Los personajes aquí nombrados no me perteneces son de Stephane Berry y Alfredo Castelli y el grupo Marathon, que sería de gran agrado que remasterizaran esta serie es muy buena.

Espero que este fic sea de su agrado; les agradezco mucho que lo lean.

Mientras tú dormías, yo te entendía.

Capitulo cuatro.

"Martin despertó en un lugar muy obscuro, al principio creyó que era la noche, pero al sentir agua a su alrededor su reacción fue buscar aire, pero en minutos se dio cuenta que no lo necesitaba, todo era obscuridad, no tenia idea de donde o como avía llegado, sus recuerdos solo llegaba a esa pelea con Diana, el tiempo se avía detenido, solo el deseo que alguien lo encontrara pasaba por la cabeza del muchacho."

MOM, solo podía ver como los médicos del centro corrían alrededor de su joven agente, la intriga la invadía,

-MOM tenemos que hablar- le dijo la medico a cargo,

-claro- MOM la miro con intriga,

-no está en condiciones de sobrevivir, se encuentra muy débil- MOM no sabía cómo contestarle,

-suena como si tuvieras otra opción- le dijo apresurándola,

-si, la tecnología de los Capersanos, sería de gran utilidad, no es agresiva y le daría tiempo de tomar fuerzas para una intervención- MOM lo pensó, esa raza alienígena se caracteriza por una fortaleza y compatibilidad con todos los de su especie, no era una solución,

-necesitaremos sangre de un familiar sercano- le dijo tratando de apresurarla,

-tranquila yo me encargo de eso,- después salió del centro de urgencias, tenía que contactar a alguien en especial,

Avían pasado horas, desde la llegada de sus agentes, todo paso tan rápido para su gusto, Billy estaba en la sala de espera, tenía una taza de té en sus manos, no le tubo que preguntar nada, la cara de la gerente no se veía muy complaciente, noto que Diana se encontraba sentada, Marvin estaba a su lado y le recibió al marciano el té,

-bien Marvin que fue lo que ocurrió- MOM trato de no sonar tan exaltada,

Marvin le dio el té a Diana y después comenzó a contarle lo ocurrido,

-así que simplemente todo se salió de sus manos- Marvin asintió, Diana miro a MOM,

-¿Cómo esta, se va a poner bien?- la gerente no deseaba poner más nerviosa a la chica, pero tampoco podía mentirle,

-Martin, no parece estar en buen estado, perdió mucha sangre,-miro a Diana, en si no podía perder más tiempo,

- tengo que hacer una llamada- ella iba a salir a su oficina, Marvin se acordó de un pendiente,

-MOM, tengo que volver por Java- ella volteo a ver a su ayudante, que lucía igual de inquieto que ella,

-Billy, Abre el portal, ve a buscarlo, y también a esa chica que debe estar esperándolos, no es bueno dejarla sola en la noche en ese lugar,- MOM salió sin decir mas, Marvin se sentó junto a Diana, el sabia que para ella Martin era muy importante, no sabía cuánto, los rumores de que avía algo más que una simple hermandad entre ellos cruzaban por todo Torrington, eso Asia que el simplemente se rindiera al invitar a la castaña a salir, para ser su hermano Martin era muy celoso, tal vez era porque la quería demasiado o por que el estaba enamorado de ella, fuera cual fuera la razón, el no dejaría que ningún chico se acercara a ella así de fácil,

Billy cruzo el portal, y al hacerlo noto a Java sentado a un lado de la chica al parecer esta estaba preocupada, avía encendido un fuego, regresar al pueblo en la obscuridad no era prudente,

-Hola- dijo él con su traje de humano, esto ocasiona que la chica brincara del susto, estaba sumergida en sus pensamientos,

-¿de dónde saliste?- le pregunto la chica,

-del centro, vengan les explicare en un lugar seguro- ella tomo su mochila y los tres cruzaron el portal.

MOM se encargo de comunicarse con Gerald, el tomo la noticia tal vez no también pero por lo menos actuó con prudencia,

-segura, iré de inmediato- el hombre se levanto de su escritorio, MOM lo tranquilizo,

-los médicos se están encargando, necesitamos algo de sangre compartible, no hay mucho tiempo,-

-iré de inmediato, donde quiere verme- ella sonrió,

-por suerte, hay una mejor manera- ella abrió el portal y en menos de lo que esperaba Gerald ya avía atravesado, estaba vestido como para una conferencia,

-bien, lléveme con él- el hombre se notaba nervioso, en si la mujer no lo culpaba, Martin era su único hijo de sangre a pesar de que amaba mucho a los dos, ella avía investigado que la verdadera madre de Martín avía muerto en un accidente de auto donde el pequeño avía salido también lastimado,

Al llegar a la sala de espera el hombre vio a su hija, entada en el sillón, se acerco a ella,

