Perdón por el retraso, pero estoy liado estudiando y trabajando. Además, quería hacer más largo y emotivo este capítulo, por lo que me ha costado. No suelo hacer este tipo de textos, pero me he esforzado y creo que el resultado ha sido satisfactorio. Espero que os guste
4. El despertar
- Simmons, Abraham, Khan, Belpois, Akagi, Schmidt, Renko, Whiteson, Olivier, Mason, Enisi, Piros…
Así llevaba Hope desde hace media hora en la base de la Nadezhda. Ya era noche cerrada, pero él seguía con su lista. Según sus cálculos, no faltaban más de unas horas para que los niños despertaran y aún tenía mucho trabajo que hacer.
Al día siguiente, el humano se levantó increíblemente temprano. Justo cuando salía el sol, él estaba allí con una taza de café que se hizo en la nave, contemplando el amanecer subido a uno de los rotores laterales de la Nadezhda. Mientras salía la luz, pudo ver a lo lejos a las seis ponies acercándose para visitarle. No tardaron en llegar.
- ¡Hola, Hope!- le saludó Twilight- ¡Buenos días!
- Buenos días, Twilight- el rubio descendió del rotor para reunirse con las demás- chicas.
- ¿Cómo te sientes hoy?
- Bien, gracias.
Algo estaba mal con respecto a Hope. Twilight pudo notar que se encontraba raro con respecto a ayer. Notó el contorno de sus ojos colorado, como si hubiera estado llorando un largo rato. También estaba el tono de su voz: apagado, ronco y cansado. Y sus nudillos, rojos y con ciertas heridas leves. Eran los signos de haber estado llorando de rabia o incluso por sufrimiento. La unicornio se lo esperaba: por muy fuerte que fuera Hope, también tenía sentimientos. Pero los mantenía alejados de todos, encerrado en una caja fuerte de diamantium muy profundamente dentro de sí mismo. Pero decidió callárselo y seguir adelante con lo que venían ha hacer allí. Cuando Hope lo creyera necesario, hablaría con ellas.
- Entonces- siguió la unicornio violeta- ¿Ya has pensado en algo para proteger tu hogar?
- No serán trampas ¿verdad?- preguntó temerosa Fluttershy- No todos los animales son peligrosos y no creo que haya necesidad de matarlos. Algunos de los seres que viven aquí son amigos míos.
- Descuida, Fluttershy. Ya he pensado en algo. Dame un segundo.
Hope saca una bolsa de tela que había sacado previamente de uno de los compartimentos de la cápsula y al abrirla sacó también un raro aparato con unos virotes gordos de metal que unió al cuerpo central. El rubio pulsó un botón del aparato y los virotes se levantaron un poco del suelo para clavarse en las copas de distintos árboles, cubriendo así todo el claro.
- ¿Qué es eso?
- Mi sistema de protección contra animales peligrosos: las sondas psíquicas. Estas sondas permiten influir con cuidado en las mentes de los animales, pudiendo decirles que simplemente se alejen sin atacarnos usando otro camino.
Las chicas se miraron.
- ¿Qué tal?- preguntó Twilight.
Todas asintieron.
- Es una gran idea, Hope. Lo aprobamos.
- Oh, Hope- dijo Fluttershy- Tu idea es maravillosa y no afecta al hábitat natural de los animales. Te felicito.
- Gracias, Fluttershy. Ahora, a despertar a mis ayudantes especiales.
- ¿Ayudantes?
- Si. Venid.
Hope se adentró en la cápsula seguido de cerca por las mane six, quienes observaban extrañadas al humano. Entonces el rubio abrió una puerta de la pared cercana y de allí sacó un alargado maletín casi tan ancho y alto como él. Parecía pesado, pero Hope lo cargó con increíble facilidad hasta situarlo unos metros lejos de la entrada al armario que acababa de abrir. Luego separó las puertas del maletín para mostrar ante la sorpresa de todos a un hombre humano que tuvo que depositar fuera de la alargada caja para después dejar esta dentro del armario de nuevo. Era un hombre alto, de pelo perfectamente peinado hacia atrás y rostro algo envejecido. Vestía un jersey gris, unos pantalones negros y unas sandalias de escudo. Hope pulsó luego un botón situado en su nuca, oculto tras el largo cuello. Los párpados del hombre se abrieron y todas vieron unos iris color miel brillantes en sus orbes oculates. El hombre se giró y al ver a Hope esbozó una amplia sonrisa.
