Cap 4.- Locura…

…Sacame de aquí

No me dejes solo

O todo el mundo esta loco o Dios es sordo

Sacame de aquí

No me dejes solo

No entiendo que nos pasa a todos

Hemos perdido la razón…

Enrique Bunbury.

Sacame de aquí.

- Maestro, me llamaba?- pregunto el joven Aries al gran patriarca.

- Si Mu- Shion se encontraba en su biblioteca personal, que usaba como "oficina" dentro del gran templo de Atenea, se encontraba pensativo, la situación de Camus y su supuesta "locura" comenzaba a preocuparle, lo había notado raro después de la ultima batalla sagrada, y ahora, después de la muerte de Atenea, se encontraba peor, decidió darle tiempo para ver si por si solo lograba reponerse, pero al no ver resultados, decidió que era momento de averiguar que era lo que pasaba por la mente del caballero de los hielos.

Mu había sido llamado especialmente por su habilidad de poder ver el alma de las personas y percibir los cambios en el cosmos, en esos momentos el joven estaba parado frente al gran escritorio de su maestro, sabia lo que Shion estaba pensando, algo muy malo iba a suceder si no hacían algo con respecto a Camus, no lo consideraban culpable de la muerte de Saori, y tampoco pensaban que Saga lo fuera, pero sabían que dentro de la cabeza del primero estaba la respuesta a lo que estaba sucediendo, solo que en esos momentos estaba tan trastornado y si seguía igual, entonces si podría convertirse en un gran peligro que no querían correr.

- Necesito que vallas al templo de Acuario, quiero que hables con Camus, trata de averiguar lo que pasa por su mente, que es lo que lo trastorna, ya ah pasado una semana encerrado y comienzo a pensar que Milo tenia razón, lo que hace es inhumano, se que tu podrás ayudarlo Mu- le dijo mientras lo miraba seriamente, el joven Aries asintió levemente y salía del despacho de Shion hacia la onceava casa.

Por el camino Mu iba muy pensativo, durante los últimos días había sentido el cosmos de Camus muy mal, se sentía lleno de tristeza, desolación, desilusión, odio, y lo que mas le preocupó, de un profundo deseo de muerte, no había tenido tiempo de hablar con el, ya que después de la muerte de Saori y el regreso al santuario, tubo que estar ayudando a Shion a poner un poco de orden en el caos que se había creado a raíz de la muerte de la diosa y eso sin contar que Camus se había auto exiliado del grupo encerrándose a cal y canto en su templo.

Había externado sus preocupaciones sobre el acuario con Shaka, el cual también percibía algo muy malo en el cosmos de Camus, el santo de la virgen alegaba que sentía que el cosmos de acuario estaba "dividiéndose" como si estuviera en dos personas, intento asimilarlo a lo que pasaba con el cosmos de los gemelos, que cuando estaban de un humor era uno y cuando estaban de otro pues este cambiaba, además de la especial conexión que existía entre ambos cosmos, Mu había advertido algo parecido, pero no podría emitir un juicio hasta hablar personalmente con Camus.

Por fin llego al templo, se dirigiò hacia los aposentos del caballero de acuario, mientras se acercaba escuchaba a dos personas hablar, reían de vez en cuando, y eso extraño mucho al joven Aries, y mas al ver el marco de la puerta, sin puerta…

Se acerco extrañado hacia el dichoso marco, no sabia donde tocar puesto que ya no había puerta (XD soy muy repetitiva…) pero…

- Oh por Dios! Lo siento yo…!- no pudo evitar gritar y dar media vuelta en el marco, mientras se sonrojaba fuertemente, se reprendía mentalmente por no haber emitido sonido alguno antes de entrar o haber encendido su cosmos para avisar que se acercaba, de haberlo hecho no estuviera pasando por ese bochornoso momento.

Había sorprendido a Milo y Camus en pleno momento "romántico" (jajajajajaja), es decir, estaban ambos acostados en la cama, Milo estaba encima de Camus y mientras lo besaba tenia las manos debajo de la playera del ultimo, que igualmente resbalaba los dedos por la espalda desnuda del escorpión y fue en ese preciso momento que el caballero de Aries había entrado. Ahora se encontraban los tres sumamente abochornados.

