DANGER

Capítulo 4

Evasión

Una voluntaria del consejo estudiantil hacia un recorrido por los clubs, como parte de su trabajo, pero en realidad más era su curiosidad por saber dónde estaba la chica que ha causado revuelta últimamente.

Andando por los caminos más alejados del instituto y el último de los clubes después de hacer un largo recorrido, llega al club de música del cual sale un sonido agradable y por una de las ventanas que se encontraban semiabiertas, parándose prácticamente de puntitas, Mita Mao mejor conocida como Maokyun graba con su celular una de las melodías que ensayaban de manera habitual. A pesar de ser un cover les estaba saliendo de maravilla y la voz que tenía la chica más la forma de tocar ese instrumento de cuerdas le daba un toque increíble y fresco al fracasado club.

Cuando termina la canción se escabulle para no ser vista, sin embargo Momoka se había dado cuenta desde que llego y vio el celular grabarlas haciendo una sonrisa maquiavélica.

***Días siguiente***

Sayaka llegaba a la entrada principal de la escuela, todo el camino se ha sentido muy incómoda pues hoy los cuchicheos entre ellas son mayores y no había chica que no hablara en voz baja cada que pasaba por enfrente o aun lado de ella. Es mucho más incómodo hoy de cierta forma tanto que decide acelerar el paso para escapar de esa tensión. Había quienes gritaban al verla pasar como si de una estrella se tratara, era en verdad raro y muy incómodo. Al llegar a su salón de clases sus compañeras se comportaban de la misma forma.

¿Qué rayos pasa con ellas? – Pensaba mientras saludaba tratando de no verse extraña.

Se acomoda en su asiento mientras fingía no ver ni escuchar nada con sus audífonos en sus oídos, pero en un grupo de chicas que estaba a un par de bancas de ella percibe que en el celular de una se encontraba la causa pues, las chicas se cubrían la boca para ahogar su emoción y veían disimuladamente hacia ella. Sin duda es un día muy extraño tanto que le da un poco de curiosidad de que se pudiera tratar.

Saca también ella su celular, y busca las redes sociales de la escuela y el alumnado. Sabia de su existencia pero no le interesaban en lo más mínimo. Cuando revisaba una de las más populares, no puede evitar sorprenderse.

–¡EEEEEEEEEEEEEH! – Levantándose de su asiento haciendo que todas la voltearan a mirar por el ruido al tirar su silla. –AH, lo siento– Dijo mientras la recogía y daba pasos pequeños de costado sin dejar de disculparse con su mano libre, salía del salón a toda prisa rumbo al edificio donde se encuentra la encargada de su nuevo club.

Momoka apenas llegaba a la entrada de su edificio viendo también el alboroto del alumnado pero siendo mucho menor hacia ella. Cuando pasaba por uno de los baños mientras bostezaba, una mano la toma del brazo y la jala dentro asegurando la puerta para que nadie más entre.

–¡Ay! Hola bella chica–

–Nada de bella chica Kinoshita–

–¿Kinoshita? Ey, ¿qué paso con eso de los nombres? –

–Ghh Momoka, ¿Me explicas que esto? –

Sayaka le muestra a Momoka lo que contenía su celular viendo inmediatamente el video.

–¡Ah! Eres asombrosa–

–¿Qué? ¿Por qué? Se supone que nadie podía ver los ensayos–

–Bueno velo por el lado amable, es publicidad gratis–

–¡Oye!, mi misión en este periodo es pasar desapercibida–

–Oh, lo siento no creí que pretendieras ser un fantasma, no después de todo lo que has hecho en cada club… mmmh creo que debo dar las gracias por esto–

Animada y sin dejar de ver el video sonreía pues ya sabía que algo así sucedería tarde o temprano mientras a Sayaka no la calentaba ni el sol.

–Oye, es enserio –

– Este bien, en verdad nadie los veía pero no porque no se pudiera, a nadie le interesaba–

–Pues ahora tengo a media escuela acosándome–

–Awwww ya eres popular–

–¡Momoka! –

–No sé porque te molesta tanto, es una de las cosas que suceden cuando se hacen bien las cosas–

Dejando de lado el celular, cruza sus brazos y se recarga en la pared evitando ser traicionada por su sonrisa sinvergüenza y ocultando su felicidad.

