Los personajes de J.K.R. no me pertenecen, yo sólo los tomo prestado, porque estoy muy, muy aburrida.

I

¡Estúpido Draco! Mira que besarla para después hacerla sentir culpable. Aunque Hermione no sabía por qué tenía que sentir alguna culpa en primer lugar. Bueno, sí, eran hermanos, pero, ¿y qué? no estaban haciendo nada malo. Sólo era un beso -uno que le había dejado con más ganas que el primero, cabía decir-. No era como si los dos estuvieran enamorados y fueran a terminar siendo novios. Eso jamás pasaría por lo obvio, y no era como si a ella le importara. A ella no le importaba, en lo absoluto. A ella le gustaba Ron.

—¡Auch! —Exclamó Hermione al tiempo que se ponía de pie. La cabeza le daba vueltas por causa del balonazo que había recibido en ésta, evitando que ella se diera cuenta de que... De nada. Ella no tenía que darse cuenta de nada.

—¡Herm! ¿estás bien? —Ron se había acercado a ella, mirándola y tocándole la frente con preocupación. Sus demás compañeros habían dejado de jugar y se habían acercado, creando un círculo alrededor de ella.

—¡Auch! —volvió a quejarse ella—. ¡No me toques idiota! ¿No ves que me duele? —le apartó la mano de manera brusca a Ron. Éste la miró apenado.

—Lo siento. —le dijo, haciendo ademán de volver a palparle el chichón que le dolía una barbaridad.

—¡Lo siento un cuerno! —le gritó— ¿Acaso tengo cara de arquería?

—¡Ya te dije que lo sentía, Hermione! —le respondió Ron la defensiva, molesto—. Y si tú no hubieras estado en una nube pensando en no sé qué cosa, habrías estado pendiente de la seña que te hice para pasarte el balón.

Hermione estuvo a punto de disculparse con Ron, porque la verdad era que él tenía la razón, ella era la culpable, pero en ese momento el timbre sonó, evitándolo. Se había acabado la hora libre y sus compañeros, incluyendo Ron, se alejaban de ella para ir al salón de ingles. Hermione se quedó parada en medio del campo, ella no iría, ¿para qué? Dolores no la dejaría entrar. Además, necesitaba seguir pensando, aunque muy en el fondo algo le decía que no lo hiciera, debía hacerlo.

II

—¡Chicos, el profesor no vendrá hoy! —exclamó Zabini, causando que un gran alboroto se instalara en el salón. Todos estaban contentos porque el profesor de Historia no les daría clases. Todos excepto él.

Draco no le hacía ninguna gracia el que el profesor Binns decidiera no cumplir ese día con su obligación, porque eso significaba que él tendrías dos horas libres antes de entrar a la siguiente clase, y dos horas libres significaba que su cerebro lo obligaría a pensar en cosas que no quería pensar.

—¡Shsss! ¡Chicos, chicos! Callen un momento, que aún no he dicho todo —pidió Zabini con voz alta, haciendo aspavientos con sus manos. Sus compañeros se calmaron un poco, aunque igual se oía la bulla que causaba el hecho de estuvieran rodando pupitres y guardando los útiles en sus bolsos. Draco sólo permanecía sentado, pendiente a lo que diría a continuación Blaise. Quizá diría que era una broma y él estaría de nuevo tranquilo. No era una broma..., era una maldita broma—: He ido a decírselo a la profe de química, ¿y qué creen? Ha firmado la carpeta y tampoco dará clases. ¡Somos libres! —lo último lo dijo tan entusiasmado, que lanzó la carpeta al aire, la cual fue víctima de la gravedad, cayendo encima de su cabeza. Sus compañeros se comenzaron a reír en medio de los vítores por la nueva noticia, y él hubiera podido reírse de no ser porque ahora en vez de dos horas, tenía era cuatro, eso sin contar que ya se quedaban sin clases y él tendría que irse a su casa. Sinceramente él no tenía ánimos de volver a su casa. Aunque podría ir ofrecerle ayuda a su mamá en cualquier cosa. Todo con tal de no pensar en el beso. El beso. ¿Po qué seguía dándole vueltas a ese asunto? Sólo había sido un beso..., bueno, en realidad habían sido dos, y tenía que aceptar que no nada más habían sido besos, porque la verdad es que le habían gustado, demasiado, hasta el punto de excitarlo... Y ahí estaba el motivo porque el cual no quería pensar en ello, porque no quería reconocer que le había gustado besarse con su hermana, que le estaba empezando a gustar Hermione... O quizá lo que no quería pensar era desde cuando le había comenzado a gustar ella.

