Por más narcisista que suene: Al esfuerzo que hice toda esta horrible semana que estoy segura que acaba de valerme un pleito con alguien... Mis más sinceras disculpas.

Empiezo por agradecer a Sara por el comentario que puso sobre esta historia en el capítulo 4 de Memorias… No sabía que se pudiera decir tanto sobre Los juegos del destino. En fin, hoy no publico por nadie más que por mí;ya sé que de todas formas no serán muchas personas las que lean este capítulo.Es unregalo porlos días de levantarme a las 4 de la mañana de puro estrés. Si alguien quiere leerlo,bienvenido sea.

Bien, aquí viene el capítulo cuatro. Es uno de mis favoritos… Claro, cuando un hombre tan… "wow!" es el protagonista, tiene que ser uno de mis favoritos. Además, empieza el intertexto más importante de toda la historia: La leyenda de las doncellas.

Disculpen si ya los cansé con las aclaraciones, pero nunca están de más, aunque sé que fijo ya se las saltan:

Recuerden que esta historia se trata de un mundo alternativo con respecto a los libros, así que no traten de buscar mucho detalle específico, aunque mucho lo escribo con los libros a la par.

Algunos de los personajes que aparecen en este capítulo pertenecen a los libros, excepto Alex y Chris, obviamente, que son orgullosamente míos.

La regla de la línea (ºººººº) se mantiene, esta vez vuelve a ser menos complicada (o sea, como al principio).

Disfrútenlo¡ese hombre es toda¡Es el hombre de mis sueños! Bueno… le hace competencia a Remus, pero también es divino. La leyenda es un enredo (por lo menos eso me dijo mi hermanilla al leerlo), pero es demasiado importante, así que si hay algún problema, avísenme. Una vez más: Sorry si les parece muy largo… No soy buena para los capítulos cortos (son sólo 9 paginillas…).

¡Adelante! Léanlo, disfrútenlo tanto como yo disfruté escribirlo y háganme saber qué opinan (especialmente de la última parte):

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Capítulo 4: Christopher A. Leeuwen

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Había llegado la hora del almuerzo. No tenía mucha hambre, pero tenía que comer algo... ¡Ya se imaginaba lo que diría su madre si llegaba a enterarse de que no se estaba alimentando bien!... Siempre se preocupaba demasiado por eso.

Además, esperaba poder compartir un momento con los chicos... ¡Tenía mucho que contarles acerca de las impresiones de su primer día!

-¿Ya recibiste Defensa con el nuevo profesor?- escuchó preguntar a una chica que venía unos cuantos pasos atrás.

-Aún no- respondió otra. –Pero Lavender y yo ya planeamos llegar temprano para sentarnos adelante... Ahora el verdadero problema va a ser poner atención en clase. ¿Cómo crees que sea dando clases?

-No sé. ¿Por qué no le preguntas a la chica nueva? Ella parece conocerlo muy bien.

Rió para sus adentros... Siempre lo mismo. También en Monteilhet Chris contaba con un basto club de admiradoras entre sus compañeras y chicas de otros años. Era realmente divertido que las cosas se repitieran así.

Entró en el gran comedor y, después de un rápido saludo con la mano a sus amigos en la mesa de Gryffindor, se sentó entre sus nuevos compañeros y se sirvió una pequeña porción de lo que más le gustaba.

-¿Qué tal el primer día?- le preguntó Ron, mientras se sentaba a su lado, ahora que la mesa estaba casi vacía.

-Bastante bien- dijo, dejando de jugar a darle vueltas a lo poco que quedaba en su plato. –Casi me quedo dormida en Historia, pero eso es lo común… Hasta que encuentras algo con qué entretenerte- sonrió. –Como animar los garabatos que uno suele hacer cuando está aburrido. Se pueden crear historias bastante interesantes de esa manera… Transfiguración es otra historia… Te mantiene ocupado, pero se vuelve fácil cuando uno aprendió esas bases el año pasado fuera de clases. Chris pensaba que era necesario que adelantara un poco: aprendo rápido y pierdo interés cuando las cosas se vuelven fáciles, así que de vez en cuando él me daba alguna clase extra sobre alguna cosa que creyera que podía serme útil y… hablando de Chris: tal parece que vamos a recibir Defensa juntos. Ahora sabrás a qué me refería con todo lo que te había contado… Él es único en su especie.