- Buenos días, señor- su voz sonaba muy agradable y elegante, con un ligero tono inglés al hablar- ¿Ha tenido un buen viaje?
- Ajetreado. No sabes cuanto.
- Siento oirlo ¿Quizá algo relajante para tomar le ayudaría a sentirse mejor?
- No, gracias. Ya he tomado un café antes.
- ¡Bah! Ese mejunje no hace sino poner de los nervios a la gente- el hombre se giró entonces a mirar a los invitados- Que curiosas criaturas ¿Las ha traído usted, señor?
- Si no te importa- dijo una molesta Rainbow a ver que el ser les trataba con cierta estupidez- podemos oirte y podemos hablar.
El ser pareció sorprenderse al ver hablar a los ponies y no era para menos. Rainbow tendía a enfadarse con facilidad cuando se sentía insultada.
- Cielos- dijo el hombre- Hablan de verdad, señor.
- Lo sé, NEAH. Lo sé. Son los habitantes de este planeta. Ya te lo explicaré. Ahora tenemos que prepararnos para cumplir el protocolo para el asentamiento cuanto antes.
- Si, señor.
- Tú revisa el estado de las cápsulas, yo iré a despertar al "sabihondo".
- Ug ¿No sería mejor hacer el mantenimiento por nuestra cuenta?
- NEAH, hay partes que necesitan de una vista interior si quieres que funcionen como es debido.
- Por supuesto, señor.
El ser se alejó para empezar a revisar las cápsulas una por una. Viendo al fila que había, le esperaba un largo trabajo. Hope, por su parte, se acercó al centro de la cápsula y volvió a sacar ese cristal rectangular que llevaba siempre consigo.
- Hope- le espetó Twilight al mencionado- Creí que habías dicho que sólo había niños aquí.
- Y así es.
- ¿Y qué me dices de él? Es obviamente mayor que tú.
Hope soltó una larga risa.
- NEAH no es humano. Es un autómata, una máquina con vida propia.
- ¿Como los androides?
- En absoluto. Los autómatas sólo tienen vida propia. Los androides tienen vida y mente propia. NEAH es un poco diferente a los demás porque lo modifiqué para que fuera un poco más humano. Él era mi proyecto de lanzamiento para la Expo Mundial 2012 en Noruega para salvar a los autómatas anteriores antes de que los deshecharan definitivamente, pero los expertos de las empresas lo desestimaron porque era "demasiado laborioso y muy caro"- soltó un breve bufido de exasperación- Estúpidos. Si me hubieran oído, quizá podríamos haber evitado todo esto.
La unicornio violeta notó que el rostro del rubio se tornaba triste y quiso buscar una forma de animarlo. Pero no pudo ocurrírsele nada.
- De ahí las siglas de NEAH para la creación de su nombre- siguió el humano- NEo-Automaton Hart o NEo-Autómata Hart. Quería que él fuera diferente a los otros, que sólo tenían números de nombre. Sirve de mayordomo y asistente personal, aunque también tiene diversas funciones más: cuidar niños, reparación, tareas de la casa...
- ¿Mayordomo?- preguntó Rarity.
- Si. Entre las muchas funciones de NEAH se encuentran las de asistente personal, mayordomo, cuidado de niños, reparaciones domésticas, tareas de la casa… Todas esas cosas.
- Guau, eso es increíble- dijo una voz del exterior.
Todos se giraron para ver a tres potrillas que las mane six reconocieron en seguida.
- ¡Apple Bloom! Te dije que no me siguieses. El Bosque Everfree sigue siendo un lugar peligroso para niños.
- Lo siento, hermana, pero queríamos conocer al nuevo vecino y… ¡UAU!- la potrilla miró a todas partes- Son… ¿Son todos niños?
- Así es. Están dormidos, pero despertarán pronto.
- ¿Cómo de pronto?
- Pues- Hope saca su PDA y mira el reloj. Luego la vuelve a guardar- dentro de una hora, veinte minutos y cinco segundos exactamente si mis cálculos no son erróeneos.
- Exactamente, señor- dijo NEAH a lo lejos mientras revisaba las cápsulas- Todas las cámaras de sueño frío están perfectamente cronometradas con su PDA.
- Bien. Seguimos el plan establecido al dedillo. Sin atrasos. Ahora, chicas, un paso atrás si no os importa.
