Antes de mandar el tercer capítulo quiero agradecer las primeras reviews que recibo en lo poco que lleva de vida esta historia. Me gusta saber, no solo si les gusta o no, sino que errores y fortalezas ven ustedes como lectores sobre la trama que voy desarrollando. Y por esto quisiera responder al comentario de SSS-HeK3tOoR.
Las bases argumentales sobre las que estoy construyendo esta historia no son diferentes a las del SAO original. El argumento principal y base de todo es, al fin y al cabo, la supervivencia de 10.000 personas en el juego de la muerte Sword Art Online y, aunque les pueda sonar egoísta, esta historia la estoy escribiendo asumiendo que los lectores de ella son conocedores del tema, bien sea por las novelas o el anime. Esa es una de las razones por las que el prólogo y los datos sobre el juego no son tan precisos como en la novela original.
Lo siguiente es: ¡Claro que dependo de la serie y de las novelas!, uno de mis propósitos es hacer una Side Story digna de el SAO que conocemos, manteniendo los hechos relevantes y el protagonismo absoluto de Kirigaya Kazuto. Ahora, en los primeros dos capítulos se pueden evidenciar muchos datos que son parte esencial del SAO original, pero hay que ver que hasta ahora está comenzando la vida de el OC de esta historia dentro de Aincrad, y dependeré de las novelas y anime, no tanto por la vida y hechos de Kirito, sino por fechas guia, pues es justo equilibrar los niveles y fechas de la historia original con los niveles y fechas que desarrollará mi personaje dentro de SAO. No quiero hacer un personaje "Over power", mucho menos uno que tenga una relacion fiel y constante con Kirito y/o Asuna, eso, personalmente, me parece llegar a un punto aburrido pues la historia solo llegaría hasta X y, el resto, solo sería la vida del personaje en base a Kirito.
Ahora, hay otro porque cuando no detallo muchas cosas sobre Kayaba Akihiko, Aincrad en si mismo, etc. Y es que la historia es contada desde el POV de mi personaje, que es de por si muy diferente a Kirito que es un genio informático, por tanto mismo, su manera de narrar es diferente, aun así no niego que no aclare muchas cosas en capitulos posteriores, porque si lo tendré que hacer.
En cuanto a los géneros base, simplemente aventura y fantasía, porque voy a manejar diferentes tipos de emociones, de géneros. Aventura, acción, drama, tragedia, crímenes, locura y ambición (etcétera etcétera).
Y esta claro, tengo 75 pisos para hacer de la vida del personaje principal de esta historia. Alexcei. Lo más interesante e impredecible de leer posible.
SSS-HeK3tOoR, Mizu Blueheart. Mil gracias por sus comentarios.
Parte 1
25 de Febrero de 2023.
El sonido del verde pasto siendo aplastado por mis pies en veloz carrera mientras arremetía contra una criatura, una "Surthern Bee" para ser exactos, una especia de abeja roja y negra, cuerpo pequeño y alas más grandes que ella simulando a las de una libélula que emitían un zumbido molesto para mis oídos, por lo tanto, su existencia virtual tenía que ser erradicada. Y así fue. Con una poderosa estocada se rompió en polígonos azules que desaparecieron en el aire 2 segundos después.
La experiencia ganada no fue mucha, al menos para mi, pero yo no estaba ahí por ello, sino por el típico item que se dropeaba tras la muerte de una de esas bestias, lo necesitaba para una misión del noveno piso.
Luego de haber vencido a Illfang, el señor de los Kobold, la mayoría de jugadores se dio cuenta de que vencer al juego era más fácil de lo que sus mentes temerosas y corruptibles pensaban, vieron entonces que aquellos temibles monstruos, incluso los sencillos jabalíes, no eran más que datos unidos y que sus ataques eran algoritmos predecibles y sencillos de memorizar con el simple hecho de tener el nivel requerido. Limpiar entonces los pisos siguientes fue mucho más rápido y entretenido, ver cada una de las muertes y el afán de los "guerreros" por matar a cada jefe de con la esperanza de salir algún día de aquí. Y es que yo no estoy en contra pelear por salir del juego, solo que yo me tomo las cosas con más tranquilidad.
-Y tu ¿Qué eres?-
Escuché decir de una voz dulce mientras caminaba por aquel bosque en busca de otra Surthern Bee, aligeré mis pasos para evitar ruidos que delataran mi presencia y, escondiéndome tras uno de los muchos árboles mis ojos encontraron a una pequeña muchacha arrodillada frente a una especie de ave cuyo pelaje soltaba un brillante color azul, centré mi atención en la criatura y su nombre, aunque conocido, sorprendía bastante. "Feathery Dragon".
-P-Pina…-
Dijo la chica con una voz infantil y dulce mientras acariciaba la cabeza del ave que, más que un monstruo del bosque, parecía un perro del mundo real pues no se movía, solo disfrutaba de la caricia femenina. -¿Realmente eso es posible?- pensé al instante pues se suponía que todos los monstruos del lugar, sin excepción alguna, atacaban a los jugadores con la obvia intención de asesinar, pero al parecer con ella no ocurrió así, la pequeña ave/dragón simplemente estaba ahí, gruñendo de aparente felicidad mientras la otra la acariciaba y alimentaba con algo a lo que no le había puesto cuidado.
