Edward me alcanzo casi al llegar a la casa de los Cullen, dijo que Charlie los había llamado preocupado, pero manteniendo cierto recelo en su voz, aunque no le dijo nada, sabía que en algún momento iba a venir a molestarlos.

Todos lo Cullen estaba al tanto de lo que había logrado Victoria con sus cosas y Alice no podía ver sus decisiones, la estaba bloqueando, no podía ver tampoco a Laurent. Así que estaban con la guardia levantada, nadie quería ir a la escuela de nuevo y estaban empezando a armar planes, para irse de Forks.

Yo me sentía muy nerviosa, sabia que no iba a pasar mucho tiempo antes de que Charlie me buscara y llamara a Reneé y que esta se pusiera histérica.

No iba a seguir aquí les iba a causar graves problema a los Cullen, mi padre no iba a descansar hasta inculpar de algo a Edward y yo no iba a estar a gusto hasta que Charlie dejara de entrometerse. Lo mejor sería irme sola por un tiempo.

-Ni lo pienses bella, eso es lo que quiere victoria, pero no lo va a lograr tan fácil.

Todos voltearon a ver a Alice confundidos por lo que acababa de decirme, Edward se acerco a mí y me abrazo fuerte.

-Todo va a salir bien, no te preocupes.

-claro que no va a salir bien.- dije separándome de él.- victoria quiere vengar la muerte de James y metió a mi padre en esto. Lo mejor que se me ocurre en este momento es contarle a Charlie que fue lo que paso y ver si entiende un poco y se aleja.

Nadie dijo nada, pero obviamente no les parecía mi idea, a mi me importaba poco lo que pensaran, había tomado una decisión, iría con Charlie y le platicaría lo que está pasando.

No lo pensé mucho y Salí disparada por la puerta, alcance a escuchar como Edward me llamaba. Llegue a la puerta de la casa, escuchaba los sollozos de Charlie, estaba a punto de entrar cuando la mano fría de Edward me detuvo.

-¿Esto es lo que quieres?- me pregunto obviamente preocupado por lo que quería hacer ¿es lo que quiero? Asentí una sola vez.- Esta bien, pero voy a estar a tu lado, apoyándote, te amo no lo olvides.

Iba a entrar sin tocar pero no quería provocarle a Charlie un infarto. Así que mejor hice acopio de buenos modales y toque suavemente la puerta. Charlie se demoro un poco en abrir, nos miro con la cara llena de sorpresa, tenía los ojos enrojecidos y un poco hinchados.

-Papa, antes de que digas nada, quiero explicarte que es lo que paso desde el principio, te pido primero que tengas la mente abierta y que prometas que no te vas a poner como loco y me vas a creer lo que te diga.

-Está bien pasen.

Pasamos a la sala y de repente me golpeo el olor de Charlie, empecé a sentir una quemazón horrible en la garganta. Era como si hubiera tragado fuego o algo peor, trate de aclarar mi mente de pensar en otras cosas, pero podía escuchar su corazón, su sangre. Edward sintió que me tense a su lado, y me dijo de una manera que yo solo pude escucharlo que todo iba a estar bien y que no me dejaría dañar a mi padre.

Poco a poco fui calmándome, pero no del todo.

-Ok solo te voy a hablar de lo que paso cuando fuimos a Phoenix y que fue lo que me hizo irme. No puedo hablarte de más cosas y tampoco puedo decirte lo que soy o en lo que me estoy convirtiendo.

Charlie no dijo nada solo me miraba lleno de confusión, aproveche eso y seguí.

-Para que puedas entenderme y creerme creo que primero te voy a mostrar lo poquito que sé hacer y luego te platico un poco de todo, ok.

-Bella deja de darle vueltas, si vas a decirme algo hazlo ya.

Me pare lo más rápido que pude y fui a la cocina por una caja de herramientas que había dejado Charlie ahí hace más de una semana, el simple hecho de que me moviera tan rápido hizo que se tensara y se sorprendiera podía escuchar su corazón acelerándose. Le lance a Edward la caja y el tomo sorprendido de que lo incluyera a él también. Charlie no daba crédito de lo que estaba viendo. Me situé junto a Edward abrí la caja de herramientas y empecé a doblar algunas llaves y se las pasaba a Edward para que se las enseñara a mi papa y luego que las dejara como estaban.