–Lo siento, es solo que no me gusta que me miren de esa manera y mucho menos si es media escuela–

–¿Qué pasa Sayaka? ¿Por qué le tienes miedo al alumnado? –

–No es eso, es solo que, en mi anterior escuela no me fue muy bien con los rumores–

–Aaah, entiendo ¿Es una de las razones por las que estas aquí? –

–En parte sí, no me gusta llamar mucho la atención–

–Ahhh~ querida pues te informo que estas echa para llamarla aun en contra de tu propia voluntad–

–¿Tú crees? –

–Sí, y ya es tiempo de que aprendas de eso y lo enfrentes–

–Espera, ¿estás hablando en serio? –

–Sí, no estoy bromeando–

–Vaya, eso sí que es raro, dime Momoka ¿Por qué teda gusto esto que sucede? –

–Aaahh– Momoka suspira –He estado en este club desde inicios de año y solo pude reclutar a dos personas más, estaba a punto de cerrar cuando las chicas de tercero se graduaron. Cuando estaba en la escuela primaria vi por primera vez a los integrantes de esta banda en el festival anual general cultural, me enamore de inmediato de la música y soñaba con llegar a la preparatoria para poder entrar, y hacer que otros más la escucharan, pero a partir de ese momento en que llegue, a nadie le importa y a pesar de hacer nuestro esfuerzo porque nos escucharan nos ignoraron. Me he sentido tan frustrada que jure que encontraría a más miembros y se arrepentirían todos aquellos que se han burlado de este club–

–Caray, no conocía esa parte tuya de seriedad–

–¿Eh? ¿Te lo creíste?

–¿Eh? ¿Era mentira? –

–Ah, no no… algo–

–ARgg no puede ser–

–¡No, espera no salgas!–

–¿Qué? ¿Por qué? –

La prefecta pasaba por el lugar y encontró a esas dos jovencitas fuera de su aula, obviamente creyó que se estaban saltando la primera clase, lo cual no era precisamente así.

Ambas chicas fueron llevadas a la oficina de detención donde les dieron labores de biblioteca lo que restaba de la hora de clases para recoger los libros que un día antes las alumnas dejaron desordenados.

–¿Por qué estamos aquí? – Susurra Sayaka

Siendo la biblioteca no se les permite hablar en voz alta y menos si son las únicas, más el personal encargado, solo había una especie de música clásica que muy apenas se percibía.

–Pues por tu culpa–

–¿Qué? No hice nada–

–Te dije que no salieras, pero nooo ahí vas–

–Iba a volver a mi salón de clases–

–A ver señorita te explico, después del timbre las prefectas dan una rondín por los edificios para cerciorarse de que nadie llegue tarde o se salte las clases después de eso ya no cuidan más –

–Ah, lo siento, no lo sabía–

–No sabía que eras tan mala influencia Yamamoto–

–Cállate, fue tu culpa por colmar mi paciencia–

–Bueno, si ya sabes como soy–

–¿Entonces todo eso que me dijiste hace un momento era mentira–

–No, en verdad eran y éramos un asco antes de que tú te nos unieras y es verdad que hay muchas que se burlan de nosotras y no nos toman en cuenta comenzando por el consejo. –

–Mmh ya veo. ¡Hagámoslo!–

–¿Qué cosa? –

–Ser el mejor club, que más–

–¿y como planeas hacerlo? –

–ah, pues no sé, tocando el patio, concursando ¿alguna sugerencia? –

–¡AH! Ya, casi a principios del año se hace un concurso entre clubes y es para repartir el presupuesto de apoyo, si ganamos nos apoyan en las presentaciones que pudiéramos tener dentro y fuera de la escuela y nos tomarían en cuenta para los eventos.

–Perfecto, que te parece el inter rock de Tokio–

–¡QUE!, ¿estás loca? –

–Creí que tú lo estabas–

–Bueno eso es desear mucho–

–¡Ustedes dos ya terminaron! –

–¡No! –

–Pues muévanse, no tienen toso el día y deben ir a su segunda clase–

–AAAH ya, ya vamos–

–¿Entonces no? –

–Pues para llegar ahí debemos ganar el estatal y luego pasar al nacional y ganar. Así podríamos llegar ahí, solo las mejores bandas tocan ahí no será sencillo–

–Al menos debemos intentarlo, nos queda el resto del año para convencer a más y que se nos unan, lo creo posible después de lo hoy–

–Pues sí, hay que intentarlo–

–Bien, hoy mismo se lo diremos a las otras chicas–

–Vaya, después de todo si eres de temer Yamamoto, creo que hasta me he enamorado de ti–

