Capítulo IV "Incertidumbre"

Aunque el cielo se oscurezca y las nubes cubran su color único, siempre saldrá el sol.

La escena del crimen quedó bajo protección policiaca. Mientras tanto los agentes seguían trabajando en la construcción del perfil del SUDES.

Las pruebas que logró recabar Heather fueron enviadas a un laboratorio especializado en ADN. Las restantes las procesaba Penélope García.

-¿Dónde está Reid?- pregunta Hotchner, quien realizaba una llamada de su celular.

"El número que usted marca se encuentra apagado"…

-En el hospital- responde Emily, quien llegaba justo a tiempo para unirse al equipo.

-¿Estás bien?- pregunta Morgan al notar las manchas de sangre en la ropa.

-Heather es hemofílica- dice la morena- ella es la única que ha visto al SUDES y no podemos interrogarla.

-Eso no estaba en sus antecedentes- dice el agente extrañado de no haberse fijado siquiera si tenía alguna pulsera que dijese el diagnóstico médico.

-Tal vez no lo mencionó porque no la habrías dejado hacer la práctica- dice J.J.

-¿Cómo está ella?- pregunta Morgan.

-El corte era profundo, aunque no pude ver en detalle la forma de la herida- dice la pelinegra.

Morgan llama a Penélope.

-Baby girl ¿ya tienes los resultados de las pruebas de Heather?- pregunta el moreno.

-Sobre las huellas que enviaste las comparé en CODIS, pero no están registradas en el sistema- responde la rubia con desanimo.

-García, busca a hombres entre 25 a 35 años que hayan salido de prisión con antecedentes de violencia- ordena Hotchner.

-Un momento Sr…- busca en el sistema con rapidez- hay 10 nombres que corresponden a este estado.

-Bien, ahora redúcelo a aquellos que estén casados, separados o divorciados- dice Emily, mientras J.J escribía en la pizarra blanca todos los detalles.

Mientras tanto en el hospital, Heather salía de la UTI y la trasladaron a una habitación, la cual estaba bajo observación.

Pasaron unos largos diez minutos antes que abriera los ojos.

Se encontró con el pálido techo blanco, algo borroso.

-¿Estás bien?- pregunta Reid acercándose.

-¿No deberías estar con el equipo ahora?- pregunta sintiendo un punzante dolor en su pecho- ellos te necesitan.

-¿Por qué no dijiste que eras hemofílica?- pregunta el agente con cierto tono de molestia- podrías haber muerto desangrada si Emily no se hubiese percatado que tu teléfono no funcionaba.

-Lo siento- dice apenada- sé que debí decirles sobre mi enfermedad, pero no habría podido trabajar con ustedes durante estos tres meses.

Hubo un silencio incómodo. Hasta que Heather lo rompió con más disculpas.

-Deberías encender tu celular- dice la pelirroja adivinando que lo tenía apagado.

Con tanto alboroto, ni siquiera se había percatado que el celular lo tenía descargado.

-¿Recuerdas algo del hombre que te atacó?- pregunta el castaño tomando notas mentales de lo sucedido.

-Escuché ruidos en el pasillo… saqué mi arma y salí del dormitorio, pero alguien me golpeó en la cabeza y dijo unas palabras…

-¿Qué dijo?

-Yo te volveré a encontrar…- recuerda- ¿y las pruebas?- pregunta de pronto intentando levantarse- debo volver a esa casa- se pone de pie y apoya su mano en la camilla- debo vestirme.

Heather estaba entrando en pánico, cuando entró un doctor y una enfermera. Solicitaron al visitante que le dejaran revisar a la paciente.

-Con permiso- dice el castaño saliendo de la habitación para pedir un teléfono en la recepción del hospital.

Caminó por el largo pasillo y un grito llamó su atención. Miró hacia atrás y vio a una mujer que gritaba por los dolores en su espalda.

Mientras que en la comisaría recopilaban la información y armaban un perfil, García había hallado una información que vinculaba a la nueva agente en práctica.

-Señor- dice García al otro lado de la línea- Heather es el blanco

-¿Por qué lo dices?- pregunta el agente- ¿ella había procesado este caso antes?

-¡Oh my God!- exclama Penélope- ella fue otra de sus víctimas, pero el caso está como confidencial.

-Él viene a terminar el trabajo… vamos al hospital- ordena y todos se movilizan.

Mientras que Heather intenta defenderse del hombre que intentó matarla anteriormente.

-Nuevamente nos hemos encontrado- dice el falso doctor. De su bolsillo saca un arma blanca, la cual todavía tenía restos de sangre.

-Desgraciado…- dice la pelirroja tratando de zafarse de los brazos de la enfermera.

-Reid no contesta- dice Hotchner volviendo a marcar el número sin tener respuesta.

Continuará…