A Irlanda le brillan los ojos y hace un gesto a Gales quien se encoge de hombros. Y ahí va Bélgica hacia arriba a buscar a Escocia, que está diligentemente y en silencio recogiendo sus cosas para huir por la ventana. Ha dejado a Vaticano sobre la cama, sin prisa pero sin pausa.

Alba? —le llama suavecito. Este no responde ni se detiene—. ¿Estás... recogiendo? —parpadea entrando al cuarto y tomando a Vaticano de la cama. El pelirrojo se mete un susto porque de tan ensimismado no la había visto—. ¿Vas a algún sitio?

—Ehm... eh...

—¿Qué quieres que les diga?—pregunta sentándose en la cama.

Nothing... Nothing —toma aire apretando los ojos—. Ni siquiera sé what the hell hacen aquí.

—¿Molestarte?

—Seguramente —suspira.

—Podrías ponerte en modo cínico.

Él le mira porque joder, no es como que apriete un botón y mágicamente surja. La chica se muerde un poco el labio y le mira con cara de circunstancias.

—Puedes irte y yo negaré tu presencia —ofrece.

—Sólo dame cinco minutos, joder —se va a esconder al baño porque acabas de agobiarle un montonazo.

Bélgica suspira y aprieta los ojos sabiendo que... De tanto insistir y tratar de ser comprensiva termina por presionarle demasiado. Es que es complicado, en serio, sólo dale espacio.

Se levanta de la cama con la niña en brazos y se mete al cuarto de visitas donde suele dormirla y secretamente le canta un poquito de Miles a ver si se duerme, aunque ya se estaba volviendo a dormirse sola. Pero claro que le ayuda más los brazos familiares y el canto entonces.

Cuando ha respirado unas cuantas veces y se ha mojado el pelo es que vuelve a salir en su actitud punk. Así que baja. Gales e Irlanda se están dando la gran vida con la deliciosa cerveza belga. Escocia abre la puerta y les mira.

—¡Mira quién está aquí! ¡Salud! —Irlanda levanta su vaso y el mayor se acerca a servirse uno.

—¿Qué tal estás, Alba? —pregunta Gales dando un trago a su cerveza.

—Encantado con vuestra puta presencia.

—Eso ya se ve.

—¿Y qué hacéis aquí? Se supone que tenéis novia los dos, id a hacer algo con vuestras vidas.

—Nada tan divertido como molestarte, brother...

—Nosotros no tenemos niños pequeños que cuidar.

—Ni yo tampoco, es su sobrina.

—Así que la cuidas por gusto.

—No la estoy cuidando, sólo impido que se muera —replica llevándose la cerveza a los labios con los ojos cerrados, apoyado en la encimera de la cocina.

—Eso es cuidarle —Gales sonríe—. Es un buen entrenamiento, en realidad.

—No es cuidarle, es ser humanitario. Y no necesito entrenamiento para nada.

—Venga ya, relájate un poco y siéntate —Gales mueve una silla para que lo haga a su lado, bajando un poco la burla.

—Prefiero echaros y ya —hace un gesto para que se vayan.

—Ni te esfuerces tanto, sabes que no vamos a irnos —asegura Irlanda.

—Entonces empezaremos con una buena tunda —deja la cerveza de lado.

—Hombre, ¿qué necesidad hay de ponerse así de agresivo? —pregunta Gales mirándole—. Es fruto de la casualidad haber llegado hasta aquí JUSTO cuando estabas haciendo de padre por unos días, el daño ya está hecho. Mejor siéntate y bebe.

—La necesidad es que no entendéis una invitación a iros por las buenas.

Belgium accedió a que entráramos, brother. ¿Por qué vas tú a corrernos de su casa? —Irlanda sonríe.

—Entrar no es quedaros.

—¿Por qué no habrías de querer que nos quedemos?

—Porque si no quiero aguantar a su familia, ¿qué os hace pensar que sí quiero aguantaros a vosotros?

—Que nosotros somos adorables —Irlanda se ríe y se levanta a servirse otra cerveza.

—Desde luego, debes estar hablando de alguien más.

—Debimos traer a mum, a ella seguro no la echa —Gales sonríe de lado.

—Debiste traer a Galia, así tendrías algo que hacer.

—Sin duda te estaría prestando menos atención.

—Ahí lo tienes.

—Pero no la traje.

—Pues ve a por ella, corre.

—No, gracias, prefiero seguir bebiendo cerveza.

Ah, come on brother! ¡No seas aguafiestas!

Escocia pone los ojos en blanco, de mal humor. Gales hace los ojos en blanco también y suspira.

—¿Ya te contó este idiota la última cosa que le pasó con Seychelles?

—No.

—Pero si no me ha pasado nada esta... —empieza el irlandés y Gales me lo fulmina. Escocia les mira a ambos con el ceño fruncido—. Ah... Esa... Cosa...

Gales hace otra vez los ojos en blanco. Escocia levanta una ceja al notar que lo están inventando sin saber muy bien por qué.

