¿SÚPER EQUIPO? (PARTE 2)
Solo una vez en su vida, se había emborrachado hasta ese punto en el que no podía recordar una sola cosa de lo que sucedió la noche anterior, se despertaba hecha un desastre y con la peor resaca de la historia, jurando que nunca volvería a hacerlo. La mayoría de la gente no cumplía con esa promesa. Pero siendo una estudiante de medicina, ella había cumplido sin querer esa promesa porque entre las clases por la noche y el trabajo por la mañana para pagar sus cuotas estudiantiles, no tenía mucho tiempo para emborracharse.
Sin embargo, mientras recuperaba sus sentidos lentamente, el primer pensamiento de Sunset fue que este dolor de cabeza era peor que cualquier resaca imaginable. Eso mezclado con el hecho de que aún se sentía como en los dibujos animados cuando los pajaritos rodeaban la cabeza de un personaje después de chocar con una pared y dejar un contorno perfecto de su cuerpo en ella.
Sunset abrió los ojos y lo lamentó. Las luces fluorescentes brillaban justo encima de ella y le quemaban la retina, por lo que volvió a cerrar los ojos y rodó hacia un lado.
¿Dónde estaba? ¿Por qué se sentía como si un caballo la hubiera pateado en la cabeza?
La alarma lentamente reemplazó a la confusión. Esto no podía ser bueno. ¿Había sido secuestrada? ¿Por qué?
Un gemido que no era suyo llegó a sus oídos. Sunset volvió a abrir los ojos y notó que no estaba sola.
Applejack estaba allí, acostada en una cama al lado de la cama en la que Sunset estaba acostada, también aparentando estar a la mitad de que le exprimieran el cerebro por las orejas.
Y no solo ella. Junto a Applejack estaba Fluttershy, y luego Pinkie Pie. Sunset se dio la vuelta y notó a Rarity, Rainbow Dash y Twilight.
¿Qué estaba pasando, por Celestia?
—¿¡Chicas!?— soltó, y todas sisearon.
—No tan alto, por favor...— Dash rogó.
—¿Así se siente una resaca?
—Nop, Fluttershy. Esto no es para nada como una resaca.
—¿Qué está sucediendo?
—¡Sí! ¿Dónde estamos?
—No...— Twilight tragó grueso, mirando alrededor de la habitación, ahora completamente sentada en la cama. —No tengo idea.
Sunset también se sentó en la cama, y pronto el resto de las chicas siguieron su ejemplo.
No había manera de saber dónde estaban. La habitación estaba completamente a oscuras, salvo por las luces fluorescentes sobre Sunset, Rainbow y Fluttershy. Parecía extenderse unos pocos metros hacia la oscuridad. Había una puerta y una mesa medio tragadas por la oscuridad, y sus cosas estaban encima de la mesa. Sunset reconoció su bolso al lado del de Fluttershy. Su cabeza tambaleó y volvió a quejarse.
—Una disculpa por los efectos secundarios.
La mente de Sunset se quedó en blanco ante la nueva voz.
No, no era tan nueva...
—¡Esa voz!— Dash gritó.
Twilight parecía un pez fuera del agua. — ¿Podrá ser...?
—De hecho, sí, Twilight Sparkle.
Sunset sintió que sus ojos se iban a salir de sus cuencas.
El caminar de unos tacones invadió la habitación, y venía de la oscuridad. Entonces aparecieron dos siluetas: dos mujeres.
Y estas mujeres...
—Ha pasado un rato desde que las vimos a todas juntas.
Eran las mismísimas Celestia y Luna.
Flash soltó un suspiro mientras salía de El Buen Bocado. Saltarse una cita de esa forma no sonaba a Twilight en absoluto, teniendo en cuenta su impecable planificación y puntualidad ¿Estaría enojada con él? No recordaba haber hecho nada malo. Y ella no sonaba enojada cuando la llamó ese mismo día, justo antes de su turno, para confirmar su cita. Se la oía muy alegre en realidad.
La esperó dos horas. Dos malditas horas enteras. No podía decidirse entre estar enojado o preocupado.
Su teléfono estaba apagado, así que no a las llamadas. Los mensajes de texto fueron un no de inmediato, porque nunca le llegaron. Y dudaba entre ir a ver a su apartamento o no ¿Tal vez se quedó dormida? Normalmente llegaba a casa agotada (lidiar con adolescentes todo el día podía cansar a la gente) y todavía tenía que revisar las tareas y los exámenes. Y prepararse para la siguiente clase. E investigar para las clases en su biblioteca privada (su mayor orgullo, el resultado de toda una vida de libros).
¿Sabían esos niños lo mucho que trabajaba para ellos cada día?
