Amo la luz porqué me muestra el camino. Pero amo también la oscuridad porqué me muestra las estrellas.
(Og Mandino)

Si seguía así, Nova se imaginaba que podía llegar a las grandes ligas. Eagle estaba muy interesado en ella, a pesar que en ocasiones la conversación no parecía fluir de la forma en que el esperaba. Más de una vez le sorprendió con el ceño fruncido ante algún comentario, pero lograba hacerlo olvidar gracias a un sutil pero efectivo coqueteo. La actuación de mosquita muerta funcionaba con Eagle, como había funcionado con Lantis.

Lo extraño era que Eagle hablaba como si ya la conociera. Y le llamaba por un nombre que él mismo había inventado. ¡Bueno! los famosos tenían sus fetiches ¿no? Ella no lo sacaría de ese mundo imaginario, ¡no le convenía ni un millón de años!

Decidieron almorzar al frente de la estación de Cool Japan, en un enorme restaurante con ambiente norteamericano, de grandes posters de películas, refills de refrescos y barra de comidas. El menú no estaba mal, pero tampoco muy bien. Se maldijo por no haberle dicho que fueran al city walk, seguro allí encontrarían algo de mejor categoría, pero por el momento, no quería parecer interesada…en extremo.

- ¿No te gusta la comida? –preguntó el, con un tinte de preocupación-

- Creo que no tengo tanta hambre –mintió, retirando el plato con media hamburguesa servida-

- ¿Tus amigas nos van a acompañar?

- Por ahora no. –negó, aprovechando la oportunidad y siguiéndole el juego - Me gustaría estar a solas contigo un poco más. ¿Te molesta?

Nova era el retrato de la chica tímida, insegura de una propuesta indecente. Eagle frunció de nuevo el ceño, pero respondió como ella quería.

- Claro que no, Hikaru. – Eagle se quedó mirándola con detenimiento, y estiró la última palabra-

- ¿Adónde iremos ahora?

- ¿Te gustaría participar en alguno de los concursos de Amity Village? Podría ganar un oso gigante para ti.

¿Baratijas? ¡Eagle Vision le ofrecía baratijas! oh no, eso había pasado a segundo plano hace rato. Ella quería un Ferrari. Un sexy Ferrari rojo para correr a toda velocidad. Pero eso requería más tiempo, más confianza, y era necesario disponer de los hilos suficientes para que la mosca cayera en la telaraña.

- Me encantaría –mintió- quizás después podríamos ver el atardecer a bordo de uno de los botes.

Eagle sonrió con sincero gozo. Había dado en el clavo. En el bote se aseguraría de que se encontraran fuera de Universal Studios. Un paso más cerca de su Ferrari.

Caminaron hacia Amity Village, muy cerca el uno del otro. Nova sabía que Eagle deseaba contacto físico, por lo que se colgó de su brazo. El muchacho le regaló una de esas sonrisas cálidas, diseñadas para derretir a cualquier chica. Pobrecillo.

Al pasar la atracción de Jurassic Park, un presentimiento comenzó a acosarle. Sentía como si los guardas se quedaran mirándole, siguiendo sus movimientos. No le gustaba. En ese juego había aprendido a seguir sus instintos, y estos le decían que debía huir.

- ¿Pasa algo? –preguntó Eagle, al verla removerse, y mirar hacia los lados-

- ¿Ese guarda nos está mirando? –dijo ella, olvidándose de su actuación-

- No creo –replicó el alzando la mirada, para luego concentrarse en ella nuevamente-¿te preocupa cómo nos vea la gente?

- No, no…

Allí estaba de nuevo, un guardia hablando por su intercomunicador unos metros más adelante. Los ojos del hombre voltearon justo cuando ella clavó su mirada en él.

Ahí había gato encerrado.

Sopesó terminar con el juego, pues de nada servía si le atrapaban. ¿Eagle había sospechado entonces? ¿Había avisado a su equipo de seguridad?¡No podía ser! ¡Ella no se equivocaba! ¡No! No renunciaría fácilmente a semejante oportunidad.

Alguien se movió detrás de ellos al entrar a uno de los pasajes que comunicaban los diferentes ambientes temáticos. Nova se crispó, y un escalofrío recorrió su columna. Estaba a punto de proseguir sin importar qué, pero un suceso inverosímil echó por la borda su voluntad. Esa coincidencia, ese truco audaz del destino se acercaba hacia ellos desde Amity Village…o desde la dimensión desconocida.