- yo… yo, lo siento, no quería, yo... vengo después- decía Mu aun de espaldas a la recamara mientras Milo se abotonaba la camisa y Camus se acomodaba la playera.

- Mu espera!- Camus hizo ademán de levantarse cuando vio alejarse al caballero de Aries,

pero Milo lo detuvo.

- Yo voy, espera aquí…- y el escorpión salio corriendo detrás del pelimorado.

No puedo creerlo! Por que no se nos ocurrió volver a colocar la puerta! Pobre Mu, debió haberse llevado un susto, pero bueno, quien lo manda a no tocar…

Voy corriendo detrás de él, cuando ya estamos fuera del templo, por fin se detiene, no me mira a los ojos, y sigue sumamente sonrojado…

_ Milo yo, lo siento, en serio, yo no sabia que….-

- Ya, ya, calmate, no hiciste nada malo, nosotros debimos de poner la puerta jeje… pero bueno, que se te ofrece?- Mu sonrió y por fin me ve a los ojos.

- Venia a ver como seguía Camus y por lo que veo esta muy bien…- dice con una sonrisa picara y no puedo evitar sonrojarme.

- Si bueno, yo… me había desesperado por su "autoexilio" así que vine y pues…. Paso lo que paso …-

- Pero y tu? Como lo ves? Crees que esta bien?- me quedo callado mientras lanzo un largo suspiro, no se que contestar, ya que "bien" definitivamente no estas…

- pues… esta mas calmado pero, tiene una profunda depresión, esta desencantado de la vida-

- Entiendo, quisiera hablar con el, claro si no te molesta-

- Que? No, no, para nada, de hecho pienso que le hace falta hablar con alguien, así que vamos…- Mu, con su eterna sonrisa asiente y nos volvemos a adentrar al templo de acuario, cuando entramos a la recamara vemos a Camus dando vueltas de un lado a otro como león enjaulado y sumamente nervioso, hasta que nos ve, se acerca, sobre todo a Mu.

- Mu, lo que viste… yo no, este…- intenta explicarse, Mu sonríe divertido.

-Ya, ya, no te estoy pidiendo explicaciones, además, por mi esta bien, aunque debo decir que Milo no es el mejor partido pero…- ambos sueltan una carcajada mientras yo frunzo el seño con falso enojo.

- Oye! Muchas gracias "amigo" bueno, los dejo solos, te veo al rato Camus, adiós.- me acerco y te beso suavemente en los labios, te sonrojas fieramente y le diriges una mirada avergonzada a Mu, quien sonríe condescendiente, me despido de el también y me voy, esperando que Mu pueda ayudarte…

- Shion te ha mandado a psicoanalizarme?- pregunto aun abochornado por lo acaecido momentos antes… Mu sonríe mientras se sienta en uno de los lugares de la mesa de la cocina, mientras yo preparo algo de café, se a que lo han mandado, así que no me pienso andar con rodeos…

- Psicoanalizarte? No Camus, solo me envió a ver como estas-

- En otras palabras, a ver si ya me volví loco…- le digo en tono cansado, y es que me cansa que todos piensen que me he desquiciado, tal ves debería darles gusto, después de todo eso es lo que están esperando…

- Vamos Camus, no seas tan duro, nos preocupamos sinceramente por ti, y es por eso que es necesario saber si necesitas ayuda…- le sirvo a Mu una taza de café y otra a mi, lanzo un gruñido como respuesta, mientras me sumo en el negro color del contenido de mi taza.

- Deja de verme así…- digo aun con la mirada sumida en el café, Mu se queda extrañado, odio esa mirada! - Deja de verme como si estuviera loco!- grito levantándome de mi lugar, Mu esta aun mas extrañado pero sigue con la misma mirada!, no estoy loco maldición!