-¿Vamos a recibir Defensa juntos?

-Cambio de horarios y planes lectivos- respondió Hermione, mientras se acercaba a ellos junto con Harry. -¿No lo habías visto? Había un aviso desde temprano en la mañana: Este año habrá un cambio en los horarios y planes lectivos: A partir de ahora los Hufflepuff y los Gryffindor recibiremos Defensa Contra las Artes Oscuras juntos.

-Va a ser genial, ya van a ver.

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Por un momento se había preocupado. La mesa estaba quedando casi vacía, pero ella seguía ahí sentada, con cara de desgana y jugando a darle vueltas a lo poco que quedaba en su plato (y teniendo en cuenta que tampoco se había servido mucho). Era muy diferente de su usual manera de ser.

Sin embargo, la llegada de aquel trío de Gryffindors la había devuelto a su personalidad característica. Eso lo tranquilizaba un poco, aunque tampoco podía dejarlo pasar por alto… Ya más tarde tendría tiempo para hablar con ella. Tal vez se estaba preocupando en vano…

Se levantó de su asiento y salió del comedor. Aún era temprano para dirigirse hacia la clase, pero eso era precisamente lo que quería… Nunca había pensado en regresar, mucho menos en volver a entrar a Hogwarts.

Caminó por un momento por los jardines del colegio, observando los grupos de estudiantes que se encontraban en los alrededores… Las cosas no habían cambiado mucho.

-Han sido muchos años¿cierto Christopher?

-Bastantes, profesor- contestó, volviéndose hacia el profesor Dumbledore, quien acababa de detenerse a su lado. –Sin embargo, veo que las cosas no han cambiado mucho por aquí…- dijo, al tiempo que una discusión lo llevó a fijarse en un trío de muchachos de Slytherin que molestaban a una chica de Gryffindor que se veía tal vez uno o dos años menor que ellos. –Definitivamente.

Flashback

-¡Ya déjame en paz, Malfoy!

Había estado caminando por los jardines con sus compañeros, hablando sobre el proyecto que tenían que entregar para Transfiguración cuando aquel grito lo obligó a fijarse en aquella pelirroja de Gryffindor que trataba de librarse de un par de Slytherins, mientras que un muchacho rubio y alto, también de Slytherin, hacía pedazos un par de rollos de pergamino.

-¡No!- gritó la pelirroja. -¡Llevo dos días trabajando en ese ensayo!

-¡Ay, qué tragedia!- se burló el rubio. -¡Acabo de destruir dos largas noches de trabajo de la pobre sangre sucia! De todas formas, debía ser un trabajo mediocre. Todavía no han aprendido que los sangre sucia no pertenecen a este lugar.

-¡Quítenme las manos de encima, par de gorilas!- gritó ella nuevamente, mientras liberaba uno de sus brazos. -¿Me tienes miedo, Malfoy?

-¿Yo¿Tenerte miedo¡Deja de decir tonterías!

-Acéptalo. No te gusta la idea de que pueda llegar a ser mejor que tú sin venir de una familia mágica.

-Eso no va a suceder.

-Ya lo veremos…

-¡Oye, Chris!- lo llamó uno de sus compañeros, quienes ya iban mucho más adelante. -¿Vienes? Todavía tenemos que terminar de planear esto para empezar a hacerlo lo antes posible. Mira que es para el viernes.

-Voy…- miró por última vez la escena y volvió a dirigirse hacia sus amigos.

Algo le decía que ella estaría bien…

Fin del Flashback

-¡DÉJAME EN PAZ!- gritó la chica.

-Dame una buena razón para hacerlo…

-Pero es bueno estar de vuelta- dijo, apartando la vista de la escena. –Siempre esperé poder regresar a Hogwarts y…¿qué mejor manera de hacerlo que en calidad de profesor?