Flash intentó llamarla de nuevo. Y al igual que en otras ocasiones, el mismo mensaje se repitió: Has contactado con Twilight Sparkle. Si no he contestado, probablemente estoy ocupada. Puedes dejar un mensaje y te contactaré tan pronto como pueda.
Biip. Fin del mensaje.
Realmente estaba empezando a preocuparse.
Flash revisó su reloj. 11:37 p.m. ¿Debería revisar su apartamento?
Se le ocurrió llamar a una de sus amigas y le dio al primer nombre que encontró: Applejack.
Sin suerte. El suyo también estaba apagado.
No te preocupes, Flash. Es bastante tarde y ella se acuesta temprano. Tal vez debería intentar llamar a Rainbow Dash. Se ven todos los días, ¿no?
Buscó su número y llamó, esperando que le contestara. Por favor, contesta.
Rainbow Dash aquí. Yo-
—¡Maldición!— colgó. Ahora estaba realmente preocupado.
De pie al lado de una calle vacía, Flash se masajeó la frente. Está bien, Flash. Es solo tu lado de policía paranoico...Eso espero. Ella está bien. Probablemente está dormida. Sí, debe ser eso.
Pero cuando se acercó a su auto, se juró a sí mismo que si Twilight no respondía a su teléfono para mañana por la mañana, iba a poner la ciudad patas arriba.
Sunset tomó un trago de agua para pasar la aspirina que le había sido ofrecida. Su mente de doctora le dijo que eso no sería suficiente para calmar la migraña, pero fue lo que se les ofreció a todas mientras tanto. Sus ojos aún odiaban la luz, pero no podía hacer nada más que aguantárselas para que pudiera escuchar la explicación de por qué fueron secuestrados por sus ex-Directoras (las jefes de Twilight y Dash, nada más y nada menos).
Dichas directoras, de hecho, las esperaban pacientemente sentadas en sillas frente a la cama de Sunset. El resto de las chicas se habían acomodado en la cama de Sunset.
—Está bien, ¿les importaría decirnos por qué establos estamos aquí?— Applejack exigió saber. —¡¿Que está pasando aquí?!
—¿Cómo llegamos aquí en primer lugar?— preguntó Pinkie Pie. Miró alrededor. —Lo último que recuerdo es que estaba saliendo de Sugarcube Corner para ir a casa. No recuerdo haber estado nunca antes aquí.
—Las dormimos con tranquilizante para caballo— respondió Luna. Sunset arqueó una ceja. Luna hizo un además con la mano. —. No se preocupen, fue una dosis pequeña. El dolor de cabeza debería irse mañana.
—¡¿Nos lanzaron dardos?!
—No, no lo hicimos nosotras, Rainbow Dash— respondió Celestia, haciendo un gesto con su dedo índice. —Ella lo hizo.
Todas las chicas se volvieron a la oscuridad y se quedaron sin aliento cuando salió una tercera mujer. En realidad era mucho más joven, y les tomó un rato vincular su cara con un nombre.
—¿Bon Bon?— Fluttershy soltó. La chica sonrió y se quitó las gafas de sol.
—No exactamente— Bon Bon respondió, ajustando su largo abrigo de cuero negro. Se acercó a Celestia y Luna y se colocó detrás de ellas.
—Mi verdadero nombre es Sweetie Drops. Perdón por el engaño durante todos estos años.
—Pero... no nos hemos visto desde la secundaria...— declaró Sunset.
—Tú no la has visto— afirmó Luna, y Sweetie Drops esbozó una sonrisa socarrona detrás de ella. —Pero ella sí que te ha visto. Es la mejor en el sigilo y el espionaje.
Dash levantó una mano como un policía. —Espera un segundo, ¿¡ESPIANDO!?
—Esto se pone cada vez más raro...— murmuró Twilight.
—Pues sí— Celestia asintió. —. Esto es lo que pasa aquí, chicas— extendió sus brazos hacia afuera. —. Bienvenidas al Cuartel General de la Agencia de Trata, Investigación y Defensa de Anormalidades.
—Pero nos hacemos llamar ATIDA— Sweetie Drops se encogió de hombros. —. Es más corto.
El silencio reinó en la habitación. Sunset estaba increíblemente escéptica de toda esta situación ¿Espías? ¡Era ridículo! Y, sin embargo, aquí estaban, en una habitación con un dolor de cabeza causado por el tranquilizante del caballo (¡Dios santo, tranquilizante del caballo!) con tres mujeres frente a ellas. Sunset examinó cuidadosamente Celestia y Luna. Ya no sabía quiénes eran ellas. Por supuesto, no eran las Directoras que figuraban en sus anuarios, así que si no eran esas mujeres, ¿quiénes eran?
—Esto es una broma— Dash decidió, mirando alrededor de la habitación. —. Debe de haber cámaras ocultas en algún lugar. Apareceremos en algún canal de Haytube y nos reiremos de esto mañana.
