Llego el fin de semana, los padres de los Matsuno habían decidido tomarse unos días libres, de ellos claro está, así que se fueron a visitar a unos familiares dejándoles dinero suficiente para sobrevivir unos días. La ausencia de la autoridad, principalmente materna, para cualquiera significaría el momento idóneo para hacer fiestas y salir con amigos, sin embargo esto no era algo especial para el grupo de ninis, después de todo hacían lo mismo todos los días con o sin padres, en otras palabras: nada. Aunque en esta ocasión Karamatsu si tenía planes para la noche, después de todo le pidió a Max incluirlo en las actividades de su GYM. Poco sabia el de azul que esta vez no le sería tan fácil hacer lo que quisiera.

Eran aproximadamente las once de la mañana, Karamatsu se encontraba en el techo tocando un par de notas en su guitarra, Jyushimatsu apareció a su lado con su gran sonrisa y mirando fijamente al mayor.

- ¿Qué ocurre my little brother? - pregunto dejando de tocar.

- ¡Iremos de paseo! - anuncio feliz agitando sus brazos.

- Ya veo... que se diviertan - Kara le sonrió regresando su atención a la guitarra. El hecho de que sus hermanos salieran sin él era algo muy común, estaba acostumbrado y no le importaba mucho.

- Karamatsu niisan también viene - el menor tomo del brazo al otro llevándole contra su voluntad, con algo de trabajo Kara logro sostener su instrumento y mantener el equilibrio mientras era arrastrado al interior de la casa.

En la sala el resto de hermanos aguardaban a los otros dos.

- Sigo pensando que exageran - hablo Oso estando de cabeza pegado a la pared.

- No es así, más bien tú no tomas nada con seriedad - recrimino Choro de pie cerca de la puerta

- Vamos Osomatsu niisan, no es posible que no hayas notado nada raro - Totty sentado junto a la mesa le dirigida una mirada de sospecha.

Ichimatsu se encontraba en una esquina notablemente molesto.

- Les digo que solo alucinan - el mayor se gira quedando sentado - además Ichi ni siquiera desea ir, ¿Cierto? -

Ichimatsu abraza sus piernas mientras un aura maligna sale de él.

- No me gusta salir... Hace calor y hay mucha gente... -

- ¡Lo ven! - anuncia Oso triunfante

- Nee Ichi - Totty se levanta y acerca la pantalla de su teléfono al de morado - ¿Te conté que acaba de nacer un cachorro de tigre? -

Ichimatsu mira con ojos llenos de emoción la pantalla que muestra una fotografía del pequeño felino.

- Y solo hoy dejaran verlo de cerca -

A Ichimatsu le salieron unas tiernas orejas de gato que se movían de forma insistente.

- ¡Eso es trampa! - se levantó Oso enojado.

La puerta se abrió dando paso a los que faltaban. Kara aun cargaba su guitarra ya que el menor no le dio tiempo ni de guardarla.

- ¡Salgamos! ¡Salgamos! - anunciaba emocionado el de amarillo, mientras Kara pasaba la mirada por el resto de su hermanos tratando de comprender la situación.

- Y my brothers... ¿Cuál es la ocasión especial? - preguntaba bastante curioso, los únicos momentos en los que salían todos juntos era para ir a los baños o a beber, rara vez iban de paseo tan temprano, además de que solían excluirlo en esos casos.

- Ninguna - respondió Totty con tranquilidad mientras le seguía mostrando el teléfono a Ichi.

- Solo nos pareció buena idea salir un poco de la rutina - hablo esta vez Choromatsu.

- ... Ya veo - Kara respondió con calma observando a Osomatsu quien de inmediato le esquivo la mirada - ¿Y a qué lugar planean ir? -

- ¡Zoológico! - grito con emoción Jyushi.

- Eso suena... Divertido, pero... - dudo un poco el de azul.

- ¿Que pasa Karamatsu niisan? ¿Acaso ya tenías planes? - Totty le miro de reojo mientras guardaba su teléfono obteniendo un leve quejido del morado.

Por supuesto... Yo si tengo cosas que hacer.

- No bro, es sólo que me sorprende el lugar al que desean asistir... Denme un momento para alzar mi guitarra, ya regreso -

Se encamino al dormitorio, asegurándose de que no le siguieron se apresuró a sacar de la funda algo de dinero y su teléfono, antes de guardar este último lo dejo en vibrador para asegurarse que sus hermanos no lo descubrieran.