-Sin embargo, estoy seguro de que no fue tu pasión por la enseñanza ni tu amor por Hogwarts lo único que te ha traído hasta aquí…

Sonrió levemente y dejó que su mente divagara nuevamente por las diferentes situaciones que se presentaban en los grupos de estudiantes. No tenía una respuesta a ese comentario, por lo menos no una respuesta comprensible o abreviada.

-Todos tenemos nuestros motivos…- dijo finalmente. -¿Quería hablar conmigo, profesor?

-Creí que eso estábamos haciendo- respondió Dumbledore. –Espero que este año no te metas en problemas, Christopher.

-Las noticias viajan rápido… Puede estar tranquilo; no vine aquí a buscar problemas. Además, yo no me meto en problemas, los "problemas" me buscan a mí… Usted me conoce; no soy del tipo de persona que anda buscando líos todo el tiempo. Le aseguro que trataré de hacer todo lo posible por mantener las cosas como están.

-Espero que así sea…

"Puedo asegurárselo por mi parte" pensó. "El verdadero problema va a ser que ella lo haga".

-Una cosa más, antes que tengas que irte: Convertir a los estudiantes en hurones no es la mejor opción para un castigo. Especialmente ahora; ya te lo dije: no me gustaría que te metas en problemas.

-Lo tendré en cuenta… Aunque siempre he preferido no tener que llegar al castigo pero, si tuviera que hacerlo, no me gusta recurrir a la magia. Hay muchos métodos más interesantes; especialmente para cierto tipo de personas. Pero insisto en que no quiero tener que llegar a eso… En fin,- dijo, después de un corto silencio. –Tengo una clase que preparar. ¿Hay algo más de lo que quiera hablarme o puedo retirarme ahora?

-Eso era todo por el momento. Ya más adelante podremos discutir otros asuntos… Además, no es conveniente dejar a los estudiantes esperando.

Regresó inmediatamente al castillo y se encerró en su clase… Todavía le quedaba algo de tiempo antes de su primera clase.

Aún no podía creer que las noticias viajaran tan rápido, aunque tampoco esperaba que permaneciera oculto por mucho tiempo. Sin embargo, la verdad es que no había hecho nada malo; pero ella era capaz de muchas cosas… y tenía el pequeño defecto (aunque para ella no lo fuera) de que podía persuadir a la gente para que le creyera.

Flashback

-Me conoces perfectamente bien, Chris- le advirtió ella con tono amenazante. –No me provoques… Sabes que soy capaz de muchas cosas.

-Y tú sabes que tienes que hacerlo. ¡Déjame cumplir con mi trabajo!

-Tu trabajo ya está hecho. Ahora, DÉJANOS EN PAZ… Lo prometiste, Chris. Me hiciste una promesa, y no perdono fácilmente las promesas incumplidas.

-Déjame recordarte que nuestro trato no era de por vida… Sabías que el momento debía llegar- no quería enojarse con ella, pero esa mujer siempre lograba exasperarlo. –Ahora eres tú la que debe cumplir con su parte del trato…

-¡NO! Y tú… Tú no vas… No puedes hacer nada para cambiarlo- había una profunda rabia en sus ojos y el viento desordenaba su cabello, dándole un aspecto realmente escalofriante. –No quiero tener que hacer nada para perjudicarte- dijo, suavizando el tono de su voz… Conocía esa expresión. –Sólo… Déjanos en paz, Chris.

-¡Mírate!- hacía mucho que ella había dejado de tener esa capacidad para manipularlo y le enfadaba sobremanera que creyera que podía jugar con él. –Te comportas como la chiquilla manipuladora y egoísta que eras hace varios años. ¿Serías capaz de…?

-Cualquier cosa. Y si sigues intentando…

-Sabes que lo haré.

-Entonces atente a las consecuencias- acomodó su cabello con una mano, dio media vuelta y salió de la clase con aquel porte arrogante que la caracterizaba.

Y, aunque no volvería a verla después de eso, fue justo una semana después cuando llegó la carta; la carta en la que "muy cordial y amablemente" el colegio Monteilhet prescindía de sus servicios.

Fin del Flashback

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-¡Buenos días, querido profesor!- exclamó.

