Diclaimer: No me pertenecen los personajes de "Sorcerer Stabber Orphen".

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El regalo bajo la luna

Capítulo 4: "Noche en la cueva"

Aún no paraba de llover. Ya era tarde, el grupo de amigos había hecho una fogata en el centro de la cueva y se encontraban recostados alrededor de aquel fuego.

Tanto Cleao como Majic se encontraban profundamente dormidos. Pero por alguna extraña razón Orphen no podía conciliar el sueño. Éste se encontraba sentado, su espalda contra la pared, mirando con sus ojos, de un intenso color marrón, la tormenta. Algo le preocupaba.

Cleao¿Mm?... - Abrió los ojos y miró a Orphen-

Estaba tan perdido en sus pensamientos que no había notado el despertar de la chica. Sin moverse, sin siquiera levantarse, se quedó mirándolo. Hacía demasiado que no lo veía así, intranquilo, no desde que Azalie se había convertido en Agosto Sangriento. En aquel momento Orphen, quien no podía dejar de pensar en aquella muchacha convertida en monstruo, dormía muy poco y a menudo se levantaba en las noches empapado en sudor.

Ella lo había visto varias veces, sin embargo no había dicho nada.

Y ahora él nuevamente estaba así. ¿Habría ocurrido algo Azalie?

Orphen siempre la amó, desde pequeño la admiraba. Pero muchas cosas habían ocurrido y Cleao se preguntaba si él seguía sintiendo lo mismo por Azalie, si aún la amaba.

Poco a poco Orphen se quedó dormido, igual que Cleao.

Ya amanecía. No llovía más y se podía ver como unos pequeños rayos de sol intentaban escabullirse entre las nubes.

Majic: Parece que podremos seguir viaje - el muchacho se incorporaba de a poco-

Cleao: Parece que si - dijo pensativa-

Majic: Pero el maestro aún duerme. ¿Crees que deberíamos despertarlo?

Cleao: Se le ve muy cansado - solo ella sabía que Orphen no había podido conciliar el sueño, aunque no sabía porque - Dejémoslo un ratito más.

Majic: Esta bien. Creo que empezaré a hacer el desayuno, así partimos más rápido cuando el maestro se despierte.

Cleao: Bueno. Creo que iré a tomar un baño, según el mapa hay un pequeño lago no muy lejos de aquí, y realmente lo necesito. ¡Vamos Leki! - dijo a su pequeño dragón lobo-

Llegando al lago…

Cleao se sentó en la orilla y hundió sus pies en el agua.

Cleao: -pensando- ¡Uy! Está demasiado fría. Debe ser por la lluvia.

Se paró y fijó su vista en el agua cristalina. Muchas ramas habían caído por el fuerte viento y en todo el lago se veían hojas y flores caídas.

Se quitó el vestido y lentamente se introdujo en el lago. Su mascota la acompañaba.

Sintió como el agua fría rozaba su piel. Poco a poco su cuerpo entró en calor. Ya no sentía frío.

Cleao: - Con la mirada perdida, pensando- ¿Qué le pasará a Orphen? Es que últimamente esta muy distraído. Y ni siquiera nos ha dicho a donde vamos.

La joven miró a su cachorro.

Cleao: Sabes Leki…me gustaría poder hacer algo para animarlo. A veces…parece tan triste- dijo a su pequeño dragón lobo- Deberíamos ir volviendo. Orphen se enojará si despierta y no estamos.

Comenzó a caminar hacia la orilla, se vistió y se dirigió de regreso al campamento.

Majic: Cleao has regresado. El maestro aún no despierta. ¿Crees que esté bien?

Cleao¡Claro que sí! Debe estar agotado. Pero creo que deberíamos despertarlo.

Majic: Hazlo tú Cleao… el maestro siempre amanece con un humor terrible cuando no lo dejamos dormir.

Cleao: - Acercándose al muchacho que yacía en el piso-Orphen…despierta… ¡Vamos Orphen! Ya es de día y podremos continuar viajando - No se despertaba y comenzó a sacudirlo- ¡¡Orpheen!!

Orphen¡Aaahh¡Pero que haces Cleao! - dijo furioso- ¡Quien te crees¿¡Cómo te atreves a despertarme así?!

Cleao: -ofendida- ¡Deja de gritar¿¡Preferías que te dejáramos dormir todo el día!? Tú eras el que anoche tenía prisa en viajar. ¿Recuerdas?

Orphen miró hacía la entrada de la cueva. Efectivamente, ya no llovía y las arremolinadas nubes estaban dispersándose.

Orphen: Vamos entonces.

Cleao¿Qué¿Después de todo lo que me dijiste ni siquiera te disculpas? - miró a Orphen, estaba enfadada-

Orphen¿Disculparme¿Por qué debería disculparme?

Cleao¿Sabes? Deberías cambiar tu actitud. Nosotros solamente intentamos ayudarte, pero no podemos hacerlo si no nos dices que ocurre.

Majic: Maestro…es que acaso… ¿Ocurre algo?

Orphen se quedó en silencio, su vista fija en el suelo. Sin decir nada comenzó a caminar, retomando el camino, que noche anterior, habían tenido que abandonar por la tormenta.

Orphen: Aún no estoy seguro…hay algo que debo saber.

Sin decir más Majic y Cleao comenzaron a caminar junto a Orphen.

Majic: Maestro. Sabes que lo acompañaré hasta donde sea necesario.

Cleao: -sonriendo- Te dije que no te librarías fácilmente de mí-

Orphen sonrió a sus compañeros de viaje. Los tres continuaron caminando sin saber que era lo que les deparaba el futuro.