- Genial- dijo Scotaloo- Ya tengo ganas de conocerles. Seguro que podemos ser amigos.
- Lo siento, Hope- se escusó Twilight- Estas son Apple Bloom, Sweetie Belle y Scotaloo. Son tres pequeñas del pueblo que nos conocen muy bien. Supongo que nos han seguido.
- No pasa nada, Twilight.
- ¿Podemos quedarnos?- preguntó Sweetie Belle haciendo ojillos de cachorro- Porfi, porfi, porfi, porfiiiii…
- Sweetie, por favor- tomó la palabra Rarity- Cuando los niños despierten, Hope va a tener que cuidar de todos ellos. Le espera muchísimo trabajo y no creo que debamos…
- Al contrario- interrumpió Hope- Deseo que os quedéis. Quiero que vean quiénes son nuestros nuevos vecinos. Y sin son chicos de su misma edad, mejor.
- ¡YAY!- saltaron las Cutie-Mark Crusaders.
- Ahora...- el humano pisó un pequeño botón oculto en el centro de la sala y una serie de pantallas luminosas aparecieron- Vamos a despertar a nuestro pequeño bello durmiente.
- ¡Mola! ¿Es eso magia?
- Tecnología. Es difícil de explicar. Ahora, por favor, un poco de silencio. Necesito concentrarme.
- Perdón.
Hope hizo una serie de gestos con las manos que parecían afectar a los monitores holográficos, que empezaron a moverse a su alrededor y parparear. De pronto, tras unos gestos, las luces empezaron a concentrarse en el centro de la sala y Hope sacó un objeto cilíndrico, una especie de bolita de cristal del tamaño de una pelota de golf. Dejó la bola de cristal en lo alto de un soporte que salió del suelo y cuando las luces la tocaron, se concentraron en ella y salieron otra serie de luces de color ambarino como la miel, pero distintas, más… Sólidas. El humano tocó unas partes por allí y por allá y las colocó de cierta manera que crearan un amasijo de una especie de mecanismos y enganajes transparentes que daban forma a "algo". Todas se quedaron maravilladas ante el despliegue de luces justo a tiempo para ver cómo Hope cerraba sus manos y de un aplauso concentró todo el mecanismo holográfico en la esfera. La esfera bajó hasta desaparecer por el suelo y más luces de la cápsula se iluminaron cuando la figura de un hombre de piel oscura y pelo muy corto vestido con un elegante traje a rayas verticales. El hombre abrió los ojos.
- Identificación de voz y código, por favor.
- Hope Hart, BK77501.
- Identificación positiva- deja su estado estático y mira a Hope directamente dedicándole, como NEAH, una amplia sonrisa- Buenos días, señor Hart ¿Cómo ha ido el viaje?
- Agotador.
- ¡Cielos!- exclamó el ser al ver a las ponies- Señor hay… Animales de granja en la cápsula.
Las palabras del ser parecieron ofender directametne a todas, sobretodo a Rarity, quien ahogó un gritito y le volvió la cara al ser.
- Se llaman ponies, FIL- aclaró Hope- Y pueden entenderte. Y hablar.
- ¿FIL?
- Fotonic Integrated Life, o vida fotónica integrada.
- ¿Y este quien es?- preguntó Applejack- ¿Otro robot?
- ¡Cielos, no! Me ofende, señorita. Yo soy un ser de energía fotónica integrado en el sistema computacional de esta cápsula.
- Energía fotónica…- repitió Twilight
- Para ponerlo de manera sencilla, un compendio de todo el saber humano reunido en un mismo lugar. Soy el encargado de la manutención y correcto funcionamiento de la cápsula que formará la comunidad humana a partir de ahora
- ¿Quieres decir que lo sabes TODO sobre la historia de la humanidad?
- Eso es, señorita.
Los ojos de la unicornio se iluminaron y en su cara se dibujó un semblante de felicidad.
- Oh dios mio, oh dios mio CUANTO necesitaba de alguien que supiera sobre el tema. Tengo tantísimas preguntas sobre la historia humana y ahora finalemente encuentro a quien que es capaz de contestarlas.
- Oh-oh, ahora sí que la hemos armado- dijo Rainbow- Twilight ha entado en su estado de cerebrito.
