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IV. 遠足 (Ensoku)

Ensoku: un corto viaje, especialmente uno relacionado con una actividad de ocio.

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6:03 am.

Ya eran las seis de la mañana y Sakura aún estaba dormida. Su alarma sonó un par de minutos después. Se sentó en la cama con lentitud y, al abrir los ojos, su mirada se topó con la mochila que había preparado el día anterior. Era el día del viaje escolar.

Hizo las sábanas a un lado, restregándose los ojos levemente, y fue directa al baño. Abrió el caño de agua fría y se quitó la camiseta blanca y las bragas negras antes de meterse a la ducha. Sus ojos se mantuvieron cerrados mientras que el chorro de agua tibia la mojaba de pies a cabeza. Se dio ligeros masajes en la cabeza con el champú y y envolvió su cuerpo con una toalla roja al salir. Su cabello húmedo empezó a gotear sobre el piso de su habitación, pero le restó importancia.

— Sakura, ¡tienes visita!

Rápidamente se colocó el uniforme y, aún con el cabello mojado y sin peinar, salió a la sala. Se abotonó la blusa mientras sus pies se arrastraban ligeramente por el piso, pero tuvo el impulso de regresar a su habitación e ignorar la visita. No pudo. Dos pares de ojos la observaban detenidamente, no con pena o con rabia. Sus miradas de arrepentimiento le costaba reconocerlas. Antes de abrir la boca, ellas la rodearon con un fuerte abrazo y sintió su blusa humedecerse. Sabía que no era su cabello húmedo, eran lágrimas. Lágrimas saladas y frías.

— S-Sakura-chan… — susurró Hinata. — S-Sakura-chan, y-yo nunca-

— Guárdate las disculpas para alguien que las necesita. — la interrumpió fríamente, deshaciendo el abrazo toscamente. — No tengo por qué perder el tiempo con una llorona.

— Sakura… — le advirtió Ino.

Ella solo rodó los ojos. — ¿Qué quieren?

— Iremos las tres juntas a clases. — Ino informó. Una pequeña risa se escapó de los labios de Sakura. — ¿Qué es tan chistoso?

— Es una broma, ¿verdad? — respondió Sakura; su cara ya había retomado su completa seriedad.

Ino cerró los ojos por breves segundos y luego de tomar una bocanada de aire, sus párpados revelaron sus ojos azules. — Hablo en serio, Sakura. Anda termina de cambiarte, nosotras te esperamos.

Sakura las observó fijamente un rato más, antes de perderse por el pasillo principal. Cerró la puerta tras ella maldiciendo e Ino solo sonrió. Hinata la miró un poco preocupada, pero la rubia sacudió la cabeza para darle entender que todo estaba bien. Hinata asintió levemente y una pequeña sonrisa también adornó su rostro.

— Sigue siendo la misma frentona de siempre, Hina…

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— Uchiha.

— Presente.

— Hirota.

— Presente.

— Haruno.

— Presente.

Al menos la mitad del salón estaba presente. Aún faltaba que el bus llegase y finalmente partirían hacia la estación de shinkansen*. El viaje hasta la estación duraría dos horas, y el viaje en shinkansen duraría solo una. El plan era llegar a Tokio a mediodía y quedarse para pasar la noche. Visitarían algunos museos y lugares turísticos importantes. Ese mismo día tendrían la noche libre y regresarían a Konoha al día siguiente por la tarde. Sería un viaje un poco agotador, pero prometedor a fin de cuentas.

Sakura simplemente se colocó los audífonos de nuevo, ignorando todo a su alrededor. Dejó que la música electrónica invadiera sus oídos, haciéndola mecer ligeramente. Se recostó contra el portón principal, dejando su mochila a un costado y cerrando los ojos para disfrutar de la canción. Sus dedos tamborileaban ligeramente sobre la falda de su uniforme y su boca pronunciaba las palabras en inglés.

— Ya nos vamos, Sakura. — escuchó a Ino dirigirle la palabra.

Sus orbes se abrieron lentamente y sus dedos jugaron con las puntas de su corto cabello inconscientemente. — Ya voy, mamá. — dijo ella con sorna.

— Estoy segura de que a tu mamá no le gustaría que le respondas rodando los ojos. — respondió divertida, Ino.

— Bueno, creo que es un poco tarde.