- Camus, que es lo que te pasa?!-

- Ya me cansé de que me miren con compasión! Que me miren como si hubiera perdido la cordura! Últimamente todos me miran así, todos me tratan así y ya estoy harto!-

- Pero que…? Yo solo quiero hablar contigo…-

- Quieres hablar conmigo para cerciorarte de lo que todos piensan de mi!-

- Camus calmate! Solo quiero saber si estas bien-

- No! No estoy bien, estoy harto de la vida, harto de ser un caballero, harto de matar por razones sin sentido, de ser manipulado por "los Dioses". A fin de cuentas no ha servido de nada! Atenea murió, y por culpa de un simple mortal! De que sirvió pues tanta guerra, si al final lo que queríamos evitar sucedió!? De que sirvió tanta muerte!?-

Mu se queda pasmado, al mirar su cara asustada me calmo un poco, no debí exaltarme de esta manera… después de todo Mu no tiene la culpa.

- Lo… lo siento, no era mi intención gritarte- vuelvo a tomar asiento frente a el, ahora me mira algo temeroso.

- No importa, pero si necesito saber que fue lo que paso la noche que murió Saori, tu eres el único que sabe quien es el culpable- La amargura me embarga y cierro los ojos con desesperación, quiero olvidar esa noche, no quiero recordar la sangre…

- No se, no se, yo solo soñé como la asesinaron, fue lo mismo que le dije a la policía, se que todos piensan que fui yo, pero yo no lo hice…- me llevo ambas manos a la cabeza, apoyando los codos sobre la mesa en un signo de desesperación, escucho un suspiro por parte de Mu.

- No creo que hayas sido tu, pero, tienes que admitir que es extraño que lo hayas soñado, Camus, no quiero presionarte, pero tienes que entender que la muerte de Atenea va a traer problemas, Zeus esta furico, amenaza con volver a atacar y la solución a todo esto esta en tu cabeza!- levanto los ojos incrédulo, otra guerra? No, por favor, no mas…

- Guerra! Otra vez? No… Mu, te juro que no vi nada, no lo recuerdo, solo recuerdo la daga es todo…- el lemuriano se levanta y se acerca despacio hacia mi.

- Escúchame, déjame entrar en tu mente, tal vez yo pueda ver que lo que paso-

- Puedes hacer eso?- asiente lentamente – entonces adelante-

Sonríe y me pide que me siente frente a el, cierro los ojos y siento como pone sus manos sobre mi cabeza, comienzo a sentir su cosmos, sondea mi mente, unos momentos pasan, repentinamente Mu gime dolorosamente y de un momento a otro me suelta y se aleja de mi, cuando abro los ojos, el caballero de Aries tiene los suyos desorbitados, suda copiosamente y jadea sin control.

- Mu, estas bien?- me acerco a el, pero no me deja, pone una mano de intermedio mientras agarra una silla.

- Estoy… estoy bien, solo necesito descansar, te veré después ok?- intenta sonreír con muy malos resultados, sale con rapidez y eso me inquieta, que fue lo que vio? Por que termino tan trastornado?

- Que… que diablos fue eso…- se pregunta Mu después de salir corriendo del templo de acuario, se detiene por un momento en las escaleras que llevan hacia capricornio, intentando asimilar lo que vio en la mente de Camus, cierra los ojos un momento en el que recuerda y graba en su mente lo vivido…

Flash back…

Después de que Camus cerro los ojos y de haber colocado las manos sobre su cabeza comenzó a ver imágenes como si estuvieran pasando un película en reversa pero muy rápido, vio personas, lugares, escucho voces, los recuerdos mas arraigados de la mente de Camus eran los de la guerra, veía todo por medio de los ojos de Camus, sintió su angustia y desesperación cuando acababa con un enemigo, la desolación que lo embargaba, el odio y por fin la noche del asesinato, vio a Camus durmiendo, sudaba y gemía entre sueños, tenia una pesadilla, vio el pasillo y la silueta del asesino, lo siguió, entro al cuarto de saori, y vio horrorizado la forma despiadada de asesinar a la Diosa, interiormente grito, escucho a el espíritu de Camus gritar y llorar y sentirse impotente, la sombra se hizo nítida por un momento, tenia una sonrisa torcida, los ojos azules inyectados de sangre que le brillaban con demencia, el cabello largo, escucho su risa macabra y sintió miedo, ya no quería escuchar ya no quería ver, el ser frente a el intento atacarlo y fue entonces que soltó a Camus, temblaba de pies a cabeza, fue un instante pero vio al asesino, no sabia que hacer… a quien acudir? Decirle directamente a Shion? O cerciorarse… necesitaba consejo, así que se dirigió hacia la casa de virgo…

