Había pasado una semana, Integra estaba en su oficina y el incidente todavía la tenía un poco inquieta. Las cosas tenían que ponerse en claro sobre quién era quién para con la niña, que hacía más de una hora había sido llevada a su cuarto por Seras.
"jamás debí dejar que se acercara tanto a ella. Soy una estúpida… ahora no va haber quien lo pare ni lo soporte" pensó Integra expulsando el humo del cigarro por la boca.
Integra miró deprimida los papeles que quedaban por revisar, esa iba a ser una larga noche.
–No puedo creer que a esta hora estés cansada, Amo –dijo una voz detrás de ella
–Sí, pero no me cansan los papeles, me cansa tener a alguien muy molesto encima mío mañana, tarde y noche –dijo ella sin levantar la mirada mientras el vampiro se materializaba frente a ella
–Sería mejor si te relajaras un poco más –le dijo Alucard rodeando el escritorio y poniendo una mano en el hombro de la rubia. Integra se volteó furiosa por el atrevimiento y le apuntó directo a la cabeza con una pistola que guardaba en su cajón
–Sabes que no va a funcionar –le dijo Alucard con una risa burlona
–Lo sé… pero no por eso deja de hacerme sentir mejor –le dijo ella, él contestó con otra sonrisa burlona.
Integra regresó su vista al papel y continuó revisándolo, suspiró y se levantó, se quitó el saco y lo dejó en el respaldo de la silla, se sentó de nuevo y continuó trabajando. Alucard se acercó a ella y recorrió con sus manos el largo de los brazos de Integra hasta sujetar sus manos entre las suyas.
–Basta con eso –le advirtió Integra peligrosamente
–No me digas que no lo estás disfrutando, Amo –le dijo al oído.
Integra sintió escalofrío mientras las manos del vampiro rodeaban las suyas. Alucard entrelazó los dedos de Integra con los suyos
–te dije que pararas con eso –repitió ella molesta y lo alejó
– ¿Por qué te pongo nerviosa, Amo? No puedo tocarte sin sentir un leve temblor en tu piel y en todo tu cuerpo ¿son simples escalofríos por la temperatura de mis manos o es otra cosa? –preguntó Alucard pasando su mano por el cuello de Integra y moviendo su cabello. Integra sonrió suavemente y recargó su cabeza en el brazo del vampiro
–nunca te rindes ¿cierto? –le preguntó Integra en voz baja
–Jamás –le dijo el vampiro estrechándola por los hombros. Integra cerró los ojos mientras Alucard comenzaba a desabrocharle la camisa.
–déjame tranquila… si acaso me da escalofríos que me toques es por que estás más frío que un hielo –le dijo ella molesta y quitando su mano mientras se abrochaba la camisa de nuevo, Integra lo miró y trató de contener un bostezo
–tal vez deba llevarte a tu habitación, ya es tarde y debes dormir –le dijo levantándola suavemente de su silla y acercándose a la pared, la estrechó entre sus brazos, Integra cerró sus ojos un poco cansada y cunado los abrió estaba en su habitación.
–Basta, sabes que no puedo –le dijo apartándose y mirándolo seriamente
–una vez no nos hará daño… incluso podría hacernos bien –le dijo él sugerentemente. Integra lo miró y luego se acercó a la puerta.
–vete de mi habitación… yo pienso regresar a mi oficina y no te quiero aquí hurgando en mis cosas –le dijo molesta
–me gustaría quedarme… y más si es contigo –le dijo él abrazándola por la cintura, ella intentó alejarse y él la besó con pasión.
Integra empujó al vampiro y lo miró con los ojos abiertos como platos
–ya te dije que no quiero tener nada que ver contigo –le dijo ella molesta
– ¿Cómo sabes que no quieres algo que nunca has probado? Todo el mundo sabe que deseas estar conmigo, además, Maggie ya nos dio permiso ¿o no? –le preguntó él burlonamente. Integra comenzó a palidecer alarmantemente y luego asintió con la cabeza
–Bien –le dijo mientras se sonrojaba del coraje
–Supongamos que acepto –continuó y lo miró de pies a cabeza calculadoramente
Integra lo empujó a la cama con fuerza y el vampiro cayó en el colchón
–Supongamos que acepto y accedo a dormir contigo, juguemos que somos una pequeña familia feliz… ¿luego qué? Sabes que el "tú y yo" no puede terminar bien, y yo sé que sólo me quieres para saciar tu lujuria –le dijo ella molesta y levantándose
–Entonces mandamos al mundo al demonio, tomamos nuestras cosas y a la niña y nos vamos a Rumania –le dijo sujetándola del brazo.