Shite... Qué idiotez la tuya —protesta un poco Gales mirando a Irlanda, de quien sólo quería que le contara algo idiota para que se relajara un poco y dejara ser el objeto de las burlas. Se gira a Escocia—. ¿Por qué estás tú de tan mal humor?

—Porque estáis aquí dando por culo —saca su puro ahora que además la niña está lejos.

—En un caso normal considerarías que nuestra presencia es una bendición, casi que venimos a salvarte de una horrible y aburrida tarde cuidando a una niñita... —frunce el ceño—. Tú tienes algo más.

—¡No me estaríais salvando de nada! Es una tarde normal en la que quería estar a solas con Belgium —protesta porque todo el mundo le da por culo con todo y se sonroja solo al oírse.

—A solas con Belgium y un bebé... Mira que cada quien tiene sus fetiches —suelta Irlanda.

—Tampoco quería aquí al bloody bebé, of course!

—¿Y? Es que ya es bastante impresionante que estés tú Y el maldito bebé aquí.

—¡Pues ha sido una bloody coincidencia, superadlo!

—Supéralo tú —protesta Irlanda y Gales se mesa la barbilla.

—¿Por qué te tiene tan irritado el asunto de la niña?

—Que te jodan, que os jodan a los dos.

—Ya, ya... Entiendo clarísimo que estás muy enojado y protestas a todo —Gales hace los ojos en blanco una vez más—. Eso no le sirve a nadie.

—Qué mal me sabe por ti.

Gales le da unos tragos a su cerveza en silencio.

—Bueno, ¿entonces van o no al Tomorrowland? —pregunta Irlanda cambiando el tema. Escocia le fulmina.

Bloody hell, Eire! —protesta otra vez un poco Gales, levantándose para servirse.

—¿Para eso lo has traído? —Escocia le señala a Gales.

—¡Sólo es una pregunta y él ha dicho que debían llevar a la niña! —acusa Irlanda a Escocia.

—Si fuera su niña, todavía, pero no creo que sus padres queden muy contentos de que Escocia les devuelva una niña sorda.

—Eso... lo decidirá Belgium, que es la responsable.

Oh my... ¡El chico rudo irresponsable!

—No, idiota, que la niña está a su cargo.

—¿Y crees que ella no tomará en cuenta lo que tú digas?

—No, hará lo mejor para la criatura porque es una persona sensata y digna de confianza.

—Quizás sea todo esto pero te considere digno de consulta.

—Aunque me consulte, no pienso tomar responsabilidad de esto —replica volviendo a tensarse porque este es el problema.

—¿Y si ella justo es lo que quiere? No deslindarse, sino que tomen una responsabilidad juntos...

—Pues se irá a la mierda —golpea la encimera con la jarra de cerveza, dejándola ahí y se va al jardín, fumando más ansioso. Gales parpadea con esto y mira a Irlanda, que se ríe y se encoge de hombros

—¿Vas o voy?

—¡¿Yo?! Olvídalo, va a romperme la cara si voy... Y a ti también.

—No va a romperme la cara, hombre, si serás dramas —Gales se levanta yendo tras él.

Y ahí se va detrás de Escocia guardándose las manos en los bolsillos, sin decir nada. El mayor sigue en el jardín, nervioso, fumando un segundo puro.

—Dame una calada, anda —extiende la mano. El escocés le mira de reojo... y no se la da—. ¿Qué coño te pasa a ti, eh? —pregunta, rebuscando dentro de su saco.

Nothing —tan cortante. El galés saca su anforita y le da un trago al whisky antes de extendérsela.

—No parece que no te pase nada...

Escocia la mira y piensa que si se la toma, se la acaba. A tomar por culo, no va a advertirle de eso. Si por eso le ha dado él un trago antes. El pelirrojo se acaba el contenido de la petaca y Gales asiente, mirándole de reojo porque justamente era lo que esperaba.

Se la devuelve vacía.

—Vamos a ver si con un poco de suero de la vedad —sonríe.

Good luck —seco. El menor se ríe.

—Vamos a ver... Adivinemos —se mesa la barbilla. Ojos en blanco escoceses —. Lo que estás es presionado.

Escocia se pone las manos en la cara y se presiona ambas mejillas en burla. Gales se ríe un poco más.

—No seas mamón y dame un puro.

Le echa el humo a la cara y el galés le da un golpecillo en el pecho.

Arsehole. ¿Es la niña? ¿Te presiona la idea de la responsabilidad? O sólo que parezcan una familia tan feliz y que no te moleste tanto...

—Nah —se encoge de hombros—. Es que me ha roto el plan.

—Eso es una mierda... Dímelo a mí que a veces es mum la que me lo rompe.

—Pues ahí tienes el drama.

—Mmm, aun así me parece que tu drama no es proporcional.

—Es que me ha bajado la regla —responde sarcástico. El menor se muere de risa.

—Dile a Belgium que se acueste contigo... Se relajan bastante.

—Eso estaría haciendo si no estuviera la bloody casa llena de gente.

—Aun así sigo pensando que tu humor trasciende al asunto.

