Bloque II: capítulo 1
Batalla de Hogwarts y años posteriores.
Voldemort ganó la Batalla de Hogwarts.
Ese fue seguramente el momento en que la guerra empezó a ir mal para la Orden del Fénix y sus aliados. El comienzo de todos los fracasos que le siguieron.
El año que Harry, Hermione y Ron pasaron fuera destruyendo Horrocrux no sirvió de nada. El sacrificio de Harry tampoco sirvió de nada. Aunque se enfrentó a Voldemort, aunque murió a sus manos y volvió a la vida, aunque salió del Bosque Prohibido decidido a enfrentarlo de nuevo, su llegada a Hogwarts demostró la dolorosa verdad: Nagini estaba viva, así como la mayoría de los Mortífagos del Círculo Interno –Bellatrix, Dolohov, los dos Carrow, Greyback-. Los profesores, por otro lado, estaban casi todos muertos –la profesora Sprout con un grito de guerra silenciado por un corte en la garganta, el profesor Flitwick colgado boca abajo en uno de los muros del castillo, la profesora Sinistra con el cuerpo quemado, la profesora Trelawney con su rostro desfigurado por el terror y el pecho atravesado- y cientos de estudiantes tumbados en el suelo en un río de sangre.
Solo unos pocos seguían luchando. Hermione trató de proteger a Harry a toda costa, muchas veces parando con su propio cuerpo hechizos que iban dirigidos a él. Sabía que Harry era la única esperanza que tenían. Si uno de ellos debía sobrevivir, ese era Harry.
La llegada de Fenrir Greyback casi consiguió que ambos murieran. El hombre lobo los atacó mientras otros dos Mortífagos los combatían con sus varitas. Hermione perdió a Harry de vista en la confusión que le siguió. Ron también luchaba a unos pasos de ella con los hermanos Carrow.
Por el rabillo del ojo Hermione vio una mancha rubia moverse. Se preparó para enfrentarse a Lucius Malfoy, o a su esposa, o a quien fuera, pero en cambio se encontró con Draco Malfoy corriendo en su dirección, su rostro transformado por el miedo. Hermione perdió pie al sobresaltarse (¿cuánto hacía que no lo veía? ¿por qué parecía tan demacrado y estaba tan delgado? ¿y por qué su corazón seguía galopando a gran velocidad cada vez que lo veía, incluso en estas circunstancias?), lo que le dio oportunidad a Greyback de abalanzarse sobre ella.
O lo habría hecho, de no ser porque un hechizo lo golpeó en la espalda y lo hizo rugir de dolor al tiempo que sangraba por varias heridas que aparecieron por arte de magia por todo su cuerpo. Horrorizada, Hermione vio a Greyback darse la vuelta para atacar a su atacante. Hermione abrió los ojos de par en par al ver que se trataba de Malfoy, y no fue la única que se sorprendió.
Pero, a pesar de que había podido leer el miedo en sus ojos hacía un escaso momento, ahora Hermione no consiguió leer la expresión de Malfoy en absoluto. Su rostro era tan duro como el granito, y lo único que se limitó a decirle a Greyback fue:
-Lo siento. Mala puntería. Estaba apuntando a la sangresucia.
Hermione no alargó más su suerte. Echó a correr antes de que Greyback o cualquiera de los otros Mortífagos reparara de nuevo en ella.
-.-.-
Buckbeak les ayudó a escapar.
Por lo visto, Hagrid lo había dispuesto todo por si la batalla salía mal. Cuando Harry, Hermione y Ron se toparon con la cabaña de Hagrid durante su huida descubrieron al hipogrifo esperándolos y varias mochilas con comida y productos de supervivencia colgados al cuello.
Lograron escapar de forma milagrosa.
Probablemente fueron los únicos en escapar con vida.