No podía creer que no la hubiera visto, cuando siempre se daba cuenta de cuándo ella estaba cerca. Además, tenía una expresión extraña: pensativa y seria.

-¿Estás bien, Chris?

-Claro que estoy bien, Alex- respondió, volviendo en sí súbitamente. –Cuéntame qué tal el primer día.

-No te creo- dijo, dándole una mirada suspicaz. –Pero sé que no vas a responderme, así que… Bastante bien, aunque todavía no hay manera de que pueda poner atención en Historia. Transfiguración me está dando la oportunidad de practicar un par de cosas y espero con ansias ver qué nuevas cosas puedo aprender contigo este año.

-Eso es algo que no te puedo decir… Fuiste tú la que me dijo una vez que no querías tener ventaja sobre tus compañeros…

-Por lo menos prométeme que este año sí acabarás de contar la historia y…

-¿Dónde se habrá metido?- escuchó no muy lejos.

-No lo sé. Hace un minuto venía detrás de mí.

¡Los chicos¡Había olvidado por completo que iba junto con ellos! Sólo… habían entrado en aquel corredor y, sin pensarlo, había abierto esa puerta y se había encontrado con Chris.

Dio media vuelta y se dirigió rápidamente hacia la puerta, alcanzándola justo en el momento en que los chicos iban pasando por ahí. Sin decir una sola palabra, tomó a Harry del brazo y lo llevó hacia adentro; Ron y Hermione los siguieron.

No se detuvo hasta regresar donde había estado un minuto antes: justo frente a Chris, quien no le había quitado los ojos de encima y sonreía ligeramente, mientras negaba con la cabeza. Era una expresión que recordaba muy bien… la había visto ya varias veces: la misma de cuando intentaba permanecer serio para no reírse abiertamente de esos "pequeños olvidos" en los que ella solía incurrir.

-¡No me miren así! Sólo me distraje por un segundo y… En fin, no sé por qué trato de disculparme; hay cosas mucho más importantes, empezando por… Chris, quiero presentarte a mis amigos. Ellos han sido mis guías y los que me han tenido que aguantar desde que nos mudamos. Además, pensé que te gustaría conocer a…

-Harry Potter- la interrumpió Chris, quien había dirigido su mirada hacia el muchacho. –No tienes que presentármelo… Reconocería los ojos de Lily Evans donde fuera.

-¿Quieres dejarme sin trabajo?- le reprochó en tono de broma, pero mirándolo muy seriamente. –Bien, sí, él es Harry y ellos son Ron y… ¿Her…mione?- preguntó insegura. Le costaba mucho recordar aquel nombre, pero por lo menos nunca se lo había cambiado, aunque pensaba en otros muchos antes de dar con el que era. –Chicos, les presento ya formal y personalmente a nuestro nuevo profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras (el mejor que he tenido) y mi consejero: Christopher Leeuwen.

-Es un placer…

-Usted… ¿conoció a mi madre?

-¡Por supuesto! No creo que haya habido un solo estudiante en aquella época que no supiera sobre ella… Especialmente los últimos dos años. Excelente persona, estudiante y amiga… y muy decidida a no dejar que ciertas personas degradaran a los que, como ella, no veníamos de una familia de magos.

-Espera un momento… ¿Estudiaste en Hogwarts? Creí que siempre…

Se detuvo súbitamente. Había sentido una especie de escalofrío subiendo por su espalda: la horrible sensación de ser observada… y no con muy buenos ojos. Un par de chicas la miraban desde la puerta con cierto dejo de… ¿envidia, tal vez?

Se sentó en el asiento más cercano de donde se encontraba y comenzó a reírse abiertamente mientras las chicas se sentaban en la primera fila del extremo izquierdo de la clase.

-Bienvenido de vuelta, Chris- dijo entre risas. –Si tienes suerte, el tamaño del club de admiradoras llegará a ser el doble.

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Sonrió levemente. Cualquier otro le habría recordado el respeto que le debía por tratarse de su superior, pero nunca había pretendido que lo viera de esa forma. Además, era su forma de ser. Intentar cambiarla sería un grave error.