Fin del flash back…

Paso nerviosamente por las casas que estaban entre acuario y virgo, volteando temeroso para ver si Camus lo seguía, esperaba que no sospechara de su comportamiento, después de todo acababa de desenmascarar al asesino, pero… era su amigo! Y lo estimaba bastante, así que no sabia que hacer! El semi – dios podría ayudarlo, después de todo era muy sabio a pesar de su edad.

Sabia que si lo entregaba le seria dado el peor castigo… además de ser entregado directamente a Zeus… necesitaba pensar, según lo que vio y sintió, no era él, era como si algo se posesionara de él, como lo que le llego a pasar a Saga pero a una cuarta potencia, necesitaban ayudarlo pero… como?

Paso por escorpión, no estaba poniendo atención pues había estado sumido en sus pensamientos, hasta que milo lo detuvo.

- Eh Mu!...- El aludido se sobresalto al escuchar la voz a sus espaldas volteando espantado a ver a un confundido Milo que lo miraba dudoso.

- Dios, Milo, me asustaste…- dijo con voz nerviosa el Aries.

- Te sientes bien?-

- s..si, es solo que, tengo que ir a ver a Shaka, con permiso…- y dio media vuelta para continuar su camino.

- oye espera! Como viste a Camus?- Mu se detuvo, actuaba muy raro, se retorcía las manos con nerviosismo y volteaba a todos lados como si buscara algo.

- Camus!... bueno…- miro con seriedad los ojos de Milo, le decía? Trago saliva y continuo hablando – La verdad, esta muy trastornado y, y, por eso es necesario que valla con Shaka, necesita ayuda…- milo le lanzo una mirada suspicaz.

- Me estas escondiendo algo…- asevero el joven escorpión, pero Mu negó vehementemente.

- No! Nada…- dijo poco convincente.

- Seguro?... puedes decirme que encontraste, después de todo, yo también quiero ayudarlo Mu…-

- Eso lo se, pero… ya te enteraras- le dijo misterioso –ahora con permiso.- y dando media vuelta salio de la casa del escorpión.

- Algo sabe…- se dijo para si Milo mirando la salida de su templo con intriga, después se encogió de hombros y regreso al interior.

- Te estaba esperando…- dijo la melodiosa voz del santo de la virgen al ver entrara a un sumamente nervioso Mu, que al ver a su amigo esbozo una pequeña sonrisa.

- Shaka, gracias al cielo, tenemos que hablar…-

- lo se, es Camus cierto? –

- Si, Dios si hubieras visto lo que yo vi… ahora ya se quien es el asesino, todo esta muy claro en la mente de Camus, es solo que su subconsciente lo bloqueo, pero… no se que debo hacer, si lo entrego van a desaparecer su alma de la faz de la tierra, y si no, puede que siga matando, todo depende si vuelve a haber un detonante o no…- Shaka escuchaba atentamente, en lo que hablaban habían entrado a los aposentos de virgo, el cual en ese momento le servia un poco de té a Mu, que lo tomo de un sorbo, era mucha su desesperación.

- Entiendo… antes que nada calmate y dime, quien es?- Mu lo miro cansado.

- Vamos Shaka, ya debiste de haber descubierto quien es… -

- tengo mis sospechas pero… no estoy seguro…-

- El asesino es…-

- Milo!-

- Que?- Mu quedo confundido por el repentino grito de Shaka, miro hacia sus espaldas y ahí se encontraba el chico de los ojos turquesa.

