Lo se, lo se. No tengo excusa alguna por haber tardado tanto en actualizar. ¡LO SIENTO!. Pero perdi la inspiracion con esta historia y realmente me costo volver a tomar el rumbo. Por un tiempo solamente escribia un parrafo cada dia :(. Pero bueno aqui esta el nuevo capitulo, algo corto y medio de relleno pero espero que les medio agrade :)


Su cabello castaño oscuro ondeaba con el viento. Le gustaba su cabello largo aunque a veces resultara una molestia. Le gustaba simplemente porque se parecía al de su madre. Le complacía mucho cuando su padre decía lo mucho que ella se parecía a su madre.

No había forma de negarlo Lara era la viva replica de Louis tanto como Johnny lo era de Clark. Ella era la única del matrimonio Kent-Lane que se parecía a Louis físicamente. Lo único que Johnny había sacado de su madre era la testarudez y incesante necesidad de molestar a sus hermanos a cada oportunidad, ella por su lado tenía el temperamento de su padre, excepto quizá por su impulsividad y necesidad de meterse en problemas.

Ellen la tercera de los niños Kent era muy parecida a su padre, con su largo cabello negro y sus ojos azules sin embargo había algo tan diferente en ella, no era para nada impulsiva y mucho menos testaruda. Era paciente a veces al extremo, aunque había que darle el crédito de ser la cabeza fría de la familia. Muchas de las veces era la que intentaba evitar que los demás hicieran algo tonto pero la mayoría de las veces nadie la escuchaba. Se parecía en cierta forma al pez amigo de la Sirenita, de donde provenía su apodo "Flounder", su hermano se lo había colocado cuando tenía cinco y aun ahora a los trece no había podido deshacerse de él.

Kelly por su lado era un encanto que enamoraba a todo el mundo, con sus grandes ojos azules, sus pestañas largar y sus hoyuelos. "Cuando crezca será la perdición de todos los chicos de la escuela" había dicho una vez Louis a lo que Clark respondió con una cara de pocos amigos de la que Oliver Queen se rio ruidosamente, hasta que su esposa le recordó que su propia hija era también un encanto.

Un movimiento en uno de los edificios a su izquierda llamo su atención. Una pareja se besaba en "secreto" en el cuarto de fotocopiado de una oficina. Volvió su vista al frente hacia una de las ventanas del último piso, donde se encontraba Luisa Lane hablando con su jefe. Lara intento escuchar de qué hablaban pero su oído no estaba tan entrenado como el de su padre y apenas podía captar pequeñas frases separadas, de las cuales no había sacado mucho.

Se había tomado la tarea de proteger a Luisa, una lunática extraterrestre con aires de diosa andaba suelta y solo Dios sabia que se le podía ocurrir en su maniática cabeza. Otro movimiento capto su atención

— ¡Rayos!—

Clark Kent estaba en una ventana cercana y acababa de voltear a ver hacia su dirección. Se movió lo más veloz que pudo cuando noto los ojos azules de su padre casi sobre ella, no podía decir con seguridad si él la había visto. No podía volver y asegurarse, ahora debía quedarse ahí escondida.

Espero prudentemente por diez minutos y cuando volvió a su antiguo puesto, Luisa ya no estaba en la oficina del Perry White

Rayos

Ahora había que volver a buscarla en todo el edificio, intentando no ser vista por su padre, el cual aun no sabía que era su padre.

Decidió entonces moverse a un edificio de menor altura a un lado del planeta, sin embargo cuando dio la vuelta para dirigirse hacia ese lugar, choco contra un cuerpo. Levanto la mirada y vio el rostro de su hermano devolviéndole la mirada. Solamente que este rostro era un poco más viejo que el de su hermano y con una mirada que parecía traspasarle el alma, ella conocía esa mirada. Era la mirada de su padre.

Afortunadamente reacciono antes de que Clark pudiera tomarla de los brazos y salió corriendo sin un rumbo fijo, él iba a seguirla pero escucho que alguien pedía ayuda a unas cuadras de distancia. Soltó un suspiro y se dirigió al lugar, donde solamente estaba una muchacha recostada contra la pared de un de un callejón. Respiraba profundamente para tranquilizarse mientras sostenía fuertemente su bolso, se levanto y se fue casi como si nada hubiera pasado.

Tuvo que volver al planeta, porque Luisa lo estaba buscando por todo el lugar para ir a visitar a cierto político.

-¿Qué te sucede hoy Smallville?—le pregunto Luisa después de haber salido del automóvil, Clark había estado viéndola mucho durante su pequeño viaje

-Nada—ella lo dejo pasar. En realidad "nada" era una mentira, él no podía dejar de pensar en la jovencita que estaba en el edificio cerca del planeta, en la forma en que parecía vigilar a Luisa y tampoco podía dejar de fijarse en lo mucho que se parecía. Desde sus ojos, su cabello, la forma de su carita, la forma en que sus labios se curvaban cuando estaba seria. Si… era definitivo, ella era una copia física de Luisa.

- Bien, Smallville, ¡suéltalo!—le dijo en tono fastidiado, luego cuando salieron de la oficina del político importante que fueron a entrevistar, él le dio su típica sonrisa Smallville de "no estoy haciendo nada", que ponía su corazón a latir a mil por hora.

-No estoy haciendo nada, Luisa—ella puso los ojos en blanco

-¡Claro que sí!—las furtivas miradas que Clark le daba, la estaban empezando a poner nerviosa—Deja de verme cada cinco minutos…-

-No te estoy viendo cada cinco minutos—rio ligeramente. Simplemente no podía dejar de hacerlo, su esperanza de que Luisa fuera la madre de sus hijos, había crecido desde la visita de la muchacha al Planeta. De hecho nunca había pensado en Luisa como la madre de sus hijos, hacia poco que había notado sus crecientes sentimientos hacia ella, y nunca había imaginado que tuviera la posibilidad de tener hijos con una humana.