—Y yo que quiero que os vayáis. Pobres de nosotros atrapados en un bucle infinito —ojos en blanco. Gales suspira y sonríe un poco, encogiéndose de hombros.

—Bien, me gustan las cosas infinitas.

You, lucky guy.

—Pensé que me dirías sobre el matrimonio... —vuelve a reírse.

What? —se tensa.

You know, sobre lo infinito del matrimonio...

—¿Qué tiene...? ¿Qué coño pinta aquí eso? —ladra. Gales parpadea con la agresividad.

Hello, soy Cymru. Es obvio por qué podrías pen... Oh my God.

What? —pregunta Escocia, asustándose más.

—No le habrás pedido matrimonio, ¿verdad?

WHAT? —da un paso atrás palideciendo y recuerda sus pendientes llevando la mano al bolsillo donde tiene la caja... y además han dicho de vivir juntos o no o del tener un hijo o... todo muy complejo.

Gales parpadea y le mira a la cara y el gesto buscando la caja... Sorprendido.

—No voy a... No... Yo no... Yo...

—Cielos…

No! Cymru, NO!

Gales le mira a los ojos y secretamente teme por un segundo que de verdad... Escocia se case antes que él. Aunque la negativa... Le hace parpadear.

—¿Entonces?

—Ya te lo he dicho —dice entre dientes. Gales bufa un poco y frunce el ceño.

—Vale.

—Tuvo un retraso hace unas semanas, pero no fue nada.

—Oh... —le toma por sorpresa y levanta un poco las cejas. Escocia sigue como si nada, esa es toda la información que vas a obtener—. Y quiere volver a intentar tener uno... —murmura encogiéndose de hombros. Gales sonríe de lado y le da unas palmaditas en la espalda.

What the hell? —protesta con eso. El castaño se encoge de hombros también y se ríe bajito sin decir más—. Que te den.

—¡Si no he dicho nada!

—Por eso.

—Vas a ser un buen padre—se vuelve a reír bajito.

—No voy a ser bloody padre, voy a hacerme una vasectomía —decide.

Oh, really?

Yes, en este instante, dile a Belgium de mi parte que ha sido divertido mientras ha durado, pero que hasta aquí hemos llegado. Que no es ella que soy yo y cualquier otra mierda que se te ocurra.

—Ah, vas a hacerte entonces una castración química.

—Vasectomía, te lo he dicho.

—Si pretendes tirar tu relación con ella a la basura debes querer una castración química, o no te van a alcanzar las manos para ser feliz después de esto... —le mira y frunce el ceño.

—Eso dices tú.

—¿Ella quiere eso por encima de todo lo demás?

—Lo más divertido es como te lo tomas todo en serio —rechista. El galés hace los ojos en blanco.

—Claramente si no me lo tomo yo en serio, nadie más que ella se lo va a tomar.

—En fin...

—Bueno, iré a decirle tu recado y de paso a tirármela, igual y ella sí quiere un compromiso conmigo.

—Eso deberíamos hacer. Yo me voy con Galia, que es feliz en la soltería y tú te quedas con Belgium y os convertís los dos en una pareja de ridículos que se acaban las frases el uno al otro y que se llaman "mum" and "dad" el uno al otro, con un equipo de Cricket entero por hijos.

Gales se ríe bajito otra vez, guardándose las manos en los bolsillos. Escocia le mira de reojo.

—Deberías pensártelo objetivamente.

—¿Tirarme a Galia? No creas que no se me ha pasado por la cabeza.

—Si ella se lo está pensando... Deberían hablarlo y si definitivamente no quieres, deberías decírselo —ignora el comentario de Galia mientras sigue hablando.

—No sé si Galia se lo piense, ¿te ha dicho algo?

—Pero si esa niña está aquí y ella te ve con la niña dudo mucho que puedas convencerla de que no te gustan los niños.

—Pues ve tú a ayudarla con la bloody niña —es que quiere arrancarle la cabeza. Gales sonríe y niega con la cabeza.

—Quizás sí debamos irnos ya Eire y yo —mira tú. El escocés le fulmina y Gales se ríe de nuevo —. ¿Te acabas de enterar del retraso?

—Esta mañana.

—Hmm...

What?

—Asumo que no es simple decirnos esas cosas...

—Fue en sueños... más o menos.

—Cuando Galia me lo dijo a mí tampoco fue cuando se enteró...

—Eres como la peor persona del universo para hablar de esto.

—No seas dramático. Podrías estar hablando con mum...

—Por lo menos ella estaría de acuerdo en la vasectomía. Siempre puedo hacérmela y no decirle nada "¿Cómo que soy estéril? ¡No tenía ni idea!".

—Y termines adoptando al próximo niño que aparezca... O a Sealand quizás.

—Ni de coña.

—¿De verdad no quieres hijos? ¿Nunca?

—No entiendo cómo tú tienes tan claro que los quieres —aparta la cara porque tampoco es cierto eso... la verdad es que no lo sabe, no tiene ni idea.

—¡¿Yo?! ¿Desde cuándo te parece que lo tengo claro?

—¿No los quieres? —ojos en blanco.

