Capitulo 4: Percepción
Los shinobis habían llegado a la mansión del kazekage, no sin antes fijarse en los edificios arruinados de Suna. Temari los recibió con una gran sonrisa, estaban salvados, Konoha había enviado refuerzos. Gaara hizo ademán para que entraran todos. Naruto por supuesto fue el primero en entrar.
El kazekage primero les dio órdenes a unos ninjas que estaban cerca, para luego decirle a Matsuri que debía ir a ver a los heridos al hospital.
Entendido Gaara- sama- asintió para luego cuando el kazekage no estaba observando mirar a Ino de una manera muy seria y retadora
Esta por su parte desvió la mirada con algo de molestia, Matsuri la estaba acusando de algo que no había hecho.
El kazekage pidió disculpas y se retiró ya que había recibido varios informes y tenía trabajo que hacer. Temari se acercó a todos y les pidió atención.
Chicos, les diré en dónde dormirán, síganme- indicó el pasillo por donde continuar, era inmensa la arquitectura- bien, Naruto tú dormirás aquí, Shikamaru en la habitación que sigue e Ino en la próxima
¡Entendido!- espetaron los tres
Ino dejó su equipo en aquella habitación, era hermosa, dentro de ella había varios cuadros de diferentes edificios de Suna además de que tenía varias ventanas, ella se relajó por un instante. Después de unos minutos se dirigió al pasillo para buscar a Temari pero no la encontró así que exploró un poco la mansión encontrándose al lado de su cuarto con una puerta muy grande. Estaba fascinada con aquella hermosa mansión, era muy placentero vivir de esa manera. Justo cuando estaba por tocar el pomo de la puerta Shikamaru la interrumpió.
Ino, ¿qué haces?- inquirió justo detrás de ella
Nada, nada- sonrió de manera nerviosa esperando a que su amigo no se diera cuenta de que se comportaba como una niñita a quien la mataba la curiosidad
Temari nos llamó, debemos ir a la torre del kazekage, allí nos asignarán nuestras labores
Siguió a Shikamaru a las afueras de la mansión para encontrarse con Naruto y Temari. Los cuatro caminaron hacia la torre más alta de Suna para ponerse en marcha y ayudar a la aldea. En el camino Ino entristeció, sintió que se le partía el alma al ver a niños y mujeres sin hogar, acostados en la calle y quejándose de dolor.
Pobres- la rubia bajó la mirada
Esos son los que menos sufrieron en Suna- Temari veía la escena con tristeza
Debe de ser muy duro para todos aquí- Naruto apretó sus puños, se notaba frustración en su mirada
Continuaron caminando hasta llegar a su destino. Allí Gaara le asignó a cada uno su tarea.
Naruto, irás a la entrada a buscar alguna pista utiliza tus clones de sombra
Sí, cuenta conmigo Gaara- este sonrió , le encantaba la idea de poder ayudar
Nara Shikamaru, te quedarás patrullando en el centro de la aldea, y por último Yamanaka Ino, irás al laboratorio que está en el hospital de Suna allí ayudarás a los enfermos y desarrollaras un antídoto con la flor que trajiste- Gaara estaba más serio que de costumbre
¡Entendido!- ambos shinobis respondieron al unísono
Ino se despidió de sus compañeros y se dirigió al hospital. La persona que la recibió no fue ni más ni menos que Matsuri quien tenía cara de pocos amigos.
Gaara-sama me dejó a cargo de ti, así que te vigilaré- la castaña observaba a Ino de pies a cabeza, cuando la veía tenía envidia, era mucho más bonita que ella y tenía un cuerpo que cualquier hombre desearía
Ya el kazekage me explicó lo que tengo que hacer, muéstrame el laboratorio, necesito trabajar lo mas rápido que pueda- ignorando aquellas palabras, Ino actuó como toda una profesional y comenzó a elaborar el antídoto junto con los otros médicos que tenían la labor de hacerlo
En cuanto terminaron de crearlo, la rubia se acercó al hermano mayor de Gaara, Kankuro el cual estaba muy afectado por la ahisaki. Ella utilizó una jeringa inyectando en las venas del marionetista aquel antídoto que había creado. Pasada varias horas pudo concretar la mejoría del chico.