—¡Hey, hey! ¡Silencio! —esta vez la que pedía calma era Pamsy, que se había encaramado, de pie, en un pupitre —. Escuchen, no sé ustedes, pero yo quiero aprovechar estas horas libres. Además, es viernes —recalcó y sus compañeros la auparon con "sís" de entusiasmo—. ¿Qué tal si vamos a mi casa? Mis padres están trabajando y no se aparecerán por allá sino hasta entrada la noche.

No había que decir que todo el mundo estuvo de acuerdo y enseguida se pusieron a planear una pequeña fiesta, donde no podía faltar el alcohol, por supuesto, así que en empezaron a vaciar bolsillos y recolectar dinero para comprar bebidas y pasapalos.

—Draco, vas a venir cierto —Pansy se acercó a su pupitre y se reclinó en el respaldo de trabajo. Su tono sonó sugerente y Nott, su amigo que estaba sentado detrás de él, le picó en una costilla haciendo que él respigara. Él lanzó un manotazo hacia atrás para pegarle en una pierna. Nott soltó una carcajada—. Tú no tendrás que poner nada sino quieres, me basta con que vayas —Pansy batió las pestañas y se mordió el labio inferior. Draco sonrió: Pansy era una chica muy linda, tenía el cabello largo y negro, tintado de azul en las puntas; un flequillo le caía por la frente, ocultando uno de su verdes ojos, que lo veían con picardía esperando una respuesta de él. Nott le volvió a picar en la costilla y él volvió a lanzarle un manotazo.

—De acuerdo —le dijo y ella sonrió de oreja a oreja, reclinándose más en pupitre para darle un beso de media luna. Luego se alejó para ir buscar sus cosas. Nott comenzó a joderlo, preguntándole si le pediría a Pansy que fuera su novia. Draco no le contestó.

Pansy se le había estado insinuado desde que comenzaron el quinto curso de bachillerato, la verdad es que otras chicas también habían hecho, pero él sólo había estado tonteando con ellas por su problema de no saber besar... Obviamente eso ya no era ningún problema.

III

A Hermione no le había dado tiempo de pensar en nada, ya que unos chicos de otra sección, que estaban en su tiempo libre, le pidieron que jugara con ellos. No era la primera vez, además, que teniéndola a ella en el equipo era una victoria segura.

Acababa de meter un gol y sus compañeros corrían hacia ella para celebrarlo, cuando Hermione vio a su hermano a unos metros de la cancha. Iba con un montón de muchachos que ella reconoció a la mayoría como sus compañeros de clases. No sintió los abrazos ni las palmadas amistosas en su espalda, lo único que podía sentir era el de repente malestar que comenzó experimentar, al darse cuenta de la chica que iba agarrada de la mano de Draco.

—¡Hey! ¿A dónde vas? ¡El juego aún no termina! —Hizo caso omiso a lo que le gritó Oliver y corrió hacia su hermano, que ya estaba a punto de salir por un hueco que había una de las cercas de mallas del colegio.

—¿A dónde vas? —le preguntó sin aliento, halándolo de su morral, impidiendo que continuara con su camino. La chica que iba de la mano de él también se detuvo y fue la primera en volear hacia ella y verla despreciativamente. Draco volteó luego y la miró con el ceño fruncido. Supo lo que estaba pasando justo en ese momento por la cabeza de él: Cómo era que ella le estaba dirigiendo la palabra cuando no lo hacía desde hace una semana, justo después de aquella noche en la que se habían besado y ella se había ido de su cuarto dejándolo con la palabra en la boca. Draco había intentado buscar hablar con ella y disculparse, pero ella había estado lo suficiente molesta con él para no hacerle el menor de los casos. Y ahora estaba allí hablándole como si nada—. ¿A dónde vas? —volvió a preguntar al ver que él no le contestaba. Pensó que no le había escuchado.

— A casa de Pansy, con unos amigos —le dijo señalando a la chica que tenía al lado, que seguía viéndola como si ella fuera un extraterrestre. Los compañeros de Draco ya habían salido del todo del colegio, y ahora estaban del otro lado de la calle, en la parada, seguro esperándolos a ellos dos para agarrar el transporte.

—¿Y las clases? —le preguntó, con tono reprobatorio, como si ella fuera la madre de Draco y no su hermana.

—No tenemos —respondió la tal Pansy como si fuera a ella a quien se le hizo la pregunta. Hermione ni siquiera la miró.

—El profesor de Historia no vino y la profe de química no quiso darnos clases —él le explicó con voz monótona. Ella asintió y la tal Pansy se giró, jalando a Draco de la mano para que continuaran con su camino.