- Lo siento Mu, te seguí…- Mu trago saliva preocupado.

A mi Mu no me engaña, algo malo descubrió, y descubriré que es, así que ya no perderé mi tiempo, salgo un poco detrás de el escondiendo mi cosmos, pero esta tan nervioso que ni siquiera me hubiera notado de todos modos, ya hemos llegado a la casa de Shaka, me escondo entre los pilares mientras apenas alcanzo a escuchar lo que dicen

Me sorprendo por lo dicho… es que Camus es culpable del asesinato de Atenea? No entiendo nada… que quiere decir con que van a borrar su alma? Dios, esto es mas terrible de lo que pensé… pero Camus no pudo haberlo hecho, aunque, ahora que analizo bien, Mu no ha aseverado que él fue, y si no fue el, entonces quien?

- El asesino es…- escucho que comienza a decir Mu, y con tal de escuchar un poco mas, me asomo lo mas posible intentando no ser visto, pero Shaka es demasiado listo, a pesar de tener los ojos cerrados…

- Milo!- me grita, demonios, de haberme escondido bien ya sabria quien fue el verdadero culpable…salgo de mi escondite algo avergonzado, después de todo eh estado escuchando cosas que no debería…

- Lo siento Mu te seguí…- le digo apenado, el me mira temeroso, realmente no queria que nadie mas se enterara.

- Dime Milo, pero dime la verdad, escuchaste todo lo que hemos dicho?- Mu se acercó a mi y me tomo de los hombros sacudiéndome convulsivamente.

- Pues… si.- el pelimorado cierra los ojos un momento para verme enojado.

- Milo, prométeme solemnemente que no le dirás nada a Camus, no quiero preocuparlo, lo ultimo que necesitamos es que se termine de volver loco de preocupación!- asiento lentamente.

- Bueno Mu, estabas a punto de decirnos quien era el culpable de la muerte de Saori- dice Shaka para volver a la platica, que por cierto a mi también me interesa saberlo, pero Mu nos mira desconfiado.

- Es… es mejor que se lo diga a Shion directamente, el sabe que hacer… lamento haberte molestado Shaka, Milo, con permiso…- y comienza a alejarse de nosotros, Shaka y yo nos miramos extrañados, por que no habrá querido decirnos?

Después de un rato igualmente salgo de la casa de virgo, necesito hacer mis propias investigaciones, Shaka me comentó, que el culpable sufría de un desorden de la personalidad, lo cual me llevo a pensar en Saga o en Kanon, pero Saga ya esta en la cárcel y Mu nunca hablo de los gemelos directamente, me comentó también que puede ser el mismo Camus el culpables, pero que su subconsciente al estar dividido en dos "bloquea" los recuerdos de lo que hace su otro yo. De ser él, el culpable, seria condenado… demonios debo encontrar algún remedio!

Me dirijo hacia el templo de acuario, ahí estas, mas pensativo que de costumbre, intento aparentar que todo esta bien y parece que por el momento no sospechas nada, me cuentas todo lo que sucedió con Mu, y eso solo me lleva a fortalecer la idea de que tal vez tu si seas el asesino… trato de buscar algún indicio, alguna pauta para ver si es cierto, pero no hay nada, solo la profunda tristeza que has venido cargando desde hace unos días, y una culpabilidad que aun no te puede ser atribuida.

Te comento que yo también me tope con Mu y lo que alcance a escucharle, claro sin mencionar la platica que tuve con Shaka y de las creencias que se hacían mas fuertes respecto a ti, Mu tiene razón, no vale la pena martirizarte mas de lo que tu mismo haces…

Tu semblante cambia drásticamente cuando comento el castigo que recibirá el asesino, te quedas un momento impactado, después sentado como estas te encoges en ti mismo mientras abrazas tus piernas y diriges tu mirada perdida al horizonte, me duele verte así, y tan solo el imaginarme que tu seas el culpable me entristece aun mas…

Tu culpabilidad me hace sentirme culpable también, y francamente, ya basta!