La clase comenzó a llenarse poco después de la entrada de aquel par de chicas. Definitivamente era un grupo bastante más grande de lo que acostumbraba, pero siempre había confiado en su capacidad para hacer su trabajo y, además, amaba lo que hacía. No sería problema.

-Buenas tardes, jóvenes. Bienvenidos a Defensa Contra las Artes Oscuras. Soy Christopher Leeuwen y seré su profesor por este año.

-¿Sólo por este año?- preguntó una de las chicas del extremo izquierdo.

-Todo depende de las circunstancias… Sin embargo, vamos a aprovechar este año lo más que se pueda. Quiero irme orgulloso de haber logrado que la mayor parte de ustedes apruebe sus TIMOS con "Extraordinario"- dijo, mirando a toda la clase muy seriamente. –Guarden sus libros. Hoy tendremos una clase especial por ser el primer día.

Todos guardaron sus libros inmediatamente, entre comentarios de sorpresa y emoción. Sin embargo, un libro permanecía abierto sobre un escritorio y su dueña permanecía con la mano en alto, mirándolo con una expresión un tanto molesta.

-¿Sucede algo, Hermione?

-Disculpe, profesor, pero… ¿no deberíamos empezar desde ahora con el repaso para los TIMOS?

-Ya habrá tiempo para eso… A partir de mañana comenzaremos con el repaso y la preparación para los TIMOS y les aseguro que después estarán preparados para cualquier pregunta; e incluso tendremos tiempo para una que otra actividad extra…

La chica guardó su libro, luciendo algo avergonzada, pero aparentemente satisfecha con su respuesta.

-Bien- dijo una vez que volvió a tener la atención de toda la clase. –Durante varios años me dediqué a estudiar las leyendas antiguas que hace mucho tiempo fueron olvidadas por el mundo mágico y, a partir de entonces, me he dedicado a narrárselas a mis estudiantes para que conozcan la parte de su historia que no suelen enseñarles en clases- se volteó hacia Alexandra. –Alex, sé que ya has escuchado varias veces el inicio de esta historia y debes sabértela de memoria así que, por favor, saca tu varita: necesito un poco de ayuda gráfica.

La chica sacó su varita y se levantó inmediatamente. Sabía que uno de sus pasatiempos era dibujar y hacer que sus dibujos cobraran vida, aunque fuera por poco tiempo. También sabía que había aprendido a lograrlo sin la necesidad de su varita, tan sólo con un poco de imaginación (y eso le sobraba), pero tampoco era bueno dejarla alardear de eso frente a sus compañeros.

-Hay miles de leyendas que cuentan sobre cómo los seres humanos, tanto magos y brujas como muggles, surgimos y evolucionamos; sin embargo, la más fascinante de todas esas historias es la que voy a contarles ahora: la de los espíritus protectores. Cuenta esta antigua leyenda que a cada grupo le fue concedido un espíritu protector; un espíritu guardián con la forma de una doncella que puede controlar un elemento para actuar a favor de aquellos a quienes protege.

Alexandra dividía, mientras tanto, la pared posterior en tres secciones, utilizando su varita para trazar delgadas líneas doradas.

-Los de ascendencia mágica pura eran protegidos por la doncella del agua; los squibs por la doncella de la tierra y los que conocemos como "mitad y mitad" eran protegidos por la doncella del aire.

Apareció en cada una de las divisiones que Alexandra había dibujado la imagen de una mujer. La primera joven tenía la piel blanca y el cabello azul oscuro y llevaba un largo vestido que terminaba en espuma de mar. La segunda era más bien morena, su cabello parecía ser un conjunto de verdes lianas, y su largo vestido parecía haber sido forjado en un hermoso campo florido. La última de ellas era etérea y transparente, como los fantasmas que estaban acostumbrados a ver por el colegio, vestida con el manto de una noche estrellada.

-Pero, obviamente, los muggles y los nacidos de muggles también tenían a su protectora: la doncella del fuego.

Las tres divisiones y sus respectivas doncellas desaparecieron, dando paso a la imagen de una cuarta: exactamente la misma que aparecía en la portada de aquel libro que había comprado cuando compraba sus útiles escolares.

