Anneliese666 de nuevo muchas gracias por tus reviews, espero que te guste este capitulo.

Así pasaron los días, Amanda solía llamar a Ville casi a diario, la mayoría de las veces hablaba a media noche llorando y pidiéndole a Ville que le dijera que la amaba, cuando él le preguntaba que había pasado ella sólo contestaba "lo mismo de siempre" pero desde hace algunos días, las cosas habían cambiado:

-Anda, dime que te está pasando- Decía Ville preocupado por Amanda

-Lo mismo de siempre…ya te lo he dicho-

-Pero quiero saber que es lo mismo de siempre-

-Fernando…es un idiota-

-¿Te ha vuelto a lastimar?- Preguntó furioso Ville pero Amanda sólo lloró sin decir nada –Anda… ¿es eso?-

-Ville…perdóname- Murmuró Amanda

-¿Perdonarte¿Por qué?- Preguntó desconcertado Ville

-Ya no preguntes más-

-Pero Amanda…-

-Ya- Dijo Amanda y Ville se quedó callado –Sólo vuélveme a decir que me amas-

-Te amo-

-¿Me amarás por siempre?-

-Si- Dijo Ville casi sin pensar y Amanda volvió a llorar -¿Pase lo que pase me vas a seguir amando?-

-Si, Amanda, pase lo que pase te voy a amar- Dijo el chico extrañado por las preguntas de Amanda -¿Por qué me lo preguntas?-

-Me tengo que ir-

-Amanda no me hagas esto, quiero saber que diablos está pasando contigo-

-Ville, por favor. Ya me tengo que ir. Te llamaré luego-

-Está bien…- Dijo el chico resignado

-¿Cuándo regresas?-

-En mes y medio- Contestó Ville

-Te extraño-

-Yo también…te extraño tanto-

-Bueno…te llamaré después- Dijo la chica y colgó el teléfono

Los días pasaron…después los meses. Hasta que llegó el día que los dos chicos habían estado esperando, Ville bajo del avión…de nuevo en el mismo lugar, eso realmente no le importaba, lo único que le importaba era estar con ella…tenerla…decirle cuanto la amaba.

-Tómense esta semana libre- Dijo Bryan a todos los chicos –Pero el lunes los quiero en el estudio puntuales a TODOS- Dijo mirando a Ville

-Si…-Murmuró Ville. Caminó sin decir nada a buscar su equipaje. Luego tomó un taxi. Se encontraba mirando a través de la ventana del auto cuando decidió llamar a Amanda, tenía guardado en su celular el número de Amanda pero no sabía como iba a reaccionar ésta. Al fin se armó de valor y le marcó.

-¿Bueno?- Preguntaba la voz de Amanda al otro lado del teléfono, se escuchaba diferente, más cansada y triste

-¿Amanda?-
-¿Ville¿Ya estás de vuelta?-

-Si…quiero verte ¿Estás ocupada?-

-Un poco…voy para la universidad-

-Ah… ¿Cuándo podré verte?-

-No lo sé…- Murmuró Amanda –Necesito estar contigo…ya sé. Ven por mí después de clases-

-¿En serio?- Preguntó Ville emocionado -¿Y tus padres¿Y tu trabajo?- Preguntó

-Inventaré algo…-

-Claro. Entonces ¿Paso por ti?-

-Si…oye…podrías esperarme a unas calles de la escuela…no me gusta que llamemos tanto la atención-

-Te entiendo…yo también lo odio-

-A dos calles de la universidad hay una tienda. Espérame allí-

-Lo haré- Dijo Ville

-Gracias-

-Te amo-

-Ville…ya no vuelvas a decir eso- Dijo la chica y Ville se sorprendió pues antes le pedía que se lo dijera casi a diario

-¿Qué¿Por qué dices eso?-

-Ville, sólo quiero que ya no me vuelvas a decir que me amas-

-Pero te amo ¿ Por qué me pides eso?-

-Ville por favor…- Dijo molesta

-¿Es por el idiota de tu novio?- Preguntó Ville y escuchó a Amanda llorar al otro lado del teléfono -¿Y ahora que sucede?-

