Hola genteeeee! como va? bueno, como vieron, decidí poner los días viernes o sábados, para subir nuevos caps! Porque en la semana estoy muy ocupada y se me hace casi imposible actualizar, en fin, a veces subiré mas de un capítulo y nada, probablemente me arriesgue a actualizar también los domingos, pero todavía dejo sólo dos días.
Gracias por sus reviews! a Neli, Selena, y Vane :3 gracias!
Quiero decir que este no me parece un graaan capitulo, la verdad porque no me alcanzo el tiempo a desarrollar algo mas, asi que perdon por el final del cap...en fin, sin mas que decir lean y como siempre, espero sus bellos reviews!
Enjoy! :D

Capítulo 4

Pov Rosalie

El despertador sonó a las siete a.m pegándome un susto. Abrí los ojos de golpe y sentándome en la cama, lo busqué para apagarlo. Miré a mi derecha de la cama, y observé cómo Emm dormía profundamente. Sonreí y me acerqué a él para darle un tierno beso en los labios sin despertarlo. Luego me levante, y fui al baño a darme una ducha, me vestí, desayuné y le deje una nota a mi oso para decirle que me iba a trabajar.
No me sorprendió que al abrir la puerta de nuestra casa, estuviera el diario con la revista de la semana. Lo que me sorprendió fue la portada, varias fotos mías y de Emmett con Brynn, el título era: La hija secreta de Cullen-Hale?, mierda, como odiaba los reporteros.
Dejé las noticias en la mesa, junto con la nota y me fui a trabajar, vaya día el que me esperaba.
Al llegar a mi oficina, me acomodé y llamé a mi hermana política, Alice, hacía tiempo no hablaba con ella, y le había prometido a Emm que compraría cosas para Brynn, y ¿quién mejor que Alice para que me ayude?

-¡Rose!-gritó Alice, al segundo tono. Tuve que alejar el teléfono de mi oreja, para no aturdirme- ¿Cómo estás? ¿Está todo bien con Emmett? No sabes cuánto te extraño…-Alice se atropellaba con las palabras que parecía que no necesitaba aire para respirar, me reí y la interrumpí.

-Estamos bien, no te preocupes, Al… Escucha, necesito tu ayuda…

Pov Emmett

El sol se asomaba por la ventana, me tapé con las sabanas y me di vuelta, extendiendo uno de mis brazos para abrazar a mi esposa, pero la cama estaba vacía… ¿me había dormido otra vez? Abrí mis ojos poco a poco, y observé que el reloj daba a las 9 en punto. Me había dormido y no pude despedir a mi osita antes de que se fuera. Suerte que hoy era un día libre para mí, tenía entrenamiento recién a las 3 de la tarde, así que aprovecharía el día para dormir, me tapé con las almohadas y cerré los ojos nuevamente, dejándome llevar por el sueño.
Unos pequeños dedos trataban de abrirme los ojos, me quejé.

-Emmet…Emmett- me llamaba alguien, traté de ignorarlo, era como un susurro; quería seguir durmiendo.
De repente fui empapado con agua helada, mierda. Pegué un salto en la cama y me incorporé, encontrándome con Brynn sosteniendo un balde en sus manos y sonriendo de forma traviesa.

-¿Buenos días?- dijo ella, haciendo que suene mas a una pregunta. La miré con odio, y pasé a su lado para dirigirme al cuarto de baño.

-No debiste hacer eso- le dije mientras me bañaba y cepillaba mis dientes.

-Te llamé miles de veces y no respondías, hasta me empujaste- me dijo ella. No recordaba haber hecho eso. Me cambié y salí del baño para encontrarme con la rubia menor. La miré con confusión.

-¿Qué hora es?- pregunté mirando el reloj. Eran las diez treinta.

-Tengo hambre, ¿podemos desayunar?- preguntó ella cruzándose de brazos. Asentí y me dirigí a la cocina. Estaba atónito, era la primera vez que con Rose dormíamos en el cuarto de huéspedes, y la primera vez que me despertaba en mi casa con una niña que me tenía a su disposición.
Nos preparé cereales con leche para los dos, no tenía ganas de preparar nada elaborado.
Nos sentamos uno frente al otro, y desayunamos en pleno silencio. Brynn me dedicaba una que otra mirada, al igual que yo.
Noté que su rostro era idéntico al de Kate, salvo por sus ojos y los hoyuelos que se le formaban en cada sonrisa, que eran míos. Brynn tenía cierto encanto, a decir verdad.
También noté un pequeño corte en su frente, supe que de seguro se debía al accidente. Dios, ¿de qué iba a hablar con esta niña? Puse mi plato en el fregadero y noté una nota en la mesa, era de Rose.

Osito,
Me voy a trabajar, y te recuerdo que saldré tarde hoy ya que iremos con Alice de compras, aprovecha el día para conocer mejor a Brynn, y cuídense. Estoy segura que no tendrás problemas, cualquier cosa que necesites, llámame, estoy a tu disposición.
Besos, Rose

Genial. Perfecto. Excelente. ¿A mi disposición? ¡Ja!

-Muy bien, Brynn…creo que hoy vamos a estar…- empecé a decir mientras me volvía hacia ella, pero encontré su lugar vacío en la mesa- solos-concluí, observando detenidamente el lugar, ¿Dónde se había metido?

-¿Brynn?- comencé a buscarla, no creía que hubiera salido del departamento sola. La encontré viendo una fotografía en uno de mis muebles.

-¿Es tu familia?- me preguntó. Asentí. La foto que ella sostenía, era una foto de la familia entera, hasta Rose estaba ahí. Hacía mucho tiempo no estábamos todos juntos. Me acerqué a ella y le saqué la foto de las manos.

-No deberías tocar las cosas que no te pertenecen- le dije molesto- ponte un abrigo, vamos a salir- le ordené.
No sabía bien qué hacer con una niña, pero sabía que cuando yo era un niño no podía estar quieto ni encerrado, así que iba a llevar a Brynn a un lugar donde pueda divertirse.
Realicé una llamada, que alcanzo para salvarme el día.
Cuando colgué, Brynn ya estaba lista, y traía una cartera con ella. Estaba vestida por completo de rosa.

-¿Con quién hablabas?- preguntó curiosa. Puse los ojos en blanco.

-Ya te vas a enterar…-le respondí-ahora vamos.

Mientras bajábamos en el ascensor, observé que Brynn se ponía un gorro de invierno…rosa.
Fruncí el ceño, ella me miró.

-¿Qué eres? ¿Una Barbie o algo así?- le dije riendo.

-Soy una niña, nos gusta el rosa, además puedo decir que pareces alguien de una película de ciencia ficción vestido todo de negro…-dijo ella riendo.

-Gracias, Barbie- le dije devolviéndole la sonrisa.