Cuando Ino miró a Sakura por el rabillo del ojo, supo que había algo distinto en su mirada. Algo había cambiado. Ya no era la misma inocente y alegre Sakura de antes, aquella que se escondía tras una gruesa chompa y sus mechones desordenados. Esta era otra Sakura. Era una Sakura madura y segura de sí misma, dispuesta a lograr lo que quería sin importar los medios. Era una Sakura que tenía el corazón roto y había construido una coraza para protegerse. Era una Sakura que había sufrido. Era una niña asustada por dentro, pero una mujer fuerte por fuera.

— Mi mamá ya falleció.

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"Ya te vi, fea."

"Yo te vi primero, zanahoria."

Antes de que Karin se lo espere, unos delgados brazos la rodearon fuertemente. No dudó ningún segundo en abrazarla de vuelta. Sintió sus ojos humedecerse levemente, y se reprochó internamente por ser tan sentimental. Se separaron después de un rato, mirándose con unas tontas sonrisas en sus rostros. Ella le dio un ligero beso en la mejilla, pero ella no pudo evitar abrazarla de nuevo.

— Te extrañamos, Sakura. — confesó la pelirroja.

— ¿Extrañamos? — repitió extrañada.

No pudo decir nada más, porque muchos brazos la rodearon cariñosamente. Pudo reconocerlos a todos: Temari, Takeshi, Keiko, Harumi… ¡Todos estaban allí! No habían cambiado del todo. Temari se había dejado crecer el cabello un poco, pero aún lo llevaba sujeto en una cola alta; Takeshi había cambiado de lentes; Keiko estaba usando jeans y no una falda tableada; Harumi ahora tenía el cabello de color azul… Incluso notó a Karin un poco distinta.

— Al parecer ya lo notaste. — comentó ella, con una sonrisa divertida. Su mejor amiga había cambiado sus preciados lentes de Ralph Lauren por unos sofisticados lentes de contacto.

— Te quedan bien. — admitió Sakura.

— Oye Saku, no quiero sonar metiche ni nada pero… ¿Quién es el chico que está allá en la esquina? — Takeshi giró ligeramente la cabeza, refiriéndose a Sasuke.

«¿Qué demonios está haciendo él aquí?», pensó ella irritada. «¿Acaso no tiene mejores cosas que hacer? Se supone que esta es nuestra noche libre.»

Sasuke no había podido evitar seguirla. Algo le decía que podía pasarle algo y él era el único que podría estar allí para ayudarla. Lo que menos esperó cuando Sakura salió por las puertas, fue que se fuera a reunir con un grupo de chicos. Ese chico de lentes, en especial, le daba mala espina. La forma en la que miraba a Sakura no era como el del resto de sus amigas.Y él conocía esa mirada perfectamente. Porque él también la miraba así. La miraba con esa necesidad de protegerla y rodearla con sus brazos, de darle apoyo para cualquier cosa… Con esas ganas de besarla y sentir esas estúpidas mariposas en el estómago.

— ¿Sasuke?

Karin se dio cuenta inmediatamente de quien se trataba. No necesitaba un cartel con luces fluorecentes para saber que ese chico era quien había hecho pedazos el corazón de su mejor amiga. No le haría daño sufrir un poquito. Después de todo, lo que le había hecho a Sakura era algo irremediable comparado con lo que ella haría. Cuando levantó la mirada, él había avanzado hacia ellos y se encontraba al lado de Sakura.

— ¿Te molestaría presentar a tu amiguito Saku? — preguntó Karin.

— Chicos, él es Sasuke y-

— Soy su novio. — la interrumpió rodeando su cintura posesivamente.

Todos los amigos de Sakura la miraron expectantes. Lo que menos esperaron fue que ella soltara una ligera y despreocupada carcajada, y bese su mejilla. Sasuke hizo lo imposible para que no se notara que estaba sonrojándose, pero al parecer la pelirroja sí lo había notado pues tenía una sonrisa extraña en su rostro. — Se llama Sasuke, y aunque recién vamos unas semanas, debo de admitir que es muy lindo conmigo.

«Esto es más interesante de lo que imaginé. Sasuke, ¿eh?»

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Luego de que se despidiera de sus amigos y ellos se perdieran entre el gentío, Sakura dio media vuelta. Sasuke esperó a que lo golpease o que le insulte, mas no dijo absolutamente nada. Pero no era tan tonto como para no darse cuenta de que ella estaba enojada. Tenía que aceptar que lo que había dicho había sido una verdadera estupidez. «¿En qué diablos estaba pensando?» No tuvo tiempo para divagar, pues Sakura se alejaba cada vez más. Y estaba seguro de que él no la dejaría ir esta vez.