Charlie me veía como si me hubiera crecido otra cabeza, ni siquiera podía hablar, su corazón estaba alcanzando un golpeteo mas fuerte.

Trate de hablar despacio, pero que me escuchara Charlie, no quería asustarlo nuevamente.

-bueno recuerdas la primera cita que tuve con Edward, me invito a un juego de beisbol con su familia y regrese gritando después de haber terminado con él. Bueno en realidad lo que paso es que tenía que escapar de alguien que me quería matar, si me quedaba aquí los Cullen no podían vigilarme y tú corrías peligro así que decidimos que me tenía que ir rápido para evitar que te pasara algo.

-¿es el tipo del que habla la mujer pelirroja?

-Si papa, pero déjame terminar. Ella estaba junto con el ese día al igual que otra persona, y bueno mientras yo estaba huyendo junto con Alice y Jasper, del que me quería matar la mujer victoria te vigilaba aquí para ver si podía obtener información de mi. Rosalie y Esme se quedaron a protegerte aquí. Mientras que Emmet, Carlisle y Edward, Llevaban a el cazador a un lugar a solas para poder matarlo.

Vi que Charlie se tenso a la mención de toda la familia, el estaba dispuesto a culpar a Edward pero nunca se imagino que toda la familia estaba implicada.

Como no dijo nada seguí con mi resumido relato.

-Bueno la cosa es que el cazador digamos que tenía unas habilidades especiales y se guiaba con el olfato, se dio cuenta del engaño y se regreso para buscarme en otro lado. La mujer con la que te topaste bueno ella como ya te dije estaba aquí consiguiendo pistas para saber un poco mas de mi paradero. Y bueno consiguieron lo que querían lograron saber donde me encontraba para eso yo le había dejado un mensaje a Reneé en la casa diciéndole que no se preocupara y que se comunicara conmigo en cuanto pudiera.

Llamo o bueno al menos eso pensamos Alice y yo, y cuando me paso el teléfono resulto ser el cazador, me dijo que no digiera nada y logre engañar a Alice y terminar con él, me escapee del aeropuerto donde tenía que encontrarme con Edward para irnos a otro lado y entonces termine en el estudio de ballet al que había ido cuando niña.

llegue y me di cuenta que todo había sido un engaño y que Reneé no estaba ahí, y para colmo de todo como pensó que si iba a poder matarme empezó a contarme que tiempo atrás había querido matar a Alice pero que no había podido, alguien también la había salvado a ella pero pensaba que conmigo todo iba a ser diferente y que lo iba a lograr.

Hice una pausa para echarle una ojeada a Charlie, estaba serio, creo que analizando todo lo que le decía, o al menos eso quería pensar.

-alcanzo a morderme…

-pero una mordedura no te hace nada bells, eso no es motivo para matar a alguien

-papa déjame terminar, además el tipo quería matarme, no vez eso

-sí pero nadie puede hacer justicia por sí mismo, no me parece bien

-Charlie el vam...psicópata quería matarme, además te mostré algo al principio toma en cuenta que no es alguien normal.

Empezaba a enójame y tenía que recordar que ahora Charlie y yo no éramos iguales y con un descuido de mi parte podía lastimarlo. Trate de calmarme por él, no quería hacerle daño a mi padre.

-Como sea, sabes el desenlace de todo eso termine en un hospital, porque me quisieron matar y gracias a lo que me hizo el cazador he estado cambiando poco a poco. Edward y Carlisle trataron de evitarlo pero no fue posible, fallo.

Charlie estaba callado tratando de mostrar una cara de calma, que obviamente iba totalmente en contra de su corazón, podía percibir el miedo, la angustia…No sabía que decirme.

-bueno por lo visto no puedo preguntar nada, y tengo la impresión de que quieren que me haga las ideas equivocadas.

-Charlie es igual e perceptivo que tú.- me dijo Edward rápidamente.

Le sonreí en respuesta, y mire a Charlie tratando de infundirle confianza.

-Bella, tus ojos son…son… Rojos…

El corazón de Charlie comenzó a acelerarse y yo empecé a entrar en pánico, esto no era lo que tenía en mente al ser sincera con mi papa, no podía matarlo, no podía suceder.