Los días siguientes a la batalla fueron un desastre. Ron estaba en shock pues había visto a casi toda su familia morir enfrentándose a los Mortífagos y Harry no hablaba en absoluto. A Harry le habían dicho durante años que era el elegido, el que acabaría con Voldemort, y había fracasado. No sabía si alguien más seguía con vida a parte de ellos tres: si habían conseguido escapar o les habían hecho prisioneros. Neville estaba muerto, no podía ser de otra manera si se había enfrentado a la serpiente y ella seguía con vida. A una de las gemelas Pavarti y a Colin Creevey los había visto en el suelo ensangrentados. Muchos estudiantes de otras casas, incluso de Slytherin… Todos, todos muertos.
¿Cómo podían ser estas las consecuencias del fracaso de un único hombre? ¿Cómo podía haberle fallado a tantas personas? ¿Qué había sido de Ginny? ¿Estaba viva?
-Tenemos que escondernos en los bosques –decidió Hermione un día-. En la ciudad no estamos a salvo; todos conocen nuestras caras.
Ron asintió sin una palabra. Harry, en cambio, continuó tendido en su saco de dormir sin mirar a sus amigos.
-Yo no me voy sin Ginny.
-Harry…
-Dijimos que nos encontraríamos aquí si pasaba algo. No me voy sin ella.
-No sabemos donde está Ginny o si va a poder venir… -sobre todo, no sabían si estaba viva-.
-Iros vosotros. Yo me quedo.
Nadie se fue. Eventualmente Hermione lo hizo levantarse para comer y luego Harry volvió a dormirse. Viendo a sus amigos tan derrotados el resentimiento que sentía hacia los Mortífagos se intensificó. Escuchaba la radio todos los días en la medianoche, pues la locutora recitaba los nombres de las personas que habían sido reportadas muertas durante el día. Cuando el programa finalizaba y no escuchaba ningún nombre conocido Hermione se derrumbaba de alivio. Semanas después, sin embargo, la emisión se interrumpió después de que la locutora nombrara a Harper Saton y sonidos de pelea y hechizos se escucharon en todas las radios del país que tenían sintonizado el programa. Tres minutos después sobrevino el silencio y mientras los oyentes escuchaban con la garganta en la boca el micrófono fue golpeados dos veces, tac tac, y una voz culta y serena anunció que a partir de ese momento la cadena se encargaría de emitir programas serios. Para complacer a los queridos oyentes, añadió, por última vez se retomaría la lista de bajas por donde se había quedado, y así fue recitándolos:
-Harper Saton. Técnicos de sonido Daniel Saxon y Edward Richards, locutora Rachel Fox, colaborador Stephen Knox, directora de programa Marian Calber, realizador Marcus Parker, encargada comercial Jillian Riverson, guionistas Jason Smith , Irina Marshall y Francis Jones, editora Kate Davis, ayudante Anthony Rowe, secretaria Roxanne Jordan…
Finalizado el recuento una música tétrica llenó el espacio, con el hombre anunciando de fondo:
-Ahora escuchemos el himno de nuestro Señor Oscuro, quien como siempre prevalecerá sobre sus enemigos.
A partir de ese día todas las cadenas fueron asaltadas por Mortífagos y el programa fue modificado para adecuarse a las enseñanzas de Voldemort y su política antimuggle.
Con lágrimas en los ojos Harry se levantó y dijo:
-Tenemos que hacer algo. Tenemos que detenerlos.
-Sí, hermano –Ron se unió a él-. No podemos quedarnos mirando mientras los mortífagos lo destruyen todo y a todos.
Hermione se paró frente a ellos y cogió a ambos de la mano. Los tres de pie, con sus manos unidas, prometieron que lucharían hasta su último aliento por hacer de este un mundo mejor, o al menos uno que pudieran reconocer.
-.-.-
Escogieron batallas pequeñas. Salvar vidas poco a poco, una a una; una lucha que en el gran esquema de las cosas no suponía un gran daño al gobierno de Voldemort pero que significaba un mundo para las personas que ayudaban.