—Los quiero ahora que Galia no está embarazada. Es decir, es un muy bonito deseo que está perfecto que aún no se cumpla.

—No sé si creerte o eso es lo que te dices a ti mismo por la actitud de Galia.

—No negaré que me había ilusionado la idea... Porque no tenía otra opción —se sonroja un poco y carraspea—. Pero ahora mismo sí que la tenemos.

Escocia suspira y vuelve a tocar la cajita de los pendientes por algún motivo.

—Y al menos ya sé qué quiere —añade el galés.

—¿Lo sabes?

—Esperar. ¿Tú sabes lo que ella quiere?

—¿Desquiciarme está entre las opciones?

—Quizás, tú la conoces más que yo —sonríe.

—Voy a elegir esa.

—No sé si ella esté de acuerdo.

—Pues anda, ve y pregúntale.

—¿Yo? Cielos no, dirá que soy un entrometido

—Sobre todo, metete conmigo pero no pierdas la clase.

Más risas. Escocia niega con la cabeza, igual sonriendo un poco.

—Pero bueno... Basta ya de sensatos consejos por hoy.

—Ah, pero ¡te crees que me has dado alguno! —apaga el puro para volver dentro.

—Desde luego.

—¿Que hable con ella son tus palabras de sabiduría?

—Unas muy sabias.

Y ahí el pelirrojo le da un golpe en la frente con la palma de la mano, no muy fuerte.

—¿Esa es tu respuesta? —mueve la cabeza para quitarla.

Yes. Si no te gusta tengo otra —le tira del pelo.

—¡Ehh! —protesta, dando un manotazo y el mayor se ríe —. ¿Cuántos años dices que tienes? ¿Cinco?

—Cuatro.

—Para hacerle competencia a la niña. Quizás Belgium quiera adoptarte a ti.

—¿Ves? Problema resuelto en un santiamén.

Gales se ríe y camina hacia la cocina, en donde ya está Bélgica hablando con Irlanda... Todo bastante incomodo.

Escocia entra tras Gales, mirándoles a ambos. Bélgica desvía la mirada a su cerveza en silencio. El mayor de los pelirrojos frunce un poco el ceño al notarlo y se le acerca. Ella le mira de reojo y se sonroja un poco, dudando de qué hacer.

—¿Qué te pasa? —le pregunta el chico.

—Siento lo que paso allá arriba.

—Sólo... me pillaste un mal momento.

—Todo el día nos ha pillado en mal momento —si fue un poco.

—Ya lo sé, tal vez tenías razón con que debería haber sido la semana pasada.

—No debimos salir de la cama... —se ríe un poco Bel.

—Yo siempre te lo digo —sonrisita de lado.

—Debería empezar a hacerte caso en esas cosas...

—Entre otras cosas —asiente.

—¿Como cuáles? —sonríe más.

—No lo sé, en todas... salvo cuando te digo que me obligues a ser responsable o algo parecido.

—Bien. Llevemos a la niña al Tomorrowland.

Really? —levanta las cejas.

—Si se pone muy pesada volvemos... Pero hombre, si puede oír gritar a Romanito todo el día, ¿por qué no poder oír música?

Eire quería llevar una chica al festival, él la cuidará —se burla.

Ella se ríe también y le hace un gesto para que la abrace y se siente a su lado. El escocés se sienta pero no la abraza demasiado. Gales carraspea, provocando que el highlander se sonroje un poco y se separe. Irlanda se ríe.

—Ustedes dos... —protesta Bélgica.

What?! Si no es contigo, Belgium —asegura Irlanda.

—Sólo dímelo y los echo a patadas —asegura Escocia. Bélgica le sonríe a Irlanda.

—Nah, no aun...

—Sólo están aquí todavía porque es tú casa y tú les has dejado entrar —la mira de reojo.

—Son tus hermanos, no voy a echarlos.

—Que eso no te detenga, si no quiero ir con tu familia no sé qué te hace pensar que a la mía sí quiero soportarla.

—Yo soy mucho más correcta que tú, Alba —le cierra un ojo.

—Y nosotros no vamos a perdernos a Alba de niñero —asegura Irlanda.

—Hemos decidido que si quieres ir al Neverland tú tienes que encargarte de la niña —suelta el escocés.

What?!

—Tú querías una cita... ahí tienes a tu chica.

—¡No me jodan!

Gales se ríe.

—Es lo que hay, ¿quieres ir o no?

—¡Va a llorar todo el rato! —insiste Irlanda.

—Si la cuidas bien, no.

—Debí decirle a Sey y que a ustedes les dieran por culo.

—Y hubieras ido solo porque Sey te hubiera dicho lo mismo que te ha dicho y por lo que no ha venido.

—Vale, dénmela y vámonos —Irlanda se cruza de brazos. Escocia mira a Bélgica de reojo.

—Te la... Daremos cuando se canse —Bélgica mira a Escocia también, no tan segura.

—No se fían de ti —pica el escocés a Irlanda.

—Me fio mucho más de ti —susurra la chica a Escocia.