-Supieras cuan peculiar es esto- me atreví a decir con voz firme, intentando camuflarla con un poco de tono infantil, mientras salía de mi escondite, viendo directamente a los ojos de la muchacha quien solo atinó a exaltarse soltando un leve grito de sorpresa mientras el animalillo se escondía tras la espalda femenina y me "gruñía".
-…¿Peculiar?-
Preguntó ella aun arrodillada en el suelo, mirándome hacia arriba, a la cara.
-Claro, domesticaste a esa gallina, eso no suele suceder todos los días- respondí intentando mantener ese tono "amigable" que escondía la frialdad de mis palabras.
-¡¿Gallina?!- exclamó ella con un tono de voz que daba a entender que se sentía ofendida -¡Pina es un dragón, no una gallina!- gritó.
-Si si…- contesté con el mayor desdén posible mientras daba tres pasos a la jovencita y le extendía la mano izquierda con intención de ayudarla a levantar, esta, al ver esto, volteó su rostro en señal de molestia y menosprecio levantándose, luego, sola.
Me miró nuevamente a los ojos con signos de molestia y, de una pequeña bolsa que cargaba en su cintura, sacó un cristal azulado. Sabía lo que haría, detenerla o no dependía de mi, y la cosa estaba en que dejar pasar la oportunidad de hacerse con alguien que había logrado manipular una criatura para su beneficio sería una estupidez, incluso para mí que los últimos casi 4 meses había evitado cualquier contacto humano cercano. Adquirir información sobre las acciones de la ahora domesticada "Pina" seguramente me sería de ayuda, sobretodo al momento de la batalla, nada decía que la niña con la que me encontraba ahora, a futuro, fuera la única en lograr controlar un monstruo.
-Espera- logré decir y ella, volviendo a mirarme aun con enojo, se detuvo por unos pocos segundos, yo no dije nada y en consecuencia de esto de su boca salió la palabra "Transportar", yo la interrumpí rápidamente agarrándola del antebrazo y halándola hacia mi. -¿Cómo te llamas?-
-Tsk-
Musitó ella y miró a mis ojos. Ella aun me miraba hacia arriba, su estatura no debía superar el metro con cuarenta y cinco centímetros, mucho menos tendría más de 14 años, yo, por el contrario, medía 1.68 y había vivido durante 16 años.
-¿Cómo te llamas tú?- preguntó ella con desconfianza y tratando de contener la rabia que aun sentía por mi comentario sobre el dragón que ahora estaba sobre su hombro. Aun así me respondía por cortesía.
-Alex- respondí no sin antes exhalar con fuerza y pesadez pues, hasta ese momento, nadie, absolutamente nadie, sabía mi nombre.
-Jm…- masculló la otra con aun más desconfianza -¿Cómo puedo comprobar eso?- preguntó.
Contener la risa me fue imposible, podría ser pequeña pero era lista, o al menos sabía como poner al descubierto las mentiras de una persona común, un reto más, pero aun así, seguiría con el juego que ya había empezado.
-Eso es muy sencillo- respondí con diversión mientras abría el menú y lo manipulaba con ligeros toques.
-Un party…- mencionó ella en voz baja para después picar en una opción frente a su menú personal.
En la parte superior izquierda, justo bajo mi nombre y contador de HP, apareció una barra ligeramente más pequeña y, al lado de esta, el nombre de la pequeña, aunque yo sabía perfectamente que ese era solo el nombre de su personaje virtual, el real era totalmente desconocido.
-Ahora, ¿Estoy mintiendo, Scilica?- pregunté mirándola fijamente, con el mismo desdén con el que le respondí antes.
-…No…-
Susurró ella viendo a otro lado, quizá por pena. Soltó un suspiro corto y casi ahogado y mostró nuevamente el cristal azulado que hace poco estuve impidiéndole usar.
-Transportar, Friben- dijo ella y su avatar se vio envuelto por un destello azulado que la hizo desaparecer.
-Mierda- susurré al instante y como pude materialicé un cristal del mismo color que el de Scilica y lo activé con las mismas palabras dichas por ella, mi vista se cegó por un momento y en cinco segundos después me encontraba en el que era el pueblo más grande en el octavo piso, en pocas palabras, era una ciudad.
Para cuando encontré a la muchacha estaba ya a unos siete metros de distancia de mí, no me quedó de otra que correr la poca distancia hasta llegar a su lado.
-¿Por qué me has seguido? ¡Dejame!- pidió lo más alto que pudo evitando que alguien más aparte de mi le escuchara, no quería armar alboroto alguno y, por eso mismo, tampoco dejó de caminar.
La pequeña ave azul recién domesticada alzó vuelo desde el hombro de la niña y se posó frente a mí gruñendo, la risa fue nuevamente inevitable y esto terminó por llamar la atención de todos quienes aun no habían visto a la criatura.