–Iaag, ni se te ocurra, no entras dentro de mis gustos–

–¡Oye!, soy un ikemen ¡espera! ¿Tú me estás haciendo la competencia? –

–No, no soy un ikemen y no me gustan las chicas, ¿está claro?–

–¿Segura? –

–ASh… contigo no se puede–

–Ey, es solo una pregunta ¡oye! ¡Vuelve! …aah… ya se fue jeje–

Momoka va de regreso a su salón y saca su celular en el camino. En las redes sociales de la escuela y del alumnado corría el video de alguien que las había grabado clandestinamente y para su sorpresa el número de visitas rebasaba el número de chicas del instituto. Al parecer otras alumnas de otros institutos ya se habían percatado de su existencia. Sin darse cuenta, la presencia de Sayaka hizo que mejoraran mucho y todo comenzó para la pequeña banda de Rock estudiantil.

Nadie sabía quién era la chica aun, solo algunos y era llamada por mucho como la chica de cabello corto, e incluso ya tenía un club de fans del cual siempre se escondía en el que encontró como un lugar acogedor, cerca del invernadero cuando no tenía actividad. A veces lograba ver a la chica que llamó su atención el primer día de clases pero era muy poco realmente, parecía estar bastante ocupada.

Cuando miraba disimuladamente hacia la entrada del invernadero vienen a su mente esas palabras que Momoka le dijo cuándo cumplían con su castigo en la biblioteca, "¿Acaso me estás haciendo la competencia?" Se sobresalta de golpe y sacude su cabeza pues sorpresivamente alguien viene a su mente como un flash y de igual forma se desvanece dejándola pensativa.

–Yui…– Murmura conforme una ventisca sacude las hojas de los arbustos y mueve las ramas del árbol que le cubre el sol, así pues se lleva ese nombre el viento. Se sienta sobre el paso y deja de poner atención en el invernadero –¿Qué-qué fue… eso? –

Escucha el timbre que le indica que la hora del descanso ha concluido, de igual forma se levanta sacudiendo su uniforme y camina sumergida aun en sus pensamientos.

–¡Oh! ¿Yamamoto –San? –

–¿Si? –

–¡Oh! Mucho gusto, mi nombre es Mita Mao, soy voluntaria en el consejo estudiantil y quisiera saber más sobre…un poco…más de –

–¿Eh? –

–¡MAOKYUN! –

–Gosh, Kinoshita–

–Aaaay, apoco no te da gusto veme–

–No–

–Que honesta, ¿Por qué no van a clases, te va a volver a castigar otra vez Yamamoto y dudo mucho que sea bien visto que un miembro del consejo sea reprendí- –

–¡Ya!, Yamamoto-San vamos a NUESTRO salón de clases ¿Quieres? –

–Auh, si, si–

¿Qué estaba pasando? Ella no entendía la atmosfera que se creó espontáneamente, la chica al ver a Momoka parece molestarse y por otro lado Momoka se ve un poco extraña. Ellas continúan su caminar hacia su edificio y un par de veces miro disimuladamente hacia Momoka, quien permanecía viendo desde lo lejos con sus ojos cruzados y rostro de descontento.

***Días después***

Conforme trascurrían los días los murmullos cesaron un poco pues no había material nuevo que causara revuelta, pero aun suspiraban a verla pasar, ahora solo escuchaba el nombre de los pertenecientes del consejo estudiantil y de cómo era toda una dinastía. La mejor élite de la escuela estaba ahí. Tenían un sistema diferente a comparación del que venía. Se rumoraba la forma en la que la actual presidenta quedo a cargo, pues la chica que sucedió a la presidenta de tercer grado cuando se graduó abandono el puesto antes de que ella llegara al instituto, y los motivos eran un taboo por lo tanto no sabía nada al respecto. Se decía que el próximo año también quedaría electa la actual presidenta ahora directamente por votos del alumnado y para quien no había competidora. Al parecer todos estaban de acuerdo con eso y ya pensaban en las próximas elecciones que se llevarían a cabo casi a inicios del próximo ciclo escolar.

¿Qué pasa con esta escuela? – Pensaba mientras ella solo escuchaba desde su banca esos comentario aparentando hacer notas y escuchar música con sus articulares uno en cada oreja. Había encontrado la forma de que no la molestaran de vez en cuando, nadie sabía que realmente no escuchaba nada. De pronto una mano temblorosa apenas si rosa su hombro la hace voltear inmediatamente al sentirla.