—Haces mal.

—Mmmm... ¿Debería confiar en él?

—¡Desde luego que no!

—¿Y en ti?

—¡Ehhhh! —protesta Irlanda—. ¿Por qué no habrían de confiar en mí? ¡England nunca se nos murió!

—Es verdad, England no se nos murió, puedes confiar en los tres.

—Es un milagro —valora Gales y sonríe.

—Los tres me tranquilizan mucho —Bélgica mira el reloj—. Por ahora la niña duerme y va a dormir al menos un par de horas...

—Manda a estos dos a por las entradas ya que sólo vienen a molestar—les señala el escocés.

—¿Y tú te quedas a apalancártela? —pregunta Irlanda.

—Quizás mejore su humor... —puntualiza Gales.

—Moríos de envidia en la cola de las entradas.

—Bah, hala... Vamos a ver si así es un poco más tratable —protesta Irlanda haciendo los ojos en blanco.

—Y pasamos a un bar por un whiskito... —Gales el borracho le dicen.

—Y os quedáis ahí...

—Olvídalo, cabrón... Eso sí ni lo sueñes —Irlanda lo fulmina y Escocia pone los ojos en blanco.

—Hablen —presiona Gales antes de hacer una pequeña reverencia para despedirse de Bélgica—. Nos veremos al rato.

Escocia le muestra un dedo, mira el dedo y luego a Gales muy sorprendido como si se hubiera levantado solo por error, fingiéndose hasta arrepentido del gesto. El castaño hace los ojos en blanco y sonríe haciéndole un gesto a Irlanda.

—Qué obedientes —comenta Bélgica sorprendida.

—¿Lo ves? —Escocia sonríe.

—La niña... Ellos. En realidad, no quiero yo decirlo pero creo que lo haces mejor que España y Romano —bromea.

What?

—¿Qué quieres hacer mientras vuelven? —cambia el tema.

—¿Huimos? Dicen que Denmark es muy bonito en esta época del año.

—¿Sabes qué me impresiona?

What?

—Que cuando me lo dices... REALMENTE lo valoro —sonríe. Escocia se ríe con esto—. ¿Y Vati? Podríamos pedir rescate por ella.

—Se la dejamos a Netherland de camino.

—Huy... No sé quién la cuidaría peor, tus hermanos o él.

—Tú no te le moriste.

—No creas que España le dejaba cuidarme tantísimo.

Spain el acaparador de niños.

—Nah, Holland el bestia.

—Pero Vati es fuerte, yo soy de la opinión que no hay que alejar tanto a los niños de las cosas que pueden hacerles daño o nunca aprenderán de verdad a cuando arriesgarse o a cuando ser prudentes.

Bélgica se ríe, como siempre.

—Acerquemos a la niña al Fuego.

—Es una importante lección —se defiende el pelirrojo.

—Lo es...

—Cielos, ¿ni así te parezco negligente? ¡Esto es injusto! —protesta.

—¿Estás probando mi paciencia acaso?

—¡Pues ahora soy yo quien no cree que tú seas confiable! —no sé si habla muy en serio.

—¿Disculpa?

—Poniendo la niña junto al fuego...

—¡Pues junto, no sobre!

—Mmm, suenas como una bruja comiendo niños, Belgium, no lo estás arreglando.

—¡Eh! La Bruja es tu madre, no yo... Y acabas de descubrir por qué quiero tener niños... ¡Quiero COMERLOS!

—Yo que te iba a decir que me adoptaras a mí —se ríe.

—Puedo comerte si quieres... —le cierra un ojo con perfecta doble intención, aunque se sonroja al hacerlo.

—Oh... cielos —ni siquiera se le ocurre nada ingenioso ahora mismo.

—A menos que prefieras hacer la siesta...

—Eh... —se descoloca ahora y ella se ríe.

—Era... Una especie de propuesta.

—¿C-Cuál de las dos?

—¿Tú cual crees? —pregunta levantándose y sonríe.

What? —le mira agobiado y Bel le extiende la mano.

Alba... Relájate.

—Estoy relajado —carraspea.

—Estás todo menos relajado desde que amaneció. Por razones algo distintas —se ríe —. Ven.

Él se levanta y Bélgica le abraza del cuello y le mira a los ojos. Escocia le mira de vuelta, poniéndole una mano en la cintura.

—¿Sí soy encantador y un poco insolente me dirás cuál es la respuesta correcta para llevarte a la cama? —cejas cejas. Ella se ríe y sonroja un poco, asintiendo.

—Si eres encantador y un poco insolente creo que puedes conseguir prácticamente cualquier cosa... —bate las pestañas. El pelirrojo se humedece los labios y se ríe—. De hecho no estás para saberlo... Pero en general, creo que igual puedes conseguir lo que sea...

—Ah, ¿sí? ¿Y cómo que tengo tanto poder sin saberlo?

—Si no lo sabes... Pff... Qué poco observador —si no te dicen que no a... ¡Nada!

—Vamos a ver... ¡desnúdate, ahora mismo! —ordena... medio en broma, medio a ver si lo logro. La chica se nos sonroja.