De pronto, los ojos de FIL se toparon con los de NEAH, que estaba preparando algo de té para los invitados y los dos se pusieron serios de golpe.
- Oh- dijo simplemente FIL
- ¿¡Lo ve usted, lo ve usted!- dijo el autómata señalando con el dedo a FIL mientras miraba a Hope- ¡Una sílaba! ¡Como una puñalada! ¡No es que yo lo diga! ¡Usted lo vio!
Hope se llevo la mano a la cara de pura exasperación.
- Venga, NEAH, no me seas quejica. Si necesitas notario, ya te haré yo un apunte ¡Ja, ja, ja, ja, ja!
- Ese chiste tiene tanta gracia como el que programó tu interfaz mental, cerebro de watio.
- ¡Pues te vas a fastidiar, porque es el mismo que creó la tuya!
- ¡Si, pero conmigo tuvo más maña! ¡Lo tuyo fue un accidente de fabricación!
- ¡Cabezalata!
- ¡Cartel de neón!
- ¡Ególatra mecánico!
- ¡Sabelotodo de pacotilla!
- ¡CHICOS!- interrumpió Hope, cansado de las discusiones, y llamando la atención de los dos seres tecnológicos- Basta. Ya os insultaréis más tarde. Ahora, si no os importa, concentraos en hacer el trabajo que os han asignado y mirad a ver cómo están los niños ¿Queréis?
Los dos asistentes se miraron con reproche una última vez para luego mirar a Hope y decir al unísono:
- Si, señor Hart.
Se miraron de nuevo.
- ¡No me imites!- dijeron otra vez los dos.
- ¡No, tú me estás imitando!- volvieron a repetir.
Llevado por la desesperación, Hope se llevó las manos a la cara mientras ambos ayudantes electrónicos discutían sin cesar.
- Dios mío, anestésiame por favor.
- ¿Esos dos son enemigos?- preguntó Sweetie Belle.
- Peor: son generacionales.
- ¿Como?
- NEAH es anterior a FIL y FIL es la nueva generación de asistentes personales. Supuestamente le iba a sustituir, pero la falta de cuerpo de los fotónicos provocaba ciertos problemas, asi que acabaron compertiendo campo. Por desgracia, me temo que la cura fue peor que la enfermedad y desde entonces tanto fotónicos como autómatas tienen cierta rivalidad entre ellos.
- Oh, ya entiendo- dijo Twilight- Asi que uno es el joven novato prometedor y el otro es el veterano profesional. Es lo que se llamaría "diferencias de pensamiento".
- Me lo acabas de quitar de la boca. Sobretodo porque de hecho procesan información a velocidades diferentes.
- ¡Pelea! ¡Pelea! ¡Pelea!- gritaba Rainbow Dash.
- ¡Rainbow Dash, no los animes!
De pronto, un pitido sonó en la PDA de Hope, quien se levantó de golpe y fue a ver el origen. Al ver la luz parpadeante y las señales de aviso sobre la pantalla, Hope se giró a sus ayudantes y alzó la voz más que antes.
- ¡BASTA YA!
Los dos asistentes lo miraron.
- Los niños están despertando- ante estas palabras, todos se mostraron estáticos y sorprendidos- FIL, las cámaras.
- Si, señor.
- NEAH, atiende a los más jóvenes.
- De inmediato, señor.
Hope insertó su PDA en una ranura holográfica que FIL proyectó y se empezó a oir una voz electrónica por todas partes.
- Comenzando proceso de deshibernación.
Poco a poco, las cápsulas empezaron a abrirse.
- FIL, suelo.
- Si, señor.
De arriba para abajo (hasta por encima del último piso) aparecieron diferentes partes de un techo, separando por secciones las cámaras de la cápsula.
- Separa la cápsula en niveles de tres (menores, adolescentes y jóvenes) y activa la tecnología de espacio plano.
- Si, señor.
- ¿Espacio plano?- repitió Twilight.
- La vamos a necesitar. Es una tecnología espacial con la cual puede crear en un hueco vacío todo un mundo si lo deseas sin necesidad de ocuparlo físicamente. Es complicado, ya te lo mostraré en más detalle luego. Ahora tengo que concentrarme.