-Nos vemos al rato- Dijo Amanda y colgó el teléfono

-Maldita sea- Murmuró Ville

Por la tarde Ville llegó al lugar que Amanda le había indicado, espero un rato hasta que vio el coche de Amanda, sonrío, hace mucho que no lo hacía pero siempre que estaba con ella se sentía diferente y era capaz de hacer cosas que no había imaginado. Pero cuando Amanda bajó del auto Ville borró por completo su sonrisa cambiándolo por un gesto de sorpresa y desconcierto. Estaba irreconocible: más delgada que nunca, estaba completamente en los huesos, su piel estaba muy pálida, sus ojos se veían tristes y caídos, ya ni siquiera podía sonreír, se veía destrozada, como si apenas y pudiera mantenerse en pie, como muerta…y ahora traía un enorme abrigo pero a pesar de eso podía darse cuenta de su delgada figura. Ville sintió un escalofrió que recorría por su cuerpo, era como si viera el cadáver de esa chica que amaba tanto, pero a pesar de su horrible semblante él seguía amándola como nunca, seguía siendo esa mujer hermosa…la dueña de su vida. Ese ángel que lo llevaba a la gloria y a la perdición.

-Amanda…-Murmuró Ville y se acercó a ella, entre más se acercaba más fuerte latía su corazón y aumentaba su miedo, sí, tenía miedo y mucho, el escalofriante semblante de Amanda lo aterraba…tenía miedo de que ya fuera demasiado tarde…de que ya nada pudiera hacer

-Ville…te extrañé- Dijo Amanda y abrazó a Ville, era el abrazo dulce de siempre…el abrazo protector. Pero ahora Ville sentía como si Amanda estuviera muriendo en sus brazos…como si en cualquier momento todo fuera a destrozarse, entonces ella recargó su cabeza en el hombro de Ville y él entendió que ella lo necesitaba más que nunca así que la abrazó protectoramente y en ese momento sintió de nuevo todo ese escalofrió, al abrazarla podía sentir todos y cada uno de sus huesos y cerró sus ojos…y las pesadillas vinieron a él…Amanda…su delgada figura…su escalofriante semblante…muerta. Hizo un gesto de dolor y miedo y abrazó a Amanda más fuerte que nunca

-No te vallas…no te vallas…no me dejes…- Murmuraba Ville una y otra vez

-Ville…no me voy a ir…estoy aquí- Dijo Amanda con un hilo de voz, ahora también su voz había cambiado, tenía una voz muy débil y era como si cada palabra que mencionaba le costara mucho trabajo

-Amanda…- Murmuraba Ville aferrándose a ella -¿Qué está pasando?... ¿Qué te está pasando?-

-Ville…todo va a estar bien…estoy bien- Le dijo la chica acariciando su cabello, Ville se aferraba cada vez más a ella, era como si sintiera que se le estaba yendo la vida, Ville sintió como si el corazón de Amanda dejara de latir…sentía como ella cada vez más se apoyaba en él para poder mantenerse en pie, estaba muy débil

-No…Amanda…no- Murmuró Ville, ahora estaba viviendo una de esas pesadillas tan horribles de cada noche –No…te necesito- Murmuraba Ville, entonces comenzó a besar desenfrenadamente su mejilla…luego su cuello…no podía detenerse…Amanda lo rechazaba pero estaba tan fatigada que no podía y Ville seguía besando su cuello –Te amo…te amo- Comenzaba a murmurar el chico pero en ese momento Amanda lo rechazó y se alejó de él

-Ville…no-

-Perdón Amanda…no sé que me pasó- Dijo Ville reaccionando, como si despertara de ese horrible sueño –Era como si estuviera en mis pesadillas…-

-Ville…por favor…no me vuelvas a decir que me amas- Decía Amanda con un gran esfuerzo, como si no pudiera más y en cualquier momento se fuera a desmayar.