Algo traen entre manos, pero por ahora les seguiré el juego. Mientras me dejen en paz por la noche será suficiente.

Dejo su guitarra en una esquina y se encaminó a donde sus hermanos, se acercó con sigilo a la puerta esperando escuchar algo interesante, pero fue en vano, todos le esperaban en silencio.

En el camino bromeaban y decían tonterías como siempre, todo parecía normal a excepción de que Karamatsu había notado que el mayor le ignoraba más de lo normal evitando quedarse a solas con él. Eso le molesto al de azul, era obvio que su hermano sabía la razón de esta salida y se encargaría de sacarle información.

Los sextillizos llegaron al zoológico, Jyushi brincaba con emoción acercándose a cada habitad e imitando a los animales, Choro intentaba calmarlo para evitar las miradas y un posible incidente, Ichi les seguía de cerca intentando contener las ganas de correr al área de felinos, Totty tomaba fotos a diestra y siniestra para compartirlo en sus redes, Oso mantenía su sonrisa despreocupada de siempre riendo ocasionalmente por las imitaciones del quinto hermano, Kara como era costumbre, iba detrás de todos con sus gafas bien puestas y las manos en los bolsillos, aunque eso ultimo era más para sentir si su teléfono vibraba.

Los hermanos con sus poleras distintivas pasean tranquilos por las sección de aves, inevitablemente todos quedan fascinados ante las diversas criaturas emplumadas de variantes colores. Comenzaron a hacer comparaciones entre las aves y ellos.

- ¡En definitiva esa ave ruidosa es Jyushi! - señala Totty a uno de los pájaros más escandalosos del lugar. Jyushi se acerca emocionado a la jaula.

- ¡¿Ese soy yo?! ¡¿Por qué?! ¡Por qué?! - se pega cada vez más como si quisiera traspasar el hábitat. Choro e Ichi lo sujetan para evitar que su hermano forme parte de la exhibición, mientras Totty y Oso ríen a carcajadas. Kara observa divertido la escena, un momento así solo le recordaba los viejos tiempos en su infancia, cuando todos reían y disfrutaban sin preocupaciones, aquel entonces en que su frase de ley era "ellos son yo y yo soy ellos", no podía evitar mirarles con cierta nostalgia, después de todo ya no eran unos niños, en cuanto descubrieron el significado de individualidad una gran brecha comenzó a formarse.

Recordaba que cada uno fue tomando rumbos distintos, Totty dejo salir su lado femenino con el fin de entenderse con las chicas; Jyushi decidió entrar al mundo del deporte y el béisbol se volvió su pasión; Ichi al contrario de los otros menores se volvió más cerrado, a veces Kara se preguntaba si de haberse acercado más al cuarto hermano en ese entonces hubiese ayudado al menor con su carácter, pero no tenía caso ahora pensar en el "hubiera"; Choro eligió el camino de alumno modelo, aunque sus calificaciones no eran las mejores aun así sobresalía por su actitud madura y responsable; Oso por su lado, se divertía haciendo lo que quisiera, era probable que él fuera el único que mantenía la personalidad de cuando eran niños, aunque también resaltaba por ser un buscapleitos lo que le atribuyo ser de los más fuertes en la escuela; al final estaba Kara, él estaba bien con seguir siendo como siempre, pero pronto se dio cuenta que eso sería imposible. Tras diversas situaciones decidió adoptar el papel de hermano protector, se hizo la promesa de siempre cuidarlos desde las sombras, de modo que si él hacía algo poco ortodoxo sus hermanos no se verían involucrados en algún problema; así fue como entro al club de teatro con el fin de aprender a aparentar algo que no era, con el tiempo se acostumbró a esa dualidad en su persona.

El de gafas oscuras se encontraba sumergido en los recuerdos hasta que la vibración de su teléfono le regreso a la realidad, miro a su alrededor logrando ubicar los baños.

- Ya regreso brothers, hare una rápida visita al W.C. - se giró comenzando su andar, unos pasos ligeros se escucharon tras él, giro un poco y vio a Todomatsu acercándose.