-¿estas bien hija?- pregunto intranquilo,

-si, el que nos preocupa es Martin- le dijo entre soñosos,

-Bien, vamos- le dijo a MOM, que lo guio a donde Martin estaba, al entrar los enfermeros comenzaron a preparar un lugar para sacarle al hombre la sangre necesaria, el se acerco a su hijo, le rompió el corazón verlo tan vulnerable y frágil ahí acostado en una especie de capsula que todavía no avían cerrado, su rostro estaba siendo desvendado por una de las enfermeras, el hombre noto el terrible estado en que se encontraba, tenia marcado tres cortadas que parecían ser profundas y una de ellas avía alcanzado su ojo derecho, parecía que todavía sangraba, le pusieron en la cara una especie de crema y después le colocaron un respirador , le avían retirado su camisa, y dos collares que tenía en el cuello, después sigueron unos electrodos y un catéter en su brazo, izquierdo, en si en cuanto terminaron cerraron la capsula y comenzó a llenarse de agua eso creyó que era el hombre, la sangre que le avían sacado era dos litro no creía que estuvieran muy seguros de cuanta sangre iban a necesitar, conectaron la bolsa al catéter desde fuera de la capsula, esta comenzó a ingresar al cuerpo de su hijo, un rayo azul y otro amarillo recorrían el cuerpo de su hijo con una precisa sincronía, a pesar de lo que llegare a pensar el hombre después de una horas comenzó a notar en una maquina que sus signos vitales se restablecían, esto no le permitió protestar por tal extraño procedimiento, quedo aliviado, el solo lo veía recostado, le volvieron a retirar otro litro de sangre, MOM observaba desde afuera, la doctora Rain era muy buena en lo que asía, no solo atendía a seres humano si no a varia razas alienígenas que trabajaban en el centro, tal vez en un hospital particular la suerte de su agente hubiera sido trágica,

Martin dormía y despertaba en el mismo lugar, le parecía extraño no necesitar aire en donde estaba, en si sintió algo flotando cerca de su rostro, acerco su mano, era pequeño y al parecer estaba atado a su cuello, lo apretó con su mano y salió una pequeña luz de él, dando a ver que el lugar en donde estaba no era tan profundo, el logro acercarse a la orilla, era un lugar lúgubre, en donde avía estado era un estanque, la luna se veía en todo su esplendor en el cielo nocturno, una luz apareció en frente de Él, sintió el deseo de seguirla, lo llevo hasta un enorme doyo, este era rodeado por arboles de bosque, la luz lo llevo asta adentro, en la salida al jardín trasero estaba sentada una mujer,

-¿tu eres Martin Mistery?- su voz intimidante lo sobresalto,

-¿Quién pregunta?- le regreso la pregunta, era una mujer de ropas blancas, pelo largo y negro y piel muy blanca, y unos ojos de color verdes, a su lado avía un perro blanco,

-mi nombre es Soraya, y soy una Shinigami, tu alma es una de las más fuertes y valerosas que he visto, dime niño, ¿Por qué decidiste enfrentar a ese imitación de un Sabueso del infierno?- Martin pensó un segundo se acordó de todo lo que avía pasado y recordó a Diana,

-esa cosa quería herir a mi hermana- le dijo tratando de que se notara su enojo pero por alguna extraña razón no podía,

-en cambio el que termino herido y al borde de la muerte fuiste tú- ella se levanto del suelo y se acerco a Martín,

-esa chica es muy especial para ti, o no, harías cualquier cosa por ella, pero has desgastado todo tu enojo y ansiedad en ella, - la mujer dio vueltas alrededor de Él, Martín no entendía que ocurría pero sí que esa mujer lo ponía de malas,

-pero eso no me responde a mi cuestión ¿Por qué decidiste enfrentarte al demonio?- el rubio tomo aire para seguir,

-¡esa mascota han tomado vidas humanas ¡- así si pudo sacar más de su voz,

-esas pobres almas están bajo mi cuidado al igual que la tuya- ella salió al enorme jardín,

-esos chicos son inocentes ¿Por qué los persigue?- le pregunto Martín acercándose a ella,

- inocentes, vaya si que estas equivocado, esos humanos cargan la conciencia sucia de todos sus antepasados, semillas que todavía no muestran sus frutos amargos y egoístas- le decía la mujer,

-te equivocas- le dijo el rubio,

- solo ellos son los únicos que pueden demostrar que me equivoco, y al parecer lo hice contigo- prácticamente esa mujer lo ponía de malas,

- tú, te sacrificaste por esa chica que no hiso mas que dañar tu pobre corazón,- él se sintió raro,

-eso es admirable, un espíritu puro, a pesar de que te hiso daño tú la salvas, ella es una mala agradecida- la mujer parecía tener razón pero Martin no quería aceptarlo,

-usted no la conoce- le dijo indignado,

-claro que si, ella solo desea saciar su sed de conocimiento, ella no ve más allá del razonamiento y la ciencia a pesar de que todo se aparezca frente a sus ojos, sin comprender que todo tiene su raíz en un mismo punto, la fantasía y la ciencia son hermanos como tú y esa niña, tan unidos pero separados- el rubio se sintió fatigado y cayó al piso, no era de todo cierto,

-tranquilo aquí estas a salvo, pero si sales ese monstro te devorara antes de siquiera acercarte a ellos- ella se acerco al chico,

Martin tenía un sueño pacifico, su mente solo paseaba por el rotundo silencio que su mente ocasionaba,

-eres diferente Martin Mistery, tal vez tu si sobrevivas- ella se acerco y le dio un beso en la mejilla,

Gerald tuvo que quedarse un rato sentado en la camilla para no caer al piso, Martin después de casi ocho horas ahí adentro mostraba mejor aspecto, en si el hombre tenía miedo, pero él nunca lo demostró, como muchas otras cosas, como el carillo que el siempre le tuvo, siempre creyó que la disciplina era lo más importante,

-"Martin, tienes tarea"-

-"Martin no pierdas tu tiempo jugando"-

-"hijo, esas cosas no existen"-

-"porque no eres un poco mas como Diana, usa tu cerebro hijo"-

Claramente el tiempo que pasaba con su hijo, era para regañarlo o ponerlo a estudiar, le dio una última mirada, y solo rogo al cielo que su hijo volviera con él.