–¿Yamamoto-san?, hay alguien en la puerta que pregunta por ti– Le dijo una de sus compañeras muy temerosa.

–¿Eh?¿Donde? – Pregunto mientras se quitaba los auriculares.

–Por ahí– Señalo temblorosa la chica.

Sayaka siguió el dedo de la chica y se sorprendió un poco por quien era, la chica del invernadero había venido a ella. Inmediatamente se pone de pie empujando ruidosamente su silla y camina ante la mirada de todas las chicas. Algunas emocionadas por ese encuentro otras enfadadas y sintiéndose incompetentes, Mao la miraba extrañándose de como ahora se ve muy torpe chocando con cuanta cosa se le atraviesa pero no dejaba de ver a la chica de la puerta, imaginándose cosas extrañas suelta un risita.

–Yamamoto- San, ¿cierto? –

–S-Si, si –

La chica le entrego extendiendo su mano de forma muy seria una nota doblada en tres partes, se veía muy formal ese papel. Al tomarlo Sayaka entre sus manos simplemente la chica se dio media vuelta y se fue. Ella se quedó de pie viendo cómo se retiraba por el pasillo, y dirigió su mirada después hacia esa hoja de papel doblada des haciendo ese perfecto dobles.

["Yamamoto Sayaka

Por medio del presente solicito su presencia en la dirección de ésta escuela de manera urgente al finalizar sus clases.

De ante mano Gracias

Firma: Directora de la escuela."]

Sin más, aun sorprendida, al finalizar la última de las clases se dirigió a la dirección. Pasillos nuevos por los cuales nunca había pasado.

–Que lujo, no cabe duda que una escuela de adinerados– Pensaba mientras caminaba por los pasillos que no eran muy concurridos.

Llega a una puerta de madera muy amplia y no duda en tocar. Una voz femenina le da la indicación para entrar. Había una figura dentro que alguna vez vio antes, junto a un agradable aroma que le dio la bienvenida anticipadamente.

–Sayaka, toma asiento–

–Gracias ¿Por qué me mandó llamar? –

–No había podido darte la bienvenida apropiadamente– Le dijo con una gran sonrisa.

–No era necesario, ya ha hecho bastante–

–Lo entiendo, ¿te hace sentir incomoda? –

–Un poco–

–Bien, solo voy a pedirte que te esfuerces y que mantengas buenas notas–

–Eso téngalo por seguro–

–Ahhh, tu madre y tu padre estarían orgullosos de ti, no dejes que lo que ocurrió en tu otra escuela afecte tu desempeño ¿Si?–

–Sí lo sé, en ninguna otra escuela me hubiera aceptado con un semestre suspendido y con mis antecedentes, gracias de verdad–

–Es lo menos que podía hacer por ti Sayaka, además aprobaste todos los exámenes del curso no fue difícil hacerlo. Le prometí a tu madre que cuidaría de ti como si fueras mi propia hija. Parece que fue ayer cuando te vi gatear por la sala de tu casa y, ¿Quién vive en tu casa? –

–Nadie, bueno solo yo por ahora, mi tío cuidaba de ella–

–Y, ¿estás bien? ¿No te falta nada? –

–No, tengo lo suficiente y ya ha hecho demasiado–

–Bien, solo mantén tu palabra–

–Lo haré, Gracias– Sayaka se pone de pie y con una reverencia se despide.

****Final de semestre***

Al final del curso ya tenía un sobre nombre, era el príncipe de la academia y todas las chicas se esforzaban por ser su princesa. Sus altas notas le quitaron el lugar a la número uno en la tabla de promedios, era nada más y nada menos que la presidenta del consejo estudiantil, Watanabe Miyuki a la cual nadie se atrevía a pelearle ese puesto y que ahora, especulaban las alumnas había nueva candidata para el próximo año.

Solo que había un pequeño problema, aquella alumna Yamamoto Sayaka ignoraba los rumores pese a todo lo ocurrido desde que llego y solo se dedicaba a la música. Nunca se interesó por conocer a la presidenta y se saltaba las invitaciones que le hacia el comité y algunas de las voluntarias. Evito a toda costa inmiscuirse y relacionarse más de la cuenta con sus compañeros de clase y solo se dedicó a la banda cuidando que no se infiltraran más videos a la red pues habían comenzado a ensayar algunas de su propia autoría.