—¿Puedo ir con ustedes? —Hermione no supo cómo salieron esas palabras de su boca. El caso es que habían salido y su hermano la miró con sorpresa, hasta ella misma estaba sorprendida. Una cosa era que ellos compartieran mucho cuando estaban en la casa, pero otra muy distinta eran en el colegio. Ellos andaban cada quien por su lado y hasta muy pocos sabían que ellos dos eran hermanos.

—No —dijo la tal Pansy, que se había vuelto a girar, y otra vez se metía donde nadie la había llamado.

—Podrías decirle a mamá que te quedaste hasta tarde en el colegio, esperando a que yo terminara de jugar fútbol. —ofreció mirando a Draco.

—¿Ella es tú hermana? —Al parecer la tal Pansy tenía cerebro. Draco la encaró al darse cuenta del tono despectivo que había utilizado para preguntar.

—Sí, Pansy, ella es mi hermana. Y sí va a venir con nosotros, porque sino yo no voy a ir —le dijo serio. Pansy abrió la boca sin poder decir nada y Hermione no suprimió las ganas de sonreirle con burla.

III

Era la primera vez que Draco iba a la casa de Pansy, pero al parecer la mayoría de sus compañeros habían ido porque se movían de aquí para allá como si conocieran cada palmo de ella. Los que no se sentían familiarizados, se quedaron parados esperando instrucciones de Pansy, que les decía a dónde estaba el baño, la cocina y el patio. Eran en éste último donde se haría la pequeña fiesta: Había menos cosas que pudieran romperse y, si alguien se pasaba de trago y le daba ganas de vomitar, podría hacerlo sin ningún problema, con tal y que fuera lejos de la improvisada pista de baile que habían montado a pocos metros de la piscina. Sí, en casa de Pansy había una piscina, y ése era el principal motivo del porqué estaban haciendo la fiesta en el patio. El que nadie hubiera llevado bañador no resultó ser problema, porque los chicos ya se habían sacado sus uniformes, algunos quedando en bóxer y otros, como él, en bermudas. Las chicas habían ido en compañía de Pansy a su habitación, para que ésta les prestara unos trajes de baños. Todas habían ido. Incluyendo su hermana. Y ahora todos ellos estaban allí en la piscina, ansiosos porque las chicas salieran con sus diminutos trajes de baños. Draco también estaba ansioso, vamos que era chico y mentiría si dijera que no quería deleitarse con los cuerpos casi desnudos de sus compañeras, que a la mayoría no había vista más que con el uniforme y, cuando habían hecho algún evento en el colegio, con ropa de calle. Draco estaba feliz de conocer tan bien a su hermana como para estar seguro que ella no se pondría uno de esos pequeños trajes de baños. Hermione prefería mil veces meterse con todo y uniforme a la piscina, o sino ya de plano no meterse. Y Draco agradecía que fuera así, porque no quería que nadie más viera de ella lo que sólo él había tenido la oportunidad de ver hacía una semana.

—¿Esa es tu hermana? —Blaise, que estaba a un lado de él, le preguntó con tono incrédulo, causando que Draco volteara rápidamente, dándose cuenta de cuán equivocado de su anterior seguridad.

¡Hello! Aquí el cuarto capítulo, que espero que les haya gustado como a mí. Hasta ahora es mi capítulo favorito, pero puede que cambie de opinión cuando termine de escribir el 6to cap. El quinto ya está listos y lo subiré la próxima semana.

flopymoon: Gracias por tus palabras, la verdad estos personajes a veces me sacan un poquito las canas. Sobre todo con Herm, ya que es la primera vez que trabajo con una personalidad así. Espero no regarla.

Y sí, los dos son bien inmaduros. Pero es entendible porque ambos son adolescentes. Me tocó hacer memoria cuando yo estaba en esa época, espero haberlo plasmado bien.

Saludos para ti también. Nos leemos luego.

Lokurita: Me alegro de que esté gustando mi fic que, aunque diferente eso sí (creo, no he leído muchos Dramione AU, por no decir que ninguno aunque sé que los hay), es bastante sencillo a los muy bien elaborados que se pueden encontrar por la FanFiction.

Espero que te haya gustado el capitulo, gracias por leer y comentar.

Mil gracias a las personitas que cada vez le echan una miradita a un nuevo cap, y las que agregan la historia a alertas y favoritas.

Un beso enoooorme para todas (también para todos si hay algunos chicos leyendo esto, aunque sinceramente lo dudo. Al menos aquí en FanFiction) y hasta la próxima.