-Amanda… ¿Qué diablos está pasando contigo¡Mírate!- Le gritó Ville y ella comenzó a llorar

-Si supieras…- Murmuró Amanda y comenzó a tambalearse como si estuviera apunto de desmayarse, entonces Ville la sostuvo fuertemente y Amanda cerró los ojos un momento para después volver en sí

-¿Estás bien?- Le preguntó Ville

-Si...estoy bien-

-¿Qué te está pasando?-

-Ville…vámonos…llévame a donde sea pero solo quiero que estemos tu y yo-

-Pero Amanda…-

-Por favor- Dijo Amanda débilmente, entonces Ville obedeció, la ayudó a entrar a su auto y después comenzó a manejar

-Tu auto es genial- Dijo Amanda con la misma voz débil tratando de sonreír

-¿A dónde quieres ir?-

-A donde sea pero que sólo estemos los dos…-

Ville comenzó a manejar y se detuvo en un restaurante de comida rápida, compró algunas cosas y de nuevo comenzó a manejar, Amanda miro la comida y luego miró a Ville, al final llegaron al mismo lugar al que habían ido la primera vez que habían salido juntos, a aquel bosque donde sólo había árboles, se estacionó y ayudó a Amanda a bajar y a sentarse al pie de un árbol, de nuevo estaban completamente solos. Entonces Ville sacó de una de las bolsas de comida una hamburguesa y se la dio a Amanda pero ella la rechazó

-No quiero…- Murmuró

-Pero estás en los huesos, seguramente no has comido bien…has adelgazado mucho-

-Lo sé pero no tengo hambre-

-No me digas que tú también piensas en esas idioteces de estar delgada y dejar de comer solo por verte bien-

-No…no es eso-

-¿Entonces?- Preguntó Ville y ella no contestó -¿La droga¿Es la maldita droga?- Preguntó muy molesto

-No…desde aquella vez que te lo prometí no he vuelto a drogarme-

-¿Entonces? Amanda…dime por favor que te pasa- Dijo tocando sus manos y se aterró al verlas; no solamente veía sus huesos y su piel estaba helada sino que la piel se sus manos estaba amarilla y sus uñas estaban tomando un color azul -Amanda…tus manos…- Murmuró Ville muy asustado y preocupado

-Lo sé…están horribles. Es por que no he comido nada bien…me veo espantosa…peor que de costumbre-

-¿Estás loca? Tú siempre has estado hermosa, pero Amanda…. ¿Entonces por qué has dejado de comer?

-No lo sé…simplemente he perdido el apetito…ya no tengo ganas de nada, ni de comer ni de dormir…ni siquiera de vivir. Quisiera dormirme y no despertar jamás o por lo menos despertar en tus brazos y quedarme así para siempre-

-Amanda por favor…come algo…hazlo por mi- Dijo Ville y ella trató de sonreír, entonces le dio una pequeña mordida a la hamburguesa y Ville sonrió abrazándola -¿Qué está pasando contigo?-

-¿A qué te refieres?-

-Mírate…estás tan delgada, has dejado de comer, estas pálida, débil y ya no te interesa nada en la vida…ahora ni siquiera quieres que te diga que te amo ¿Qué te está pasando?-

-Ville olvídalo-

-¡No¡No puedo, maldita sea! Puedes pedirme cualquier cosa menos que te deje de amar porque eso no puedo hacerlo, ni muerto te dejaría de amar por que eres todo para mí, eres mi razón de ser y de vivir-

-Ya, deja de decir todo eso-

-No puedo…-

-Ville…por favor- Dijo bajando la cabeza y llorando, entonces él la abrazó aún más fuerte

-Amanda…-

-Ville, por favor, ya no digamos nada más- Dijo ella aferrándose a su pecho, Ville sintió como Amanda temblaba y de nuevo se preocupó mucho por ella