—V-Vale...

Escocia levanta las cejas y se sonroja más él.

R-Really?

—¿Por qué no? Estamos solos... —se le separa un poco—. Aunque hay mucha luz...

—¡Voy a bajar las persianas! —la suelta, corriendo a ello.

Ella sonríe un poco y se sonroja más porque... Es que de verdad quiere que se desnude. A pesar de sus defectos, le GUSTA verla desnuda y eso le hace sentir... Sexy. El británico se gira a mirarla, sonrojadito y riendo tontamente cuando ha terminado.

—¿Y si... me enseñas al dragón?

Él se lleva las manos a las regiones vitales porque no ha pensado en el tatuaje. En realidad era un poco la idea de la chica, que se abre uno a uno los botones del vestido. Al chico se le corta la respiración, sin apartar la mirada.

La belga se abre un poco el vestido y se gira dándole la espalda y dejándoselo caer por los hombros. Escocia traga saliva y toma valor para acercarse. La rubia le mira por encima del hombro.

El highlander se humedece los labios sin atreverse a tocarla de todos modos. El vestido cae al suelo y casi que también su mandíbula. Bélgica se abraza un poco a sí misma, sonrojadita. Escocia levanta las manos y las pone junto a sus caderas pero sin tocarla. Se muerde el labio.

La belga se le recarga un poco encima, así que al final él le pone las manos, abrazándola por la espalda.

—Aun me pones tan nerviosa como la primera vez —susurra.

—¿En serio? Ehm... a mí no me pasa —miente el escocés con el corazón desbocado.

Bélgica levanta una mano y se la hunde suavemente en el pelo, gira la cara para mirarle por encima del hombro. Él traga saliva y sonríe un poco.

—Sólo que ahora te atrapo las mentiras más fácil... —sonríe.

W-What? —se sonroja y ella suelta una risita suave que la hace relajarse un poco más.

—Me haces muy feliz, Alba —suelta sinceramente, cerrando los ojos.

Escocia aprieta los ojos porque eso suena... y a la vez se siente bien en el estómago. La chica se da la vuelta para quedar de frente a él, que abre los ojos y la mira.

Bélgica se pone de puntas y le da un beso suave en los labios porque en realidad tampoco quiere que esto sea otra vez deeeenso. Sonríe AMPLIAMENTE y se encoge de hombros.

—Tengo una cosa para ti —confiesa de repente, enajenado. Ella levanta las cejas y parpadea.

—¿Un... regalo?

Él asiente y la chica sonríe y le brillan los ojos. Escocia saca la cajita de su bolsillo y se la tiende sin más problema, esto es lo que consigue un beso.

Abre la boca y el subconsciente me la traiciona, pensando repentinamente si todo este enfado y todo este asunto de la irritación pueden tener que ver con que ÉL lo había estado pensando y... Quizás de verdad va a pedirle que se casen o algo, aunque no iba a decirle que era un regalo, ¿verdad? Se le acelera igual el corazón y se sonroja un montón mirando la cajita... Y luego a él... Y luego la cajita.

—¿Q-Qué es esto?

—Ábrelo, a ver si te gusta —se sonroja un poco—. Me costó mucho decidirme.

No te ayudas, Escocia... No te ayudas. Ella abre la boca algo incrédula y vuelve a dudar... Le tiemblan un poco las manos cuando abre la caja. Pero son unos pendientes.

—¿Unos pendientes de com... —empieza a decir y menos mal... Menos mal que se detiene a sí misma, sonrojándose seis veces más—. ¡Ohh! ¡Unos p-pendientes!

—¿Eh? —no entiende la primera frase, pero no le da más importancia, aprieta los ojos porque nota que ¡acaba de dárselos! Entra un poco en pánico—. No es... ¡no es nada raro! ¡No son un regalo porque crea que te deba un regalo!

Ella se humedece los labios y los mira... Eran bonitos, de verdad bonitos y Escocia le había comprado un REGALO.

—Ni porque quiera pagar algo ni... nada, ni tampoco es porque quiera ganarme tu simpatía o te esté chantajeando ni nada parecido —sigue alegando nervioso.

Le mira parte sorprendida parte aun un poco arrastrando la idea del anillo de compromiso. Eran unos bonitos pendientes, que Escocia había escogido para ella, y además el parecía súper nervioso con darle explicaciones sólo del hecho de haberle dado unos pendientes. Sonríe un poquito con ese argumento del escocés.

—¿Chantajearme? —pregunta suavemente, algo descolocada, cayendo en la cuenta de algo de golpe.

—Pues no son para que me quieras más ni nada así o para que hagas algo por mí o algo.

Bélgica se humedece los labios pensando que... Ella estaba considerando vivir juntos y formar una familia y él aún estaba muy, muy atrás de esa idea, poniéndose súper nervioso con darle un regalo.

Era ella, seguramente, quien estaba corriendo. Escocia iba a un ritmo mucho, MUCHO más lento, lo que no quería decir nada más que eso... Sí que la quería y muy probablemente iban ambos en la misma dirección, aunque no habría forma de saberlo más allá de esperar. Suelta el aire.