Ron pudo contactar con el único miembro de la Orden del Fenix que quedaba con vida, un hombre llamado Anthony Collins que no solía dejarse ver pero que ayudó en el pasado al señor Weasley en numerosas ocasiones cuando Dumbledore le encargó misiones que requerían acceso a zonas del Ministerio que estaban por encima de su rango. El señor Collins mantenía aun a día de hoy su puesto en el Ministerio y pudo falsificar para ellos varios documentos para que las personas que salvaban pudieran salir del país.
Con el tiempo Harry se volvió más temerario en su labor de intentar rescatar a la gente. Durante una de sus operaciones luchó contra tres Mortífagos él solo mientras Hermione y Ron corrían con las víctimas que habían rescatado, y aunque más tarde lo reprendieron Harry declaró que no pensaba parar porque por fin estaban haciendo algo significativo.
Ron lo apoyó. Hermione permaneció en silencio.
Dos años y cuatro meses pasaron, y los tres siguieron luchando a su manera. Durante todo ese tiempo no recibieron noticias de ningún conocido, ni siquiera de Ginny.
El día 19 de Septiembre Hermione cumplió veintiún años. Ron y Harry quisieron celebrarlo en un bar, aunque con Poción Multijugos para no ser reconocidos. Hermione se negó al principio. No era fácil conseguir Poción Multijugos hoy en día así que no debían malgastarlo, pero al ver sus expresiones fatigadas pero emocionadas se dio cuenta de que su plan tenía poco que ver con su cumpleaños y mucho con el deseo de escapar de tanta muerte, incluso si era por un día.
Hermione aceptó, aunque insistió en que aprovecharan la noche para reunirse con Anthony ya que nunca se sabía si tendrían otra posibilidad en el futuro.
Harry se transformó en un hombre moreno y de ojos avellana, sin anteojos, un par de años mayor. Ron escogió un hombre de treinta años moreno y de ojos negros. A Hermione le tocó un chico castaño y de ojos azules. Nada más entrar por la puerta los sentidos de Hermione se agudizaron. Ninguno de los tres se había relajado de verdad en lo que parecían años. Quizás esto no era tan mala idea. Necesitaban un respiro.
Harry y Hermione ocuparon una mesa cerca de la salida mientras Ron iba a la barra a por una botella de whiskey de fuego. Hermione tamborileó en la mesa mientras esperaba.
Fue entonces cuando Harry le preguntó lo último que se habría esperado nunca.
-¿Todavía te gusta?
-¿Qué? –Hermione dio un respingo del susto. Estaba sorprendida… y completamente confundida, pues no sabía de qué estaba hablando Harry-.
-Que si todavía te gusta. El chico que te gustaba en Hogwarts. Porque, bueno… sabes que Ron está loco por ti.
Ella ignoró la última parte.
-¿De qué chico hablas?
-De ese con el que te escapabas por la noche –Harry pareció avergonzado de pronto-. Ginny me contó que te veía salir y volver a las tantas, y normalmente al día siguiente Ron y yo te notábamos… distraída. Cansada.
-¿Ron lo sabe?
-No. Yo no le he dicho nada. Lo conoces, probablemente pensó que te quedabas estudiando hasta tarde. Pero realmente había alguien, ¿verdad?
Hermione abrió la boca para negarlo pero luego se lo pensó mejor. Todo eso había sucedido hacía una eternidad. Había mentido a sus amigos durante meses durante sexto año, todo para encontrarse con Malfoy y… y mira como había terminado todo.
¿Cómo había podido ser tan ingenua? ¿Cómo había creído que saldría bien? No, eso no era verdad. En ningún momento había pensado que saldría bien porque se había pasado todo el tiempo tomándoselo como un juego, como algo que podría desechar en el momento en que la guerra empezara y que luego ya no significaría nada. Se había considerado tan madura, convencida de que era superior a todas esas chicas que suspiraban por Malfoy… Pero cuando había llegado la hora de la verdad, cuando había tenido que levantar la varita contra él, se había encontrado siendo rescatada por él en su lugar. La imagen todavía la acompañaba cuando cerraba los ojos.
-Sí –se encontró diciendo-. Sí que había alguien.
Harry asintió.