—Esto no es una broma, Rainbow Dash— Luna aclaró.
—¡Entonces debe ser un sueño!— Rarity clamó. —Debe ser eso. Estoy soñando y mañana por la mañana me despertaré y… ¡Auch! ¡Applejack! ¡¿Por qué harías eso?!
—Esto no es un sueño— Applejack corrigió, sus ojos fijos en Celestia y Luna. —Esto es bastante real.
—En efecto— Celestia sonrió. —. Y ahora que saben cómo llegaron aquí, creo que están muy interesadas en saber por qué están aquí.
—Si pudieran explicarlo— intervino Twilight. —, estaríamos más que agradecidas.
—Muy bien— Celestia se levantó y caminó de regreso a la oscuridad. Desapareció durante unos segundos y, de repente, la luz de ese lado de la habitación se encendió. Lo siguiente que supo Sunset es que estaba mirando una pizarra gigante llena hasta el borde con imágenes, gráficos y demás. Celestia estaba de pie junto a ella, con un puntero en la mano, pareciendo una maestra a punto de dar una clase.
—Chicas— comenzó. —. Las hemos traído aquí por esto— hizo un gesto a la pizarra. —. Hay mucho de este mundo que no conocen. Y la magia de Equestria es uno de los asuntos que ignoran, en parte.
—Pff-por favor— Dash resopló. —. Sabemos todo lo que hay que saber sobre la magia de Equestria.
—¿Cómo que ha estado en este mundo por casi tres mil años?— preguntó Luna.
La mente de Sunset se quedó en blanco. —¿Qué? ¡No! ¡Vino a este mundo cuando traje la corona de la Princesa Twilight!
—Por favor, apenas trajiste una fracción aquí— afirmó Celestia. Luna ahora estaba al otro lado de la pizarra. Celestia señaló una foto de algunas runas. —Esta es la evidencia más antigua que tenemos de magia de Equestria. Se remonta a alrededor de tres mil años. Representa el uso de un arco que nunca fallaba en alcanzaba su blanco, que brillaba color rojo cada vez que era disparado, usado por un soldado anónimo cuya apariencia cambiaba cada vez que usaba el arco— Celestia arqueó una ceja. —. Suena bastante mágico, ¿no creen?
—Hay mucha evidencia del asunto— Luna miró hacia el tablero. —. Escritos, dibujos, rocas. Y cosas que no deberían estar allí…
—Como estos— Celestia levantó la mano y mostró a las chicas...
Sus geodas.
—¡OYE!— Sunset se puso de pie. —¡Devuelve eso!
—Lo haremos— Celestia volvió a poner las geodas en el bolsillo de su abrigo. —. Pero después de que hayamos terminado.
—No podíamos arriesgarnos a que Speedy se nos escapara— Sweetie Drops, quien se había sentado en la cama que en que Applejack estaba previamente, afirmó.
—¡¿CÓMO me acabas de llamar?!
—Como decíamos— continuó Luna, ignorando el encuentro. —No es un misterio para nosotras la existencia de la magia en nuestro mundo. Hemos estado lidiando con eso desde siempre.
—Sin embargo, como cabezas de ATIDA— dijo Celestia. —, no podíamos ignorar sus poderes. Tan pronto como supimos que eran portadoras de una magia tan poderosa...
—Supimos que tenían que ser parte de nuestra Agencia.
Mientras las palabras cobraban sentido, el silencio volvió a caer sobre las presentes. Sunset intercambió miradas con el resto de las chicas.
—¿Unirnos?— Preguntó Sunset, señalando a sí misma. —¿NOSOTRAS?
—Sí, ustedes— respondió Luna.
—Ustedes siete llevan dentro de sí un poder como ningún otro. Una gran fuerza que podría usarse para defender al mundo de amenazas futuras como lo hicieron con Las Dazzlings, por mencionar un incidente.
—Pero ha pasado una eternidad desde la última vez que derrotamos a un villano con nuestra magia...— señaló Twilight. —¡No hemos usado nuestra transformación para nada desde la secundaria!
—¡Lo cual es raro!— Pinkie Pie declaró. —¡Y eso lo digo yo!
—Eso es porque hemos mantenido las amenazas lejos de ustedes— todas se giraron para ver a Sweetie Drops. —. No podíamos arriesgarnos a que las atacaran cuando ya no estaban todas juntas, todo el tiempo, en el mismo lugar.
—Pero ninguna amenaza importante ha llegado, eso les aseguramos— Celestia se encogió de hombros. —. De lo contrario, las habríamos llamado antes.
—¿Por qué ahora, entonces?— Sunset se cruzó de brazos. —¿Por qué es tan importante ahora y no antes?
Celestia y Luna intercambiaron miradas nerviosas. Esto no pasó desapercibido por las chicas, que empezaron a temer lo peor.