Rápidamente cosas como "¿Qué hace un monstruo en la ciudad?" o "¿De quien rayos es?" se escuchaban por donde pasábamos la pequeña y yo, y era yo quien señalaba a Scilica, por esto, muchos hombres comenzaron a acercársele a preguntar cosas inútiles y le miraban como cuervos. –La fama es efímera, pequeña…- le comenté al oído en voz baja conteniendo una que otra risilla descontrolada.
Ella solo atinó a mirarme con nerviosismo y enojo mezclados mientras sus mejillas se teñían de rojo, de repente, y tomándome por sorpresa, pues yo estaba más concentrado en las idioteces que proferían quienes rodeaban a Scilica, esta me tomó del brazo y comenzó a correr dejando atrás al tumulto masculino para entrar en una de las posadas, vacía para entonces, cabe decir. La pequeña ave nos siguió como pudo, evitando las molestas manos de quienes deseaban tocarla, y entrando por poco a la posada también.
-Y…¿Para que me has traído hasta aquí?- le pregunté con una sonrisa provocada por el placer de ver como la jovencita era acosada tan sorpresivamente.
-¡I-idiota!- me gritó ella -¿Por qué me dices eso sobre la fama?- preguntó después aun sin mirarme.
-Ja. Ahora estoy cien por cierto seguro de que eres una niñita- le respondí mientras caminaba en dirección a sentarme en uno de los sofás que había en la sala de estar de la posada, y no lo decía porque hasta ahora me diera cuenta de que era muy joven, me refería al hecho de que no comprendía ni el simple concepto de la fama.
-¡Idiota!-
Gritó ella otra vez, yo solo le hice una señal con la mano izquierda indicándole que se sentara junto a mí, ella solo accedió y sin decir más, y con el avecilla en el hombro, se sentó a mi lado derecho.
-¡Explícame!- Insistió y exigió ella.
-Pequeña, es sencillo- le respondí tomándole de la mejilla para obligarle a verme –Si antes no te acosaban así, y ahora lo hacen, es por esa cosa azul que llevas en el hombro, si muere, dejarás de interesarles, de ahí a que es efímera- le expliqué sin dejar de mirarla a los ojos, y es que quería que el concepto le quedara lo más claro que yo, con mi egoísmo, pudiera explicarle, pues yo también le hablé solo por la criaturita.
-Mooo, no me digas pequeña- pidió esta en un tono tan infantil que me replanteé si seguir con el jueguecillo, no creía poder aguantar un comportamiento así, mucho menos cuando cada cosa ·"complicada" que pudiera se la llevaba el viento y el aprendizaje era nulo.
-Tss- mascullé mientras me levantaba del sofá de un solo salto, molesto ante la respuesta femenina, los ojos de ella me miraron con intriga.
-¿Qué sucede?- preguntó Scilica al instante.
-Nada, niña tonta, ve a dormir- ordené mientras iba con la NPC que administraba la posada y rentaba una habitación, entonces, la pequeña se abrazó de mi brazo izquierdo alegándome.
-¡Eres un idiota! Me has insultado todo el día, ahora pagarás mi habitación-
-Tu eres la que me ha estado diciendo "Idiota" cada que se te da la gana, niñita- le respondí agachándome un poco, hasta la altura de su cabeza para picarle con la punta del dedo índice la punta de la nariz mientras le veía a los ojos.
La pequeña Scilica se sonrojó al instante y retrocedió un poco, miró para el suelo unos segundos y luego volvió a fijar sus orbes en mi rostro. –E-entonces…yo…- tartamudeaba ella mientras abría su menú y navegaba por el, guardó en el inventario sus armas y cambió el vestido azulado que llevaba como "armadura" por un vestido sencillo y totalmente blanco que le llegaba hasta la mitad de los muslos, por último soltó las dos coletas que sujetaban su cabello –Te lo…compensaré durmiendo en tu habitación, así no tienes que pagar por dos- decir y hacer lo que hacía parecía no incomodarla, después de todo, nadie aparte de los dos estaba en aquella barata posada.
Yo solo me quedé "admirando" la escena, aquella bonita niña frente a mi, de cabellos castaños y ojos ligeramente rojizos, abrigada por un vestido blanco que parecía haber sido diseñado para ella pues hacía brillar el tono blanquecino de su piel y resaltaba la finura de su cuerpo infantil, sumada por la inocencia que le brindaba ese cabello suelto que le llegaba milímetros más abajo del cuello.
-Tonta…esto no es un juego- comenté con frialdad y me di media vuelta comenzando a subir las escaleras; ella empezó a seguirme luego de poner mi pie sobre el quinto escalón, aun así no la esperé y, cuando llegué a la habitación asignada… –lárgate- dije y, literalmente, le cerré la puerta en la cara.
-¡IDIOTA!- escuché medio minuto después.
Y hasta aquí el capítulo de hoy, nuevamente, espero haya sido de su agrado pues no solo escribo para mi. Escribo para todos los que gustan de leer y, sobre todo, leer esto que les traigo.
Los invito (bastante XD) a dejar sus reviews con comentarios, críticas, opiniones, quejas, insultos y todo eso que deseen decirme para aportar a que esta historia sea cada vez mejor.
Gracias.