- También iré al baño -

Sin que ninguno de los dos dijera más se encaminaron a los sanitarios, ya dentro Kara entro a uno de los pequeños cubículos. Saco su teléfono y tras revisarlo escribió un rápido mensaje.

Perfecto, no esperaba menos de Max.

Karamatsu sonreía triunfante, estaba ansioso por que la hora llegase para ir al GYM.

Salió y noto que su hermano menor ya no estaba, camino hasta los lavabos en donde otro chico se miraba en el espejo, no le tomo importancia, se mantuvo agachado, no deseaba ver su reflejo ahora, desde que no tenía el espejo de mano se sentía ligeramente más frustrado, tuvo oportunidad de comprar otro, pero absurdamente ninguno le parecía suficiente.

Se disponía a salir cuando el sujeto al lado suyo le hablo.

- ¡No puedo creer que seas tú! -

Karamatsu le miro extrañado, un chico de cabello negro con curiosos mechones de un tono azul marino le observaba fijamente, por sus facciones parecía ser un extranjero, vestía una camiseta negra, un pantalón de mezclilla gris, además de varias perforaciones en la oreja izquierda y un collar ajustado de picos en su cuello. Un pandillero, pensó Karamatsu.

- ¿Te conozco? -

- No creo, mi nombre es O... Cierto, olvidaba que nada de nombres, me conocen como el guerrero -

- ¿Eso debería significar algo para mí? -

- Que cortante, no esperaba menos del cuervo -

- Si conoces ese apodo debes ser del grupo, si quieres mi autógrafo tendrá que ser en otro momento -

- Y además arrogante, justo como te describen... -

- Seré directo, no me importa quién eres ni lo que buscas, estoy ocupado así que adiós - se encamina a la salida.

- Recuérdame cuervo, ya nos volveremos a ver - Kara le dedica una última mirada, grabándose el rostro de aquel chico y sus ojos de un tono azul profundo.

Afuera Todomatsu le esperaba con un gesto de impaciencia.

- Karamatsu niisan, tardaste demasiado, los demás se han adelantado a ver los tigres - el menor le replicaba con un puchero.

- Sorry brother, démonos prisa para alcanzarlos - el mayor pese a las protestas toma al otro de la mano y comienza a andar rápidamente, no quería darle tiempo al "guerrero" para salir y encontrarlo con uno de sus hermanos.

En el habitad de los tigres Ichimatsu se mantiene encorvado en una banca con un aura asesina rodeándole, mientras a una distancia segura sus otros tres hermanos conversaban.

- Ichimatsu está muy enojado - Choro mira discretamente al menor.

- Les dije que venir era mala idea - Osomatsu observa aquel letrero en la jaula de los tigres, el cartel anuncia que no se podrá ver al cachorro de tigre hasta varias horas más tarde - ¿Creen que Ichi nos asesine? -

- ¡Ichimatsu niisan seguro nos matara mientras dormimos! - el de amarillo agitaba sus brazos con una gran sonrisa.

- Tal vez podríamos regresar más tarde, ¿No? - Choromatsu buscaba una solución.

- ¿Eh? ¿Y volver a pagar para entrar? Tendrás mucho dinero pajamatsu... ¡Mejor vamos a comer! -

- ¡Comida, comida! -

- Ahora eres tú el que tendrá mucho dinero ¿No? - Choro se cruzó de brazos incrédulo.

Mientras los tres hermanos platicaban, Ichi se mantenía en su posición maldiciendo todo y a todos, les había escuchado un poco y consideraba esa opción de asesinarlos por haberlo arrastrado en vano, desvío su mirada al camino contrario de donde estaban sus víctimas y logro ver a un chico de cabello violeta más joven que él cerca de una puerta que decía "solo personal autorizado", aquel niño entro cauteloso seguro de no ser visto. Ichi se levantó con suma curiosidad, si estaba en lo correcto aquella puerta daba al habitad del tigre; no lo pensó dos veces y se encaminó al mismo lado que aquel intruso, acción que pasó desapercibida por sus hermanos.

XXXXXXXXXX

Solo para aclarar el "pandillero" y el "niño que no sabe respetar un letrero de no entrar", son OC, es decir, personajes propios, pero no se darán detalles de ellos porque no es necesario conocerlos para la trama, solo necesitaba a dos tipos y me dio pereza pensar en nuevos personajes XD

Gracias por leer n_n