***Últimos días de clase***

–Bien, gracias por todo el apoyo y espero contar con ustedes para el próximo ciclo–

Concluye prácticamente la última de las juntas del consejo la presidenta, despidiéndose temporalmente de su equipo de trabajo.

–Por nosotros no hay ningún problema, pero se rumorea que la tal Yamamoto será la siguiente presidenta–

–Bueno, eso aún no lo sabemos por ahora hay que terminar lo que nos compete como actual consejo y hasta ese día debemos entregar la planeación de las actividades.–

–Sí, tienes razón presidenta–

–Entonces, iré a publicar la tabla de calificaciones finales o, ¿prefiere hacerlo usted presidenta?–

–No, eso es algo que le corresponde, más tarde pasare a revisar que todo esté bien–

–Con permiso entonces, Mao–

–Voy–

Las chicas salen antes de que termine la última hora de clases, el Área evaluadora les había entregado el pergamino que contiene las posiciones y nadie sabía nada al respecto del él. Al llegar a la mampara donde anualmente son colocados los promedios de nivel preparatoria no podían creer lo que veían. Ellas desaparecen de ahí asombradas de que los rumores que han corrido últimamente se pueden volver realidad. El timbre suena y las chicas inmediatamente se amontonan para saber su destino vacacional, algunas quizá tendrán vacaciones, otras, cursos extra.

Una silueta parada detrás de todas ellas, dejando ver solo su espalda, cabello largo hasta casi a mitad de la cintura, su falda bien desarrugada y sus medias poco debajo de la rodilla, sus zapatos relucientes y lo único que no hacia juego con su perfecta imagen eran unos puños apretados.

La molesta banda está entre las primeras 100, los mejores promedios están en entre las primeras 50 y Yamamoto Sayaka está es la numero 1.

–Sayaka…Yamamoto Sayaka, – Sus puños dejan pasar de nuevo la circulación y sus manos de destensan después de pronunciar ese nombre en un murmuro apenas perceptible –En verdad eres tu…–

-_-_-_-_-_- Watanabe Miyuki Flash back-_-_-_-_-_-_-

–Hola Madre–

Miyuki, entraba como siempre al finalizar las clases a saludar a su madre quien era la Directora de la escuela a poco tiempo de iniciadas las clases.

–Eh escuchado que las chicas de tercero están abandonando los clubes–

–Sí, parece que tienen otros intereses–

–¿Cómo está la presidenta? –

–Parece que no tiene intenciones de reelegirse–

–Bueno, haz tu mejor esfuerzo–

–Si madre–

***Llamada entrante***

–Oh, espera no te vayas–

[–¿Hola?, sí, sí, soy yo]

Miyuki esperaba pero no alcanzaba escuchar nada de lo que le dicen al teléfono, de pronto su madre se pone de pie con la cara pálida.

[–¿QUÉ? No puede ser posible. –]

Finaliza la llamada y se deja caer en la silla nuevamente perdiendo su vista sobre su escritorio.

–¿Que ocurre madre? –

–Oh, me acaban de informar de algo, unos amigos míos se accidentaron–

–Oh, ¿quieres que me quede? –

–No, ve a casa. Yo tratare de comunicarme con su familia para saber más detalles–

–¿En verdad es importante? –

–Ve a casa–

–Como digas madre, te veré más tarde–

Miyuki sale de la oficina de su madre aparentando que lo le importa lo que ha escuchado, sin embargo se queda recargada en la puerta mirando de reojo hacia ella pensando en la reacción de su madre, es en verdad muy extraño que ella se ponga así.

Los días transcurrían normalmente pero ahora su madre se veía acompañada innumerables veces de un sujeto fornido, joven y con uniforme de policía. Hasta que un día, mamá despareció dejando la escuela por algunos días. Ni siquiera ella sabía que estaba sucediendo y eso que era su propia madre

***Algunos meses después, despacho personal de su casa***

–¿Qué haces madre? –

–Reviso estos exámenes–

–¿Aquí? – Miyuki rodea el elegante escritorio y se para a un lado de ella.

–Así es, son de suma importancia–

–¿Suma? – Murmura –Y, ¿Puedo saber de quién? ¡99! – exclama al ver solo el número de la esquina.

–Sera transferida–

–Pero, nunca has recibido alumnas a mitad de año–

–No voy a discutir mi autoridad contigo, Miyuki–

–Vaya, parece ser que en verdad es importante, bien, no me interesa. La cena esta lista.–

–Enseguida bajo Miyuki–

La directora madre de Miyuki sonríe ante los evidentes celos y la impresión Miyuki. Se ve molesta por las preferencias y por el interés de esa desconocida pero por el momento no puede decirle nada.