–claro… creí que ya habías aprendido esa lección, me apuesto a que le propusiste lo mismo a Lucy, luego a Mina y ahora a mí ¿no fue por eso que terminaste al servicio de mi familia? ¿No fue por eso por lo que te encerraron en el sótano? –preguntó ella, pero él la besó sorpresivamente
–no exactamente, en ninguna de esas dos situaciones había una niña de por medio, pero la respuesta más obvia aquí es sí, jamás debí buscarme una casada, por eso terminé tan mal, pero fue más el que no supe llevar a cabo mis planes –le dijo él mirándola fijamente.
Integra lo miró con sus penetrantes ojos azules, una parte de ella se alegraba del interés del vampiro hacia ella, pero la otra se sentía avergonzada por sentir lo mismo y más conociendo su historia.
–No me interesa que me pongas en tu lista… justo debajo de la agente Victoria –le dijo ella fríamente
Alucard la miró muy serio antes de contestar –hace más de un siglo que dejé de llevar la lista… yo no quiero exhibirte como una conquista, yo quiero que seas mi mujer –Integra lo miró con los ojos abiertos como platos,
–Ya te dije que no puedo por que tengo un deber con mi familia, mi país y Dios –le dijo ella recuperando el habla
–ya te dije que mandes al mundo al demonio… sólo por una vez seamos tú y yo, dos personas y una cama –le dijo él tomando su mano y besándola. Integra quitó su mano y lo miró sorprendida
– ¿Dos personas y una cama? estás perfectamente loco –dijo ella ajustándose la corbata
–exacto… ¿para qué quieres a uno de esos idiotas de la corte si me tienes a mí? si quieres un heredero yo puedo dártelo y lo sabes –le dijo él con una sonrisa burlona
– ¿los vampiros pueden engendrar niños vivos? –preguntó Integra sorprendida
– ¿de dónde crees que salió la palabra dhampir? –preguntó él burlonamente mientras deshacía el nudo de la corbata de Integra
–por ochentava vez ¡que no! Además mi hijo debe ser completamente humano –le dijo ella apartando su mano
–Si no es por un heredero, entonces sólo por el placer de estar con alguien –le dijo él
–Pruébamelo –le dijo mientras se le acercaba
–Pruébame que todavía eres capaz de amar a una mujer… no tirártela, hacerle el amor, darle placer a ella, no a ti mismo y entonces decidiré –continuó parándose frente a él.
Alucard la miró con una sonrisa maliciosa y comenzó a besar el cuello de Integra quitándole los lentes, sin los cuales no veía más allá de su nariz y los otros sentidos de Integra se afinaron al instante.
Integra lo jaló hacia su cuerpo y pasó sus manos sobre el pecho del vampiro. Pasó sus manos por los hombros del vampiro quitándole la camisa mientras lo besaba.
Alucard sonrió, y comenzó a besar la parte alta del pecho de la mujer y a descender hasta que se topó con su camisa. Acostó a Integra en la cama y comenzó desabrochar su camisa lentamente mientras su boca continuaba su ruta por su cuerpo
Alucard la miró un momento a los ojos, la besó de nuevo y le quitó el bra. Comenzó besar su pecho lentamente mientras ella enredaba sus dedos en el cabello del vampiro.
Alucard descendió hasta su cintura, sonrió y le desabrochó los pantalones. Integra sintió un escalofrío recorrer su espalda y luego una intensa sensación entre sus piernas, mezcla de hormigueo y vacío. Él deslizó el pantalón de Integra hacia fuera, luego le quitó la ropa interior y continuó bajando.
Puso sus manos en las rodillas de la rubia y las separó suavemente acariciando sus muslos por afuera y por adentro. Integra sintió un escalofrío recorriendo cada uno de sus nervios mientras el ritmo de sus latidos se aceleraba. Alucard puso su mano entre las piernas de Integra y ella se estremeció, sus músculos comenzaron a tensarse mientras él movía sus dedos en pequeños círculos.
–continúa… no te detengas… más rápido… continúa… dame más –murmuró ella entre gemidos en el oído de Alucard, él sonrió maliciosamente y disminuyó su velocidad, los espasmos recorrieron el cuerpo de Integra mientras se aferraba la espalda del vampiro y ponía su manos sobre la de Alucard entre sus piernas
Alucard bajó su cabeza, la puso entre las piernas de la rubia y comenzó a besarla, Integra enredó sus dedos en el cabello negro del vampiro mientras el recorría con su lengua cada parte de su sexo, ella arqueó sus espalda y echó la cabeza hacia atrás con una sonrisa placentera.
Él volvió a subir besándola hasta llegar a su pecho, Integra metió sus dedos en el pantalón del vampiro y comenzó a quitárselo, saboreando sus labios. Pasó su mano por el helado y perfectamente formado abdomen del vampiro.
