Buenas, les agradezco por haber leído, y espero que les guste el capítulo.
*Capitulo 3*
Miyagi llega a la habitación y ve a Shinobu conectado a varias máquinas, su corazón casi se sale al verlo, jamás creyó que lo vería así.
-Dios...-Murmura para sí, camina hacia la cama del menor y le agarra su mano.-Lo siento tanto Shinobu.- Comienza a llorar y le besa su mano repetidas veces, odiaba verlo así, y se sentía muy culpable por haber dejado que se fuera sólo.
-Si sólo yo te hubiera acompañado, esto no te hubiera pasado, perdóname Shinobu.-Dice mientras lloraba, no le importaba si aparecía alguien y lo veía así, lo único que le importaba era su Shinobu.
*1 hora después*
Era la 1 am, a Miyagi le habían traído una cama para que pudiera quedarse a dormir en caso de que el menor despertara y no se sintiera sólo, este sacó un pequeño cuaderno que tenía en el bolsillo de su pantalón junto con un bolígrafo y se puso a escribir, pero no pudo continuar porque le dolía el verlo así, no iba a dormir, ¿y si su terrorista despertaba y él estaba durmiendo? No podía permitirse eso.
*15 horas después*
Eran las 4 de la tarde, Miyagi no había ido a la universidad y había hablado con su jefe que le dijo que podía faltar los días que quisiera, Miyagi no había dormido mucho, si acaso, había dormido un par de horas, este se había sentado en la cama y le había agarrado la mano a Shinobu esperando que despertara pronto, odiaba verlo inconsciente, sí que odiaba verlo así.
-Mh...-Dice Shinobu apretando la mano del mayor que de una vez lo mira.
A Shinobu le dolía fuertemente la cabeza y todo su cuerpo, ¿que acababa de pasar?
A los segundos abre sus ojos y comienza a ver cada cosa que había en la habitación detalladamente hasta notar la presencia del mayor.
-¿Miyagi? ¿Qué pasó?-Le pregunta susurrando, ahora se acababa de dar cuenta que también le dolía un poco la garganta.
-Que horrible susto me acabas de dar pequeño, casi me matas.-Dice Miyagi riendo, Shinobu pudo notar como unas pequeñas lágrimas salían de sus ojos, ¿acaso su pareja estaba llorando?
-¿Por qué lo dices?-Pregunta y siente dolor en todo su cuerpo, pero sobre todo en sus piernas.
-Ah…me duelen.-Dijo para colocarse una mano sobre una de estas, pero se extraña al no sentirlas cuando la toca.
-¿Miyagi? No puedo sentir mis piernas.-Miyagi se levanta y lo mira asustado.-No puedo sentir mis piernas.-Repitió Shinobu sin poder creerse lo que sentía.
-Shinobu…tuviste un grave accidente, cuando ibas cruzando la calle un idiota te atropelló y se dio la fuma.-Miyagi sentía mucha rabia, tenía que encontrar a ese imbécil que había lastimado a su terrorista. Apretó sus puños y miró el rostro de Shinobu
-Estuviste durmiendo por casi un día entero, tuviste suerte de estar vivo…-
Shinobu no podía recordar lo que había pasado, lo último que recordaba era que había salido de la universidad donde trabajaba el mayor y ya, todo en blanco.
-El doctor dijo que era posible que no pudieras caminar por un tiempo.-Continúo hablando Miyagi.
-¿Soy invalido?-Le pregunta Shinobu con lágrimas en sus ojos, no podía ser invalido, no podía quedar en silla de ruedas, se repetía en su mente un "no" sin poder creerlo.
-Por un tiempo lo serás, si.-Le agarra la mano con la que se agarraba su pierna y entrelaza sus dedos.
-A mí lo que me importa es que sigas vivo.- ¿Acaso su pareja estaba actuando extraño? Shinobu suelta su mano y cierra sus ojos.
-Por favor, no, me toques.-Miyagi se extrañó, al menor le encantaba que el mayor lo tocara, no era muy común en el que rechazara una muestra de afecto de parte de Miyagi.
-No quiero que me toques, no sirvo.-Dice Shinobu aguantando las ganas de llorar, no podía llorar delante de Miyagi, no se podía permitir eso.
Miyagi le vuelve a agarrar su mano y entrelaza sus dedos.-Jamás me repitas que no sirves, ¡Jamás! ¿Está claro?-Le pregunta Miyagi frunciendo el ceño.
Una enfermera entra interrumpiendo la conversación y abre un poco más sus ojos asombrada porque Shinobu hubiera despertado.
-Iré a avisarle al doctor que despertó.-Dijo para salir corriendo, Shinobu trata de mover sus piernas pero nada, no las sentía, luego de ese dolor que sintió al despertar, no las había vuelto a sentir.
-Me quiero bajar, no quiero quedarme aquí, odio los hospitales.-Miyagi lo abraza colocando la cabeza del menor sobre su pecho y cierra sus ojos.
-Ni pienses que te dejaré cometer alguna locura.-Dijo susurrando.
Shinobu comienza a quedarse quieto al escuchar los latidos del corazón de su pareja y cierra sus ojos, en cierta forma, eso lo tranquilizaba, todo lo que estaba referido a Miyagi lo hacía.
Ya saben, si quieren, pueden dejarme un comentario (post review), seguir la historia (follow story) o ponerla en favoritos (favorite story), ¡nos vemos en el siguiente capítulo!