- Camus… has, has matado a alguien a sangre fría?- te pregunto a quema ropa, se que no te esperabas semejante pregunta, pero ahora sabrás el por que, aunque me mires con ojos de incredulidad y escándalo.

- Claro que no! Y si mato, no lo hago por que quiera! Si no por que… es mi trabajo…- dices intentando justificarte de algo que ni siquiera has hecho…

- Yo si…- abres los ojos como platos, mirándome realmente escandalizado, lo noto, a pesar de que no te miro directamente a ti, si no al atardecer que comienza a caer en este momento.

Te quedas callado, así que lo tomo como indicación para continuar hablando…

- Fue hace mucho tiempo, pero esa noche me persigue, no me deja vivir… paso cuando Saori aun no había comenzado la rebelión, Saga me utilizaba de "asesino a sueldo" contra todos los herejes del santuario, llego un momento que comencé a ver la vida humana como juego, algunos viven otros mueren, y a mi me tocaba decidir quien se iba y quien no; en ese tiempo comencé a salir de vez en cuando del santuario, después de todo la vida aquí era monótona y aburrida, y tantos asesinatos me estresaban, así que una noche, después de algunas copas en un bar, conocí a una chica, su nombre ya no importa, seguimos tomando juntos, y los roces se comenzaron a dar, le propuse ir a mi casa, ella acepto, ya dentro del cuarto, entre caricias, a ella le comenzó a dar miedo, me alejo y me dijo temerosa que era su primera vez y que viéndolo bien ya no estaba segura de querer hacerlo, no la escuche… en ese momento estaba cegado por el deseo y las drogas que había injerido esa noche, así que a la fuerza la arrastre hacia la cama, ella comenzó a llorar, me desesperó y…. comencé, comencé a golpearla… - mi voz se quiebra sin quererlo, el recuerdo de esa noche es demasiado para mi… te miro de reojo, ya no me miras, te limitas a ver el horizonte al igual que yo, pero se que me escuchas, así que continuo…- La viole… cuando termine, la chica comenzó a gritarme, y a amenazarme con una demanda, me calentó la cabeza, y sus chillidos me desesperaron, así que sin piedad me le fui encima, ella estaba horrorizada y gritaba con mas fuerza, yo con tal de callarla volví a arremeter contra ella a golpes, no me detuve hasta que sentí la sangre en los nudillos y salpicándome la cara… fue entonces cuando regrese en mi, mire lo que había hecho…enloquecí en ese momento… baje del cuerpo ensangrentado y desfigurado de la chica arrastrándome hasta una esquina, donde con los ojos desorbitados me quede contemplando el cuerpo mientras lloraba en silencio… así pase tres días, solo en la esquina, contemplando el cuerpo que ya comenzaba a descomponerse, la sangre seca en la pared, en las sabanas y en mis manos hacían dibujos macabros que me desquiciaban sobremanera… medite muchas cosas, me di cuenta de que la vida tenia un valor, y que no soy nadie para disponer de la vida de los demás, tome una resolución, en pago por mi atrocidad, seguiría viviendo, recordando día a día lo que había hecho, ya que morir, seria mas una bendición que un castigo, tendría que vivir con el fantasma de esa chica rondando mi espíritu, recordándome la escoria que soy, y que mi vida, la vida que muestro al mundo no es mas que una cruel charada… sabes lo que es eso Camus? Fingir todos los días que eres feliz? Mostrar al mundo una realidad que no existe?