Sí, era un maldito masoquista. Pero eso ya no le importaba. No le importaba si Sakura había sido aquella persona que había escrito aquellas cosas tan horribles acerca de él y sus amigos. No le importaba nada. Solo le importaba ella y el tenerla en sus brazos.

La siguió en silencio hasta que llegaron a un parque grande. Al parecer ella conocía el lugar muy bien porque sus pasos eran seguros y no se detuvo hasta que se sentó en una banca de madera. La luna brillaba en el cielo estrellado; aún así, Sasuke notó sus ojos opacos. Ya no era la Sakura de antes; aquella Sakura que lo seguía a todos lados y le aclamaba siempre lo genial que era. Esta Sakura era callada y una línea seria decoraba su pálido rostro, ya no una sonrisa.

— Las primeras semanas de clases aquí en Tokyo, vine aquí muy seguido. Me ayudaba a aclarar mi mente. — confesó ella, cuando Sasuke se sentó a su costado. — Era muy tímida y aún no tenía amigos. Hasta que Karin regresó de viaje y cambió todo.

— ¿La pelirroja? — se atrevió él a preguntar.

— Sí... — respondió ella con una ligera sonrisa al pensar en su mejor amiga. — Karin me dio valor para convertirme en la persona que quería ser. Me olvidé de los jeans holgados y las camisas grandes. Me corté el cabello y aprendí a cuidarlo como debía. Ya no tenía miedo de decir mi opinión. Tenía pocos amigos, pero solo los necesité a ellos. Fueron mis pilares sin pedirme nada a cambio.

— Me gustaba tu cabello largo...

— Mi cabello largo era una mierda. — espetó sin pensarlo. — Siempre estaba enredado y como no tenía tiempo me lo ataba en un desordenado moño para disimularlo. Las puntas estaban resecas y la mayoría de ellas estaban horquilladas. Todo el dinero iba para los cuidados de mi mamá y nunca me quejé de ello; no podría desperdiciar el dinero que mi padre ahorraba con tanto trabajo en un simple capricho. Y mis manos eran muy torpes como para cortármelo. Habría terminado más desastroso de lo que ya estaba.

— ¿Qué tenía ella?

— Leucemia. Los doctores nos habían dicho que ella tendría un máximo de dos años más de vida. A la semana siguiente la perdí. — Él juró ver una pequeña lágrima recorrer su mejilla, pero Sakura no hizo ningún esfuerzo por ocultarla. Su mirada estaba fija en el suelo, como si fuese la cosa más interesante del mundo. — Su cuerpo ya estaba muy débil.

Sakura se mordió el labio inferior, y finalmente alzó la mirada.

— ¿Me odias?

— Intenté hacerlo.

— ¿Pero?

— No pude.

Y antes de que ella formulase una nueva pregunta, él estampó sus labios contra los de ella. Fue un beso lleno de frustración, de dudas... Sakura no sabía lo que estaba pasando, pero sintió algo raro en su estómago. Fue un beso torpe y para nada romántico. Fue un beso apresurado y definitivamente no planificado. Pero aún así, fue especial. Fue especial porque Sakura sintió su corazón latir como loco y sus mejillas enrojecer.

Cuando sus bocas se separaron, sus narices aún estaban tocándose. Sasuke no se atrevía a mirarla a los ojos – sentía su mirada llena de preguntas. No sabía con exactitud por qué lo había hecho. Lo que sí sabía era que se había sentido bien y que quería besarla una vez más. Sus labios tocaron brevemente los de ella, y ahí supo que no sería suficiente. Sus labios eran muy adictivos y aunque nunca lo admitiría en voz alta, no se quejaba de sus latidos enloquecidos.

— Yo ya no soy la de antes Sasuke... — empezó a decir, colocando sus manos en sus hombros para alejarlo de sí. — Y creo que ya te percataste de ese pequeño detalle.

— Cuidas tu cabello, usas maquillaje, usas ropa más ajustada, usas aretes... — enumeró él en su oído al recostar su barbilla en el hombro de ella, como si hubiese hecho caso omiso a la intensión que ella había tenido para alejarlo de sí. Acarició sus brazos desnudos inocentemente, mientras le susurraba. — Sakura Haruno sigue ahí.

— ¿La que perdió a sus amigos, a su madre y se tuvo que mudar? — preguntó con sorna. — Me temo que ella ya no existe.