Era…era ella

Una versión de sí misma, vestida con un horrendo buzo que le quitaba toda feminidad, venía acompañada de su alto y apuesto objetivo anterior y se acercaba peligrosamente para dejarla en evidencia. Su primera reacción fue querer acercarse, comprobar que no estaba viendo un espejismo, pero un rayo de comprensión iluminó su cerebro, y supo que Eagle le había confundido con la persona que tenía a unos metros. Aquello no era ningún fetiche ni nombre-código: la verdadera Hikaru estaba cerca y lo peor, Lantis seguramente se había dado cuenta de la suplantación. Nova sabía que Lantis componía el equipo de seguridad que protegía a los hermanos Vision, así que su presencia no sería nada placentero, al menos no ahora.

Todo eso sólo podía significar una cosa: adiós a su día perfecto.

Aprovechando que Eagle aún no les había visto, recurrió a una salida clásica, que servía para cualquier ocasión.

- ¿Eagle? Debo ir al baño. ¿Me esperas aquí?

- Claro. ¿Sabes dónde queda?

- Si, vi uno justo atrás.

- Puedo desandar un poco…

- ¡Oh no! Quédate aquí justo para que nos perdamos

Nova caminó rápido, con los sentidos agudos, lista para correr si era necesario, perdiéndose entre la multitud. Había decidido dar por terminada su visita a Universal Studios.

Apretó el Snoopy que llevaba en la mano y sonrió. Si salía de esta indemne, lo único que lamentaría aparte de su ahora imposible Ferrari, era no haber tenido tiempo suficiente para robarle un beso a cada uno.


- ¡EAGLE! –gritó Hikaru a un metro de distancia, corriendo hacia él-

- ¿Hi..Hikaru?

- ¿Estás bien? Lantis me dice que tengo una gemela, pero no creo que se parezca tanto. ¿Estas con ella? ¡Quiero verla! ¿Eagle?

Eagle no respondió a sus preguntas, tenía la boca entreabierta del asombro, y miraba hacia atrás como si hubiera visto un truco de magia. Lantis sonrió, sabía lo que estaba sintiendo.

- Había algo extraño en ella…pero creí…¿Lantis? –dijo Eagle confundido- ¿sabías de esto?

- Así es. El parecido es inaudito.

- ¡Me alegra verte de nuevo! –exclamó Hikaru hacia Eagle- Cuando no te encontré pensé que ya te habías aburrido

- Eso no es posible

- Todavía te debo un almuerzo

- Podría comer de nuevo, especialmente si hay un postre involucrado

La familiaridad de Eagle con Hikaru golpeó a Lantis como una ola de 3 metros de altura, que le dejó impregnado de un sentimiento viscoso, desagradable. Eagle podría tener el apellido Vision, podría haberla conocido primero, pero eso no significaba que se la cedería. De ninguna manera.


Se había encontrado con Umi y Fuu justo después, gracias a que pudo recuperar su celular abandonado en el baño de empleados de la tienda del mundo de Harry Potter. Por insistencia de Hikaru, se habían incorporado como un solo grupo y habían pasado una tarde amena.

Cargando con un enorme oso en un brazo y con una réplica de las armas multidimensionales de Shingeki no Kyojin en el otro, Hikaru y sus amigas se acercaban a la salida, rendidas de tanto caminar y algo roncas de los gritos propinados en las montañas rusas. Las tres iban metros adelante del resto, así que pararon para esperar que los demás cubrieran la diferencia.

- El oso está muy tierno –dijo Fuu con una sonrisa sarcástica y acomodándose los lentes-¿me explicas de nuevo cómo llegó a tus manos?

- Eagle lo ganó. Pero dijo que no le gustaban esas cosas, y me lo dio. ¿Sabían que es un experto en tiro al blanco? ¡Cuando volvamos a casa, vamos a ir a su campo de prácticas y me va a enseñar a disparar!

- Me lo puedo imaginar –dijo Umi con ironía, tono que sólo entendió Fuu- ¿Y las armas?

- ¡Lantis es fanático de Shingeki no Kyojin, al igual que yo! Pero Zagato le tiene prohibido llevar estas cosas a su casa, porque según me contó, es muy estricto con el orden. Quedamos que podría pasar por la mía, para que pudiéramos practicar con ellas. ¿Sabían que Lantis vive en Tokyo? Está aquí de paseo igual que nosotras.

- No me digas – fue el comentario de Umi-

- Hikaru dime algo –comenzó Fuu- ¿te gusta Eagle?

- ¿A qué te refieres? Claro que me gusta –dijo como si fuera lo más obvio del planeta-

- No Hikaru – intervino Umi- Fuu se refiere a si te gusta de un modo románico

- Te…te refieres a si…yo…eh…quisiera…-tartamudeó nerviosa- No se…tal vez…sí, creo… ¿¡Por qué me preguntas esas cosas!?