—Sólo... sólo es que las llevaba una modelo en un anuncio de la joyería que me recordaba a ti y pasaba todos los días por delante y pensé que si a ella le quedaban bien a ti también y...

—Me encantan —asegura sinceramente asintiendo—. No creo que se me vean tan bien como a la modelo, pero... Vamos a ver… Detenme —le extiende la cajita con una mano y se quita el pelo acomodándoselo tras la oreja, aun algo temblorosita y nerviosa. Cierra los ojos y se quita el pendiente que trae puesto, tomando uno de los nuevos y poniéndoselo.

Escocia la mira hacer, sujetando la caja en sus manos, todavía incómodo. Bélgica se lo pone y baja las manos mirándole de reojo. Él la mira un poco embobado.

—¿Se ve bien? —mueve un poco la cabeza y va a ponerse el otro. Él asiente—. Parecen... Muy finos —asegura notándolo al observar el segundo pendiente.

—¿Sí? —nervioso todavía.

Vacila pensando en que deben haberle costado bastante, bastante caros, pero después de toda la explicación sobre no querer comprar su afecto eso suena un poco inapropiado.

—Serán la envidia de mis amigas.

El pelirrojo sonríe un poco con eso, relajándose al ver que no se lo está tomando mal. Bélgica suspira y sonríe también.

—Son muy bonitos —asiente.

—Ehm... —vacila, porque ahora no sabe qué hacer, se ha cargado la línea en la que iban por dárselos porque el beso le ha atontado y querría volver a ella pero parece que sea algo como que lo pide a cambio y no es eso...

Bélgica se ríe un poco y se pone de puntas dándole un beso en la barbilla. Él sonríe sin poder evitarlo con eso.

—Entonces, mi Highlander favorito... Después de este regalo suave y delicado...

What? —entrecierra un poco los ojos sin dejar de sonreír, un poco tomado por sorpresa con ese sobre nombre, pensando en las novelas que le gustan.

—¿Qué hay de... ehm... lo otro? —pregunta sonrojándose un poco por ser tan directa.

—¡No te los he dado para eso! —se defiende y ella inclina la cabeza.

—¿Eh? No estoy diciendo que... Me... No, no, no entiendo la línea de pensamiento.

—No son para que me complazcas ni nada de eso.

—Son un regalo. Alba... —frunce un poco el ceño en confusión.

Yes, exacto, no quiero nada a cambio.

—Yo sé que no necesitas comprar mi afecto o mis ganas de complacerte.

Él asiente un poco más tranquilo.

—Me sorprende... que creas que puedo pensarlo.

—Pues por si queda alguna duda... —la levanta un poco bestiamente en plan princesa, dispuesto a ser hoy él quien haga... las cosas.

—¡Ahh! —suelta un gritito medio agudo y se le abraza del cuello, sonríe y todos los nervios se le esfuman con su bestialidad.

Casi se la echa al hombro expresamente para asustarla más y ella suelta otro gritito, vas por excelente camino, Escocia. EXCELENTE. De hecho quiere que seas bestia.

Al oír el gritito sonríe y aprovechando que la tiene sobre el hombro le mete mano en el culo descaradamente, pero intentando hacer entrar un dedo lo que den las bragas. No quiero ser soez pero si mete un dedo por ahí rápidamente Escocia podrá notar que esto le... gusta.

Nooo! —"protesta" un poco la chica y le toca el culo porque... Bueno, Ehm... Hay que aprovechar la posición.

Entonces seguramente hasta aparta las bragas. Ella patalea un poco y pega otro chillidito.

—¡Vas a despertar a la niña! —protesta. Ehm... ¿Él? ¿Segura?

Me? —para un momento para abrir la puerta.

Yes! You! Es tu culpa que yo esté dando estos gritos...

Entra cerrando la puerta y yendo a hacer que dé otro. Bélgica lo da y se tapa la boca.

—¡Bajameeee! —es que esta es la reina de las fantasías.

La echa sobre la cama riendo un poco. Bélgica rebota un poco y se ríe también, sonrojadita. Escocia le muestra el dedo con la que la estaba... acercándose a ella gateándole un poco.

La chica se tapa la cara y se sonroja el doble. Y creo que cruza las piernas.

—No seas guarro.

—Mira mira —es que además se lo lleva a la boca, lamiéndolo.

—No se puede ser más... Ugh! —es que le da entre risa y... No precisamente risa, sino cosquilleo ahí abajito.

—Mmmm... ¿y lo bien que sabe?

—¡No digas eso! No sabe bien, eres... ¡Un bestia!

—Claro que sí —baja las manos y agarra las bragas de las caderas para bajárselas.

—No te atrevas —dice... Aunque se puede casi oír que lo que pide a gritos es: ¡HAZLO!

—¿No? ¿Me lo vas a impedir? —las baja un poco de todos modos.

La niña del chocolate baja los brazos y hace un bastante mal intento de subírselas otra vez... Tan débil... Que vuelve a soltárselas y a cubrirse los pechos.

