DISCLAIMER: Todo lo reconocible pertenece a J.K. Rowling, el resto es mío.
AVISO: Este fic participa en el Reto Especial de Aniversario: "Almas gemelas" del foro Hogwarts a través de los años.
Acompañadme a ver el preludio de una de las historias de hermanos más tristes de la historia :(
RETAZOS DE ETERNIDAD
FICHA TÉCNICA:
Personajes: Sirius y Regulus Black.
Relación: Hermanos.
Año: 1972, verano entre el primer año de Sirius y el de Regulus en Hogwarts.
Lugar: 12 de Grimmauld Place.
Palabras: 155.
IV.
Regulus estaba en su habitación cuando empezó a oír unos sonidos extraños.
Incapaz de contener su curiosidad de niño de once años, tiró el libro que había estado leyendo sobre la cama y asomó la cabeza por la puerta. Sus padres no estaban a la vista, así que se acercó a la habitación de Sirius.
Lo que vio lo dejó boquiabierto: el cuarto estaba decorado de rojo y dorado.
―¿Te gusta? ―preguntó Sirius, orgulloso.
Regulus no supo qué decir.
―Es… muy colorido ―dijo tímidamente.
Sus padres habían prohibido terminantemente que se mencionara la palabra «Gryffindor» en aquella casa.
Sirius sonrió, pero la sonrisa se le borró rápidamente al ver la figura adusta de su madre en el umbral.
―Regulus, vuelve a tu habitación inmediatamente.
Regulus lanzó una mirada de disculpa a su hermano, pero este le guiñó un ojo.
El niño sonrió; Sirius siempre sería su hermano, sin importar la casa a la que perteneciera.