Jeremy se sentó en una banca del parque y suspiro. Era tan difícil seguir a Lara y cuando al fin la había encontrado le volvió a perder la pista al intentar salvarla de su padre.

Logro localizarla en un edificio cerca del planeta, y solo la suerte le hizo notar a Clark Kent (su suegro) en una ventana, mirando a Lara. Corrió unas cuadras lejos y encontró en un café a la chica que le estaba coqueteando hace diez minutos. Se acerco con el rostro sonriente, como si hubiera cambiado de opinión, ella le devolvió la sonrisa cuando lo noto.

-¿Quieres sen…-Jeremy la tomo del brazo y su bolso prácticamente arrastrándola a un callejón cercano.

-Escucha, necesito un favor. Quiero que grites, como si tu vida dependiera de ello—la chica lo vio con pánico, ¿con qué clase de loco pervertido se había metido?

Jeremy suspiro

Por favor—le aplico la sonrisa enigmática y la mirada traviesa que hacía que todas la mujeres hicieran lo que él quería

-No es nada malo, es para ayudar a una amiga. No te lo puedo explicar, pero necesito que grites ahora, luego puedes irte—ella aun lo veía sin habla, Jeremy no estaba seguro si era por su deslumbramiento o por temor— ¿Lo harás?—la chica asintió tontamente.

Él le dio otra sonrisa y le indico que ese era el momento de gritar, ella sonrió y lanzo varios gritos de ayuda.

Jeremy se acerco y le dio un beso. La chica se quedo más tonta que antes… sí, eso siempre funcionaba. Susurro un "gracias" y se fue. De lejos pudo ver la figura del Borrón desde lo alto del edificio, indicándole que su plan había funcionado. Ahora solo tenía que volver a buscar a su novia.


Esto no estaba funcionando.

-Acéptalo, no tienes ni la menor idea, ¿verdad?—

-No es hora para eso, Tori—la chica simplemente regreso su vista hacia la pequeña niña que jugaba en el carrusel—Un día entero perdido—

Johnny suspiro y se reprocho de su mala suerte.

-Relájate, es solo un día—

-¡Solo un día!—suspiro una vez más, su novia no lo entendía. Por primera vez se sintió frustrado de ella-¡Sabes cuánto es eso en años de viajeros del tiempo!—

-No—la verdad, él tampoco—Mírala, se ve tan feliz—

Johnny intento no poner los ojos en blanco

-Me pregunto…-lo vio de reojo-¿Cómo serán nuestros hijos?—

El chico volteo a verla sorprendido, y ella fingió reír de la niña pequeña.

-¿Por qué lo dices?—

-¿Decir qué?—le dijo con aire distraído

-¡Eso!—Johnny no pudo evitar gesticular

La chica se levanto de un salto y acudió al (conveniente) llamado de la hermanita de su novio

-¿Ya te cansaste?-

Ver a Tori, con su hermanita le hacía sentir calor en el estomago… y nervios en las manos. De hecho ya se lo había preguntado antes, ¿Cómo se verían sus hijos?. Y la pregunta no llego a su mente sola… no, por supuesto que no. Hubo alguien involucrado en ponerla.

Su madre… y su tía (quienes disfrutan de torturarlo)

Lucy vio con ojos picaros a Luisa

-Apuesto en los ojos azules—dijo colocando un billete de un dólar en la mesa. Luisa bufo

-Eso no es sorpresa—se quedo pensativa—quizá uno o dos (con suerte)con cabello rubio—

Lucy fingió meditarlo, mientras su hermana colocaba otro billete sobre la mesa

-Si, pero. ¿Uno o dos?—Luisa lo pensó, empezó a formar un dos con la mano, pero se arrepintió a tiempo y solo formo un uno—Esta bien. ¡Su sonrisa!—

Luisa rio esta vez

-¿Qué hacen?—pregunto un inocente Johnny, ambas hermanas se vieron complices

-Nada—respondieron al unisonó. Oh, sin tan solo se hubiera quedado con la duda. Pero no, claro que no. Esa no era su naturaleza

-¡Venga, díganme!—debió advertirle algo la sonrisa socarrona de su tía Cloe que estaba sentada en el sillón leyendo un libro. Y lo fácil que cedieron las hermanas

-Apostamos en cómo se verán—la pregunta ¿Quiénes?, se formo en su mente, pero antes de llegar a pronunciarla llego la respuesta-¡TUS HIJOS!—

Si. No pudo ver a Tori por una semana, la vergüenza de su "prodigiosa" imaginación lo torturaba. Y no podía evitar ponerse rojo de la vergüenza cuando su tía Kara intentaba reírse solapadamente, cada vez que lo veía.

¿Porque tenía que tener tantas mujeres torturadoras a su alrededor? Contando a su hermanita.

"Johnny tengo hambre… ¡mira un McDonalds!", "Johnny quiero subirme a los juegos... ¿Siiiiiii?", "¡Johnny mira una tienda de juguetes!, ¡entremos!", "Oh mira una librería, ¡voy a ver!" (Esa fue Tori)

Y así se estuvieron las chicas todo el día, dejando la búsqueda de su hermana relegada a nada.

-Sera en lo único en lo que nos concentraremos mañana—le dijo Tori, antes de apagar la luz de su lado de la cama—Solamente en eso—

-Si claro—Él realmente esperaba que fuera verdad


Luego del pobre intento de capitulo, en el que esperaba que conocieran un poco a Lara y Jeremy, pues deseo que no me quieran atar a un poste y dejar ahi a que me coman los cuervos. Prometo intentar que el proximo mas interesante C:

Besos

-La' Vete