datos más relevantes, pero aún así, no tenían nada. Hablaron con todo el mundo, con todos los conocidos de los muchachos secuestrados y de las víctimas, tenían toneladas de información, que obviamente Blaine ya había leído y organizado.
Era real que él era un principiante, el sargento Chapman y sus oficiales estrellas le llevaban mínimamente treinta años de ventaja en conocimiento y experiencia, pero los datos y los detalles eran importantes y él se ocupaba de eso. Se sentía un poco más valorado, al menos ya no estaba anclado en su escritorio tapado de papeles, ahora participaba del debate, y podía aportar ideas. Chapman parecía escucharlo, al menos tenía en cuenta su opinión, le consultaba siempre que quería saber algún detalle, David y Collin también lo hacían, aunque ellos no lo tomaban en serio.
-De alguna manera tiene acceso a la droga que usa para inmovilizarlos, es una gran cantidad la que debe manejar, habrá que buscar en los hospitales si hay algún faltante.- dijo David.
-Buena idea. Hagan una lista de los hospitales de la ciudad, repartan a los policías el nombre de la droga, y que pregunten si hay algún faltante.- dijo Chapman.
Blaine hizo lo que su jefe pidió, le entrego la lista a Collin quien estaba a cargo de que cada policía tuviera toda la información necesaria. Él y David analizaban los lugares donde estudiaban o trabajaban las víctimas, para ésto ya era de noche, y Blaine empezaba a impacientarse, quería ver a Kurt.
-Es todo por hoy. No hay más que hacer. Mañana haremos una lista de sus amigos, de cada uno de ellos.- dijo el sargento Chapman.
Blaine relajo sus hombros, se despidió de los tres hombres y se retiro rumbo al local donde trabajaba Kurt.
-Porque está aquí?.- pregunto David.
-Hablas de Blaine?.- pregunto Chapman.
-Sí. Es tan necesario incluirlo en la investigación?-
-Creo que es de mucha ayuda.- dijo Collin.
-Esta aquí porque tiene talento.- dijo Chapman dando por terminada la conversación.
David negó con la cabeza. Por alguna razón sentía que Blaine estaba demás y su jefe perdía el tiempo.
...
-Aún te duele la rodilla?, no me dijiste que sucedió anoche?.- pregunto Santana.
-Cuando salí de aquí, lo vi caminando y traté de alcanzarlo, pero tropecé y me caí al suelo.- dijo Kurt lavando unas tasas.
-Qué?!. Solo dime que él no te vio en el suelo?.- pregunto Santana.-
-Me ayudó a levantarme.- dijo Kurt recordando el momento incómodo.
-Y que pasó después?.-
-Me acompaño hasta mi departamento.- dijo Kurt sonriendo.
-Huh! Hummel! Se pusieron sucios?.- pregunto Santana con una ceja levantada.
-No. Claro que no!.- dijo en un tono más agudo. -me invito a tomar un café.-
-Increíble. Pensé que nunca sucedería.- dijo Santana con una sonrisa.
-Hablen otro día!.- dijo una voz desde el otro extremo de la cocina. -Hay clientes por atender.-
-Como hace para vivir con tanta energía negativa?.- pregunto Santana mirando hacia su jefe.
-Después hablamos.- dijo Kurt buscando su anotador.
Unos minutos después, Kurt estaba tomando el pedido de un cliente cuando Blaine ingreso, sus miradas se cruzaron y sonrieron. Se sentó en el lugar de siempre esperando a que le tomará el pedido.
-Hola Blaine.- saludo Kurt con una sonrisa muy amplia.
-Hola Kurt.-
-Lo mismo de siempre?.- pregunto Kurt mordiéndose el labio.
-Si.- respondió Blaine. -como esta tu rodilla?.-
-Mejor. Gracias por lo de ayer.-
-No me agradezcas, y me alegra que estés mejor.- dijo sinceramente Blaine.
Kurt sonrió y hubiera seguido su conversación si no fuese porque su jefe lo miro muy mal desde la barra.
Siguió haciendo su trabajo, y a veces descubría a Blaine observándolo como lo hacía habitualmente, no se retiro como siempre, esta vez se quedo más tiempo, cuando se fue era casi el momento de cerrar el local.
-Mañana necesito que me cubras. Saldré un rato antes, cumplimos cinco años con Britt y quiero hacer algo especial.- pidió Santana.
-Esta bien. No hay problema.- dijo Kurt.
Santana miro con curiosidad cuando salieron y se sorprendió al ver a Blaine esperando cerca de la cafetería.
-Creo que alguien esta esperándote.- dijo Santana indicando con su cabeza hacia donde estaba Blaine.
Kurt estaba sorprendido, caminaron hasta donde él estaba.
-Pensé que querrías compañía hasta tu casa.- dijo Blaine con una media sonrisa y algo nervioso.
-Oh! Si, si quiere. Sólo que vivo por allá y siempre hacemos esta cuadra juntos. Pero mañana saldrá solo.- dijo Santana con picardía en su voz.
Kurt la quedo mirando con la boca abierta, sin creer lo que su amiga acababa de decir.
-Por cierto, me llamo Santana López.-
-Blaine Anderson.-
-Bien Blaine. Eres alguna clase de acosador o un loco suelto?.- pregunto Santana mientras caminaban los tres juntos.
-Santana!.- la reprendió Kurt. -Lo siento Blaine, creo que mi amiga esta muy cansada y no sabe lo que dice.-
-Esta bien, no hay problema. Y no, no soy nada de eso, simplemente vivo hacia el mismo lado.-
-Me alegro, mi amigo vale mucho como para perderlo.- dijo Santana.
Blaine sonrió al ver la cara roja de Kurt y como intentaba persuadir a su amiga de mantenerse callada.
-Ok. Aquí los dejo.- dijo Santana dándole un beso en la mejilla a Kurt. -Adiós Blaine Anderson.-
-Hasta mañana.- dijo Blaine.
Santana salió caminando hacia el lado opuesto al que vivía Kurt.
-Lamento mucho eso. Me gustaría decir que no siempre es así, pero estaría mintiendo.- dijo Kurt disculpándose por su amiga.
-Es adorable. Temible, pero adorable.-
-Sí, ella es así.- dijo Kurt. -
-Estaba pensando que pudimos ser vecinos, sabes, es más, tal vez nos cruzamos y no nos dimos cuenta.-
-Es cierto. Vives hace mucho aquí?.- pregunto Kurt mientras doblaban la esquina.
-Hace dos años. Y tú?.-
-Vivo en el vecindario desde hace seis meses. Antes vivía en otro lado.- dijo Kurt con una media sonrisa.
-Bueno, aquí te dejo.- dijo Blaine deteniéndose frente al edificio de Kurt. -Te veo mañana.-
-Sí. Claro.- dijo nervioso Kurt y un poco ansioso. -Adiós.-
-Adiós.- dijo Blaine con una sonrisa.
Camino hacia su calle y volteo para ver a Kurt ingresar en el edificio.
Con una sonrisa enorme y el corazón palpitando como nunca siguió camino a su departamento.
Tanto Blaine como Kurt descansaron con una sonrisa, se sentían ansiosos por que llegara el próximo día y volver a verse. Para ellos no importaba nada más por ese día.