En su planta, las cámaras de los más pequeños empezaron a abrirse y de ellas salieron varios niños humanos desperezándose vestidos con una especie de pijama blanco. NEAH les ayudó a bajar a los que no se atrevían y al ver a las ponies muchos se sintieron asombrados. Y más cuando hablaron. Las niñas empezaron a exclamar cosas como "Ponies", "¡Pegasos!" o "¡Unicornios, unicornios!". Hope les explicó a las mane six y las niñas que en su tierra había leyendas sobre ellos y, aunque nunca habían visto siquiera uno allí, los más pequeños creían en ellos. Tal era el poder de la imaginación de los niños. Mientras las chicas jugaban, Hope toqueteó varios botones holográficos del centro de control y habló a través de su PDA, que ahora se había convertido en un micrófono y hablaba para toda la nave.
- Niños y jóvenes, hemos aterrizado sobre la superficie del planeta en exactametne 48 horas, 29 minutos y 50 segundos. Según los análisis terrestres, son las nueve de la mañana, hace sol y es un día estupendo. Os agradecemos profundamente el haber depositado vuestra confianza en este proyecto de la Hart Croporation y esperamos que vuestra estancia sea agradable.
Terminado el discurso, se acercó a Twilight, que estaba jugando alegremente con un grupo de niñas.
- Twilight, me gustaría que me acompañaras para hablar con los demás chicos de la nave.
- Por supuesto.
Ambos fueron por unas escaleras en caracol que ascendían hasta el piso superior y en cada piso hasta llegar al último de todos Hope les hizo señas a los jóvenes para que les siguieran. Una vez reunidos los adolescentes junto a los jóvenes mayores de edad, Hope pasó a informarles sobre lo que se habían perdido: la llegada a Equestria, la reunión con los altos políticos en Canterlot, el permiso real de las Princesas… Todo. También les habló de sus habitantes y les presentó a Twilight, la discípula de la Princesa Celestia. No fue sino hasta llegado cierto punto que las cosas se pusieron difíciles.
- Oye- le espetó uno de los chicos cuando Hope terminó de hablar- ¿Qué hay de los demás?
Twilight se mostró confundida ¿Los demás? ¿Es que había más de ellos?
- Si, tío ¿Y el resto de chicos que venían con nosotros? ¿Aterrizaron bien?
Hope pulsó un botón de su PDA y las escaleras se recogieron sobre sí mismas.
- Esta es la parte mala de este viaje- empezó el rubio- Me temo que sufrimos sabotaje desde dentro. Nos siguieron y accedieron a la Nadezhda.
- ¿Sabotaje?- se sobresaltó una chica- ¿Los Huecos?
- Eso parece. A mí incluso me hirieron- se levantó la camisa para mostrar la gran cicatriz de su estómago, lo cual provocó ciertas muecas de dolor entre los presentes- Activaron el protocolo de emergencia y las cápsulas se separaron. Sólo pude traerme esta.
- ¿Y dónde están los demás?
- Quizá cayeron en otros lugares de Equestria- teorizó la unicornio violeta- ¡Oh, cielos! Hay cientos de lugares que aunque pacíficos también pueden ser peligrosos para ellos. Podrían estar en peligro.
- ¡Entonces hay que ir a buscarlos!
- No podemos.
- ¿Qué? ¿De qué hablas?
- Mucho me temo que los Huecos cumplieron su objetivo. De los 754 niños originalmente viajeros de la Nadezhda, sólo nosotros hemos sobrevivido. Los demás están todos muertos.
Cuando Hope terminó de hablar, fue como si todo se parase de golpe. Twilight se llevó la pata la boca, ahogando un grito de horror. Los demás se mostraron estupefactos, como si no se creyeran lo que estaban oyendo.
- ¿De qué estás hablando?- se atrevió a preguntar finalmente una chica con dos mechones de pelo teñidas de violeta- ¿Dónde están los demás?
- Están muertos.
- ¡Ya te oí decir eso! ¡Digo dónde están sus cuerpos!
- Los mandé hacia el sol.
- ¿¡Los quemaste!
- Un entierro digno de un rey.
- ¡Ellos no eran reyes! ¡Eran niños! ¡Y están muertos!
- Ya basta, Helga- interrumpió otro de los jóvenes- Él ha hecho todo lo posible.
- ¡Pues no fue suficiente! ¿¡Cómo piensas explcarles a los padres de esos niños que no volverán a ver a sus hijos otra vez!
Hope alzó la vista y miró a la chica de frente.
- ¿De qué hablas?- preguntó confuso frente a los ojos verdes de la chica.