Cuando Sakura se puso de pie y empezó a caminar hacia el hotel, él no dijo nada. Solo se mantuvo tras ella. La acompañó hasta su habitación (la cual había tenido que compartir con Ino y Hinata a regañadientes) y esperó a que sacara sus llaves para entrar.

— Descansa. — murmuró él contra sus labios, dejando un pequeño beso en su mejilla.

Ella no le respondió.

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Era uno de los museos más interesantes que había visitado jamás. No pudo evitar comprarse aquel imán colorido que había llamado su atención desde el momento en que había puesto un pie en la tienda. Supo desde aquel momento que combinaría perfectamente con el resto de imanes de su refrigeradora.

— Serían 199 yenes. — le informó la cajera con una sonrisa.

Antes de que Hinata le entregue los doscientos yenes que había separado en su monedero, una mano ligeramente bronceada se interpuso; dejando una moneda de quinientos yenes sobre el mostrador.

— Gracias por su compra. Que tengan un lindo día.

Naruto le sonrió a la cajera al recibir el vuelto y le entregó la pequeña bolsa de plástico a Hinata, con su nueva adquisición dentro de esta. Ella aún lo miraba extrañada, pero a los pocos segundos le regaló una agradecida sonrisa. Tomó la bolsa para guardarla en su mochila y sus dedos se entrelazaron con los de él, al salir de la tienda. Un grupo de estudiantes aún estaba comprando mientras que el otro grupo estaba agrupado en el pequeño parque frente al museo esperando al resto. Hinata saludó a Ino con su mano libre y la rubia cruzó la angosta pista para acercarse a ellos.

— ¿De casualidad han visto a Shikamaru? No lo he visto desde que salimos de la galería cinco... — se quejó Ino.

— Debe estar comprando aún o tal vez fue al baño. — sugirió Hinata.

A los pocos minutos se les unió Sasuke, quien llegó con una expresión llena de aburrimiento. Se quedaron haciendo planes para cuando regresaran a Konoha. Naruto había visto el tráiler de una película que se veía bastante prometedora; pero cuando dijo que era de terror, tanto Ino como Hinata se negaron rotundamente. Las chicas querían ver un drama romántico con un actor que últimamente había estado rompiendo los corazones de muchas adolescentes, y el par no era la excepción. Se quedaron discutiendo acerca de qué película deberían de ver hasta que Ino hizo una pregunta que descolocó a todos.

— ¿Qué hace Sakura botando la mochila de Ami a la basura?

Todos los alumnos habían escuchado la pregunta de Yamanaka y habían volteado a ver la escena.

— ¡Haruno! ¡Devuélveme mi mochila! — chilló Ami.

— ¿Mochila? ¿De qué estás hablando? — preguntó Sakura, estoica.

— ¡De la que acabas de tirar al basurero! ¿Crees que es una broma? ¡Esa es una mochila muy especial para mí! ¡Mi padre me la trajo de París hace pocas semanas!

Aunque Ami seguía gritando, Sakura hacía caso omiso. Giró sobre sus talones y se dirigió hacia el parque como si nada hubiese pasado. En un intento por llamar su atención, Ami la jaló del brazo. Sakura se deshizo rápidamente de este, haciendo una sencilla llave de aikido y la empujó contra las escaleras. Ami se quejó al caer al suelo, pero nadie le hizo caso. Todo el mundo había fijado su mirada en Sakura, con un poco de miedo.

— ¿Qué pasó? — le preguntó Ino, confundida por lo que acababa de suceder.

— Oh, solo encontré un pedazo de tela sucia en el baño y como estoy a favor del medio ambiente, decidí ponerla en donde corresponde. — respondió francamente, dirigiéndose a la rubia.

Hinata no pudo evitar soltar una pequeña risa e incluso Sasuke sonrió ligeramente. Naruto miró sorprendido a su mejor amigo, quien desde el día anterior había tenido una actitud extraña. Había estado medio dormido cuando lo escuchó irse de la habitación la noche anterior, pero no le preguntó nada al respecto. Tenía una ligera sensación de que tenía que ver con Sakura, aunque a ella la notaba incluso más fría de lo usual. A Sasuke lo notaba con un aura distinta, como más relajada.

— ¿Te acostaste con ella? — quiso saber él, sin rodeos, en el momento en el que empezaron a embarcar el shinkansen.

Sasuke sabía perfectamente a quién se refería. A pesar de que su mejor amigo ya había superado su enamoramiento infantil respecto a Sakura, sabía que por dentro aún le afectaba.

— No.

Naruto no quedó conforme con la respuesta. Estaba seguro de que algo había sucedido.