-Las cuatro fuerzas tenían un equilibrio constante, hasta que sucedió algo inesperado: El equilibrio comenzó a venirse abajo cuando algunos de los protegidos de la doncella del agua se sintieron superiores a los demás y creyeron que los de sangre pura tenían derecho a decidir sobre los demás. Así, la doncella del agua también se fue corrompiendo hasta que gran parte del espíritu fue consumida por la oscuridad.

El dibujo de la primera doncella volvió a aparecer, pero su piel se había vuelto grisácea y su cabello, negro. Alexandra dejó escapar una ligera exclamación asustada al terminar de dibujar la imagen, pero nadie más pareció notarlo.

-Se dice que, después que esto sucedió, aunque las fuerzas permanecen en calma por algún tiempo, existen momentos en los que vuelven a caer en el caos que ocasionó la aparición de la doncella de la oscuridad. La primera vez que esto sucedió, fue la doncella del fuego la que reestableció el balance de las fuerzas y desde entonces fue conocida como la doncella de la luz.

Una nueva imagen apareció: parecía un campo de batalla, donde las doncellas del aire, la tierra y el fuego y sus protegidos enfrentaban a los de la doncella del agua… y se enfrentaban entre sí. Finalmente, fuego y agua se enfrentaban y, después de que una extensa nube de humo lo cubrió todo, el panorama cambió drásticamente: no había ya rastro de la guerra que se había venido dando.

-Sin embargo, la doncella de la luz y el fuego nunca volvió a ser vista, ni sus manifestaciones volvieron a ser percibidas. Muchos dicen que el espíritu se debilitó después de aquel épico enfrentamiento y finalmente desapareció por completo. Pero los que conocemos más al respecto sabemos que ella aún existe y aguarda pacientemente el momento en que sus poderes vuelvan a ser necesitados para vencer a la oscuridad en forma definitiva y traer una nueva época de paz. Siempre que se le necesite, ella vendrá.

La última imagen volvió a ser la de la doncella que aparecía en la portada del libro.

En ese momento sonó la campana. Era una clase corta, hubiera preferido que fuera doble. Pero estuvo bien para empezar; logró mantener la atención del grupo durante toda la lección y según lo que pudo escuchar mientras todos salían de la clase, la habían disfrutado, especialmente la combinación de la historia con la animación. Ahora sólo le preocupaba una cosa…

-¿Estás bien, Alex?- le preguntó a la chica, quien terminaba de acomodar sus cosas para ir a su próxima clase.

-Creí que nadie lo había notado- contestó ella, mientras se llevaba la mochila al hombro. –Pero debí suponer que lo sabrías… No es problema, en serio.

-Alex…

-Hablo en serio. Sólo me impresionó un poco cómo me quedó ese dibujo. Lo estaba haciendo casi sin pensar y cuando lo terminé tuve la ligera sensación de que se parecía a alguien…- se rió ligeramente. –Ridículo¿no? No te preocupes, Chris, estoy bien. Ahora me voy. No querrás que llegue tarde a clases.

Salió de la clase.

"Tuve la ligera sensación de que se parecía a alguien…" no había podido sacar esas palabras de su cabeza. Eso era una sorpresa; realmente escalofriante, pero sorpresa a fin de cuentas. Era el indicio que había estado esperando. Muy en el fondo, ella lo sabía.

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Fin del 4º capítulo. ¿Qué les pareció? Me encantaría que me digan qué opinan sobre Chris y qué les pareció la primera clase de Defensa (aunque no fue muy… clase de Defensa). Cómo les dije al principio, si hay algún problema con la leyenda, no duden en decírmelo. Uno mejora cuando le dicen en qué se equivoca… ¡Recuerden dejar reviews antes de salir! (si es que alguien más va a empezar a leerla...)

Y, como siempre, un adelanto de nuestro próximo capítulo titulado "Mi querida familia… Nada es perfecto". ¿Qué pasa cuando un día nada sale de la manera en que lo esperan dos de nuestros queridos hermanos Haster? (No es ninguna alusión personal a ninguna situación actual, ya lo había escrito las vacaciones pasadas).Mi primer intento de escribir un capítulo de una manera diferente¿Qué le cuenta uno al otro en sus cartas?