- Tú mejor que nadie deberías saber de qué estoy hablando. Mi padre me dijo que saldría otra nave con las de los niños para acompañarnos. Que volveríamos a casa cuando supieran como contrarrestar a los Huecos. Todos sabíais esa parte ¿no?
Todos asintieron. Todos salvo unos pocos. Los que sabían la verdad sobre el plan.
- El viaje era sólo de ida. Y sólo para jóvenes y niños.
Helga miró de nuevo a Hope. Esta vez parecía más desolada que antes.
- Mientes.
- Helga…
- ¡Estás mintiendo, jodido niñato!
Helga parecía estar a punto de tirarse sobre Hope, pero justo cuando Twilight iba a usar su magia para crear un campo alrededor de Hope dos chicos más intervinieron, una chica pelirroja y un joven con rasgos asiáticos, que detuvieron a la teñida chica agarrándola por los brazos. La detuvieron a escasos metros del rubio.
- Helga, basta- dijo la pelirroja.
- ¡No! ¡No basta! ¡Suéltame, Tiffany! ¡Mientes! ¡Estás mintiendo!
- ¿De qué sirve mentiros en esta situación?
- ¡Tú puedes mentir porque no has perdido nada irreparable! ¡Tú sólo eres otro niñato rico creído que siempre puede sustituir sus pérdidas con dinero! ¡Ni siqueira te importa haber perdido a tus padres!
Tiffany le propinó a su amiga una sonora bofetada que la hizo caerse de lado. El joven asiático la sujetó para evitar su caída.
- No te atrevas jamás a volver a decir eso- dijo la pelirroja- Hope ha perdido más que ninguno de vosotros ¡Fue su familia la que construyó esta nave para que tú siguieras viviendo, mocosa desagradecida! ¡Si quieres morir, adelante, pero no nos llevarás contigo!
- Tifa, basta- interrumpió el rubio- Yo no he perdido más que nadie. He perdido tanto como cualquiera de vosotros. El resto son sólo huecas posesiones materiales. Ni más ni menos.
Hope se gira a Helga y luego mira al joven moreno.
- Está muy alterada. Llévala abajo para que NEAH le prepare una tila, Shinobu.
- ¡No!- intervino Helga, que se zafó del moreno y volvió con los otros- ¡No quiero tu asquerosa piedad! ¡Guárdatela!
- Como quieras- se giró a los demás- Sé que os pido demasiado, pero por favor no le contéis nada de esto a los niños. Podría ser traumatizante y no quiero provocar un mar de llantos desconsoladores en la cápsula.
Todos asienten tras algunas dudas.
- ¿Qué hay de los demás?
- Somos la única nave que salió. El resto no consiguió escapar a las explosiones y ardió en la superficie. Creí que podía ayudar a las más adelantadas, pero…
- Ya está- intervino Tifa- No hace falta que te expliques.
- Je- rio sin gracia una desolada Helga- ¿Crees en serio que ocultarles la verdad es tan buena idea, Hope? Tarde o temprano descubrirán la verdad y se enfadarán mucho al ver que no confías en ellos.
- Son sólo crios, Helga.
- Tranquilo, mantendré la boca cerrada. Pero deberías haceros estas preguntas de manera seria ¿Cuánto tiempo seréis capaces de mentir a los niños? ¿Llegarán a perdonaros alguna vez?
- Llegada la hora, lo harán. Pero no ahora.
- Algún día notarán que algo no va bien y lo sabes.
- Di lo que quieras- se gira- Pero tú tampoco quieres hacerles más daño del que asufren ya ¿Verdad?
La teñida se mordió el labio inferior.
- Detesto que la gente que odio tenga razón.
- Trataré de contenerme. Y ahora vamos con los demás. Seguro que les agrada ver que todos están bien.
Sin decir nada más, todos se dispusieron a bajar al último nivel inferior. Los niños reconocieron a algún que otro chico y chica, algunos hermanos, primos o incluso sobrinos entre ellos, y fueron a abrazarlos. Twilight tuvo que esforzarse para rechazar las constantes preguntas de sus amigas sobre qué habían estado hablando. Ellas se sintieron contentadas cuando les dijo que les contestaría después.