-Podrías habérnoslo contando, y todavía puedes. Yo te habría apoyado. Ron se habría puesto celoso, claro, pero… pero tú también eres mi hermana, Hermione. Como Ron. Los tres somos familia.
Hermione derramó lágrimas sobre sus manos unidas.
-Él me gustaba.
-Lo sé...
-Me gustaba más de lo que debería y lo odiaba en la misma medida. Pero ya fuera uno u otro el sentimiento que venciera al final, lo hacía con tal pasión que dolía.
-No puedes dejarlo ir –adivinó-.
Hermione se cubrió la cara.
-No. No puedo.
-Entonces no te presionaré más, solo te lo he preguntado porque… bueno, es Ron y me gustaría que fuera feliz, pero solo si tú también lo eres. Eres tan importante para mí como él.
-Gracias, Harry. Tú también eres importante para mí.
Sabía que lo decía en serio y eso trajo una sonrisa a sus labios.
Ron llegó y se dejó caer a su lado. Estaba de muy buen humor.
-Chicos, ¡es hora de emborracharnos! –los rodeó a ambos por los hombros y los acercó. Los tres quedaron apretujados en el pequeño sofá-.
Hermione rodó los ojos y sirvió las copas.
Anthony apareció por fin diez minutos después. No se dirigió hacia ellos y ellos tampoco intentaron acercarse; al contrario, lo miraron lo menos posible mientras Anthony deslizaba un sobre dentro de un macetero decorativo y luego desaparecía en la habitación adjunta y se unía a otro grupo de personas. En otros diez minutos, uno de los tres se levantaría para coger inadvertidamente ese sobre y luego se irían a casa. O no. Ron no tenía pinta de querer salir de aquí pronto, y Harry tampoco para el caso.
-.-.-
Dos horas después Hermione empujó a Ron para que la dejara salir, pues había bebido tanto que necesitaba ir al baño urgentemente. Se metió a toda prisa y cerró la puerta con un golpe.
Pasado un momento escuchó voces amortiguadas y luego un gritito que terminó en una risa musical. Un hombre dijo algo en voz alta y una voz femenina le respondió con un ronroneo. Hermione se detuvo a mitad de arrancar el papel higiénico. Como la pareja se pusiera a darse el lote en medio del baño… ¿cómo se suponía que iba a salir?
"¿Cuándo te has vuelto tan mojigata? Cruza esa puerta y sal directamente, no tienes por qué ver nada…".
La pareja estaba junto al lavamanos, apoyados el uno contra el otro. La mujer era pelirroja y tenía el pelo muy largo y liso. Se había quitado la chaqueta y se había quedado solo con un top puesto que le dejaba el estómago y los hombros al descubierto. El hombre era alto, moreno, y bastante musculoso. A Hermione le tomó un momento recordar que era el mismo hombre al que Harry estaba interpretando.
Su primer instinto fue correr de regreso al bar y avisar a Harry de que el hombre al que estaba suplantando estaba aquí y que debían huir antes de que se encontraran cara a cara con él. Pero considerando que habían conseguido ese pelo al otro lado del país y que sería demasiada casualidad encontrarlo aquí, incluso si estaba un poco borracha, Hermione comprendió que realmente no había ningún peligro y que sencillamente el hombre que estaba viendo era Harry.
Harry era capaz de seguir adelante, Hermione podría…
Una cabellera rubia pasó por su lado y Hermione se vio girando en redondo tan rápido que perdió pie y tuvo que sujetarse a la pared. El hombre se giró y Hermione se quedó mirando el rostro de facciones anodinas, labios gruesos y ojos del color incorrecto. Su estómago se hundió. Ignoró la sonrisa del hombre y volvió donde había dejado a Ron. Su amigo roncaba ruidosamente.
Se sentó a su lado con un suspiro y se limitó a esperar a que quisieran volver al campamento.
NdA: Gracias a todos los que habéis dejado comentarios y me habéis agregado a favoritos. Mañana publicaré el final de este bloque y luego será el turno de Draco :)