-Estas temblando…-

-Tengo mucho frío- Dijo Amanda y Ville quedó aún más extrañado, el clima era de lo mejor además de que ella llevaba un gran abrigo

-Deberías ver a un doctor-

-Yo lo soy ¿Ya lo olvidaste? Y yo digo que estoy bien-

Ville trató de sonreír pero en el fondo estaba más preocupado que nunca por Amanda

-¿Qué les dijiste a tus padres para que no sospecharan nada?-

-Que saldría con Fernando-

-No puedo creerlo, dejan que salgas con ese infeliz que te trata mal pero no dejan que estés conmigo que te amo tanto-

-¡Ya no me digas que me amas!- Gritó Amanda

-¿Por qué?-

-Porque me vas matando cada que lo haces-

Y así permanecieron toda la tarde sin decir nada, simplemente abrazados, simplemente juntos, hasta que anocheció y se fueron. Ella llegó como de costumbre a su casa pues sabía que sus padres estaban confiados en que estaba con Fernando y el idiota ese le había avisado que tenía mucho trabajo y que no la vería esa noche.

-Hija…hoy no te trajo Fernando- Dijo su padre al verla llegar

-No, surgió un imprevisto y se tuvo que ir- Dijo subiendo a su habitación, cerró la puerta y cayó al suelo entonces comenzó a llorar –Ville…no…no puedo amarte…no te merezco…-

Los días pasaron y Amanda y Ville apenas podían verse, ella estaba casi todo el tiempo estudiando, trabajando y con Fernando. Una noche Ville llegaba a su casa cuando miró que llegaban Amanda y Fernando, ambos bajaron de el coche y Amanda reconoció inmediatamente a Ville, él tenía ganas de matar a Fernando pero miró la expresión en el rostro de Amanda pidiéndole que no hiciera nada, Fernando se acercaba a ella para besarla pero ella lo rechazaba hasta que éste terminó sujetando fuertemente el rostro de Amanda para besarla, luego la abrazó y Ville estaba furioso, notaba como Fernando obligaba a Amanda a besarlo, como ella se resistía y él la jalaba, la apretaba bruscamente contra su cuerpo y la trataba violentamente, Ville sentía como ese hombre estaba lastimado a la mujer que él amaba pero no pudo hacer nada, sabía que si hacia algo las cosas se saldrían de control y Amanda seguramente terminaría odiándolo, se sintió un idiota. Al final Fernando terminó de besar y abrazar a la fuerza a Amanda, le susurró al oído algunas cosas y subió a su auto, ella estaba llorando, bajaba la cabeza. Ville vio como se alejaba Fernando y se acercó a Amanda

-Vete…- Le dijo ella llorando

-Déjalo, ven conmigo y vayámonos lejos de aquí-

-Déjame en paz-

-¿Por qué sigues con él?- Entonces ella se quedó callada -¿Lo amas?-

-Lo odio- Contestó molesta –No hagas preguntas estúpidas, sabes bien porque sigo con él

-Pero yo podría hablar con tus padres-

-No los conoces-

-Amanda por favor…-

-Ville…ya no me atormentes más ¿No ves que me estás lastimando? Sabes muy bien que quisiera irme contigo pero simplemente no puedo

-Claro que puedes- Dijo Ville y se acercó a ella para besarla pero ella lo rechazó

-Vete-

-Amanda…-

-¡Vete!- Gritó Amanda y él no pudo hacer más, luego ambos entraron a sus casas sin decir más.

-Maldita sea…- Murmuraba Ville recostándose en su cama -¿Qué diablos te está pasando?-

Y así pasaron los días sin que ninguno de los dos se volviera a dirigir la palabra, él lo intentaba pero por las mañanas ella siempre tenía prisa y sólo lo saludaba fríamente y por las noches ella siempre llegaba con Fernando, Ville se sentía realmente mal…no quería que eso pasara…quería estar con ella.