—Hay... Algo va mal, ¿no?— Preguntó Fluttershy, completamente aterrorizada.
—Digamos... La Agencia ha trabajado muy duro últimamente. El peligro parece aumentar cada día— dijo Sweetie Drops. —. También nos enfrentamos a grandes amenazas más comunes, y todo ha estado bastante inquieto últimamente. Los Cárteles y las Organizaciones de Mercenarios han estado actuando mucho más de lo habitual.
—Por eso nos vimos obligadas a hacer esto— Luna declaró. —No podemos dejar que esto pase desapercibido. Necesitamos que estén listas para enfrentar lo que está por venir, y no podemos esperar que vayan, se transformen y lidien con ello. No funciona así. Ya no.
—Sus habilidades podrían ser de utilidad en nuestras líneas de defensa. Necesitamos— Celestia señaló a las chicas. —que sean nuestras nuevas Agentes Especiales.
Sunset apoyó la cabeza contra la cabecera de la cama. Era demasiado que digerir a la vez ¿Peligro? ¿Peligro real? Esto iba más allá de lo que habían hecho hasta entonces. ¿Cómo podría la gente esperar que se conviertan en espías de primer nivel? ¿Qué estaba pasando aquí realmente?
Echó un vistazo a Celestia y Luna. Parecían tranquilas y serenas, esperando que dieran sus respuestas. Pero cuando Sunset les miró a los ojos, notó algo más: una impaciencia, como deseando que simplemente estuvieran de acuerdo y les siguieran el juego cuando no sabían nada de esto.
¡Demonios, ahora no sabía nada de ellas!
—¡Esto es un montón de estupideces!
Todas miraron a Applejack, sorprendidas. Se había levantado y había endurecido la expresión.
—¡¿De verdad esperan que dejemos nuestras vidas, nuestros trabajos y responsabilidades para ir a jugar a ser superhéroes?!
—Nunca dijimos eso— respondió Celestia, calmada como un río. —. Ya sea que decidan o no conservar sus trabajos actuales, depende de ustedes. Siempre pueden organizar su tiempo. El trabajo por aquí se realiza principalmente por la noche. Eso le permite tener una gran cantidad de luz diurna para llevar sus vidas normalmente.
—No estamos esperando que dejen todo— Luna continuó. —Eso atraería demasiada atención. Pero estamos pidiendo un compromiso con esta causa. Es importante. El destino del mundo es con lo que estamos lidiando aquí.
Esto pareció calmar a Applejack. La granjera se sentó de nuevo y se quedó callada.
—Sean indulgentes— suplicó Sweetie Drops. —Ustedes siete tienen un poder que nadie más en toda la Agencia tiene. Sus habilidades son muy necesarias. Somos simples humanos contra la amenaza de la magia que no comprendemos del todo. Si pudiéramos igualar la balanza un poco, sería genial.
La habitación en sí misma parecía contener el aliento.
Pero nadie dijo una palabra.
Y como el silencio y la reflexión parecían extenderse hasta el infinito, alguien tenía que decir algo. Cualquier cosa.
Y ese alguien fue Twilight.
—Creo que...— dijo Twilight en voz baja. —Creo que necesitamos algo de tiempo para pensarlo.
Apenas se notó, tanto que Sunset pensó que se lo había imaginado, pero notó que Celestia soltó un pequeño suspiro de alivio.
—Eso todo lo que pedimos— dijo Celestia. —Pueden tomarse todo el tiempo que necesiten para pensarlo. Pero, por favor, considérenlo. Sweetie, ¿te importaría llevarlas a casa?
—No, en absoluto, señora.
Mientras las chicas recuperaban lentamente sus bolsos, abrigos y geodas, Celestia se volvió hacia ellas una última vez antes de que Sweetie Drops las guiara fuera de la habitación.
—Por favor, chicas, piénsenlo. Realmente podríamos usar su ayuda aquí. Se les ha dado un don no como cualquier otro, y creo que deberían hacer un buen uso de él.
NOTA DE AUTORA:
¡Y seguimos! Y las chicas acaban de tener un encuentro bastante inesperado o.0 ¿Qué está sucediendo realmente aquí? ¿En verdad el mundo se encuentra amenazado? Y si es así, ¿quién lo amenaza?
Sí, Sweetie Drops era la joven del Prólogo. Y Celestia la otra mujer. A que no la vieron venir, jaja.
Lo veremos más adelante.
Sí, me gusta el Flashlight.
Y como puede no parecer, esta historia NO va estar centrada en Romance. En realidad, Flash solo aparece o es mencionado un par de veces a lo largo de la historia. Y cualquier romance que sí aparezca no jugará más papel que una subtrama. LSMDE es una historia de Acción, Aventura y Drama sobre todo.
Con eso claro, espero lo hayan disfrutado
¡Hasta la próxima!
~Midday Giggle