***Un par de días después***

Miyuki hacia acto de presencia en la dirección, habiendo recibido una llamada del cuarto contiguo no quiso hacerla esperar.

–Miyuki–

–¿Me mandaste hablar Madre? –

–Sí, quiero que entregues este memorándum a la alumna nueva, sin - peros–

–Está bien Madre, con permiso–

Miyuki caminaba arrastrando los pies, ni siquiera le llamaba la atención saber lo que contenía ese memorándum, por más que intenta no puede evitar sentirse irritada pos los puntajes que vio en aquellos exámenes, además ya ha escuchado algunos rumores.

Siguiendo las indicaciones de su madre llega hasta el edificio donde se supone se encuentra la susodicha. Mas desganada aun llega hasta el salón, observa el panorama pero no logra reconocerla.

–Oye, tú–

–¿Yo? –

–Sí, tu. Jo Eriko ¿No? –

–Oh, Sabe mi nombre ¿Qué puedo hacer por usted Presidenta?–

–Así es, es parte de mi trabajo, ahora si eres tan amable de decirle a Yamamoto- San que la espero aquí, no se quienes–

–¡OH! La chica nueva–

–Sí, ella–

–En seguida–

Cuando por fin tiene de frente a la famosa Yamamoto su cabeza le juega un poco de confusión pero, no está del todo segura pero únicamente la veía sin decir nada. Al recibir el memorándum la chica parece bastante ordinaria, incluso torpe y nada segura, la vigilara hasta confirmar sus sospechas.

Mientras tanto, seguían pasando los días, los rumores y los halagos crecían como la espuma, hasta que algo se movió dentro de ella cuando sus compañeras hicieron la invitación a aquella chica de formar parte del consejo dada su popularidad e influencia desmedida con las alumnas que incluso, odiaban al consejo. Expusieron la idea de que podía ser un puente entre el consejo y esa parte del alumnado.

Obviamente Miyuki se indignó por tal revuelta pero no se opuso, tarde o temprano tenía que conocerla sin embargo, cuál fue su sorpresa cuando esa dichosa "Yamamoto" se negó incluso a escucharlas a tal grado de evadirlas.

Definitivamente era una chica peculiar dejo de ser ordinaria, para ella solo importaba la música, entonces Miyuki no comprendía en verdad que estaba sucediendo en la cabeza de esa misteriosa alumna.

Cierto día, llegando al final del curso, era la hora del receso y Miyuki se encontraba en el invernadero cuidando de sus diversas plantas, al salir a las jardineras de fuera algo estaba en el pasto. Las ramas no le permitían ver bien de que se trataba pero aun así, distinguió una afilada barbilla una piel blanca y su uniforme desajustado. La chica era una alumna, una que no reconocía y que se había quedado dormida, todo este tiempo hubo alguien detrás de los arbustos y esa sensación de no estar sola ahora tiene una explicación.

A la hora de salida, en el cambio de clases para asistir a las horas de club los resultados de las calificaciones estaban publicados gracias al arduo trabajo de los maestros y las encargadas del consejo.

Miyuki caminaba cerca de ahí y los alumnos la veían y señalaban con incredulidad a lo cual se preguntó qué era lo que estaba sucediendo y decide ir a investigar dado que ella ya sabía de la publicación de los promedios.

Al llegar no daba crédito a lo que veía por primera vez en poco más de diez años, alguien le quito el primer lugar y ahora veía su nombre en segunda posición y el nombre completo de la chica nueva porque sin duda era ella.

–Yamamoto…–Amplia sus ojos y algo hace clic en su cabeza. Los rasgos borrosos de entre las ramas iban y venían sin clemencia bombardeando su mente junto a recuerdos incompletos de su infancia. –…Sayaka… Sayanee–

****Fin Flashback Miyuki***

Dibujo una mueca divertida después de confirmar sus sospechas. Quizá ese ente extraño que aparece y desaparece de entre los arbustos tiene algo que ver, nunca la podido ver bien pero no se necesita ser adivino para saber que simplemente se oculta de todo lo que le ha sucedido. Ante la vista de algunas alumnas que hablaban por lo bajo ella se da la media vuelta y camina sin perder el orgullo que la caracteriza.