- ¿Y Lantis? Te vi mirándolo muchas veces –terció Umi con picardía y dándole un codazo-

Hikaru se puso colorada. El oso casi escapa de sus manos y las armas tintinearon como maracas desafinadas.

- Ahí está mi respuesta –dijo Umi riéndose-

Pasó saliva y miró hacia atrás. Eagle conversaba con Esmeralda, con aquella sonrisa encantadora y la calidez que lo caracterizaba. Su hermana reía encantada por algún comentario. Eagle tenía esa magia, ese brillo indefinible que le hacía querer estar cerca, y poder hundirse en un abrazo.

Al lado de Esmeralda, lo suficientemente próximo pero manteniendo la distancia necesaria para no escuchar la conversación de los hermanos Vision, Lantis caminaba con Zagato envuelto en una plática donde el único que parecía tener que decir algo era el jefe de seguridad. Lantis alzó la mirada y se encontró con la de ella, fijando esos ojos violetas que tanto le intrigaban y que parecían susurrarle secretos. Hikaru recordó el episodio de Lantis sosteniéndola contra la pared, pero esta vez, el miedo estaba siendo reemplazado por una emoción distinta.

Volvió a sonrojarse. Umi le pasó un brazo por los hombros y Fuu le ayudó a cargar con las espadas.

- Alguien tendrá que decidirse pronto

- ¡Pero de qué estás hablando Umi!

- Lo mejor es que invitó a uno de ellos a su casa. Podemos ver si pasa la prueba de los hermanos –subrayó Fuu-

- Tienes razón. Yo quiero ver eso. –dijo Umi- Es más, Voy a invitar a Eagle el día siguiente para que no esté en desventaja

- Pero que dices Umi, no sean así –rogó Hikaru-

- Voy invitarlo ahora mismo.

- ¡UMI!

- La pobre Hikaru se moriría de pena. –dijo Fuu con tranquilidad- Claro está que Lantis podría morirse de celos, ¡después de todo el trabajo que tuvo que hacer para lograr esa invitación! Eagle no dejaba que estuvieran solos ni por un segundo.

La noche cayó sobre Osaka, y las estrellas aparecieron en el firmamento. Otro día de primavera llegaba a su fin. Un día misterioso, que traía consigo nuevos comienzos.

Hikaru reflexionó en la leyenda que les había contado Fuu cuando les refirió lo que había ocurrido con su enigmática gemela, que según le había dicho Lantis, se llamaba Nova. Todos tenemos un doppelganger en alguna parte del planeta, un doble de carne y hueso que sigue un camino diferente, pero que comparte además de la apariencia física, algo de nuestra propia alma.

Se volvió de nuevo hacia el grupo de amigos que había hecho el día de hoy. Pudo ver a Eagle, quien le sonrió picándole un ojo, y luego giró hacia Lantis, que le miraba con pupilas brillantes.

Alzó sus ojos hacia las estrellas, tan parecidas unas de las otras a simple vista, y dio las gracias.


NOTAS DEL AUTOR

Sé que están pensando ¿¡otro fic!? ¡ya tiene 4 en curso sin terminar! La buena noticia es que este al menos si está completo jejejee.

Espero haberles despistado al comienzo. Quería que pensaran que Lantis realmente se había encontrado con Hikaru en la atracción de Harry Potter. Si se sintieron confundidos al momento en que por fin digo los nombres, no es su culpa, era mi objetivo XD

Este fic es el resultado de un regalo para shidouhikaru15, donde expresamente me pedía OT3. Se suponía que no iba a ser un fic de esta envergadura, pero como podrán haber notado mi capacidad de síntesis es nula. Claro que la idea tampoco me ayudaba mucho...o esa es mi disculpa. Necesito que Ascella-Star me enseñe a hacer drabbles y one shots XD.

No soy la más fan de los OT3, porque no creo en que una relación de 3 tenga mucho futuro y tampoco quería hacer la típica lucha de rivalidades de un triángulo amoroso, (creo que mis ideas acerca de eso ya están enfiladas en Raikou) así que hice un cuadrado jajajaja sii ya se, ya sé que es un fic raro. Espero que se hayan entretenido leyéndolo. Ojalá me dejen sus comentarios (ansiedad mil) acerca de cómo les pareció, y si lo merece, que me regalen un favorito.

Doy gracias a LucyKailu por proporcionar la chispa de la cual surgió esta idea. Llegó en el momento preciso en que aún debatía cómo debía abordar esto.

Un abrazo, nos leemos a la próxima