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Sakura había planeado sentarse sola en el bus en el camino de regreso, como lo había hecho a la ida. Sin embargo, parecía como si los cielos no escucharon sus súplicas porque Sasuke se sentó a su lado. Al principio, lo miró extrañada pero después pretendió como si no estuviese allí y se quedó mirando aburridamente por la ventana. Fueron dejando atrás una de las estaciones de shinkansen más grandes que ella había conocido, para volver a casa.

— Tears stream down your face, I promise you I will learn from my mistakes… * — escuchó a Sasuke cantar en su oído.

Sintió un nudo en la garganta. No sabía lo que él trataba de hacer. Antes de que se diera cuenta, una pequeña lágrima descendió por su mejilla. Sintió su húmeda lengua deshacerse delicadamente de su muestra de debilidad y su pulgar trazando su rostro.

— Lights will guide you home, and ignite your bones, and I will try to fix you… — cantó ella, con la mirada aún perdida en el paisaje que le mostraba la ventana del bus.

Su cabeza inconscientemente se recostó contra el hombro de Sasuke, cerrando los ojos. Se sintió segura.

«Voy a luchar por ti, Sakura.»

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Esquina del vocabulario de Hatsumi:

*shinkansen: tren bala.

*Extracto de FIX YOU de Coldplay (Lágrimas caen por tu rostro, te prometo que aprenderé de mis errores. Luces te guiarán a casa, y prenderán en fuego tus huesos, y yo trataré de arreglarte.)

*El tipo de cambio es aproximadamente 100 yenes por dólar americano. El imán de Hinata costó como dos dólares.

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26 de abril del 2014

Ehh... Esta nota de autora será un poco distinta porque me siento un poco... ¿Decepcionada? No lo sé. Recibí este review hace unos días respecto al reto que les dejé (el de "si llegamos a los 65 reviews, les dejo una sorpresa"):

Me gusta mucho tu historia pero la verdad se me hace muy arrogante el que pidas reviews o que des un parámetro. De modo que si no llegas a los 65 rw no hay sorpresa ?
Parece que le das mas prioridad a los reviews que a la buena lectura. La historia tiene potencial, lo juro, es muy buena, pero personalmente creo que te casas mas con tus estadísticas, de si es popular o no, al mensaje que puedas transmitir con tu fic a quien te lee. Personalmente lo detesto. Siempre es mejor CALIDAD a CANTIDAD. ¿Que importa que solo unas cinco personas te lean? , esas 5 personas realmente están interesadas. Piensa que cuando pides reviews estas obligando de cierta manera a los lectores a dejar un review cuando no quieren, y tendrán sus razones. Te llegaran reviews "vacíos", solo por compromiso, no porque les haya nacido, pero como quieras.
Es solo una opinión, espero no haberte ofendido.

Creo que se malinterpretó un poco el reto y en serio perdónenme si fue así. ¿Saben por qué me siento decepcionada? Porque jamás pensé que se lo tomarían de esta forma. ¿Les parece arrogante? ¿Creen que me caso más con mis estadísticas que con el mensaje que quería transmitir?

Yo no pido reviews para subir capítulos. Yo lo dije en un comienzo y lo vuelvo a repetir. La historia ya casi está en un 60%: no pienso dejar de publicarla y subiré un capítulo nuevo cada 14 días. Las fechas no van a variar. Y no me importa si me dejan reviews o no. Si les gusta la historia, realmente agradeceré el que me dejen un review expresando su opinión del capítulo. Si no me dejan reviews, no voy a hacer escándalo por eso. Ya me cansé de pelear con ustedes. Me he dado cuenta que no tiene ningún sentido.

Escribo porque amo escribir. Escribo por mí, escribo por mis seguidoras. No escribo porque me gusta ser alabada o lo que sea.

¿Y las estadísticas? Como veo de que tanto les molesta a ciertas personitas que simplemente ponga unos cuantos números en el capítulo... Ya, ok. No los pondré más.

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A las bellas personas que me han dejado un review, se los agradezco de corazón. No se imaginan lo mucho que me emociona el recibir una notificación de mi correo diciendome que alguien me ha dejado un comentario. Los leo y releo todos y cada uno de ellos. Son especiales para mí. Me motivan a seguir escribiendo y a mejorar cada día más.

Las quiero muchísimo.

Son las mejores.

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Si quieren leer avances de los próximos capítulos o ser notificadas cada vez que sale un capítulo nuevo, no te olvides de agregarme a facebook. El link está en mi perfil.

Hats.