Tu te quejas y lloras por que has hecho mal, tienes razón, pero y yo? No eres el único que sufre, no eres el único que tiene que pelear contra sus traumas día a día y aun peor, tu no tienes que esconder tu verdadera esencia para ser aceptado… en cambio yo… eh vivido toda mi vida arrepintiéndome de lo que hago, escondiéndome de los demás, nadie había sabido de esa noche...- dejo las palabras al aire, estas horrorizado, tu mirada esta baja, hago una pequeña pausa, en la que trato de serenarme, pero es cosa imposible, vivir con los fantasmas de tu pasado es sufrir, y dejar de hacerlo es cosa imposible…

- Cuando regrese en mi, envolví el cuerpo en una sabana, y lo enterré a las afueras de Atenas, nadie lo ha descubierto desde entonces. Después de eso volví al santuario, nadie supo el por que de mi ausencia de mas de tres días, nadie noto el cambio que había sufrido en mi interior, después de todo a la gente no le gusta ver a los demás sufrir, así que eh pasado la vida sufriendo solo, mostrándole al mundo una cara falsa que aborrezco, solo quiero que me acepten… odio estar solo, le temo a la soledad, y es por eso que lo hago, por eso finjo felicidad, por que no quiero estar solo…- bajo la mirada, y comienzo a sollozar, nunca había hablado con nadie respecto a esto, por una parte es un alivio, ya no es mas un secreto, pero por otra, temo lo que llegues a pensar, temo que me odies y que me rechaces y que al final me dejes solo…

Me que do estupefacto, que otra cosa podía hacer? Después de semejante revelación por parte de Milo, se ha quedado callado, con la cabeza gacha… siempre había sabido que los escorpiones eran los encargados de ejecutar a los enemigos, pero nunca me imagine que esta situación llegara a tanto… y yo que pensé que tenia problemas!

No puedo reclamarle nada, después de todo, todos tenemos problemas y traumas con los que lidiar, además creo que su pecado ah sido expiado con creces, vivir con la constante culpa te hace sufrir, y Milo ha sufrido suficiente… nunca pensé que el siempre alegre Milo tuviera esta clase de problemas, se que en estos momentos debe pensar que le odio o que lo rechazare, pero no, en cambio le estoy agradecido, yo he sido con el único que se ha mostrado tal y como es, solo un pobre niño asustado que teme a la soledad, tan solo ya es admirable la valentía que debe de tener para confesar su crimen, así que con calma, poso una mano sobre su hombro, se estremece ante el contacto y me mira de reojo, como preguntándome si después de lo que me ha dicho lo seguiré aceptando, como respuesta esbozo una sonrisa, sus ojos se llenan de lagrimas, y como hiciera el hoy por la mañana, lo acojo en mi regazo mientras llora incontrolable, mientras con desgarradores gemidos me pide perdón por ser lo que es, lo que somos, "asesinos"…

- Milo, tu me lo has dicho esta tarde, "deja el pasado en el pasado" has tenido el valor suficiente para no dejarte caer, has vivido una vida de expiación, así que por favor, deja de llorar, "ya no te atormentes mas"- te digo repitiendo las palabras que tu me dijiste, sonríes, pero por primera vez lo haces con el corazón, no es la típica sonrisa picara que te caracteriza, si no una sonrisa sincera, sonrió también para disfrutar este momento de empatia.

- Ahora anda, regresa a tu templo que anochece – te digo mientras nos ayudamos mutuamente a levantarnos del piso, sonríes una vez mas, te acercas a mi y me abrazas con cariño, me haces sentir raro, después de todo sigo sin acostúmbrame del todo a tus muestras de afecto, pero te devuelvo el abrazo, de improviso me besas, pero es diferente a los besos de esta mañana, ya que lo haces con inmensa ternura, cuando te separas solo unos milímetros de mi rostro me susurras un "gracias, por comprenderme"y vuelves a besarme, pero como no comprenderte? Si después de todo cargamos con el mismo estigma, ser caballeros de Atenea y además ser asesinos…

…..

La noche había caído, Mu daba vueltas en la cama, la culpa lo corroía, se reprendía mentalmente por no haber ido con Shion, Sabia quien era el culpable de todo, y sabia lo que debía hacer, pero, no quería hacerlo, pero sabia también que de no decir la verdad, los asesinatos continuarían, ya que el asesino estaba bastante desequilibrado, sin meditarlo mas y sin importarle que fueran mas de las tres de la mañana, se levanto y se dirigió al templo de Atenea…

….