El resto del día siguió sin muchas alteraciones más. Los habitantes de la nueva comunidad humana se reunieron para discutir cosas importantes. Lo primero era proclamar un líder. Aunque las ponies pensaban que era una pérdida de tiempo al saber quien saldría elegido, Hope apoyó la elección. "Democracia ante todo" admitió, creyendo fielmente que esa sería la piedra angular de la sociedad humana a partir de entonces. Aún así, todos (a excepción de unos pocos, Helga entre ellos), incluso los más mayores acabaron votando por Hope al ser el único que sabe cómo funciona la nave y tiene el favor de los habitantes de Equestria. Lo siguiente fue elegir nombre para su ciudad. A nadie se le ocurría un buen nombre hasta que Tifa se levantó y dijo:
- Alzamiento…
- ¿Cómo?- preguntó extrañado uno de los chicos.
- Llamémosla Rise- repitió- Alzamiento.
- ¿Por qué Rise?
- Porque este será el nuevo alzamiento de la raza humana.
Emocionados por las palabras de la pelirroja, todos accedieron.
Sin mucho más que hacer, las mane six se retiraron. Una vez de vuelta a la biblioteca de Ponyville, Twilight lloró desconsoladamente y entre lágrimas les confesó todo lo que habían estado hablando. Todas se deprimieron y también les resultó imposible evitar las lágrimas. Incluso Pinkie, quien por unos minutos dejó su melena lacia.
Cansadas, todas se durmieron en casa de Twilight. La unicornio, sin embargo, era incapaz de sacar a Hope de sus pensamientos. Decidió ir a ver qué hacía. Ya era el atardecer cuando llegó y vio al rubio haciendo reparaciones de última hora a la Nadezhda. Lentamente, se acercó a él.
- Hope- le llamó- ¿Estás…? ¿Estás bien?
- Si.
- Hope, no me mientas.
- Estoy bien, Twilight.
- Es imposible que estés bien. Te has estado tragando todo ese dolor durante tanto tiempo…
- Ya.
La unicronio se acercó un poco más al humano, esperando así poder romper el muro que estaba formando.
- Se me da bien reparar cosas- dijo él- Si algo está roto, lo reparo. Las máquinas son sencillas a la vez que complejas. Como la vida misma.
- Hope…
- ¿Sabes una cosa? En el fondo no soportaba a mi raza. Tienen tanto potencial y aún así lo desprecian. Lo malogran. Lo convierten en algo retorcido. Porque creen que durarán eternamente: personas, animales, cemento, piedras… Los cimientos de la sociedad y del mundo. Pero no. Un día desaparecerá todo. Hasta el cielo. Quizá no hoy, quizá no mañana. Pero algún día. Mi planeta desapareció. Murió. Se quemó como una supernova gigantesca, como las estrellas que veíamos desde su superficie en un tiempo lejano al nuestro. Ahora es sólo una gran roca muerta. Y lo peor es que nos lo veíamos venir.
La unicornio violeta le puso su pezuña sobre el hombro.
- No es culpa tuya.
- Dirás eso un millar de veces más y seguirá sonando a compasión. Era mi responsabilidad y les dejé morir.
- No, Hope. No fue culpa tuya.
- ¡Deja ya eso…!- al girarse, Hope reveló un rostro lleno de frustración sumergido por las lágrimas. Twilight le abrazó pasándole las dos patas por detrás del cuello y él hundió su cara en ella- Están todos muertos… Dios mío… Están todos muertos… Por mi culpa... ¿Por qué no fui yo? Por favor, perdonadme… No pude hacer nada… Lo siento tanto…
- No fue culpa tuya, Hope. De verdad lo creo.
Hundiendo la cara aún más en el cuerpo de la unicornio, Hope estalló en desesperación. Twilight se limitó a acariciarle la nuca. Finalmente, el humano cayó rendido sobre Twilight y entonces llegó NEAH, quien amablemente pidió permiso para llevar a su cama a Hope. Twilight le dejó llevárselo y se retiró.
Esa noche, Hope se levantó al quedarse solo en su habitación situada en lo alto de Rise. Sacó un papel y una libreta roja y retomó lo que había empezado ayer por la noche.
- Piros, Ramírez, Trevor, Dubois, Schwarz, Dreyfus…
Una lista. Una larga lista de nombres. Todos aquellos que habían muerto antes de la creación de Rise. Para no olvidar jamás a quienes habían muerto. A partir de mañana, no habrían más lágrimas. No más dolor. Ni más miedo. Nunca más. No en su casa. No en Rise.