—¡No vas a atreverte! —se ríe un poco.

Escocia sigue bajándoselas hasta las rodillas y ella le echa una miraaaada bastante insinuaaaante.

—Tú traes mucha ropa... —pucherito. El pelirrojo se ríe, acabando de sacárselas por los pies.

—Aún mejor.

—Eso no es justo —se gira poniéndose boca abajo.

—¿Por qué? —le mira el culo y se contiene para no acariciárselo.

—Y yo que sé, porque no lo es —levanta las manos y le mira entre el pelo que ha terminado por revolvérsele.

Él le abre el sujetador y le acaricia la espalda. El gemidiiiiiito.

—Me gusta que estés toda desnuda —confiesa enajenado por el tacto suave, bajando las manos y acariciándole las nalgas suavemente.

—C-Casi... Traigo lo más bonito puesto —levanta la mano y se quita el cabello de la cara para mostrarle la oreja.

—Menos mal, no quisiera que esto fuera completamente indecente —tan sarcástico, se echa adelante y le da un beso en la espalda. Belbel se ríe y cierra los ojos, concentrándose del todo en sentir lo que hace.

—Es completamente indecente —susurra.

Baja por la espalda hasta meter la boca en... Y ahí sí ella pega un SALTO sin esperárselo. El niño guarro. Pero la sujeta de los muslos sin que pueda moverse demasiado y como está de espalda, que se ha puesto ella sola, no es como llegue demasiado a detenerle.

Bien, ahora eres un Highlander malo y no podrías gustarle más. Se nota vocalmente, la verdad, aunque se muerde un poquito el labio para que no se note tanto. Y Escocia se esfuerza porque esto normalmente lo hace al revés, con ella boca arriba, así que cuesta más... pero hay ganas.

Y así lo hace más frustrante para ella que prácticamente no puede hacer nada más que quedarse ahí y tratar de que no ocurra tan pronto lo que inevitablemente ocurre. Y de hecho puede que hoy te deje, si te interesa... Que sea por ahí detrás.

Oh, pero a él no se le va a ocurrir preguntar si no le dice. Aunque pues… para satisfacerla a ella…

Pero creo que en estos momentos es que Bélgica le pide de manera bastante basta... Eso por... Ahí. Pues eso, todo sea por satisfacerla, el sacrificado.

Creo que la niña se despierta a la mitad. Ni caso, desde luego. Pero de ninguno de los dos porque Bélgica no se mueve ni un milímetro cuando terminan A PESAR de que la oye llorar a lo lejos. Escocia no sé ni si la oye.

—Oh dios mío... Esto...

—¿Ajá..?

—Voy a ser una pésima madre.

What? —se descoloca de repente.

—Es que no quiero... Ni... Moverme de aquí. Esto estuvo... —le busca un beso, y es que lo que le ocurre es que ESTÁ OYÉNDOLA llorar. Él le devuelve el beso sin oírla siquiera.

Vaticano, hoy vas a tener la lección de la tolerancia. ¡Tía Bélgica es mala cuando está con el MALDITO HIGHLANDER!

Todos pensamos que es una mala influencia y se va a hacer caca sólo para fastidiar porque la niña latina no lleva muy bien eso de que la ignoren. ¡Qué va a llevarlo bien! Si esto debe ser así como la antesala del infierno para ella.

Sobre todo en casa ajena, como cuando está en casa de su nonno que apenas si toca superficie plana. Claro y esta maldita desgraciada va a dejarla llorar media hora o a saber dios cuanto tiempo.

Vas a ver, Escocia, como te tiras luego dos horas durmiéndola. Y limpiando caca, es una italiana vengativa. Y temperamental. Como TODOS los italianos. Y di que aún no sabe hablar, que no solo le caería la venganza de ella, sino la del resto de los italianos.

Italianos y británicos, pésima combinación (le susurra Roma a Britania al oído), Que no sea ella la que se sienta atraída por tu hijo mayor como temía Hispaniae de que le gustara un británico. Y ahí va a dar un salto la británica.

—¡Ninguna combinación! Sólo nos falta, ¡primero esta arpía GUARRA que se deja dar por culo! ¡Y ahora esta otra GUARRÍSIMA que se caga!

—¡Eh! —la mirada de fuego del romano, muy, muy seria. Britania aprieta los ojos porque ya sabe que la niña es intocable.

—Es decir, como todos los niños.

—Pues será cuando sea mayor, ya no se cagará entonces.

—P-Pues... —arruga la nariz porque más latina no se puede —. No creo que tu niña merezca al mío.

—Ah, ¿no? ¿Y eso por qué?

—Porque es tu nieta.

Britania dice que mejor vayamos con España y Romano. ¡Y no por lo que creen! ¡Por ser mala con Vati!

Claaaaaaro.

¡De verdad! ¡NO es que quiera ver al culito de España de ninguna manera!

Culito...

¡Cállense!

Culito, culito…


Hoy es el cumpleaños de Agua, así que felicidades a mi! ¡No olvides agradecer a Josita su beteo y edición!