Yamanka- san, el antídoto fue todo un éxito- recibía felicitaciones por parte de los médicos del hospital a lo cual Matsuri estaba enfadada, nunca antes había recibido méritos por ayudar
Pero su enfado se prolongó al ver que Gaara entraba para saludar a Kankuro, estaba sonriendo, su hermano estaba bien y todo gracias a Ino. El pelirrojo se acercó a la kunoichi de Konoha y le agradeció.
Gracias por ayudar- Gaara sonrió mirando a la rubia a los ojos
Es mi trabajo- ella sólo sonrió un poco para luego continuar curando a las personas que estaban heridas
Ya era de noche, aún Ino no había terminado el trabajo así que lo hizo lo más rápido que podía para despedirse de todos y salir camino a la mansión, la cual no tenía ni idea en dónde estaba. Débil, caminaba a paso lento, había utilizado mucho chakra.
¿En dónde es que está la mansión?- se colocó el dedo índice en la mejilla de forma pensativa, pensaba en voz alta
Te acompaño, también voy hacia allá
Sus ojos se abrieron y su corazón empezó a latir fuertemente, esa voz, aquella voz que le causaba escalofríos y temor, era Gaara.
Ino estaba de espaldas, inmediatamente en cuanto escuchó la voz se volteó, observó aquellos penetrantes ojos que la observaban bajo la luz de la luna llena de aquel desierto.
Grac… gracias- dijo tartamudeando un poco, ya se parecía un poco a Hinata cuando le hablaba a Naruto, pero eso no significaba que sentía amor por Gaara, no, todo lo contrario
Ambos caminaron en la oscuridad de la noche, el silencio era incómodo, se podían notar algunas personas vagando por las avenidas. Ella se perdió en sus pensamientos hasta que escuchó la voz de su acompañante.
Asignaré a alguien para buscarte todas las noches, Suna puede resultar peligrosa a estas horas- explicó el pelirrojo sin perder la vista del camino
Gracias, pero soy una kunoichi de Konoha y creo que puedo defenderme sola- ahora había tomado algo de valor- con que me demuestres el camino que debo tomar es suficiente
Como quieras
Sentía que perdía coordinación y un poco mareada, Gaara la observó.
¿Te encuentras bien?- se acercó a mí
No es nada, es sólo que utilicé mucho chakra y ahora estoy débil, se me pasará- respondió con menos ansiedad que hace un momento
Llegaron a la mansión e Ino se dirigió al baño para terminar de quitarse el polvo que traía entre sus ropas y nuevamente al salir de su habitación se perdió en aquella fina puerta la cual percibía algo que le fascinaba. No sabía que era ese sentimiento exactamente pero seguramente era algo bueno. Se acercó a la puerta, tocó su textura y luego pudo tocar el pomo hasta que quedó sorprendida ya que desde adentro abrieron la puerta. Esta perdió el equilibrio y cayó de frente. Chocó con el pecho de alguien, aquella persona desprendía una paz que sólo ella podía percibir, tenía los ojos cerrados por la vergüenza cuando ella sintió que la tomaron por los hombros sosteniéndola para que no volviera a perder otra vez el equilibrio.
¿Necesitabas algo?- pudo escuchar aquella voz que la sacaba de sus pensamientos, era él. Ella abrió sus ojos con asombró y se separó bruscamente
Discúlpame- dijo avergonzada y roja
¿El calor de Suna te está haciendo mal?- él se acercó a Ino y le tocó la frente, cosa que extraño a la kunoichi, ¿por qué se preocupa tanto por los demás?
No, no te preocupes estoy bien gracias- él sonrió y se retiró de la vista de la rubia, esta por su parte estaba confundida, Gaara emanaba aquella paz que percibió hace unos minutos pero en realidad él es un demonio, tenía que estar fallando su percepción por causa de la falta de chakra
Ella aún perdida en sus pensamientos pudo sentir una mano posada en su hombro, era Shikamaru. Se dirigió al comedor junto con su amigo y compañero de equipo para disfrutar de la cena y no pensar más en lo que sintió… o al menos eso creía ella.