De nueva cuenta esa sensación, de nueva cuenta las pesadillas, me revuelvo en la cama inquieto, esa sensación de partirse esta de nuevo, me veo a mi mismo durmiendo, y salgo de mi templo, escucho pasos desesperados, veo una silueta que se acerca corriendo, la luz de la luna lo ilumina de repente, es Mu!, se le ve muy agitado, tiene los ojos desorbitados, y voltea hacia todos lados convulsivamente, pero que hace a esta hora? Pasa mi casa con rapidez y por un momento todo vuelve a ser silencio.

De repente, otra silueta aparece, me sobresalto, esa figura errante es la misma de aquella noche… la figura comienza a seguir a Mu y yo a la figura, llegamos hasta el templo de Atenea, la figura se esconde cuando Mu voltea hacia atrás, entramos y Mu comienza a buscar los aposentos de Shion, la sombra corre, Mu lo escucha y voltea, pero antes de que pueda hacer nada lo rodea del cuello y comienza a asfixiarlo, me acerco tratando de evitarlo, gritar, hacer algo! Y es entonces cuando lo noto, lo esta estrangulando pero no con las manos desnudas… tiene un fino hilo que le corta y se incrusta en la piel y carnes de aries, retrocedo horrorizado, mirando… Mu forcejea intentando safarse, pero el sujeto jala con mas fuerza, haciendo que la fina cuerda se incruste fieramente contra el cuello de Mu, el cual comienza a sangrar, con los dedos intenta aflojar un poco el agarre pero le es imposible, y yo, maldita sea! No puedo hacer nada! Mas que mirar impávido la escena! La sombra rie macabramente mientras Mu cae de rodillas, la piel de su rostro esta amoratada, la piel del cuello esta terriblemente lacerada, ya que los bruscos jalones del asesino conjuntamente con los intentos de safarse de Mu han hecho que el hilo le descarne toda la extensión del cuello dejando la carne viva… los ojos se le han inyectado de sangre y su lengua comienza a sobresalir por el ahorcamiento, esta terriblemente morada, sangra por nariz y oídos, después de algunos respingos, el cuerpo del caballero de Aries cae exangüe en las losas del santuario de Atenea…

Esperando que esto sea todo lanzo un desgarrador alarido que solo puede oír mi conciencia, pero el asesino no ha tenido suficiente… ahora ya es imposible desenredar el hilo del cuello de Mu, asi que lo toma del artefacto y lo comienza a arrastrar hasta la parte central del santuario, donde se encuentra una estatua dorada de Atenea, en su mano derecha sostiene un escudo y en la izquierda, donde normalmente estaba su báculo se encuentra una espada dorada, parte de la armadura sagrada de Atenea…

Cuando llegamos hasta ahí, la sombra sostiene de nueva cuenta el alambre, y lo comienza a tensar, me tapo la boca al saber lo que esta tramando, la enloquecida figura levanta el rostro y ante mi horror me mira a los ojos! Sus ojos son azules, intensos y cargados de locura, inyectados de sangre y los mechones de cabello que no logro precisar su color le obscurecen la mirada dándole un aire diabólico, caigo de espaldas alejándome de la figura que en mi propia locura siento que me mira fijamente mientras sigue tensando el alambre hasta que de un fuerte tiron, la cabeza de Mu es seccionada del cuerpo, y bota hasta quedar frente a mi, me quedo horrorizado, el olor a sangre lo invade todo, me tapo nariz y boca pues el fétido olor a muerte es insoportable, y por si pensaba que esto había acabado estoy muy mal, toma el cuerpo y con saña y odio lo arroja contra la espada que sostiene la figura de Atenea, quedando el cuerpo empalado en esta, siendo atravesado por la mitad, el asesino después de reír ante su obra, se acerca ah la cabeza, y la toma entre sus manos, no logro ver que es lo que hace con la misma, ya que me da un fuerte vértigo, todo me da vueltas y la nausea hace presa de mi, caigo inconsciente dentro de mi propio sueño…

...

Y de nuevo gracias a todas las personas que leen :) sus comentarios son bienvenidos! espero les gusten los siguientes capitulos!