Un par de segundos más tarde se había deshecho de lo demás. Él la estrechó contra su cuerpo y se acomodó entre sus piernas. Integra sintió al vampiro perfectamente desnudo muy cerca de ella y un escalofrío recorrió su espalda
Alucard besó el cuello de Integra, que lo jaló hacia su cuerpo y pasó sus manos sobre el pecho del vampiro. Él la jaló de la cintura hasta quedar sobre ella y comenzó a besarla de nuevo mientras se acomodaba entre sus piernas. Integra lo abrazó, cerró los ojos y sintió un tirón hacia adentro de su cuerpo mientras un leve gemido se escapaba de sus labios. Encajó sus uñas en la espalda del vampiro bastante agitada.
Los espasmos estremecieron el recién inaugurado cuerpo de Integra, la rubia sentía su corazón latir tan rápido que creía que estallaría. Alucard se apoyó en las manos y comenzó a empujar con su cadera lentamente. Integra cerró los ojos y se mordió el labio aferrándose a los brazos del vampiro.
Alucard sonrió maliciosamente y aumentó su velocidad mientras Integra apretaba sus ojos, la rubia pasó su mano por la espalda del vampiro y le encajó la uñas.
El vampiro continuó aumentando su velocidad y la rubia comenzó a abrir su boca con un gemido de placer
–continúa… no te detengas… más rápido… continúa… sigue así, eso me gusta –murmuró ella entre gemidos en el oído de Alucard, él sonrió maliciosamente y la estrechó contra su cuerpo
Integra había comenzado a lanzar pequeño gemidos de placer al igual que el vampiro. La rubia sintió como todos los músculos de su cuerpo se tensaban mientras llegaban al clímax
Integra se aferró a Alucard y ambos sintieron que el tiempo se había detenido, en el universo sólo existían ellos y el placer que les causaba estar en los brazos del otro. Integra sintió que sus ojos lagrimeaban, él pasó sus manos a lo largo de sus muslos y luego hacia su abdomen y su pecho.
–te amo –murmuró ella en su oído, Alucard la miró con una sonrisa maliciosa y comenzó a besar el cuello de Integra
– ¿pasé la prueba? –le preguntó burlonamente
–Con la nota máxima –contestó ella enredando sus dedos en el cabello negro del vampiro
Ella lo empujó y quedó encima de él, Alucard pasó el cabello de Integra por detrás de su oreja
Pasó sus manos a lo largo de los muslos de la rubia y luego hacia arriba levantándola y acariciando todo el largo de su pecho a su cadera. Integra dejó su cabeza caer hacia atrás
– ¿te cansaste tan pronto? Pero si todavía no acabamos –le dijo el vampiro burlonamente
–no, todavía no –murmuró ella con una sonrisa mal escondida, acariciando el pecho del vampiro
–Esto aún no acaba –continuó la rubia comenzando a mover su cadera hacia delante y hacia atrás. Alucard puco sus manos en la cadera de Integra y a moverla, poco a poco fueron acercándose al clímax de nuevo. Después de algunos minutos la rubia echó su cabeza hacía atrás mordiéndose los labios con el éxtasis en la sonrisa
–Eso fue delicioso –murmuró ella con los ojos cerrados, Alucard sonrió complacido
"acabo de cometer la locura de mi vida" pensó Integra, cayó pesadamente sobre la almohada y se aferró a ella sonriendo
–Quien dijo que la lujuria es pecado debía estar perfectamente loco –dijo mientras Alucard la miraba, acostado junto a ella, sonriendo plácidamente, había conseguido lo que quería desde que Integra se había convertido en mujer
–Eso fue grandioso –dijo ella riendo con la respiración agitada
–Supongo que te gustó –le dijo Alucard sentándose en la cama, Integra asintió rápidamente, todavía bastante agitada.
–mi corazón late tan fuerte… creo que va a explotar –dijo ella riéndose
Alucard se levantó, pero Integra lo tomó de la mano y negó con la cabeza con fuerza y lo jaló de regreso a la cama con una sonrisa maliciosa en la cara
–Quédate conmigo –de dijo ella al oído antes de besarlo
–Como ordenes, Amo –contestó él acariciando el cabello y la espalda de Integra
Después de algunos minutos Integra se recostó en el pecho del vampiro y se quedó dormida mientras los primeros destellos del sol entraban por la ventana.
Alucard se alejó con cuidado de ella y la metió en las cobijas. Se vistió, cerró la puerta con llave para que nadie la molestara y antes de salir del cuarto se hincó junto a la cama de Integra
–Eres muy hermosa, condesa –murmuró besándola en la frente, se levantó y regresó a su ataúd en el sótano.
Se metió en el ataúd y cerró la tapa sobre su cabeza pensando en Integra "por fin… eres mía y de nadie más… Integra" pensó y cayó dormido un par de segundos más tarde
